En ventas, lo único que cuenta son los resultados. Cuando se requiere
trabajar en ventas, también.
Ocurre que el desempleo en la Argentina, ha afectado sensiblemente las
oportunidades de trabajar en ventas para muchos que poseen la capacidad
y la disposición de vivir de lo que mejor saben hacer y lograr así un
ingreso mensual que le permitan una vida digna.
Con el fin de aportar una mayor claridad en el análisis de este tema en
su aspecto laboral, es necesario diferenciar las causas que provienen de
distinto origen.
Por una parte nos referimos al tema cultural hacia la venta, que afecta
en las decisiones y acciones de quienes las dirigen así como quienes se
postulan para trabajar en el área. Luego, pasaremos a analizar sus
consecuencias y posibilidades reales que existen en la actualidad.
Aspectos Culturales
La falta de cultura hacia la venta que existe en nuestro país (ver
encuesta), incide directamente en el concepto que sobre ella se tiene.
Nos referimos a "qué se cree que es", así como "qué y cómo se la
practica".
Por este motivo, muchas empresas y vendedores ocasionales que desean
obtener un trabajo, todavía creen que con solo ofrecer un buen producto
o servicio es suficiente para lograr un resultado consistente en ventas.
Si bien contar con un buen producto o servicio contribuye a la venta,
esta creencia descuida todo lo que debe hacerse para que se produzcan
realmente como se desea. Nadie llamará a una empresa para solicitar una
entrevista y asesorarse si no ha existido una estrategia de comunicación
previa para informarle acerca de su existencia y reiteración del mensaje
para que se registre en la mente de sus potenciales compradores o
usuarios.
La escasez de inversión en publicidad hace que la labor del vendedor
resulte ser la única clave de su éxito.
Lo que no tienen en cuenta es el hecho de que vender profesionalmente
representa un trabajo productivo continuo de lograr resultados
consistentes, por lo que requiere contar con un método efectivo de
gestión, conocimientos, experiencia, planificación y administración de
su tiempo productivo, perseverancia y un constante esfuerzo hasta
alcanzar las metas periódicas, recibiendo soporte y capacitación
especializada en cada oportunidad en que lo necesita.
En Argentina muchas empresas de plaza, utilizan el concepto denominado
"venta limón". Esto significa que los contratan en relación de
dependencia, pero en realidad termina siendo un empleo temporal que no
dura más de 3 meses cuando se agotan sus relaciones y amistades (el jugo
del limón) a quienes venderles. De esta manera, el mercado actúa con la
figura del "vendedor fusible", en el sentido que se recambia cuando se
quema (deja de producir).
Con esta visión cortoplacista, poco o nada se invierte en capacitación
para que puedan representar dignamente la imagen de la marca, el
producto o servicio, y a la empresa que representan, generándose una
elevada rotación con altos costos para la organización y para la
satisfacción de sus clientes actuales y potenciales.
La necesidad de trabajo hace que muchos que no les agrada vender se
postulen como único recurso para obtener un ingreso como un paso previo
y transitorio hacia lograr lo que realmente desean tan pronto les surja
dicha oportunidad.
La creencia que sustenta dicha postulación a un empleo transitorio en
ventas, es creer que sólo con buenos productos o servicios se obtienen
ventas e ingresos fáciles y al menos, en relación de dependencia se
percibirá un básico y hasta viáticos.
El error de incorporarlos ya no es de ellos, sino de la miopía o falta
de perfil previo de quienes la conducen en la organización.
Probablemente muchos buenos vendedores y vendedoras, queden excluídos
por el sólo hecho de superar los 30 años o porque no cuentan con una
cartera de clientes a quienes venderles.
Nuevas opciones en venta
En el tema de trabajar en ventas, probablemente deberá aceptarse que
algunos métodos o procedimientos de contratación han llegado al fin de
su vida efectiva.
Especialmente cuando el mercado no brinda la oportunidad de poder
acceder a puestos de trabajo en relación de dependencia.
Hoy las empresas se resisten a pagar un costo fijo muy oneroso en
términos de estructura de ventas. No porque no lo deseen, sino que ahora
los números operativos ya no se los permite.
En los Estados Unidos de Norteamérica y en muchos países evolucionados
del mundo, existe la figura institucionalizada del vendedor
independiente. Bajo esta figura tienen cabida sólo quienes saben y
pueden vender, puesto que han realizado una aprendizaje y experiencia
suficiente y comprobada que les permite asumir la gestión que más les
agrada y saben hacer, obteniendo altos ingresos con su ejercicio.
Las organizaciones que adoptan esta modalidad les proveen capacitación
inicial y continua, soporte y coaching para que alcancen un nivel de
resultados que les resulta altamente rentable.
Al no tenerlos en su nómina, les permite abonarles únicamente en función
de resultados una comisión por sus ventas que es muy superior a la de la
suma de las mismas y su remuneración básica en un empleo fijo. Por ello
decimos que no es válido para todos, sino para quienes ya cuentan con
una capacidad de producir resultados con consistencia y calidad.
¿Sólo estufas y calefactores para esquimales?
En períodos depresivos de mercado como el que actualmente atraviesa la
Argentina, no todos los productos o servicios resultarán exitosos.
La condición clave para descubrir los que poseen el máximo de
oportunidad de éxito, tal como lo hacen los vendedores más
experimentados, es por la utilidad y valor que poseen para sus
destinatarios. Para ello es necesario establecer qué beneficios proveen
y además asegurarse que les resulte muy atractivo cuando sean
argumentados en sus entrevistas.
Esto es debido a la escasez de dinero, lo que sólo les permite optar por
aquello que les resulte muy útil, beneficioso y fundamentalmente porque
es lo que realmente necesitan en momentos difíciles como en la
actualidad.
El otro aspecto importante en esta elección, es la identificación con el
producto o servicio.
Un conocido proveribio en ventas expresa: "El vendedor que no compra lo
que vende, difícilmente logrará que se lo compren". La duda,
desconfianza o la inseguridad que posea se percibe, aunque la intente
disimular, lo que le restarán credibilidad a sus argumentaciones por
parte de cada uno de sus entrevistados.
El otro aspecto importante, está en la organización que dirige la
estructura independiente. La misma debe proveerle de los recursos
necesarios para que pueda comenzar a producir al poco tiempo de iniciado
en la gestión.
Para ello, se requieren de una capacitación incial y continua en el
producto y en técnicas efectivas de gestión, materiales para sus
entrevistas, elementos sencillos para la planificación de sus acciones,
y especialmente un coaching permanente para que cuente con el respaldo y
el soporte que le permitan vender y percibir lo máximo de sus
posibilidades.
Para concluir este análisis, es importante destacar que quien posee el
perfil y las condiciones para trabajar en ventas en forma independiente,
hoy por hoy puede hacerlo siempre que tenga el convencimiento de ejercer
dicha gestión con responsabilidad y compromiso para obtener buenos
resultados y mejores ingresos.
©Copyright 2002, by Martín E. Heller
Este artículo fue escrito por el Lic. Martín E. Heller, presidente de Heller Consulting. Visita nuestro sitio http://www.hellerconsulting.com para acceder a más artículos y a otros recursos valiosos para tu gestión de venta profesional, calidad en atención a clientes, investigación de mercados y comercio internacional en línea.
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