Este crecimiento reciente es explicado parcialmente, por el momento
histórico en el que vivimos. Han quedado atrás, por lo menos en un
número significativo de países y territorios, las eras agraria e
industrial y ha surgido la era de la información y del conocimiento. En
palabras de Drucker (en Portela, 2001) “lo que hace diferente a la
sociedad actual no es que el conocimiento sea otro recurso como la
tierra o el capital, sino que es el recurso”. O en palabras de Nonaka
(2000), “en una economía como la actual, donde la única certidumbre es
la incertidumbre, la mejor fuente para obtener una ventaja competitiva
duradera es el conocimiento”.
Cuando se escucha el término Gestión del Conocimiento, algunos piensan
automáticamente en tecnologías de información. Sin embargo, como plantea
Hall (2001), la tecnología es sólo un medio. Lo que realmente importa en
las organizaciones es la calidad de los contenidos que se quieren
promover y el auspicio de una cultura del aprendizaje, factores
altamente asociados con el capital humano.
Una excelente plataforma tecnológica para administrar información en la
organización, puede ser subutilizada o en el peor de los casos no
utilizada, por desconocer el rol del capital humano en la gestión del
conocimiento.
Haciendo una revisión de textos y de portales como www.gestiondel-
conocimiento.com, muchos autores coinciden en manifestar la importancia
que tienen las personas (capital humano), para garantizar el éxito de
cualquier programa en gestión del conocimiento. Sin embargo, en esa
misma revisión se encuentra que los mayores desarrollos teóricos y
aplicados se han dado en los otros dos campos del capital intelectual,
es decir, el capital estructural y el capital relacional y no en el del
capital humano.
Este artículo es un intento por identificar tanto niveles, como
variables, en el estudio del capital humano, en su relación con la
gestión del conocimiento.
El modelo que se presenta se compone de tres niveles: individual, grupal
y organizacional. En cada nivel se definen variables, que a la luz de la
experiencia del autor son relevantes (ver gráfico). Seguramente otras
variables podrán ser agregadas por recomendación de otros autores o por
su importancia específica en ciertos contextos.

Figura 1. Modelo de Niveles y Variables del Capital
Humano Asociados a la Gestión del Conocimiento (Castañeda, D.)
El nivel primario del modelo es el Individual. Las variables que se han
priorizado por su influencia en los procesos y vida de las
organizaciones son: Percepciones, actitudes, valores, aprendizaje,
habilidades, conocimiento, toma de decisiones, motivación y conducta.
La división que se propone del individuo es más pedagógica que
estructural. Es decir, las variables no son independientes ni autónomas,
sino que interactúan permanentemente. Por ejemplo, una percepción
específica de un individuo sobre un tema, influye sobre el grado de
motivación que tenga para un aprendizaje relacionado.
El segundo nivel es el Grupal. Las variables que se han identificado
son: Aprendizaje, habilidades, conocimiento, valores, motivación, toma
de decisiones, solución de conflictos, liderazgo, trabajo en equipo,
comunicación y cultura.
Se entiende por grupo, tanto dependencias estructuralmente constituidas,
por ejemplo, departamentos y oficinas, así como funcionalmente
conformados, por ejemplo, comisiones de trabajo para realizar una tarea.
El criterio sugerido para reconocer si existe o no grupo es el planteado
por Robbins (1999), para quien grupo es dos o mas personas,
interactuantes e interdependientes que trabajan juntas para el logro de
un objetivo particular.
El tercer nivel es el Organizacional. Las variables de este nivel, en lo
que respecta al Capital Humano (no se incluyen variables del capital
estructural) son: valores, cultura, aprendizaje, trabajo en equipo,
liderazgo, comunicaciones, solución de conflictos, motivación,
habilidades, conocimiento, toma de decisiones y comunicación.
Algunas variables como valores, aprendizaje y conocimiento, son
importantes en los tres niveles del modelo. Por lo tanto, cada
organización, además de preocuparse por identificarlas y definirlas,
debe evaluar su coherencia entre los niveles.
Sólo a modo de ejemplo, una entidad, además de formular o identificar
los valores corporativos explícitos o implícitos (nivel organizacional),
debe evaluar si éstos son compatibles con los valores de grupos de
trabajo y de las personas que los conforman. Inconsistencias entre los
niveles (individual, grupal y organizacional), se traducirán en
conductas indeseables, que no favorecen la velocidad y la precisión con
la que el conocimiento fluye y se integra en las diferentes dependencias
de una Entidad.
El conocimiento, como aparece en el modelo, es propiedad de agentes:
individuo, grupo y organización. La información, al ser transformada por
el filtro humano deja de ser fría y objetiva y se convierte en
conocimiento dependiente de la interpretación que estos agentes hagan de
ella.
Desconocer este hecho puede resultar en esquizofrenia organizacional. Es
decir, vivir simultáneamente en dos mundos como si fueran uno e
idénticos. Por una parte, el teórico, construido con base en las
políticas, normas, procesos, procedimientos y en general todo lo
asociado al “deber ser” de la organización y por otra parte el aplicado,
es decir el mundo construido con base en las percepciones
(interpretaciones) que los individuos hacen sobre ese mundo teórico, sus
motivaciones hacia él y sus permanentes modificaciones de dichas
interpretaciones, como resultado de la interacción con otros agentes en
la organización y fuera de ella.
El conocimiento se construye en la interacción con otros. La creación de
redes de personas y el fortalecimiento de vínculos para facilitar
compartir el conocimiento, son procesos que pueden ser gestionados de
una manera más fluida y productiva cuando se conoce el qué y el cómo del
capital humano.
En futuros artículos se analizará la influencia de cada una de las
variables del modelo presentado, en la gestión del conocimiento.
____________
REFERENCIAS
Hall B. (2001). Claves para Embarcarse en el Aprendizaje Electrónico.
Gestión, Volumen 4 No 5, 2001.
Nonaka, I. (2000) La Empresa Creadora de Conocimiento. En: Gestión del
Conocimiento. Harvard Business Review. Edic Deusto, Bilbao.
Portela, P. (2001) La Gestión del Conocimiento en la Economía del Valor.
www.gestiondelconocimiento.com.
Robbins, S. (1999) Comportamiento Organizacional. Prentice Hall, Mexico.
Delio Ignacio Castañeda Zapata
Psicólogo de la Universidad Católica de Colombia Master en Educación: University of Manchester Inglaterra Especialista en Gerencia de Servicios de Salud: Universidad Jorge Tadeo Lozano Diploma en Desarrollo Social: St Francis Xavier University Canada Actualmente es profesor e investigador de la Universidad Católica de Colombia y profesor invitado en las Universidades el Rosario, el Bosque y Asesor Organizacional de la Fundación Konrad Lorenz. Ha sido Director de Gestión Humana de la Superintendencia Nacional de Salud y de la Secretaría de Salud de Bogotá; Subsecretario de Salud de Bogotá, Director Nacional de Capacitación y Facilitador Regional de Operaciones de la Oficina para Colombia de World Vision International y Subdirector Nacional de FLET. El énfasis actual de su trabajo está en el estudio y aplicaciones del aprendizaje organizacional y en la relación entre Capital Humano y Gestión del Conocimiento.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |