El ascenso del conocimiento por las eras

Autor: Pablo Belly

Gestión del conocimiento

06 / 2003  

Así como no se puede llegar a la otra orilla sin soltar el pie de la orilla de origen, no se puede comprender la sociedad y los mercados en que estamos involucrados hoy en día sino tenemos en cuenta los cambios que se vivieron en la aldea globalizada actual. 

He intentado encontrar la punta del ovillo en materia de conocimiento y lamentablemente no la pude encontrar, de manera que tomaremos como punto de partida el momento en que la actividad agraria tuvo su periodo y lo que significaba la palabra capital en esa sociedad agraria.

En la era agraria la riqueza pasaba por los frutos que daba la tierra, Tener una mínima porción de tierra, ser un hacendado, un terrateniente daba una posición de status o poder por la simple razón de que se poseía un factor primordial para generar ingresos. No solo que se trabaja la tierra, también, la pesca, la ganadería y demás explotación de lo recursos naturales lo acercaban al hombre con el dinero, por ende poseer y controlar los factores de producción constituía un capital sobre el cual se movía la economía.

América Latina lo vivió bien de cerca con los inmigrantes europeos que vinieron, no solo por el hecho de escapar de las guerras, sino más bien por la seducción de tener una porción de tierra para poder trabajarla. América parecía ser un paraíso para los europeos que llegaron por la cantidad de tierra fértil que había disponible.


Si nos ponemos a indagar en los antepasados familiares vamos a encontrar en la mayoría de los casos que fueron inmigrantes y que han tenido o han trabajado en campos de donde se generaba el dinero para mantener a la familia. Mis abuelos, por ejemplo, eran inmigrantes italianos y tenían un campo en Balcarce, mi abuelo estaba de novio con mi abuela que vivía en Mar del Plata y para ir a verla se hacia los 75 kilómetros que dividen las dos ciudades en bicicleta. Más allá de esta anécdota familiar para describir la era agraria ........... eso si que era amor!!!!.

A medida que la historia fue pasando se paso de una era agraria a una era industrial. La era industrial trajo muchas modificaciones a la forma de vida en ese entonces, la gente comenzó a abandonar los campos para trasladarse a las ciudades, las ciudades crecieron enormemente como resultado de esta nueva forma de vida. En algunas ciudades, se llegó a multiplicar el número de habitantes como consecuencia del abandono de los campos. Entre 1800 y 1900 Nueva York creció de 79.000 a 3.437.000 habitantes, Londres de 959.000 a 4.536.000, Paris de 548.000 a 2.661.000. y Berlín de 173.000 a 2.712.000. Esto también cambió el modelo familiar de ese entonces, los hijos no trabajaban si o si en el campo, ahora comenzaban a trabajar en la fabrica que estaba en la ciudad y los padres se quedaban en el campo haciendo lo que siempre han hecho.

La revolución industrial también acarreó una transformación en el concepto de capital. El capital no significaba tener una porción de tierra, sino que ahora se le sumaba la tenencia de maquinas, bienes de producción o cualquier otro factor tangible que significara producir bienes de consumo.

En ese entonces todo pasaba por la armoniosa combinación de músculos, máquinas y materiales. Lo que acompañaba a ello era útil si servia para incrementar la producción; al servicio, por ejemplo, se lo tenia en cuenta solo si era beneficioso para incrementar la producción a escala de un producto, el crear valor en el consumidor no se lo tenia en cuenta porque estaba fuera de las paredes de la fábrica, mantener un liderazgo en el mercado a través de publicidades, campañas, u otros, no tenia sentido porque la competencia inicialmente no existía, y así sucesivamente. Esto significa que la producción empezaba y terminaba en la fábrica. 

Al operario no se lo tenía como bueno en función de lo que tenia, sino que era buen empleado en función de lo que daba y rendía. Para describir al empleado ideal de esa época hay que visualizar a fisicoculturista con una chimenea de fondo, una máquina de vapor ardiendo al lado, y él sudando la musculosa blanca con tiradores marrones lo mas parecido a Silvester Stallone en Rocky I. 

Es cierto que el conocimiento depositado sobre la producción, en cualquiera de las dos eras, nunca ha dejado de estar, pero también es evidente que se ha privilegiado a lo tangible por sobre lo intangible. Lo concreto por sobre lo abstracto. La lógica por sobre la improvisación. Para la creación de productos se enfocaba mas en los resultados que en los procesos, inclusive el conocimiento que servia era el del personal jerárquico, quien por otro lado era el que dirigía el proceso para lograr resultados.

Si bien es cierto que existen organizaciones donde no se ha evolucionado mucho o se sigue trabajando de forma similar, en la mayoría de los compañías los cambios han sido drásticos por la demandas del mercado, porque convengamos en que manejar una compañía hoy es más difícil que en 1930 y se requieren conocimientos más sofisticados de la puerta para dentro y de la puerta hacia fuera.

© Pablo L. Belly Todos los derechos reservados. Se puede redistribuir, reenviar, copiar, imprimir, o citar este articulo siempre que no modifique su contenido y no lo use para fines comerciales. Debe incluir esta nota, así como el nombre de la compañía Belly Knowledge Management International y de su autor: Pablo L. Belly, el correo pbelly@bellykm.com y la dirección www.bellykm.com

¿Te gustó? Compártelo con tu mundo

 

Pablo Belly

Pablo L. Belly es reconocido como el máximo exponente del Knowledge Management y el Capital Intelectual a nivel mundial y considerado como un pionero y padre fundador de la Gestión del Conocimiento en IberoAmerica.

Mas información sobre Pablo L. Belly en http://www.bellykm.com/belly.html

pbellyarrobabellykm.com

Compartir ideas impulsa el desarrollo

Difunde las tuyas entre miles de latinoamericanos

¿Qué hay de nuevo?

Lo que se está compartiendo

Otros artículos que te van a interesar

Explora todas las publicaciones por tema

Presupuestos Empleo, contratación y despido Liderazgo Costos Tecnología e internet Responsabilidad Social Empresarial Economía pública Formación y capacitación Estrategia y dirección estratégica Inteligencia emocional Compensación y salarios Gestión del talento Auditoria y control interno Autoayuda y superación personal Evaluación de proyectos y economía matemática Herramientas para emprendedores Gestión por competencias Economía política Pensamiento económico Ventas y administración de ventas Posicionamiento y marcas Contabilidad Negociación Canales de distribución y administración logística Gestión de la calidad Motivación e incentivación Estados financieros Microeconomía Comunicación organizacional Gestión financiera Producción, procesos y operaciones Competitividad Marketing estratégico SIM e Investigación de mercados Marketing directo y en línea Análisis, descripción y diseño de puestos Teoría de la organización Análisis financiero Entorno financiero y los mercados Comercio internacional Gestión del conocimiento Publicidad, promoción y Relaciones Públicas Estrategia de productos y servicios Pequeñas y Medianas Empresas PyMEs Tipos de mercado y su comportamiento Plan de negocios Macroeconomía Gestión del cambio Espíritu emprendedor Globalización e integración internacional Fundamentos de economía Innovación y creatividad Instrumentos, inversiones, riesgo y financiamiento Clima laboral Mejores prácticas Gestión ambiental y sostenibilidad Satisfacción y servicio al cliente Trabajo en equipo Reclutamiento y selección Matemáticas financieras Política económica

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas" George Bernard Shaw

Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.