Obviamente, las respuestas a estas preguntas integran distintas
dimensiones en la empresa: la gestión de la calidad, procesos y costes,
las Nuevas Tecnologías e Internet, recursos humanos, estrategia, etc.,
pero también hay que tener en cuenta que la especialización en una
determinada actividad llevará a mejores resultados con menores costes.
Debido a esta necesidad de especialización, aparece el concepto de
outsourcing, es decir, que empresas externas desarrollen actividades no
principales para una organización. De esta manera, las empresas pueden
centrarse en lo que mejor saben hacer, focalizando por tanto su atención
y sus recursos. Obviamente, las actividades que pasan a desarrollar
empresas externas son aquellas que no son estratégicas para su negocio y
no se tienen especiales capacidades en ellas.
De hecho, más allá del outsourcing como externalización de determinadas
actividades, aparece el concepto de transformación de los procesos de
negocio apoyándose en el outsourcing. Partiendo de la
gestión/reingeniería de procesos, se integra el concepto de outsourcing
para la mejora radical de los procesos en los que internamente no se
tengan especiales capacidades.
Ventajas del outsourcing
Entre las ventajas "teóricas" del outsourcing se encuentran:
Reducción de costes. Depende de cada caso en particular, pudiendo ser
más o menos importante en función de las condiciones particulares. Para
el análisis es indispensable tener perfectamente definida la estructura
de costes así como el impacto de las distintas decisiones posibles en
dicha estructura.
Mejorar la flexibilidad y tener más capacidad de adaptación al cliente ya evita inversiones en áreas no estratégicas. Estas inversiones las soporta la empresa que presta el servicio de outsourcing.
Tener un mayor control. En este sentido, en función del acuerdo alcanzado,
puede convertirse en mayor control sobre costes, plazos, calidades, etc.
Reducir el "time to market".
Mejorar la rentabilidad sobre activos
Pero es claro que en función de cada caso concreto, unas u otras ventajas serán más o menos ciertas e importantes.
Algunos casos
Existen multitud de casos de uso del outsourcing, tanto grandes
multinacionales como Pequeñas y Medianas Empresas (PYMEs).
Un ejemplo típico y muy importante es el del sector de la automoción:
dos terceras partes de la industria americana de la automoción reside en los
proveedores. Por ejemplo Ford prefiere subcontratar muchos de los productos y
servicios que necesita debido a que no es altamente competitivo en esas
actividades. De esta manera, tiene mayor control y flexibilidad.
Otro ejemplo es el de Kodak que hace más de una decada que externaliza
toda su función de Tecnologías de la Información en un contrato de 10 años y de
10 millones de dólares. ¿Por qué hace esto Kodak? Simplemente porque el negocio
en el que realmente Kodak es competitivo es la imagen, fotografía, … pero no las
tecnologías de la información. Entonces, ¿para qué destinar recursos en ese
sentido? ¿no será mucho mejor contratar a verdaderos especialistas en esa área
cuya experiencia y conocimiento les haga tener una mejor relación
calidad-precio-servicio?. Kodak ha entendido claramente las posibilidades del
outsourcing.
El proceso de outsourcing
Tras haber comentado las ventajas del outsourcing, pasemos a aspectos
prácticos para su aplicación. Lo primero a tener en cuenta es que antes de tomar
una decisión tan importante como esta hay que analizarla tanto en el corto, como
en el medio como en el largo plazo, por lo que tener una estrategia claramente
definida ayudará en el proceso.
Por todo ello, es indispensable reflexionar en algunos conceptos:
¿En qué se es realmente bueno? Esta pregunta que parece inmediata es
muchísimo más compleja de lo que parece. Si esta reflexión es equivocada, puede
llevar a perder ventajas competitivas.
En este sentido, es interesante comentar un caso de una mediana
industria dedicada a la distribución que estaba planteando la externalización de
toda su gestión de almacenes a un operador logístico ya que pensaba que su mayor
ventaja competitiva residía en la calidad de su fuerza de ventas. En este caso,
realmente no se quería externalizar por costes, flexibilidad, etc. sino porque
"la gestión de almacenes daba muchos problemas". Tras un profundo análisis, se
descartó esta solución debido a que uno de los puntos fuertes de la compañía se
ponía en manos de un tercero (el operador logístico) sin altas garantías de
éxito.
¿Cuál es nuestra estrategia? ¿qué haremos y como lo haremos dentro de
tres – cinco – diez años?
Las decisiones relacionadas con el outsourcing, en muchas ocasiones,
tienen un elevado componente estratégico por lo que la estrategia necesita estar
perfectamente definida para tomar las decisiones alineadas con ella.
¿Cuáles son nuestros procesos? ¿Qué costes y rendimiento se tiene en estos
procesos? ¿Cuál es la estructura de costes por procesos, por productos y por
áreas de negocio?
Como ha sido comentado anteriormente, es necesario conocer exactamente
el mapa de procesos así como sus parámetros básicos en cuanto a costes, tiempos,
etc.
Además, se deben tener herramientas para conocer el impacto sobre los
procesos de negocio de las distintas soluciones posibles.
¿Qué amenazas / oportunidades se tienen si se subcontratan determinadas
áreas?
Obviamente, antes de externalizar actividades hay que analizar para cada
caso concreto, cuales son las ventajas, desventajas, oportunidades y amenazas
que la empresa encuentra con el outsourcing.
Outsourcing en Pequeñas y Medianas Empresas PYMEs
Pero no se ha de pensar que el outsourcing está solamente relacionado
con las grandes empresas. Las empresas medianas y pequeñas lo emplean. Es
habitual en las PYMEs desarrollar externamente el área fiscal-laboral-jurídica,
logística, formación, etc.
Pero a las PYMEs les hace falta dar ese salto a áreas más grandes e
importantes de la organización, analizando la rentabilidad e interés de
desarrollar interna o externamente cada una de sus actividades de la empresa:
fabricación, distribución, gestión de recursos humanos, gestión de almacenes,
Nuevas Tecnologías e Internet, etc.
Además, en el caso de las PYMEs, en muchas ocasiones es complejo
encontrar un "proveedor/socio" para externalizar ya que no tienen el volumen que
tienen las grandes corporaciones.
Un caso concreto: las Nuevas Tecnologías de la Información e Internet
En el caso de las Nuevas Tecnologías de la Información e Internet, las
organizaciones cada vez tienen iniciativas más importantes. El problema es que
no es habitual disponer de personal interno que conozca suficientemente estas
áreas para conseguir los deseados resultados en la organización.
Debido a esta falta de personal cualificado, en muchas ocasiones se
desarrollan soluciones internamente que acaban siendo más caras y menos
profesionales que si se hubiese externalizado todo su desarrollo y
mantenimiento.
Obviamente, encontrar el socio adecuado para externalizar actividades no
es sencillo y en la mayoría de las ocasiones es una decisión estratégica.
Algunos parámetros a tener en cuenta para elegir el socio adecuado son:
propuesta de valor del socio, coste, garantías, compromisos adquiridos por parte
del socio, encontrar un acuerdo interesante para ambas partes, etc.
Como resumen, se podría decir que el outsourcing es una opción
interesante en la mayoría de los casos aunque es bastante problemática la
aplicación práctica con lo que hay que tener muy claro el qué se va a
externalizar, el por qué y qué amenazas y oportunidades ofrece.
Eduardo Navarro

Eduardo Navarro
Director – Managing Partner
www.improven.com
www.eduardonavarro.net
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