El conocimiento puede definirse como aquella información almacenada
en una entidad y que puede ser utilizada por la inteligencia de acuerdo
a ciertos objetivos. Se puede dividir el conocimiento en dos grupos: uno
natural que pertenece a los organismos vivos con sistema nervioso y el
otro, artificial, que poseen aquellos mecanismos que simulan o
reproducen parcialmente al sistema natural. En el caso del hombre, el
conocimiento es producto de procesos mentales que parten de la
percepción, el razonamiento o la intuición. En ese sentido, uno de los
conceptos fundamentales para el conocimiento es la capacidad de relación
o asociación entre estos.
Según Puleo (1985), el conocimiento como información específica acerca
de algo puede referirse a dos entidades diferentes: su forma y su
contenido. La forma es esencial al determinar las condiciones por las
cuales algo puede llegar a ser objeto del conocimiento. El contenido se
produce bajo influencias externas y donde se pueden distinguir dos
actividades de la mente: percibir y concebir.
Percibir es la actividad mental mediante la cual llegan al cerebro los
estímulos del exterior y se realiza el proceso de cognición. De otro
lado, concebir es la actividad mental mediante la cual resultan
conceptos e ideas e a partir de los estímulos percibidos, los cuales
determinan a su vez los conceptos de entender y comprender que hacen que
el proceso cognoscitivo culmine en aprendizaje. Se debe diferenciar el
entender de comprender, se entiende un hecho, una relación, una palabra,
un método, en cambio, se comprende una serie, un sistema, un plan. La
comprensión es una aptitud elevada del pensamiento humano.
Se rescata la idea de que la información es el insumo esencial del conocimiento, en ese sentido, el desarrollo de las redes de información fundamentadas sobre todo por la tecnología de Internet crea un nuevo contexto a las organizaciones de hoy. En este entorno, las posibilidades de publicar, almacenar y distribuir información se ha expandido considerablemente, conduciendo a las organizaciones al planteamiento de objetivos más ambiciosos y, poco a poco, al traslado de la idea de gerencia de la información a la idea de gerencia del conocimiento.
Las organizaciones empresariales y públicas disponen de un recurso
vital e intangible que les permite desarrollar su actividad esencial,
ese recurso es el conocimiento. El conocimiento reside en el complejo
sistema de procesos que da como resultado, la materialización de los
bienes o servicios. Existen dos soportes básicos del conocimiento:
1. Los recursos humanos que intervienen en los procesos de producción o
de soporte organizacional (formación, capacidades, cualidades
personales, entre otras).
2. La información manejada en dichos procesos, que capacita a estas
personas a incrementar su formación o habilidades para el desarrollo de
sus tareas.
De la fusión de estos dos soportes emerge el conocimiento. De manera,
que en la medida de que la estructura organizacional facilite la
sincronía entre persona e información se creará un entorno de
conocimiento. Este es uno de los objetivos esenciales de la gestión del
conocimiento. Las condiciones necesarias para la creación de un entorno
de conocimiento como una red de orden superior que enlaza los recursos
constituidas por:
· La calidad del recurso humano.
· La capacidad de gestionar la información.
· La habilidad del modelo organizativo para implementar e integrar las
herramientas,
técnicas y métodos adecuados.
Este conjunto de herramientas, técnicas y métodos es lo que constituye
el sistema de gestión del conocimiento en las organizaciones públicas y
privadas. La principal característica funcional del sistema de gestión
del conocimiento es hacer coincidir las necesidades concretas de
información de las distintas personas y equipos de trabajo con la
disponibilidad efectiva de dicha información.
De esta concepción acerca del conocimiento y la información manejada han
surgido nuevas áreas de trabajo vinculadas a la creación de nuevos
modelos organizacionales. Sobre la base de lo anterior, se puede señalar
que una organización es una suprarred de recursos de conocimiento
compuesta por una red de recursos humanos, la red de recursos de
información y la red de recursos informáticos y telemáticos.
Una de las ventajas más significativa de este enfoque es que una
organización dotada de un sistema de gestión del conocimiento tenderá a
maximizar el rendimiento del aprendizaje. En este sentido, uno de los
mayores exponentes de una corriente en la administración, Senge (1992),
plantea la necesidad de que los equipos, en una organización abierta al
aprendizaje, funcionen como una totalidad, es decir que la energía de
cada uno de los miembros del equipo se encaucen en una misma dirección.
Este fenómeno denominado alineamiento, a nivel de los equipos también es
necesario entre los equipos, la red de información y la de recursos
telemáticos. Tal alineamiento de recursos genera costos de aprendizaje
mucho menores.
En la actualidad, hay al menos dos factores a favor de la concepción de
sistemas de gestión del conocimiento:
· Una mayor conciencia de los gerentes hacia la información como un
recurso mas de la organización y como fundamento del capital
intelectual.
· El avance tecnológico en informática documental, telemática y la
integración de ambos a partir de Internet, y de su desviación privada,
las Intranets.
Según Drucker (1994), en nuestro tiempo existe una transformación en la
concepción del conocimiento. Este ha pasada de una situación aplicable a
ser a otra aplicable a hacer, es decir de una situación referida al
desarrollo intelectual de la persona a otra como factor de producción
tomando como base su utilidad. En este sentido, el conocimiento se
convierte en un instrumento o medio para obtener resultados.
Gestión del Conocimiento
La gestión del conocimiento involucra dos aspectos relevantes. Por una
parte la idea de gestión indica de algún modo, la organización, la
planificación, la dirección y el control de procesos para conformar o
disponer de ciertos objetivos. De otro lado, al hablar de conocimiento
se pone e manifiesto que una organización, como cualquier ser humano,
está sometida a una dinámica en la que del exterior y del interior
mismo, capta o percibe información, la reconoce, la organiza, la
almacena, la analiza, la evalúa y emite una respuesta al exterior,
basada en dicha información y englobada en el total de información
almacenada procurando un resultado.
La realidad o parte de la realidad que es el objeto de nuestra
comprensión siempre se ve bajo los ojos de un paradigma o conjunto
relacionado de ideas, principios, teorías, métodos, técnicas,
herramientas y, también, creencias básicas o esenciales. El paradigma
constituye el entorno mental y sobre él se construyen las decisiones y
las acciones.
En la actualidad, el modelo holístico por excelencia es el modelo
biológico, sistemas con sus propias reglas y autoorganizados, capaces de
optimizar sus propios recursos. De allí su uso referencial al momento de
identificar problemas y ofrecer soluciones para poder realizar algo
nuevo.
Evidentemente un sistema neuronal de un ser vivo es capaz de
elevadísimos y sutiles procesos de datos y de información, de elevados
ratios de respuesta y de aprendizaje. En la gestión del conocimiento
interesa sobre todo el aprendizaje. No en vano una de las tendencias más
sólidas durante la última década en las organizaciones ha sido el de los
programas de formación permanente del personal y demás postulados
planteados en la V Disciplina relativos al aprendizaje en equipo.
En el ámbito organizacional se ha valorado el recurso humano como algo
dinámico. Sin embargo, se valora mas la capacidad de aprendizaje que los
conocimientos adquiridos. Es más importante aprender, ya que esto
significa conocer el conocimiento, que poseer una colección de
conocimientos.
Retomando el planteamiento de Drucker, la aplicación de conocimiento al
conocimiento implica la gestión del conocimiento o aplicación del
conocimiento existente en la obtención de resultados y la innovación
sistémica o la definición de los nuevos conocimientos necesarios, su
factibilidad y del método para hacerlo eficaz.
Adicionalmente agrega que la tarea de hacer productivo el
conocimiento es una tarea de la administración. De esta manera, la
gestión del conocimiento implica la explotación continua del mismo para
desarrollar nuevos y diferentes procesos y productos dentro de las
organizaciones.
El autor señala que las organizaciones deben incorporar tres práctica
sistémicas en la gestión del conocimiento, estas son:
· Mejorar continuamente procesos y productos.
· Aprender a explotar el éxito y,
· Aprender a innovar.
Asociado a la gestión del conocimiento, el problema de las
organizaciones consiste en consultar o acceder a la información y
producir información de factores estáticos y de otro dinámico. En
particular, se debe analizar la información que se maneja en la
organización real, por ejemplo, datos o bases de datos, soportes de
decisiones, documentos diversos, tanto en formato como en procedencia o
localización y documentos electrónicos.
El éxito de la organización resulta de su capacidad de identificar y
respetar los individuos y de la capacidad de integrarlos en un todo. Un
sistema de gestión del conocimiento, en un sentido general, supone que
una organización se dote de tres funcionalidades estratégicas distintas,
pero reunidas en una sola y misma aplicación informática:
1. Reutilización o realimentación del valor añadido que la organización
genera y adquiere, y que representa el capital intelectual de la misma,
al servicio de la resolución de nuevos problemas, incrementando de esta
manera el valor añadido de los servicios producidos y el rendimiento de
dicha actividad.
2. Investigación y análisis al servicio de las personas, que en la
organización son los productores de valor añadido y/o so n responsables
de tomar decisiones críticas, sobre la base de una adecuada disposición
de información diversa (datos, papel, textos electrónicos, etc.), y una
rápida respuesta.
3. Acceso unificado a todas y cada una de las capas de información
tejidas sobre la estructura organizacional.
En la práctica, el individuo en la organización se enfrenta a todo el
conocimiento o a una parcela de él, por eso la gestión del conocimiento
organizacional debe ser también un instrumento de investigación.
El soporte de un sistema de gestión del conocimiento lo constituye la
información documental que a diario es generada en las organizaciones.
De manera que sí la misma se maneja en forma automatizada se podrá
mantener más accesible y más segura, por lo tanto mas viva. Este
objetivo justifica por sí mismo la incorporación de unos métodos y unas
aplicaciones informáticas apropiadas.
En la consideración entre el manejo de información producida en la
organización y la integración de esa información a nuevo conocimiento se
deben considerar dos alternativas válidas. La primera es la posibilidad
de introducir un sistema de gestión documental el cual soluciona la
gestión de los archivos que internamente se mantienen, transformando
operaciones manuales en automatizadas y generando documentos
electrónicos y soportes en papel en los casos requeridos. La segunda
opción está referida al manejo integrado e independiente de los sistemas
de información ya existentes el cual introduce el concepto de sistemas
de gestión del conocimiento, sin que ello signifique mayores costos o
mayores complicaciones tecnológicas.
Esta posibilidad incorpora la presencia de una capa superior a la
estructura informacional de la red existente o metasistema externo e
independiente de los sistemas de información operativos.
Al capturar, almacenar y emplear el conocimiento, en los procesos
organizacionales se genera valor añadido a las organizaciones lo cual
reduce el costo de aprendizaje. Los sistemas de gestión del conocimiento
deben orientarse a minimizar la energía consumida y maximizar la energía
producida para la adquisición y producción de nuevos conocimientos que a
su vez agreguen valor a la organización.
La ecuación del conocimiento en las organizaciones plantea que en un
momento dado cuando la realización de los procesos organizacionales
envuelve la utilización del conocimiento, se consume una determinada
cantidad de energía en recursos (humanos y materiales). Al plantearse en
otro momento un proceso análogo pueden ocurrir dos cosas: reproducir el
mismo consumo energético o minimizar dicho consumo, disponiendo de un
sistema de gestión del conocimiento que permita utilizar el conocimiento
producido y acumulado.
En resumen, un sistema de gestión del conocimiento permite la
reutilización de la información almacenada en la organización y su
incorporación en los procesos funcionales y operacionales integrando los
sistemas de información existentes y permitiendo la durabilidad de la
información y el conocimiento.
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