En esta oportunidad vamos a tratar acerca de la empresa pública o estatal en el Perú.
Creemos necesario hacer un breve esbozo histórico de la empresa estatal peruana que tuvo su auge durante el llamado "Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada" (dictadura militar con tendencia izquierdista), entre los años 1968 a 1975.
Los militares estatizaron y crearon muchas empresas en los más diversos sectores: agroindustrial, aviación, portuario, comercio, minería, siderurgia, pesquería, banca, hotelería.
En 1975, con la llamada "Segunda Fase del Gobierno
Revolucionario" que no fue más que un viraje a la derecha, se paraliza
lo hecho en la primera fase iniciando su desmantelamiento.
En 1980, de vuelta a la democracia burguesa a cargo del arquitecto Fernando Belaúnde Terry, muchas empresas que fueran estatizadas son devueltas a sus propietarios.
En 1985, durante el gobierno del partido de centro, el APRA de Alan
García, éste apoyó la empresa estatal, pero al
intentar estatizar la banca le generó poderosos enemigos y su gobierno
termina en crisis.
En 1990, con el gobierno del "independiente" ingeniero Alberto
Fujimori (hoy refugiado en el Japón y solicitado por la justicia
peruana), se inició una serie de privatizaciones de muchas empresas con
su secuela de miles de despedidos.
Cabe indicar que su política económica neoliberal cayó en buen pie por
cuanto
empezaba la moda de la globalización. En el 2000, el actual gobierno del
economista graduado en los Estados Unidos, Alejandro Toledo, desea
gobernar con pocas empresas a su cargo.
El sector empresarial privado presiona y pone como argumento que el
Estado es pésimo administrador, burocrático, corrupto, empleador de
militantes del partido político gobernante.
Opinan que el Estado sólo debe dedicarse especialmente a cuatro
áreas: infraestructura (puentes, caminos), seguridad (milicia y
policía), salud y educación; éstos dos últimos sólo en aquellos lugares
donde no llegue el sector privado.
Asimismo, los empresarios preguntan: ¿por qué el Estado posee el Banco
de la Nación si aquí tenemos bancos nacionales y extranjeros más
eficientes?
Para la reflexión: ¿son imprescindibles las empresas estatales? ¿en
estos tiempos de la nueva economía pueden existir o se puede hablar de
las llamadas empresas estratégicas a cargo sólo del Estado? ¿puede ser
el Estado un buen administrador?
En el 2002, 21 empresas estatales lograron ganancias y 16 tuvieron
resultados negativos.
Un ejemplo de éste último caso es de Essalud que perdió 162 millones de nuevos soles, aproximadamente más de 46 millones de dólares. ¿Qué podemos opinar al respecto? Que hay ineficiencia, que hay muchas empresas que se manejan con intereses políticos y no gerenciales, que mucho personal ingresa y asciende por favores políticos y no por méritos propios, no lo vamos a negar.
Pero, ojo, la esencia y el origen de la empresa estatal es prestar
un servicio y no la obtención de lucro, por esto último muchos nos dirán
que somos soñadores o ilusos, porque al final de cuentas quienes pagarán
las pérdidas serán todos los ciudadanos.
El gobierno actual tiene como objetivo continuar con las
privatizaciones, pero se lo impide el fuerte rechazo social. Ahora,
sorpréndanse, muchas de las empresas privatizadas han pasado a manos de
-leánlo bien- empresas estatales extranjeras, ¿qué les parece?
Tenemos, entre otros, el caso de la estatal china Shougang que en 1992
compró Hierroperú por 120 millones de dólares, de la estatal colombiana
Isa que en el 2002 adquirió las torres eléctricas a las empresas Etecen
y Etesur.
En el 2003, la poderosa estatal brasileña Petrobras adquirió
parcialmente parte de Petroperú (el llamado lote X). Como podrán
observar, las empresas estatales extranjeras son muy bien acogidas en el
Perú, lo que no sucede con las nacionales.
¿Qué será del futuro de la empresa estatal peruana?
Luego de un concienzudo análisis, llegamos a la conclusión que se
reducirán más.
"Están en la mira", es decir, están próximos a privatizarse, aunque lo
nieguen las autoridades: Petroperú, Sedapal (empresa de agua potable),
Enapu (empresa de puertos), las eléctricas Egasa y Egesur, entre otros.
Cabe agregar el caso de las universidades públicas, éstas languidecen
por el nulo apoyo del gobierno, como esperando que mueran y queden sólo
las privadas, pareciere que ésta fuera la estrategia a seguir con las
empresas públicas también, es decir, la falta de apoyo.
Fuentes:
El Comercio, 17 de enero del 2003.
La República, 18 de agosto del 2004.
La República, 5 de setiembre del 2004.
Licenciado en Administración, con estudios en la Universidad Nacional de Educación "Enrique Guzmán y Valle", Facultad de Ciencias Administrativas, actualmente laborando para la Administración Pública y en las noches como docente en los cursos de Administración, Contabilidad e Inglés en el Instituto Latino.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |