Si deseas comenzar tu propia empresa, lo primero que necesitas es tener
una idea. Si aún no la has encontrado, revisa la lectura.. ¿por dónde
comienzo? Si ya tienes una idea, ¡estás en el sitio correcto!
Lo primero que hay que saber es que no todas las ideas son buenas, pero
mas aún, no todas las buenas ideas son oportunidades para tí. Y si no
las consideras como oportunidades para tí, no vas a tomar acciones para
llevar a cabo esta idea.
No temas descartar ideas, o buenas ideas, si no las descartas, estarás
utilizando tu tiempo y tus energías en una idea que realmente no te vá a
enganchar lo suficientemente como para que decidas lanzarte y te creas
el cuento.
¿Cuáles son BUENAS ideas para comenzar una empresa? Las buenas ideas son
aquellas que crees que te permitirán ir desarrollando una gran empresa.
Esto tiene que ver con la orientación del mercado y con el conocimiento
de la parte productiva que tengas o que alguien pueda darte.
Una buena idea considera: Un elemento de originalidad tangible. ¿Qué es
lo que hace que tu o tu equipo sea único, qué tiene esta idea qué no
existe? Un mercado potencial real, con posibilidades de crecimiento que
permitan a la empresa crecer.
La posibilidad de insertarse en la red comercial. Estableciendo
relaciones con clientes (entrando al mercado, generalmente escogiendo un
nicho), con proveedores, con empleados que sean capaces de ejecutar el
trabajo asignado, y con otros miembros de la comunidad económica según
sean necesarios (OJO, no necesariamente bancos, aunque una empresa
necesitará una cuenta donde depositar los cheques eventualmente. Lo que
si necesita desde sus inicios es un/a contador/a, abogado, etc que
puedan apoyarle si es necesario)
Posibilidades de generar un margen que permita cometer errores.. Es
decir, la mayoría de las empresas existentes ya han avanzado en su curva
de aprendizaje. Una empresa nueva, sin embargo, debe pasar por un
sinnúmero de actividades que consumen tiempo y debe establecerse.
Y finalmente la orientación del mercado. De acuerdo al desarrollo de los
mercados existen diversos espacios para las oportunidades.
Al inicio, es necesario crear una necesidad. En esta fase del mercado,
es importante identificar a aquellos potenciales clientes que se
arriesgarán contigo a usar o probar tu producto o servicio. Estos
clientes son especiales, dales un trato especial. Identifica cuál es el
valor que les estás creando para tomar decisiones adecuadas. En la fase
de creación de mercado, a veces hay que hacer inversiones grandes en
crear conciencia de esta nueva necesidad. Es probable que una empresa
pequeña o nueva no tenga los recursos para pagar el crear esta
necesidad. Pero también es posible que consiga una empresa
complementaria que se beneficie de la creación de este nuevo mercado y
desee apoyar con recursos.
Otra alternativa es entrar a un sub-mercado que puedas manejar e irte
expandiendo. Analiza este sub-mercado de entrada en base a la
posibilildad de clientes potenciales de relacionarse, no en base a
estrategias para mercados maduros.
Recuerda que no es posible segmentar un mercado que se está formando.
Una vez que se comienza a desarrollar el mercado (¿quién pregunta hoy en
día qué es internet, fax o celular?) es posible aprovechar el
crecimiento y entrar con mayor facilidad en un pedazo del mercado. En la
fase de crecimiento hay cabida para muchas empresas y no hay estándares,
así que es difícil para los consumidores establecer diferencias entre
una empresa y otra. Estas son las oportunidades de las industrias que
mas se observan.
Los mercados maduros presentan también oportunidades, sobretodo en
segmentación, aprovechando nichos que o son muy pequeños o no son
aprovechables por las grandes empresas y en la consolidación de mercados
(hay oportunidades muy atractivas de integración que generalmente pasan
desapercibidas en Latinoamérica. Por ejemplo, servicios de logística,
etc.)
Cómo escoger oportunidades entre las ideas. Pues lo primero es
ordenarse. Si tienes varias ideas de negocios en la cabeza, lamento
decirte que solo podrás dedicarte a una a la vez. Hasta que tengas
suficiente experiencia y ventas como para seguir con otra.
El proceso de selección de buenas ideas para obtener oportunidades se
basa en dos preguntas claves: qué deseas hacer en el futuro y qué
fortalezas tienes o crees que tienes para llevar a cabo esta idea. Al
complementar estos dos tipos de preguntas con la idea de una empresa
puedes determinar si esta vá a ser una oportunidad para tí o solo es una
buenísima idea, que no te vá a servir.
Son ejemplos de preguntas de las fortalezas que tienes actualmente:¿Qué
tengo en especial para llevar a cabo esta idea?
(Ejemplo: sé como se fabrica esta cosa, conozco a los principales
clientes, puedo conseguir la casa donde sea mas visible la venta, estuve
trabajando en algo parecido, etc).
Son ejemplos de preguntas que tienen que ver con las expectativas que
tienes de tu futuro:¿Qué es lo que mas me atrae de esta idea y como
encaja con el estilo de vida que deseo llevar durante al menos los
próximos 10 años?
Una vez que decides que esta idea, es una buena idea, y además es una
oportunidad para tí, es necesario seguir con otros filtros. Para
determinar si vale la pena, tienes que buscar cierta información básica
que te permitirá responder otras preguntas para evaluar si te atreverás
a llevar a cabo tu idea o no.
Este tipo de preguntas las hemos agrupado en 4 diversas categorías:
1. Persona - Operaciones - Logística
¿Puedo hacerlo?¿Puedo conseguir a alguien si esta persona es
indispensable para hacerlo?
2. Estrategia - Administración
¿Puedo crear riqueza, repartirla y justificar que escoja realizar esta
idea?
3. Finanzas
¿Cómo se distribuye la riqueza que se está creando o se vá a crear?
¿Cuánto tiempo puedo subsistir (como persona y como empresa? ¿Es
interesante el margen, hay espacio para errores?
4. Mercado
¿Puedo conseguir clientes que realmente adquieran mis bienes o
servicios? ¿Cuánto están dispuestos a pagar, y cuando lo harán?
Qué hacer con las buenas ideas que no son oportunidades Si no vas hacer
nada con tus buenas ideas, difundelas.
No solo te harás notar como una persona innovadora y emprendedora, sino
que te acostumbrarás a ir probando tus ideas con otros y mejorándolas.
Es mas, es probable que de esta manera consigas que otra persona se
entusiasme con tu cuento y te ayude a hacer realidad tu sueño. Si la
idea se te vá de las manos, déjala ir y comienza a buscar otra cosa.
¡Cuántas personas conocemos con tremendas ideas que no sueltan prenda
para que no se las copien y nunca las llevan a cabo!
Qué hacer con las oportunidadesSi ya decidiste que esta es una tremenda
oportunidad y no la quieres dejar pasar, es hora de hacer un plan de
empresas.
Recuerda:No todas las ideas son buenas ideas, no todas las buenas ideas
son oportunidades.
La selección de las ideas es un proceso personal e individual
La oportunidad mezcla algo fuerte que tenga o que venga de tu pasado,
con algo que te sea atractivo como para dedicarle parte importante de tu
vida.
Si no te liberas de las ideas que no te sirven, no podrás seguir
buscando y eventualmente encontrar una oportunidad.
Compartir o regalar ideas es una muy buena manera de zafarte de ellas y
de
aumentar tu capacidad de explorar; es más, podrías conseguir un socio
que te apoye y entonces descubrir que lo que inicialmente no era una
oportunidad para ti, si lo es ahora.
ana Fontanez - www.comerciohispano.com
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