El artículo en inglés “Trabajo de Reingeniería: No automatice,
arrase”, del autor Michael Hammer publicado por el Harvard Business
Review entre julio y agosto de 1990, esencialmente, descartó la antigua
noción de "Si no está roto, no lo arregle" [1], reemplazándola con una
más ambiciosa, "Hagamos que sea lo mejor del mundo"[2], y plantea como
aspectos de relevancia los siguientes:
La visión de Hammer en su artículo menciona a la reingeniería como un
proceso de diseño o rediseño orientado hacia toda la compañía basado en
el uso eficiente de la tecnología de la información para eliminar el
clásico intercambio entre la descentralización (mejor servicio) y la
centralización (economía de escala [3] ).
En las teorías de reingeniería, las jerarquías organizacionales y la
representación de las organizaciones en términos de diferentes
funciones, son reemplazados mediante el rediseño, con procesos que están
orientados a enfocarse en los procesos del negocio y sus resultados.
La tecnología moderna en cuanto a la información, ha propiciado que las
estructuras físicas se muevan hacia la centralización de manera virtual,
esto es, que los recursos geográficamente dispersos puedan ser tratados
como si estuviesen centralizados.
Destaca también los siguientes conceptos: Adaptarse al cambio, Rendir
siempre el más alto grado de competencia, Tomar la iniciativa y correr
riesgos, Adaptarse al cambio, Tomar decisiones, . Debe existir
eficiencia y eficacia, Realizar mejoras substanciales, Hay que
preguntarse si vale la pena y si las mejoras van a hacer el proceso más
rápido y barato, Hay que preocuparse más de las actitudes que de los
conocimientos. En cuanto a las Actividades: Las que añaden valor y
costo. La nueva organización debe procurar al máximo la generación de
riqueza.
En breve, para cumplir con todos los elementos de la definición de
reingeniería de procesos necesitamos identificar:
Los resultados decisivos del negocio que son el objetivo y la meta de
nuestro esfuerzo de reingeniería.
Los procesos que representan todas las actividades que llevamos a cabo
para producir los bienes o servicios de nuestro negocio.
Los procesos estratégicos de valor agregado: es decir, el subconjunto de
todos los procesos que son importantes tanto para nuestra estrategia
corporativa como para nuestros clientes.
Los elementos sustentadores: es decir, los sistemas, las políticas y
estructuras organizacionales que existen a fin de permitir nuestros
procesos estratégicos de valor agregado.
Una definición de "rediseño rápido y radical".
En la reingeniería[4], la clave del éxito esta en el conocimiento y en
la habilidad, no en la suerte. Si uno conoce las reglas y evita los
errores, tiene todas las probabilidades de triunfar.
El texto del artículo de Hammer, considera en tratar de corregir un
proceso en vez de cambiarlo, la manera mas obvia de fracasar en
reingeniería es no rediseñar sino efectuar cambios en los procesos y
llamarlos reingeniería. Este término ha adquirido últimamente cierto
aire de buen tono y se aplica a toda clase de programas que en realidad
no tienen nada que ver con la necesidad radical de rediseño del negocio;
antes había tratado varias veces de "arreglar" el viejo proceso, hasta
que comprendió la necesidad de una reingeniería-radical.
Comenta en su proyecto con esta organización que una compañía trata
primero de automatizar el proceso existente, usando tecnología
computadorizada para acelerar el flujo de información y la ejecución de
tareas. Como resultado esta automatización consistió en dotar a los
especialistas de terminales de computador en línea, en las cuales podían
dar entrada a sus esfuerzos individuales.
En el proceso describe con frecuencia, que las organizaciones hacen
grandes esfuerzos y gastos para evitar los cambios radicales que implica
la reingeniería. Quizá se reorganicen, lo cual significa que no cambian
en absoluto los procesos de trabajo sino solo las casillas
administrativas en tomo a la gente que los realiza. Otras compañías se
contraen, lo cual solo significa emplear menos gente para hacer el mismo
trabajo, o menos trabajo, en la misma forma.
El, Hammer, centra este trabajo en Ford Motor Co., cuando rediseñó su
proceso de pago a proveedores, los efectos alcanzaron incluso a los
empleados del muelle de recepción, quienes de súbito se transformaron en
tomadores de decisiones. En vez de sólo estampar papel con horas y
fechas se vieron en el caso de usar una terminal de computador para
determinar si la mercancía que llegaba correspondía a un pedido
pendiente. Si no, tenían la responsabilidad de rechazaría y devolverla.
Personas que antes no tenían casi ninguna responsabilidad, ahora tenían
que pensar y tomar decisiones. procede entonces a explicarle que para el
proceso de reingeniería se requiere un nuevo sistema de calificación de
oficios, consolidación de muchos departamentos, redefinición de la
autoridad administrativa y un estilo distinto de relaciones laborales.
No hacer caso de los valores y las creencias de los empleados, la gente
necesita alguna razón para dar buen rendimiento dentro de los procesos
rediseñados. No es suficiente instalar nuevos procesos; la
administración tiene que motivar a los empleados para que se pongan a la
altura de las circunstancias apoyando los nuevos valores y creencias que
los procesos exigen. En otras palabras, los administradores tienen que
poner atención a lo que esta pasando en la mente del personal lo mismo
que atienden a lo que ocurre en sus escritorios.
Cuando Ford rediseñó la manera de pagarles a sus proveedores, las
actitudes y el comportamiento de sus empleados también tuvieron que
cambiar. El personal de compras no podía seguir viendo a los proveedores
como adversarios a quienes había que derrotar, tenía que verlos como
socios de Ford en un común proceso comercial.
Los cambios que requieren modificaciones de actitudes no son aceptados
con facilidad. Hacer discursos no basta. Los nuevos sistemas
administrativos tienen que cultivar los valores requeridos recompensando
la conducta que los demuestra. Pero los altos administradores también
tienen que dar charlas acerca de estos nuevos valores, y al mismo tiempo
demostrar su dedicación a ellos mediante su comportamiento personal.
Para lograr grandes resultados se requieren grandes aspiraciones. Una
prueba crítica de éstas se presenta en el punto en que, durante el curso
de la reingeniería, alguno sugiere que un cambio modesto hará funcionar
el proceso el 10 por ciento mejor y prácticamente sin costo adicional,
en contraposición a las penosas alteraciones y sufrimientos que crea, la
reingeniería.
Es grande la tentación de seguir el sendero más fácil y contentarse con
la mejora marginal. Pero a la larga ésta no es tal mejora sino mas bien
un perjuicio. Las mejoras marginales, por regla general, complican más.
El proceso corriente, y posteriormente dificulta mas entender como
funcionan las cosas en realidad. Todavía peor es que, haciendo
inversiones adicionales de tiempo o capital en un proceso actual, se
aumenta la renuencia de la administración a descartar totalmente dicho
proceso. Lo más nocivo es que las medidas marginales refuerzan una
cultura de incrementalismo y hacen de la compañía una entidad poco
valerosa.
El liderazgo de la alta administración es un indispensable requisito
previo del éxito, pero no cualquier alto administrador sirve para el
caso. El líder tiene que ser una persona que entienda la reingeniería y
este plenamente comprometida con ella. Debe, además, orientarse a las
operaciones y apreciar la relación que hay entre el desempeño operativo
y los resultados finales. Solo un alto ejecutivo orientado a procesos y
capaz de pensar en toda la cadena de valor agregado desde concepto de
producto hasta ventas y servicio puede encabezar un esfuerzo de
reingeniería.
La antigüedad y la autoridad no son suficientes; igualmente críticas son
la comprensión y una actitud mental adecuada.
Conclusiones
El concepto de reingeniería bajo mi punto de vista sugiere una
herramienta administrativa y de operaciones que apela al sentido común
para poder mejorar los servicios y productos que una empresa ofrece a
través del re-planteamiento de las funciones que ya se tienen para
optimizar todos los recursos en beneficio directo tanto de los
accionistas como del cliente mismo.
Michael Hammer y James Champy miembros de la escuela de la
Administración Sistémica[5], tributan con su Reingeniería, en 1994, una
nueva forma de comportamiento administrativo en cuya esencia se
encuentra el pensamiento discontinuo proponiendo mejoras radicales y
espectaculares basándose en la reinvención de los procesos
organizacionales orientados a la satisfacción del cliente. Su propuesta
concreta radica en la conceptualización de un nuevo paradigma de cómo
organizar y conducir los negocios creando nuevos principios y
procedimientos operacionales.
Posteriormente James Champy presenta un nuevo libro en el que incluye
como punto esencial la Reingeniería del proceso administrativo debido
basado en la convicción del papel vital que este juega en la
transformación de los procesos restantes dentro de una organización.[6]
Me pareció adecuado incluir un fragmento de la siguiente entrevista para
ampliar la perspectiva respecto al tema de la reingeniería: “Después de
haber inventado el concepto, con la publicación en coautoría del "best
seller" "Reengineering The Corporation" y de dinamizar el movimiento en
los años posteriores, los padres de la reingeniería siguieron caminos
diferentes. Esta separación fue visible este año con el lanzamiento de
"Reengineering Management", por Champy y, algunos meses después,
"Reengineering Revolution", por Hammer. Ambos concuerdan en que un
porcentaje elevado de los esfuerzos de reingeniería no alcanzó los
resultados esperados. La diferencia se encuentra en la forma en que
resuelven este problema. En opinión de Champy, la solución está en
cambiar el abordaje del movimiento hacia la reingeniería de la gestión,
en tanto que Hammer juzga más importante detectar los errores típicos de
la reingeniería de los procesos y presentar una metodología para
evitarlos”. [7]
De la entrevista anterior así como del resumen del artículo en cuestión,
se desprenden algunas ideas como:
Al igual que todos los conceptos que han nacido para mejorar la
administración de las empresas, se requiere de un cambio drástico y
agresivo para garantizar el 100% de efectividad en cuanto a la
instalación y obtención de resultados, de otra forma, lo que se obtendrá
serán sistemas híbridos que no garantizan el éxito y sí la aplicación de
una moda pasajera…
El mayor logro se tiene en las industrias automotrices y de
telecomunicaciones, sectores que siempre están a la vanguardia en la
aplicación de la tecnología del conocimiento.
La aplicación de este tipo de herramientas es costoso por lo que en sus
inicios siempre serán las grandes corporaciones las que inicien estos
procesos, yendo un paso adelante sobre las pequeñas, medianas y micro
empresas.
Es recomendable el uso de consultores externos para la metodología y
programación de la instalación de la herramienta a utilizar, pero se
deberá contar con líderes de proyecto internos que conozcan de la
operación para la fase de implantación y desarrollo de cambios en las
empresas.
En cuestión de la reingeniería es importante abordar dos conceptos de
manera simultánea: uno es la Reingeniería de los Procesos de Trabajo y
segundo en la Reingeniería de Conceptos y Prácticas de Gestión.
Cualquier proceso de mejora administrativa a instalar en una empresa no
es inmediato, es lento (2-3 años) porque supone hacer las cosas con una
buena planeación y como los viejos vinos, con el paso del tiempo van
puliendo su esencia hasta culminar con un buen resultado; sin embargo en
estos tiempos de “instantaneidad”, la prisa y la premura no permiten un
adecuado manejo ni de tiempos ni de recursos.
La reingeniería hoy en día se encuentra en una segunda ola, tratando de
aplicar lo práctico sobre la base teórica y de investigación prueba y
error que inició en 1990, llevando el concepto más allá de las
industrias como las cadenas productivas, el desarrollo del personal
idóneo para este tipo de procesos y un lugar de trabajo atractivo en
donde la gente se sienta bien.
No confundir a la Reingeniería con el “Downsizing”, la primera elimina
trabajo mientras que la segunda elimina personal.
Los costos que implican invertir en herramientas de mejora siempre serán
un factor justificante para dilatarlos o no llevarlos a cabo.
El concepto reingeniería quizás no sea nuevo para el ser humano ni para
las organizaciones que éste conforma, pero el autor nos da la
metodología a seguir para que la reingeniería pase de ser un concepto a
la acción realizada con orden.
El tema de reingeniería lo considero muy importante, tanto que me
gustaría verlo aplicado en forma inversa, es decir, aplicado a partir de
las pequeñas y medianas empresas en una cadena productiva de suministro
a grandes corporaciones, me parece que partiendo de lo más sencillo a lo
más complejo se pueden ver resultados de manera más tangible.
Discrepo de Hammer cuando habla de que “la administración debe motivar a
los trabajadores”, ya que la motivación se da bajo mi punto de vista en
cada ser humano de adentro hacia fuera, sin embargo si coincido en que
se debe lograr un ambiente laboral sano para propiciar elementos que
conlleven a la mejora tanto del empleado como de la corporación.
Fuentes de información
M. Hammer, Re-engineering work: Don’t automate, obliterate, Harvard
Business Rev. 68, 104 – 112, July – August (1990).
Distribution channel re-engineering — organizational separation of the
distribution and sales functions in the European market - MATS
ABRAHAMSSON,∗STAFFAN BREGE and ANDREAS NORRMAN - International Graduate
School of Management and Industrial Engineering, University Sweden.
Artículo: “El papel de México en el mundo”, Servicio Profesional de
Carrera Universitaria para los Estudiantes de la Maestría en
Administración de la UAEM.
http://www.joseacontreras.net/econom/Economia/Megatendencias/page1.htm
http://www.gurusonline.tv/es/conteudos/hammer_champy.asp
http://www.xpertia.com
Artículo: “Reingeniería, cultura, valores y paradigmas”, basado en el
libro de Reingeniería de la corporación de Michael Hammer, Publica
Sanloz Holonic.
Artículo: “Sistemas para la reingeniería de procesos”. Francisco
Figueroa Cajigas, ITESM Campus Monterrey, 1999.
[1] Francisco Figueroa Cajigas. Sistemas para la Reingeniería de
Procesos.
[2] Francisco Figueroa Cajigas. Sistemas para la Reingeniería de
Procesos.
[3] La economía de escala es todo aquel ahorro en los costos directos de
producción a medida que crece el volumen producido. José A. Contreras.
[4] Reengineering Work: don’t Automate, Obliterate. Michael Hammer,
Harvard Business Review, 1990
División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Contaduría y
Administración de la UNAM.
[5] Esta escuela agrupa en su seno a la Cibernética, la Teoría
Matemática de la Administración, Teoría de las Contingencias y la Teoría
de los Sistemas y es representada por autores como Norbert Wiener,
Johann von Neumann, Ludwig von Bertalanffy, Daniel Katz, Robert L. Kahn
y Stanford L. Optner entre otros. La escuela sistemática propone una
nueva forma de analizar la organización reconociendo la importancia de
las relaciones entre las partes para alcanzar el propósito del todo, en
fin el enfoque sistémico. www.xpertia.com
[6] María CCC, consultor de Xpertia
[7] Entrevista de Jorge Nascimento Rodrigues con Hammer y Champy (1995)
Contador
Público Postgrado en Finanzas
Maestría en Administración
Trabaja actualmente como consultor independiente en las áreas de Administración, Costos, Presupuestos y Control Interno. Adicionalmente imparte clases a nivel licenciatura y postgrado.
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