Existe una amplia y muy variada gama de personal con conocimientos
tanto generales como específicos. Luego entonces, pensaríamos que las
instituciones financieras, concretamente en el área de sistemas, reúnen
no solo un conocimiento técnico, sino también financiero,
administrativo, sociológico, contable, por lo que podríamos preguntarnos
¿ acaso esto no representa una gran riqueza como activo para las
instituciones bancarias?
Todo ese conocimiento toma forma como Capital Intelectual para las
instituciones bancarias. Así como se administran los activos fijos de
una empresa y se expresan en estados financieros, así también las
empresas deben poder administrar ese activo llamado Capital Intelectual
como algo intangible pero que existe en cada una de las personas que
laboran en ella. No debemos confundir la administración de personal con
sus funciones propias de recursos humanos, con el tipo de administración
que ese puede manejar como la Gestión del Conocimiento.
Gestión del Conocimiento es la manera como vamos a captar, organizar y
accesar todas las experiencias, habilidades, ideas, procesos y
conocimientos que existe en la empresa y que los miembros de la
organización conservan para el uso de sus funciones. Para esto es
necesario iniciar con el proceso básico que consiste en la creación del
conocimiento que se da en el marco del aprendizaje diario, la
acumulación de experiencias y el desarrollo de habilidades; después,
mediante la compartición y exportación del mismo hacia el resto de los
integrantes de un grupo u organización. El aprendizaje es, entonces, un
elemento importante para poder aquilatar la sabiduría en cada persona.
Todo el conocimiento que la organización adquiere a través de su
personal es tan valioso o más que los mismos activos fijos, y esto es,
porque estamos hablando de la gente que conforma a dicha organización, y
sin lugar a dudas, el elemento humano es lo más valioso.
Podemos trabajar en los aspectos de aprendizaje en las organizaciones y
en las personas, y así también estaremos involucrados en la forma en que
los grupos de trabajo, conforman células de conocimiento e
interaccionan, a través de grupos de mejora continua y por lo tanto, el
conocimiento puede compartirse de una forma natural dentro de la
organización.
El recurso humano que labora en las áreas de sistemas de las
instituciones bancarias es altamente volátil, por su capacidad adquirida
y porque sus conocimientos pueden ser aplicables no solamente a otras
instituciones bancarias competidoras, sino también, fuera de ese ámbito.
Dada la enorme cantidad de recursos económicos que se emplean para poder
preparar a las personas que colaboran en este tipo de empresas, es muy
costoso cuando por diversas razones, las personas dejan de prestar sus
servicios para la empresa.
Así como costoso es, el preparar una persona para que desempeñe una
actividad dentro de una oficina, más costoso es no retener parte o todo
del conocimiento que va adquiriendo a lo largo del tiempo que labore en
la empresa. Las áreas de sistemas, por su naturaleza, trabajan al ritmo
que sus usuarios lo demandan y por tanto es difícil, hacer un alto en
sus labores para poder desarrollar otro tipo de tareas que podrían
conformar, un valor agregado a sus actividades y una valor económico a
la organización. Las tareas como la capacitación y la compartición del
conocimiento se dan, la primera en muchos casos, para cumplir con un
presupuesto designado y un compromiso moral de los gerentes, y la
segunda a través de pláticas, reuniones de grupo y capacitaciones muy
rápidas, que en poco o nada cumplen la función de compartir los
conocimientos.
Ambas tareas tienen una importancia fundamental para la creación del
capital intelectual de las empresas. No solamente existe el aprendizaje
a través de la capacitación en cursos dirigidos a cubrir áreas de
oportunidad o carencias, sino también está el aprendizaje organizacional
que hoy día no es entendido como un elemento que promueve la iniciativa
de las personas, que induce a la motivación de aprender a enseñar y a
establecer compromisos organizacionales, que si bien no están escritos,
si se deben manifestar como conductas que merecen ser recompensadas.
En algunas instituciones bancarias existen las recompensas monetarias
como único elemento motivador hacia las contribuciones extra-laborales.
En otras tantas existen reconocimientos organizacionales tales como
ceremonias o medallas. Ambas son perfectamente válidas. Sin embargo, se
deja de lado a la persona como generadora de conocimiento y que puede
ser motivada involucrándola como parte primordial en un proceso de
cambio de cultura organizacional.
Las personas no son aprovechadas y en algunos casos son ignoradas. En
consecuencia, abandonan las empresas y aunque la pérdida económica, no
se refleja en el corto plazo, sí se manifiesta en el mediano y largo
plazo al surgir carencias, deficiencias y dificultades propias de saber
qué era lo que esa persona hacía y que ahora nadie puede hacer, porque
no hubo la intención de compartir el conocimiento ni de retenerlo por
parte de la compañía. Se genera una curva de aprendizaje a superar, no
solo en la persona que lo sustituye, sino en el grupo, misma que se pudo
haber evitado “rescatando parte o todo” del conocimiento que
anteriormente se había ya creado.
El gerente, director y dueño de la empresa, juegan un papel fundamental
en la planeación de objetivos que permitan retener a su personal por un
periodo de aún más largo. En un periodo menor de tiempo la organización
debe tratar de “captar” el conocimiento de esta persona a fin de
promover su desarrollo y administrar dicho activo.
Es común que en las empresas de sistemas, existan los “gurús”, miembros
destacados que son consultados para resolver cualquier duda y/o dar
sugerencias sobre un sistemas o problema que se presenten dentro de la
construcción del mismo.¿ Podríamos lograr que los “gurús” fueran los
precursores y guías de un cambio cultural que se transmita a todos los
demás miembros de la organización para que el conocimiento sea
compartido y “guardado” en un repositorio organizacional?; si logramos
esto, estaríamos dando un paso muy importante para una cultura de
excelencia y los cimientos de una estrategia de Gestión del
Conocimiento.
En conclusión, las organizaciones de sistemas deben de lograr
implementar un cambio cultural desde los niveles operativos hasta los
niveles directivos. Una adecuada dirección y un trabajo arduo de parte
de los grupos de Factor Humano o Recursos Humanos, para lograr
“convencer” de las bondades de compartir el conocimiento en todos los
niveles de la organización, serían las recomendaciones que su servidor
daría en términos generales para poder empezar con una Gestión del
Conocimiento.
Doctor Fabián Iliusha Ramírez Mejía
Licenciado
en Informática y Maestro en Administración por la Universidad Nacional
Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde 2000, Profesor por asignatura,
impartiendo las materias “Innovaciones Tecnológicas en Informática” y
"Multimedia"en la UNAM. Ha colaborado en instituciones como
BBVA-Bancomer, IBM de México y BANAMEX. Actualmente se desempeña como
Consultor en tecnologías WEB y Asesor en el uso herramientas
automatizadas en pruebas de sistemas. Ha dictado conferencias sobre el
uso de las tecnologías WEB aplicadas a la gestión del conocimiento. Es
experto en el desarrollo de sitios en Intranet que permitan la
colaboración y la compartición del conocimiento.
UNAM/BANAMEX - fram0120arrobaavantel.net
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |