La conformación de los valores finales se realiza respondiendo las siguientes interrogantes
1) ¿Quiénes somos y para qué existe la organización? (misión)
2) ¿Hacia dónde se dirige la organización? (visión)
3) ¿Cómo llegar hasta donde se dirige la empresa? (objetivos
estratégicos)
4) ¿Qué buscan los clientes? (Factores Claves de Éxito)
5) ¿Cómo lograr los factores claves de éxito? (Áreas de Resultados
Claves)
La formulación de la misión de la organización.
El concepto de misión y su importancia es aceptado y no difiere mucho entre los autores contemporáneos de la temática. No obstante, en la revisión de la literatura sobre el tema se seleccionaron algunos conceptos dados por autores relevantes:
James Stoner[1] en su libro Administración plantea que la misión es
la meta general de la organización, basada en las premisas de la
planeación que justifica la existencia de una organización mientras que
Peter Drucker[2] señala que es la declaración duradera de objetivos que
identifica una organización de otra similar.
Félix Martínez Díaz[3] plantea que la misión ha sido confundida a menudo
con la responsabilidad social de la empresa. En este sentido,
Sallenave[4] plantea: "la responsabilidad de la empresa se establece en
términos de utilidad social, lo cual implica un juicio de valor sobre la
contribución eventual de la empresa a un conjunto de objetivos sociales
o político - económicos, mientras que la misión de la empresa no es más
que una delimitación del campo de acción que los dirigentes fijan a
priori a la empresa y que no implica juicio de valor...
...La definición de una misión delimita el campo de acción de
actividades posibles, con el fin de concentrar los recursos de la
empresa en un dominio general, o dirigido a un objetivo permanente. Es
importante como guía y disciplina" (D. Arellano).
Misión es la razón de ser de la organización, la meta que moviliza nuestras energías y capacidades. Es la base para procurar una unidad de propósitos en dirigentes y trabajadores con el fin de desarrollar un sentido de pertenencia. Es el aporte más importante y significativo a la sociedad. Sin la definición clara de la misión, ninguna organización puede progresar. Una declaración de misión es una descripción breve del propósito mayor, la razón más amplia que justifica la existencia de la organización.
Debe orientar el rumbo y el comportamiento en todos los niveles de la organización.
Una misión bien formulada permite guiar las acciones, los sentimientos y da la imagen de que se sabe, a dónde se dirige la organización, así como del apoyo, tiempo y recursos vinculados a ella. De lo anterior se desprende que el propósito de una misión no es exponer fines concretos, sino dar una dirección general, una filosofía que motive y sirva de guía al desarrollo de la organización.
Otro debate es el que se ha centrado en torno a la relación fines
(misión), objetivos y metas. Para Sallenave, la finalidad es la
concepción implícita del "por qué" de la empresa u organización y se
caracteriza por su naturaleza filosófica más que práctica. En
contrapartida puede pensarse en una ordenación de categorías (metas,
fines y objetivos), a partir de la finalidad última de la empresa:
Arellano propone distinguir el fin como la expresión que establece el
espacio - tiempo donde queremos terminar (D Arellano). Este autor
enfatiza en la misión, no como un dato, no como un intento de hacer
racional del todo a la imaginación ni tampoco como un simple deseo o
propósito, sino como un concepto cuya trascendencia radica en la
capacidad ordenadora respecto a los criterios de actuación, así como de
la recuperación del espacio humano de una acción como ésta.
Al respecto, el autor Salvador García[5] plantea que los autores sobre
el tema de la dirección estratégica muestran una considerable confusión
entre los términos visión, objetivos, finalidades tácticas, propósito
estratégico, misión, metas, ambiciones, principios guías de
comportamiento, etc. y señala que toda organización culturalmente
estructurada ha de tener explícitamente definidos dos grandes grupos de
valores o principios compartidos que orienten sus objetivos de acción
cotidianos.
Los valores finales asociados con la visión y la misión.
Los valores instrumentales u operativos asociados a la forma de pensar y hacer las cosas con que la organización pretende afrontar las demandas de su entorno e integrar sus tensiones internas para alcanzar su visión y su misión, los cuales se ponen de manifiesto en la etapa de implementación de las estrategias de la organización.
Lo que da coherencia a una organización es la claridad y consenso de
sus metas y principios, o lo que es lo mismo, de sus fines y de sus
valores operativos. Toda misión de una organización dos dimensiones: una
económica y otra social, dependiendo claramente la segunda de la
primera. Mientras que la dimensión económica de la misión hace
referencia a la necesidad crítica de ser rentable, la social hace
referencia a aspectos inespecíficos como generar empleo, desarrollar
profesionales, como aspectos específicos según el sector y la actividad
a la que se dedica: enseñar, asegurar, etc.
A continuación se exponen las seis razones básicas que justifican el que
cualquier organización invierta tiempo, recursos y creatividad para
formular su misión.
1. Asegura una continuidad relativa sobre los propósitos de la
organización, evitando la búsqueda de propósitos contradictorios o
conflictivos.
2. Sienta una base lógica general para la asignación de los recursos
organizacionales.
3. Es la referencia más adecuada (tal vez la única) para derivar la
formulación apropiada de objetivos, políticas y estrategias generales,
que deben ser consistentes entre sí y con la misión.
4. Orienta la concentración de los esfuerzos de los talentos humanos y
de los demás recursos organizacionales en un determinado rumbo,
reduciendo la fragmentación costosa y contraproducente que ocurre en
ausencia de una misión explícita, precisa y clara.
5. Permite a todas las unidades de la organización formular sus misiones
específicas consistentes con la de la organización. La formulación
general es una manera de transferir, apropiada y consecuentemente, los
objetivos y metas específicas a las estructuras y procesos
organizacionales. Desde esta perspectiva es la referencia más apropiada
para definir programas y proyectos.
6. Permite establecer un entorno general y un clima organizativo que
pueden servir como fuente de atracción y motivación, tanto interna como
externamente.
Características de la misión:
Debe expresar el servicio que presta la organización, no el producto
que vende ésta.
Debe estar dirigida al desarrollo y fomentación de los valores positivos
en los miembros de la organización.
Orientada hacia el exterior de la organización, hacia las necesidades de la Sociedad en general y de los individuos. Ejemplo: El éxito de una empresa de Seguridad y Protección radica en que no existan robos o pérdidas económicas por estas razones, los éxitos están en el exterior; en el interior, costos, esfuerzos, recursos, etc.
Orientada hacia el futuro a largo plazo y no hacia el corto plazo y mucho menos al pasado. No solo responder a los cambios, sino que se deben promover.
Tener credibilidad, tanto para los componentes de la organización como para los que reciben el servicio. Todos deben conocer, comprender y compartir la Misión.
Ser simple, clara y directa. Las misiones excesivamente largas, llenas de ideas, hermosos propósitos y bellas palabras tienden a no funcionar.
Contener originalidad. Ha de hacerse algo diferente, mejor, que distinga y nos llene de orgullo y reconocimiento por parte de las personas a las que servimos.
Ser única. Esclarecer el encargo social asignado a la organización que la diferencie de cualquier otra. Aunque debe ser suficientemente amplia para que pueda desglosarse en varios objetivos concretos y mensurables que nos conduzcan al cumplimiento de la misma.
Tener cierto contenido intangible y ambicioso. Debe estar relacionada con resultados prácticos, específicos y alcanzables. Es mejor alcanzar lo humanamente posible, que intentar alcanzar lo idealmente deseable.
Ser revisada constantemente, por lo menos cada 2 o 3 años y en caso necesario actualizarla y redefinirla. Ninguna institución humana es eterna, todas cambian con el tiempo e incluso, aún cuando la misión pueda ser eterna, los objetivos particulares pueden cambiar.
Objetivos de la misión:
Prevenir los cambios que ejercerán una profunda influencia en la
organización.
Brindar a empleados, clientes y otros, una identidad y un entendimiento
de las unidades de crecimiento.
Brindar un vehículo para generar y proyectar opciones estratégicas.
Desarrollar valores positivos en los miembros de la organización que
facilite el cumplimiento de las tareas.
Proceso para la elaboración de la misión:
Iniciación y atención por la alta dirección.
Participación y compromiso de otros niveles de dirección y
representantes de los trabajadores.
Preparación del equipo en su conceptualización.
Elaboración de la expresión de la misión.
Revisión y retroalimentación.
Aprobación y compromiso.
Normas para la aplicación de la misión:
Establézcala, hónrela y viva de acuerdo con ella, cree una cultura
organizacional.
Comprometa a los nuevos trabajadores.
Hágala visible a todos, como un compromiso de todos.
Úsela en decisiones, estrategias, estructuras, sistemas, estilos, y
habilidades.
Revísela periódicamente.
Una vez analizados los aspectos teóricos sobre la misión sólo se
agregará a ello la significación que la misma posee para cualquier
organización, no solo como su razón de ser, sino como la guía para la
acción, el camino para encausar los esfuerzos de todos los recursos para
lograr el fin, la expresión de todos los valores que posee o necesita la
organización para su aporte en beneficio de la sociedad. Posterior a su
formulación se recomienda diagnosticar la misma.
1 Stoner, James. Administración, 5ta edición.
2 Peter Drucker, citado por Guillermo Ronda. Tesis Maestría Holguin
2000. p 32.
3 Martínez Díaz, Felix [1997]. La Misión estratégica. La importancia de
recuperar los valores como categoría./ Folletos Gerenciales, No 5, CCED,
MES, La Habana Cuba, 24 pp..
4 Sallenave, Jean, P. [1992]. Gerencia y planeación estratégica./ Grupo
Editorial norma SA, Colombia, sp.
5 García, Salvador [1997]. La Dirección por valores./ Salvador García y
Shimon Dollan./ SPI, 307 pp..
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El
Dr. Ronda es Profesor Investigador del Centro de Estudios de Gestión
Empresarial de la Universidad de Holguín, Cuba
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