INTRODUCCIÓN
Inicialmente el trabajo humano se limitaba a la adquisición y suministro
de los elementos necesarios para la vida cotidiana, pero la creación de
núcleos humanos cada vez mas numerosos, creo la diversidad de oficios y
necesidades; llevó a la diferenciación de las tareas y por consiguiente
a la especialización y dedicación para quienes las debían cumplir.
Empezó así la génesis de los oficios y en la medida de que a tales
oficios se les exigía contenidos teóricos y prácticos, se fueron creando
y consolidando las profesiones.
La profesión siendo un legado personal fructificado, y tras ingentes
sacrificios y vicisitudes, exige responsabilidad, honestidad, entrega,
idoneidad, comunicación permanente y actualización, así, la profesión se
ejerce para el beneficio a la comunidad la cual espera y deposita la
confianza en que la solución de las requisiciones se realicen con pleno
consentimiento.
La vocación como la inclinación natural de una persona por la profesión,
realidad compleja que le permite al individuo, a través de su parte
laboral lograr la plenitud como persona, hace factible que las personas
seleccionen la profesión adecuada y en esta forma desarrollen
óptimamente las funciones que competen a esta profesión.
Si no se tiene un comportamiento ético adecuado para la profesión como
Administrador de Empresas se tiene corre el riesgo de “caer”.
Trabajo y empleo no es lo mismo[8].
4. La ética empresarial no es un valor añadido la ética es un valor
intrínseco de toda actividad económica y empresarial, ya que cualquier
actividad empresarial incluye al ser humano. La ética es una exigencia
que se hace más significativa mientras mayor es la complejidad social.
Si la ética se encuentra inserta en toda actividad empresarial, no puede
ser considerada como un Valor Agregado sino como un Valor Componente.
Sí la ética no es un limite para los negocios ¿por que no promover una
Administración basada en Valores?
Los valores éticos se sustentan en el campo de lo moral; en la vida de
alteridad y en el encuentro con los demás, con sigo mismo y con lo que
nos rodea. Los valores éticos realzan la libertad del ser humano; nos
ayudan a guiar nuestras acciones y elecciones individuales. Los gerentes
buscan manejar el clima ético en las organizaciones buscando la manera
en cómo dichos valores pueden participar en sus negocios.
Las empresas debieran ser conformadas por propósitos responsables
dirigidos a la consecución de valores éticos para con la comunidad y los
empleados. La actividad empresarial de una organización afecta a muchos
grupos constituyentes o Stakeholders[9]. Se exige de ella una actitud
responsable para con dicha comunidad, ya que su comportamiento le
repercute directa o indirectamente. Ser responsable significa dirigir la
empresa midiendo el impacto de su actuación en estos grupos, respetando
sus derechos e intereses legítimos. Se requiere evitar el engaño y la
desinformación. La honestidad requiere de la rectitud y sinceridad con
la información demandada por la comunidad. Las señales que entrega una
empresa afectan muchas personas, que confiando en la información, toman
decisiones que a su vez afectan a otros. La comunidad confiará en estas
señales en la medida que sean honestas.
Además, la confianza necesita del reconocimiento de compromisos
implícitos en las promesas. La competencia leal y la consecución por la
calidad real son parte de la confianza. Su quebrantamiento perjudica
directamente a las personas.
Se debe poner especial atención en tratar de actuar justamente tanto
en el otorgamiento de oportunidades al interior de la empresa, como
frente a todos aquellos grupos que tienen relación directa o indirecta
con el quehacer de la organización.
Se debe también evitar someterse a influencias impropias, favoritismos
basados en intereses personales o presentar conductas que afecten la
integridad de los ejecutivos. Los gerentes deben tratar de asegurar que
sus empleados no caigan en este tipo de influencias. Actuar con
integridad supone un comportamiento leal frente a las obligaciones y
tareas que se deben emprender, en el marco de la confianza depositada al
empleado. En su más completo sentido, se debe actuar conforme a las
convicciones a los requerimientos morales, aunque presuponga un costo.
El respeto, significa reconocer que los individuos sostienen relaciones
fuera de la empresa, poseen autonomía, privacidad, dignidad, derechos y
necesidades.
Por otra parte, los ejecutivos deben procurar el respeto a la propiedad
intelectual y privada, poniendo especial cuidado cuando la actividad
comercial involucra la propiedad ajena (pública o propia de la
naturaleza).
Hacia un Administrador Efectivo
Ser un administrador efectivo es una labor muy demandante, pero en la
actualidad, enfrentan desafíos muy particulares. La cada vez más
alarmante contaminación industrial nos recuerda que al destinar recursos
los administradores inevitablemente incurren en ventajas y desventajas,
sin importar lo que hagan o dejen de hacer.
El estudio de quién resulta, y quién debe resultar beneficiado o
perjudicado por una acción en particular se denomina ética, la cual
estudia también quien goza de derechos de cualquier índole, y quién goza
de ellos.
En un plano superficial, es relativamente fácil juzgar si una práctica
empresarial es correcta e incorrecta en términos de ética. Lo complejo,
en particular cuando las normas convencionales no son aplicadas,
consiste en comprender los conceptos y las técnicas de la toma de
decisiones éticas para poder establecer juicios de orden moral más
adecuados.
CONCLUSIONES
Décadas de investigación en las ciencias del comportamiento siguieren
que las personas no son buenas para predecir como serán influenciadas
por situaciones limite. El proceso de alcanzar la cima casi siempre
cambia a las personas de formas que no anticiparon ni tomaron en cuenta.
La falta de autoconciencia parece ser parte natural de la condición
humana.
Un profesional aclamado puede realmente sucumbir a la imprudencia cuando
alcanza el poder. Pero no todos pierden el rumbo.
Por tanto, el comportamiento del profesional de la administración de
empresas basado en valores, beneficia a toda la sociedad, a la empresa y
a la economía en la cual se encuentra inserta la empresa. Los principios
forman la base de la confianza y cooperación; también contribuyen a la
moral de los empleados. Es especialmente importante el sentido de
orgullo por parte de los empleados en su productividad y actitud
general, cuando visualizan pertenecer a una organización que define los
valores éticos como un estilo de vida.
[1] Desde el punto de vista de éste último
[2] Ó a veces directamente a costa de la ingenuidad o ignorancia de la
otra parte
[3] El factor humano.
[4] Calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos,
seguridad
[5] Ej.: "las normas son buenas para todos, aunque en un momento
particular no me favorezcan"
[6] La experiencia como referencia juega un papel determinante
[7] El éxito puede ser entendido por unos como la obtención de mejores
participaciones de mercados, o de mayor rentabilidad o de prestigio,
etc.
[8] El empleo es bien escaso, y el trabajo es una necesidad natural. El
trabajo es la principal fuente de la realización personal.
[9] Proveedores, accionistas, clientes, consumidores, competencia,
comunidad general, etc.
REFERENCIAS
BOLADERAS, M. Libertad y tolerancia. Éticas para sociedades abiertas.
Barcelona, Publicaciones de la UB. 1993.
COVEY, Stephen R. Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.
Editorial Paidós, España, 1987.
RUBIO CARRACEDO, J. Ética constructiva y autonomía personal, , Editorial
Tecnos, Madrid 1992.
SINGER, Peter. Ética Practica, Editorial Ariel SA, Barcelona, 1991.
TUGENDHAT, Ernst. Lecciones de Ética, Editorial Gedisa, Barcelona, 2001.
INTERNET
www.dinero.com
www.gestiopolis.com
www.hbral.com
www.iletica.org.co
www.portafolio.com.co
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema