En este escrito se analiza cómo la gerencia de mercados para el caso
venezolano que nos concierne como actúa frente al consumidor.
ASPECTOS BÁSICOS, ALCANCES
La gerencia de mercados en el caso venezolano debe prestarle más
atención a cómo integrase positivamente en la satisfacción de sus
consumidores.
Al respecto, una de las participantes del postgrado en Gerencia de
Calidad y Productividad del Área de Postgrado de la Universidad de
Carabobo, Johanna Aranguren de la asignatura de Mercadotecnia bajo mi
cargo, en foro abierto sobre este tópico nos señala, que la gerencia
venezolana usa el marketing para satisfacer las necesidades del
consumidor en el corto plazo, en detrimento del bienestar en el largo
plazo. Asimismo nos indica, que las empresas privilegian su beneficio
económico antes que la satisfacción de sus mercados y, para lograr este
objetivo, privilegian el valor afectivo de los productos en detrimento
de su valor funcional. Hay que recordar, que el consumo no se define ni
por el alimento que se digiere, ni por la ropa, ni por la sustancia oral
y visual de las imágenes y de los mensajes, sino por la organización de
todo esto. Éste absorbió al individuo en la carrera por el nivel de
vida, al acosarlo de imágenes, de información, de cultura, la sociedad
del bienestar ha generado una desocialización. La era del consumo
liquidó el valor y la existencia de las costumbres y tradiciones,
produjo una cultura nacional y de hecho internacional en base a la
solicitación de necesidades e informaciones, arrancó al individuo de su
tierra natal y de su estabilidad. Lo que se consume son signos o
imágenes de los objetos, es decir significaciones que se introducen
desde afuera en las cosas reales. La función de estos símbolos será la
de satisfacer y gratificar los deseos y ambiciones personales.
Hoy en día se vive en una realidad determinada por la compulsión al
consumo, la globalización y el avance tecnológico, donde los medios de
comunicación son más vehículos de marketing que de información, y además
se vive encerrado en un mercado y no en una sociedad.
Estamos en una sociedad de consumo impuesta por el sistema capitalista
de producción, que se extiende no solo a los países desarrollados sino a
todos los del planeta. El modo de producción capitalista fabrica desde
Coca Cola hasta jets para uso privado. Es obvio, que estos productos no
se intentarán vender a los indios peruanos o los habitantes de las
villas miserias, pero sí se volcarán esfuerzos para que los niños de
esos lugares consuman Coca Cola en vez de leche. Lo verdaderamente
importante para el sistema es que la mayoría de las personas se
conviertan en consumidores irracionales, pero que a través de esta forma
transfieran la mayor cantidad de recursos. Es de esta manera que la
sociedad de consumo actual instaura la dictadura del producto.
Concretamente destaca la Lic. Aranguren, la gerencia debe conocer que es
lo que realmente necesita el consumidor, y eso se da a través de un
estudio al mismo. Es importante resaltar que en el país pocas empresas
lo realizan, ya que ellos copian algún producto de otro país para
implantarlo aquí, sin conocer las verdaderas necesidades del mismo,
evadiendo además su idiosincrasia. El dinero permite el consumo, pero
cada vez se necesita menos dinero. La producción en masa y la de
imitaciones ha hecho posible que personas que no pertenecen a las elites
puedan tener acceso a objetos similares y es por eso que el fenómeno del
consumo implica relaciones de dominación pero también de imitación. El
mimetismo cultural es un móvil importante para el consumo. El consumo es
una elección consciente de la persona y depende de su cultura.
El estudio de las necesidades del individuo permite una mejor
interpretación de las actitudes y comportamientos de quien es el motivo
central de intercambio. La aplicación de las estrategias de marketing
sobre los deseos del individuo provoca una Incentivación del consumo,
una generación de demanda. Es evidente que el marketing puede exacerbar
necesidades aunque preexistan, o crear deseos y provocar una demanda.
La necesidad es algo que falta y que el consumidor desea con mayor o
menor intensidad. La necesidad recorre toda la escala de apetencias,
desde la verdadera angustia producida por la sed, hasta la más frívola
que pueda experimentarse en el deseo de darse un capricho de poca
importancia. Las necesidades del consumidor van formando una escala de
valores con sus apetencias y deseos.
Podemos concluir de acuerdo a lo señalado, que la gerencia Venezolana
debe comprometer más a su gerencia de mercados en el estudio del
comportamiento del consumidor, en buscar la manera de cómo se les pueda
satisfacer a fin de ir inculcando una verdadera cultura de consumo, de
estudiar realmente cuáles son sus necesidades, su comportamiento más aun
en una economía inestable, en crisis como la que actualmente se afronta.
La gerencia de mercados tiene como debilidad con respecto al estudio del
consumidor que no identifica con exactitud, con un estudio a fondo, a
los usuarios actuales y potenciales de su marca o categoría de producto.
Por lo que no les permite focalizar sus esfuerzos de mercadeo y también
personalizar la oferta, lo cual, si lo hicieran, contribuirían a crear
lealtad del cliente y a definir el posicionamiento del producto.
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador
Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
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