DELIMITACIÓN DE LAS NOCIONES DE CULTURA Y MERCADOTECNIA
¿Qué se va a entender por cultura? Por cultura se entenderá toda
producción humana ya sea material o inmaterial, que permite al hombre
adaptarse a su entorno, acumular un acervo, buscar mayores niveles de
bienestar y generar identificaciones y distinciones con otros hombres y
con el medio ambiente. De este modo, la cultura es una cosmovisión, una
forma de ser, ubicarse y proyectarse en el mundo.
Por otra parte, podemos enunciar con Levinson[1] que “mercadeo es todo
lo que se haga para promover una actividad, desde el momento que se
concibe la idea, hasta el momento que los clientes comienzan a adquirir
el producto o servicio en una base regular”. Así, la mercadotecnia
involucra los diferentes procesos que posibilitan la aceptación de un
producto en el mercado, teniendo en cuenta aspectos como la
determinación del producto, los establecimientos de distribución, la
publicidad, las relaciones públicas, las ventas, el plan de expansión y
el posicionamiento en el mercado.
Por otro lado, el surgimiento de la mercadotecnia se puede ubicar a
partir de la Revolución Industrial, pero es sólo durante la última mitad
del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX que se comienza a
dar gran importancia a las ventas como generador de ingresos.
VÍNCULOS ENTRE LA CULTURA MODERNA Y LA MERCADOTECNIA
Pero, ¿cuál sería el posible vínculo que se logra configurar entre la
cultura y la mercadotecnia?.
Podemos responder a esta pregunta infiriendo algunas ligaduras,
dependencias, y determinantes que se presentan entre una forma
particular de asumirse en el mundo (cultura) y la ciencia (más que el
arte) de promover y desarrollar un producto (mercadotecnia) en dicha
cultura.
La primera aclaración que se debe hacer es que la mercadotecnia al
surgir y desarrollarse en la etapa moderna, y por ende, en la cultura
occidental, se configura dentro de algunos presupuestos generales
afianzados desde la Revolución Francesa. Grandes consignas generadoras
de cambio: liberte, igualite, fraternite. Metarrelatos que envuelven al
hombre moderno y lo fruncen en la racionalidad y la individualidad
extrapoladas.
De este modo, la mercadotecnia responde a los valores, creencias y
actitudes del hombre moderno. Esto implica que tiene como imperativo
construir estrategias, modelos y teorías que den cuenta y logren
asegurar el éxito de cualquier actividad comercial. Pero esto no es
todo. Esta ¨ciencia¨, busca anticipar y medir porcentualmente la
actitud, disposición y necesidades ocultas de los posibles consumidores
para después elaborar unas tácticas que acechen y arrastren a través de
un señuelo en la cacería del nuevo consumidor.
DESENVOLVIMIENTO HISTÓRICO DEL MERCADEO
La cultura occidental despliega e impone un modelo de producción -a
partir de la Revolución Industrial- que conjuga la ciencia y la técnica
como imperativos de la razón instrumental para alcanzar niveles cada vez
más altos de bienestar y desarrollo.
En esta primera etapa orientada a la producción [1800-1920], todo lo que
se produjera era consumido de inmediato, pues la demanda en el mayor de
los casos superaba la oferta. No era necesario comercializar para
vender.
El capitalismo de producción tomaba como dato las necesidades: producía
los productos que satisficieran esas necesidades, e informaban a los
consumidores sobre el producto [2].
Sin embargo, a partir de la crisis del año 1920, la oferta potencial de
los bienes y servicios sobrepasa con mucho la demanda real, con lo cual
se comienzan a crear estrategias destinadas a la promoción y venta. En
consecuencia, los procesos de comercialización y optimización de
cualquier actividad económica cobran central importancia en la vida
académica y se pone en entredicho los mecanismos que teóricamente
tenderían a generar un equilibrio óptimo [mano invisible).
De este modo, el mercadeo surge y se afianza en los criterios modernos
de racionalidad y libertad del consumidor. Así, en la etapa de
orientación al mercadeo se busca:
1. enfatizar en los deseos y gustos del consumidor, asumiendo su
individualidad y autonomía.
2. coordinar todas las actividades con la mayor eficiencia posible,
desde la pretensión de control en los procesos - racionalidad-.
3. planear a largo plazo en función de nuevos productos, mercados
y crecimientos futuros, bajo el criterio de la evolución y progreso
inexorables de la sociedad moderna -flecha del tiempo-.
4. orientar la administración a las ganancias, en relación a las
supuestas leyes naturales de la vida económica basadas en los principios
del libre mercado y de la competencia beneficiosa para el bienestar
general y la generación de riqueza.
CULTURA MODERNA: SUSTRATO DE LA MERCADOTECNIA
La mercadotecnia como producto y producción cultural del hombre moderno
se sustenta en disposiciones sutiles muchas veces imperceptibles, las
cuales sin embargo, pueden ser develadas de manera mordaz y elocuente.
Así, el interés y la pretensión -mesurada- de este artículo es exponer
de modo crítico algunas facetas del mercadeo orientado al consumo y su
vínculo efectivo pero inadvertido y/o velado con la cultura occidental.
En primer lugar, para que sea efectiva la planeación y operación
orientada hacia el consumidor [cliente), el mercadeo opera originalmente
sobre los productos.
El capitalismo de consumo toma como datos los productos: produce la
necesidad de consumir esos productos, y forma a los consumidores para
ello; ahora de lo que se trata es de producir necesidades más que
productos.
Veamos un caso puntual: la comercialización de un aceite comestible.
El fabricante o el comerciante quiere vender por ejemplo, un aceite de
girasol: no investiga las necesidades de los consumidores, en busca de
un segmento de ellos para los que, por su calidad y su precio, sea
conveniente este tipo de aceite; fabrica, mediante la publicidad,
consumidores adaptados a este tipo de aceite [no adapta el producto al
consumidor, sino el consumidor al producto)[3].
En consecuencia, ya no sólo consumimos sino que somos también consumidos
y domesticados por las estrategias del mercadeo. Además, ya no es el
consumidor el referente vital de la coordinación del mercadeo en sus
diversos aspectos; ahora lo es el producto.
Por otra parte, el mercadeo en la planeación del producto, la fijación
de su precios, su distribución y promoción no sólo se orienta al cliente
sino que además lo marca como un miembro del grupo de consumidores de la
marca.
Una marca que marca al consumidor es, por ejemplo, Lee. Los anuncios de
Lee no se refieren para nada a la calidad de sus pantalones: se refiere
a los consumidores de los pantalones. Lee tiene un slogan: ¨desde 1885,
Lee te identifica¨[4].
La operación sobre los consumidores es pues, la clasificación,
ordenación y medición, para que sean balizados y valorados dentro de la
sociedad.
De otro lado, la perfección de un producto –autoataque– ofrece la mayor
cautivación posible y produce la necesidad de consumir [mercadeo
coactivo); la personificación de un producto –flanqueo- cautiva y
provoca el deseo de consumir. Como resultado, el producto lleva aditivos
que aseguran la permeabilidad del consumidor y genera la ilusión de
habitar el mundo que el producto ofrece. Además, reduce la libertad del
consumidor cada vez más a un único mensaje: ¨compra¨.
A manera de conclusión, podemos argüir que la relación entre cultura y
mercadeo es de total dependencia y correspondencia, pues este se
inscribe y funde sus criterios, argumentos y teorías en una cultura
[modus vivendi) imbuida por la Razón, el individualismo y el progreso
material de la sociedad.
[1] LEVINSON, Jac C. Guerrilla marketing. 1985. la reseña de este libro
fue consultada en www.mercadeo.com
[2] IBAÑEZ, Jesús. Por una sociología de la vida cotidiana. Pág. 230.
[3] Ídem. Pág. 231.
[4] Ídem. Pág. 238.
Estudiante de sexto semestre de Sociología en la Universidad Santo Tomás y primer semestre de Mercadeo en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. (Colombia)
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |