RESUMEN:
Existen diferencias importantes entre lo que es el STRATEGOS y lo que
puede entenderse como Estratega. El primero es el “profesional de la
Estrategia”, en tanto que el segundo es quién eventual o
circunstancialmente aplica lógica estratégica en sus acciones.
El Profesional de la Estrategia fundamenta su desenvolvimiento en el
conocimiento de Lo Estratégico (Organización, STRATEGOS, Estrategia,
Conflicto), en la aplicación de Principios Estratégicos y en ciertas
habilidades y aptitudes personales.
Uno de los requisitos mas importantes es la aplicación de Principios
Estratégicos. Estos constituyen sabiduría ancestral en el tratamiento
del Conflicto. Estos principios son el conjunto de experiencias de miles
y miles de STRATEGOS en su interacción con miles de Conflictos a lo
largo de miles de años de historia.
Quien aplica estos Principios Estratégicos es quien, en verdad, hace
Estrategia, y quien en definitiva alcanzará la ventaja sobre el
competidor.
________
STRATEGOS: el Profesional de la Estrategia
“Con la estrategia adecuada, la batalla sólo está medio ganada; la
estrategia triunfa exclusivamente a través de una ejecución
profesional”.
La manera mas apropiada de entender en toda su magnitud lo que
representa el STRATEGOS en la lógica de Lo Estratégico (Organización,
STRATEGOS, Estrategia, Conflicto), y entre el universo de los conceptos
generales de gobierno, se alcanza remitiéndose a él como “el profesional
de la Estrategia”. El STRATEGOS debe ser un individuo que tenga
profundos conocimientos de todo lo vinculado a Lo Estratégico, vasta
experiencia en la ejecución de los conceptos y vivencia práctica de los
éxitos y los fracasos que están asociados al fenómeno.
Cuando se trata de hacer referencia a la persona que se encuentra detrás
de la Estrategia, muchos pensadores se remiten a él como al “estratega”.
Esta denominación queda algo corta para el STRATEGOS porque en esencia
muchas personas pueden, coyunturalmente, incluirse entre la definición
del estratega o aquel que ha desarrollado una acción con lógica
estratégica, sin embargo el STRATEGOS “profesa” estos conocimientos y
los pone en práctica en todo momento, los conoce a profundidad, los
estudia, los revisa, los cambia y evoluciona con ellos de manera
permanente.
En términos de la Estrategia el STRATEGOS es un atleta de alta
competición, no es únicamente quien practica el deporte con pasión. Vive
para ello y vive de ello. Los atletas de alta competición son quizás
algunas de las personas mas sacrificadas y presionadas por el estado de
preparación en que deben encontrarse siempre, por los resultados que
deben obtener, por la forma implacable como ellos califican sus
esfuerzos y por la manera en que todo debe alcanzarse con ventaja sobre
los rivales. Un atleta de alta competición “ajusta” cada variable de su
vida personal a la tarea y en ello se diferencia muchísimo de quienes
ejercitan el deporte con habilidad o dedicación.
Esta es la misma diferencia entre el STRATEGOS y el “estratega”. De lo
último todos nosotros hemos sido un poco en algún momento, lo primero,
sin embargo, sólo puede alcanzarse con la idea de conseguir un nivel
verdaderamente profesional.
También resulta curioso identificar que el denominativo de “estratega”
no es precisamente uno que se aplique mucho en las organizaciones
militares, en definitiva se lo hace con mayor frecuencia cuando el tema
se encuentra entre las organizaciones de negocios. En la vida militar se
asume que la Estrategia está íntimamente vinculada a la existencia del
“general” del “comandante”, y son precisamente estos denominativos los
que frecuentemente explican la naturaleza de la Estrategia. En las
organizaciones de negocios, la alusión al estratega es muchas veces
producto de un afán de explicar la existencia de alguien que está
recurriendo a la lógica estratégica para alcanzar un objetivo.
Si llega a comprenderse apropiadamente la relación íntima que existe
entre STRATEGOS y Estrategia, se evidencia también un vínculo vital
individuo-función que explica la interacción entre ambos, al punto que
ninguno de los elementos de la ecuación se puede explicar
independientemente del otro, de la misma forma que un deporte de alta
competición se explica por la existencia de los atletas que lo
practican, así como ellos mismos alcanzan su significado por la propia
existencia del deporte.
Cualquier persona básicamente entendida puede hacer el intento de
describir las características de un deporte, pero las dificultades
significativas para hacerlo emergen cuando se pretende describir un
deporte de alta competencia sin la consideración de los atletas que lo
explican y le otorgan el significado preciso. Son lo atletas quienes
convierten ése deporte en una lid altamente competitiva.
Una dificultad muy parecida a la anterior surge del afán de describir lo
que es Estrategia. El concepto es muy difícil de “aprehender” y las
definiciones comprenden un abanico grande de proposiciones. Alcanzar
especificidad requiere mucho esfuerzo e involucra un riesgo de
importancia, dado que las innumerables aristas del concepto se brindan
también a innumerables interpretaciones. Esto debe encontrarse por lo
menos preocupante tratándose de un concepto tan sensible como el de
Estrategia.
La dificultad es probablemente mayor cuando se trata de definir lo que
es el STRATEGOS o mas bien lo que éste hace. Aquí, realmente, las
interpretaciones pueden llegar a ser tantas como el número de las
personas que quieran hacerlas.
La verdad es que la propia interpretación etimológica otorga resquicios
que preocupan, al menos cuando se quieren identificar raíces
periféricas; evalúese lo siguiente:
El término Estrategia proviene del vocablo griego “strategos” que
significa “un general”. Pero a su vez éste mismo término proviene de
raíces que significan “ejército” y “acaudillar”. Además el verbo griego
“stratego” significa “planificar la destrucción de los enemigos en razón
del uso eficaz de los recursos”.
La interpretación integral propende a conducir a la siguiente lógica:
Organización (ejército) – general – liderazgo - destrucción de enemigos
(conflicto).
Sin embargo el término de “liderazgo” que explica la función que se
ejecuta para alcanzar el objetivo (destrucción del enemigo), abre
posibilidades adicionales de interpretación. Una de ellas puede
orientarse al verbo “stratego” y su vertiente de “planificar”, pero allí
se enfrentará al cuestionamiento vital que exige un entendimiento mayor
de las funciones del “general” que la sola remitida a la función de
planificar. De aquí para adelante todas las disquisiciones corren el
riesgo de transitar un terreno muy resbaladizo.
Ahora bien, cuando se presenta la afirmación que el STRATEGOS es un
profesional de la Estrategia (porque nada impide el planteamiento de ésa
expectativa), la propia forma de entender lo que es Estrategia en el
contexto integral de Lo Estratégico, adquiere una dimensión diferente,
dado que Estrategia se convierte en una función, y se explica por todo
aquello que haga el STRATEGOS. Luego, Estrategia termina siendo la
función del STRATEGOS, al punto que todo aquello que haga el STRATEGOS
es Estrategia, del mismo modo que todo aquello que hace un atleta de
alta competencia explica simultáneamente el propio deporte.
Es posible entender que “el general” haga muchas cosas en el ejército,
pero es mucho mas sencillo entender que el general lidera la
Organización para “destruir los enemigos en razón del uso eficaz de los
recursos”. En éste propósito radica la razón de ser y la utilidad de su
existencia, para éste propósito se forma y en función de él se encuentra
obligado a perfeccionar sus conocimientos y sus habilidades,
constantemente.
La Estrategia es una forma particular de abordar el Conflicto, su
alcance incorpora todos los factores que el proceso demanda, de inicio a
fin: los conceptos, el plan, la acción. Esta forma “particular” de
tratar con el Conflicto se nutre de una sabiduría muy especial. Y en
este caso la elección de la palabra sabiduría responde a un interés muy
concreto, porque su tratamiento aleja consideraciones similares que para
el caso resultan insuficientes. Para la Estrategia la sabiduría resume
el arte, la técnica, la ciencia, la práctica y el método de hacer las
cosas estratégicamente. El término sabiduría se fundamenta en dos
conceptos: “conducta prudente y conocimiento profundo”.
Si la interpretación de Sabiduría se remitiera exclusivamente a
“conocimiento profundo” entonces la Estrategia podría fundamentarse en
el estudio de conceptos, teorías, técnicas y métodos, pero en este caso
nada garantizaría que de forma simultánea su ejecución estuviera
amparada en una “conducta prudente”, porque en definitiva ¿quién podría
definir lo que es una conducta prudente?.
Por muy extraño que parezca, la Prudencia está estrechamente vinculada a
la eficacia. La misma eficacia que se demanda para “el uso de los
recursos”. Pero es mucho mas complicado “aprender” prudencia que
cualquier arte, técnica, ciencia o método. Por ello resulta mas sencillo
conocer y aprender artes, técnicas, ciencias o métodos prudentes, que la
prudencia en sí. Al menos esto es exactamente lo que se pretende a
través de la búsqueda de sabiduría para la aplicación de la Estrategia.
La sabiduría de la que se nutre la Estrategia es un conjunto de
conocimientos profundos y prudentes que han sido puestos en práctica a
lo largo de miles de años de historia del hombre en su convivencia con
el Conflicto. Miles y miles de episodios de aplicación de postulados
estratégicos para resolver situaciones de confrontación de intereses;
cada uno de ellos con veredictos diferentes, entre éxitos rotundos y
completos fracasos; cada uno de ellos con la participación diversa de
STRATEGOS, en unos casos victoriosos y en otros no.
El producto de ésa experiencia milenaria está constituida por un
conjunto de Principios Estratégicos en los que se fundamenta la acción
estratégica eficaz y exitosa.
Un Principio constituye una “base de argumentación sustraída de la
experiencia”; a partir de él pueden desarrollarse más experiencias, con
mayor probabilidad de eficacia y éxito. Los Principios Estratégicos
constituyen la sabiduría sobre la que se apoya la acción estratégica.
Si el individuo fundamenta de manera sostenida su acción sobre los
Principios Estratégicos, entonces está practicando Estrategia, y si lo
hace incansablemente y de manera profesional, entonces éste es a quien
se debe llamar STRATEGOS.
Si por otra parte se está optando por describir Estrategia como la
función del STRATEGOS, la propia Estrategia termina por ser una
orientación para hacer las cosas fundamentada en la aplicación de
Principios Estratégicos.
El único y verdadero patrimonio de la Estrategia lo constituyen los
Principios Estratégicos. Y estos se van entregando en herencia de
STRATEGOS a STRATEGOS a lo largo de la historia que conoce el hombre. En
el mismo proceso se van enriqueciendo, consolidando, nutriendo y
transformando, de forma que su valor permanece en el tiempo. Y cuando el
conocimiento de los Principios Estratégicos se suma al entendimiento de
la Organización y del Conflicto y a su vez se aplica con el necesario
apoyo de ciertas aptitudes y habilidades, entonces surge el profesional
de la Estrategia.
A muchos pensadores y autores involucrados en el universo de la
Estrategia les agrada afirmar que la Estrategia es un proceso mental, y
por ello muchas veces invierten los mayores esfuerzos en el análisis del
entorno conceptual que la rodea. Pero al margen de que esto pueda
representar una verdad de importancia, el profesional de la Estrategia
no puede quedar en ningún caso enmarcado solamente entre los márgenes de
la realidad intelectual, porque la esencia de los fundamentos mismos de
la Estrategia, aquellos representados por sus Principios Estratégicos,
exige que se produzca la experiencia, y ella solo se manifiesta a partir
de la acción. En este sentido es razonable descender del entramado
teórico para describir incluso las mecánicas que la Estrategia puede
tener. Este proceso completa satisfactoriamente la formación del
STRATEGOS porque no lo deja aislado en el análisis del proceso mental.
Karl Von Clausewitz decía: “la teoría no puede brindar una fórmula con
la que se resuelvan problemas. Permite que la mente examine objetos y
sus relaciones y que después se traslade a las regiones superiores de la
acción para operar allí”. Los Principios Estratégicos constituyen una
teoría muy sabia, pero las aptitudes y las habilidades personales del
STRATEGOS contribuyen de manera notable en “ésas regiones superiores de
la acción”, por ello necesariamente completan su perfil profesional.
Leon Trotsky afirmaba: “No existe una ciencia de la guerra y nunca
existirá. Hay muchas ciencias con las que se relaciona la guerra. Pero
la guerra no es en sí misma una ciencia; la guerra es arte, práctica y
habilidad”.
En resumen, la descripción de las características del STRATEGOS como un
Profesional de la Estrategia amerita un trato de Conocimientos,
Habilidades y Aptitudes, las dos primeras concentradas entre el
conocimiento de Lo Estratégico y los Principios Estratégicos, y la
última como definición del SER.
Los Principios Estratégicos no constituyen propiedad de nadie. Existen a
partir de la experiencia que el hombre ha tenido a lo largo de miles de
años de historia y de cientos de miles de conflictos en los que se ha
involucrado y con los que ha tenido que interactuar. El conocimiento de
estos principios le corresponde al estudioso, quien con dedicación y
paciencia habrá de enfrentar el fabuloso desafío de descubrirlos y
entenderlos. Ninguna obra, por sí sola, se encuentra en la capacidad de
registrarlos en su totalidad.
Quien afirma que actúa estratégicamente, orienta su acción por medio de
estos principios. Y en ése proceso también construye, desde la
individualidad, otros nuevos. Y éste es el mayor aporte que puede
brindar el profesional de la Estrategia.
En un acercamiento revestido de la mayor modestia, algunos de estos
Principios Estratégicos pueden ser citados de esta forma:
a) Estimación de condiciones de los competidores
· Estimación del espíritu de misión
· Estimación de las fuerzas exteriores.
· Estimación de las condiciones de mercado.
· Estimación de la calidad de dirección que tienen los competidores.
· Estimación de los principios orientadores de los competidores.
b) Comparación de atributos (puntos competitivos fuertes y débiles)
· ¿Qué Gerencia posee mayor influencia moral?
· ¿Cuál STRATEGOS está mejor capacitado?
· ¿Qué competidor disfruta de condiciones mas favorables en lo referente
a condicionamientos externos y características en el Mercado?
· ¿En qué Organización se ajecutan mejor las órdenes?
· ¿Cual competidor cuenta con los Recursos Humanos mejor adiestrados?
· Cuál competidor es mas estricto e imparcial en la aplicación de
premios y castigos?
· Etc.
c) Disposición de los Recursos Adecuados.- Los recursos se subordinan a
la Estrategia. La Estrategia no se subordina a los recursos.
d) Conversión del Tiempo en aliado.
· La celeridad vence.
· Cuanto mas pronto, mejor.
· Cuanto mas pronto menor probabilidad de ser sorprendido.
· Cuanto mas pronto, menos preparado se encuentra al competidor.
· Cuanto mas pronto, mayor probabilidad de sorprender.
e) Todo el mundo debe beneficiarse de las victorias.
f) Conocimiento perfecto del oficio (conocimiento del Negocio).
g) Aplicar Estratagemas
h) Aplicar Fortalezas contra Debilidades, siempre.
i) Cuidado con la relación General – Soberano (Relación Alta Gerencia –
STRATEGOS).
j) Obediencia a la dinámica del combate.
· Ganará el que sepa cuando luchar y cuando no.
· Ganará el que sabe manejar tanto fuerzas superiores como inferiores.
· Ganará aquel cuyos hombres estén unidos por un mismo propósito.
· Ganará el que está bien preparado y acecha a un enemigo que no está
bien preparado.
· Ganará aquel que cuente con generales capaces y en cuyas acciones no
intervenga el soberano.
k) Alcanzar la Invencibilidad.- La invencibilidad radica en la defensa,
la posibilidad de victoria en el ataque.
l) Constituir una sólida estructura organizativa.
m) Emplear los normal para distraer y lo extraordinario para
vencer.
n) Coordinación del impulso y del tiempo (Fuerza-Oportunidad).
o) Asumir la Iniciativa.
p) Planificar la Sorpresa.
q) Conseguir una Superioridad Relativa.
r) Ser Flexible.
s) Engañar al competidor.
t) Conseguir la Ventaja Mental.
u) La mejor defensa es una buena ofensiva.
v) Disciplina.
w) Hacer de la victoria la única opción.
x) Invertir en recursos de información.
y) Etc.
Natural de Bolivia, reside en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Nació el 13 de octubre de 1964 y actualmente tiene 39 años. Tiene una licenciatura en Administración de Empresas de la Universidad Católica de Bolivia y ejerce la profesión desde hace 15 años. El señor Nava ha desempeñado cargos gerenciales de importancia en empresas de su país orientadas especialmente a la comercialización de productos de consumo masivo: bebidas gaseosas (Coca-Cola), cemento (SOBOCE S.A), comida rápida (Burger King). En estas organizaciones su responsabilidad principal ha estado siempre vinculada a la dinámica de los mercados y a la competencia, en cargos de Gerencias Comerciales y de Operaciones. El señor Nava es catedrático de la Universidad Católica Boliviana desde hace 8 años, en la materia de Política y Estrategia Empresarial. Ha dedicado mas de 12 años de investigación profesional a la Estrategia de Negocios y se encuentra en proceso de publicar el libro "El STRATEGOS y la guerra en el mundo de los negocios", del cual éste artículo es un extracto adaptado.
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