Competitividad, estrategia y excelencia operacional
07 / 2003
Mucho se habla sobre los conceptos de
competitividad, estrategia y excelencia operacional. También se habla
mucho sobre la confusión entre unos y otros… los estrategas defienden
que la estrategia es lo más importante… los de operaciones defienden que
lo básico es la excelencia operacional.
Mucho se habla sobre los conceptos de competitividad, estrategia y
excelencia operacional. También se habla mucho sobre la confusión entre
unos y otros… los estrategas defienden que la estrategia es lo más
importante… los de operaciones defienden que lo básico es la excelencia
operacional… En este artículo intentaremos aclarar estos conceptos.
Concepto de estrategia
Se ha de tener en cuenta que el objetivo de la estrategia es lograr
conseguir una diferenciación positiva de la competencia, perceptible por
el cliente y perdurable en el tiempo. Para ello, se debe pensar en crear
una posición competitiva única transformando o redefiniendo el sector en
el que se opera (o en los que potencialmente se pueda operar).
Este concepto no es exclusivo de las grandes compañías sino que debería
ser el “modus vivendi” de cualquier organización de cualquier tamaño y
de cualquier sector.
Es habitual que los directivos no crean en la estrategia y que usen
expresiones como “en mi sector ya está todo inventado” o “realmente no
podemos conseguir ninguna diferenciación de nuestra competencia”… esto
no es cierto aunque tampoco nadie ha dicho que innovar estratégicamente
sea sencillo. Casos como el de Dell es un ejemplo claro de una pequeña
empresa que se ha convertido en una gran empresa gracias a la innovación
estratégica.
Excelencia operacional
Sin embargo con la Excelencia Operacional se busca conseguir ejecutar de
la mejor manera posible – en cuanto a tiempos y costes - lo definido en
la estrategia elegida. Para la excelencia operacional se emplean
herramientas como la calidad total, la reingeniería de procesos, la
gestión por procesos, la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la
Información a nivel operativo, etc.
Claramente, lo ideal sería tener una estrategia diferencial y ser
excelentes operacionalmente hablando. Buscar la excelencia operacional
es especialmente importante cuando se opera sin ninguna ventaja
competitiva/comparativa sobre los competidores.
De alguna manera se puede decir que si se ofrece el mismo
producto/servicio que los competidores, hay que intentar ser algo más
rápidos, algo más baratos o con un poco de mayor calidad… aunque hemos
de tener en cuenta que estas son ventajas que son relativamente de fácil
adopción por la competencia.
Debido a esta confusión, creo que se puede aclarar todo empleando una
sencilla “fórmula”:
Competitividad = Lo competitivos que somos estratégicamente + Lo
competitivos que somos operacionalmente.
Con esta fórmula se plantea que es igualmente importante la estrategia
que la excelencia operacional. Si no es así, deberíamos emplear unos
coeficientes correctores:
Competitividad =
Coef. Importancia estrategia x Competitividad estratégica +
Coef. Importancia operaciones x Competitividad operacional
Así, nuestra experiencia – de acuerdo con el enfoque de famosos
estrategas como Michael Porter – nos indica que es más importante la
estrategia que las operaciones para la competitividad de la empresa.
Dicho de otra manera, es más competitiva una organización con una buena
estrategia y un mal desarrollo de sus operaciones que una organización
excelente operacionalmente hablando y que tenga una mala estrategia.
El siguiente paso sería definir todos los valores de esta fórmula.
Realmente, todos estos valores dependen totalmente de la organización y
de su entorno por lo que son particulares para cada uno de los casos. Si
quiere que colaboremos con usted para evaluar su posición competitiva,
conozca nuestro servicio de “análisis estratégico”.
Además, se ha de tener en cuenta también el concepto de “ventana de
oportunidad” por el que puede haber una oportunidad puntual en el tiempo
que permite una estrategia diferencial pero que no es perdurable en el
tiempo.
A efectos prácticos es habitual encontrar compañías que vienen de tener
unos excelentes resultados durante muchos años gracias a una posición
competitiva privilegiada y que en un determinado momento debido a la
entrada de nuevos competidores, van perdiendo su posición competitiva.
Cuando esto sucede, cada vez es más difícil vender los
productos/servicios con una rentabilidad como la de tiempos pasados ya
que no se tiene ningún tipo de diferenciación con la competencia y todo
ello lleva a una situación muy delicada.
Como conclusión, les invitamos a reflexionar sobre su estrategia y sean
críticos sobre sus “ventajas competitivas” que les hagan ser
“especiales” para sus clientes.
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Eduardo Navarro

Eduardo Navarro
Director – Managing Partner
www.improven.com
www.eduardonavarro.net
enavarroarrobaimproven.com