Hoy tenemos un problema global y este problema no es otro que la viabilidad de la gente; la gente, esto es, personas de carne y huesos- es viable sólo cuando puede sostenerse sobre sus propios pies y ganar su propio sustento, como hombres libres y seguros de sí mismos, como agentes racionales y ciudadanos iterativos.
En muchos de nuestros países pobres en particular, no hay esperanza a menos que se posibilite sin demora un desarrollo personal integro, digno, humano, a menos que exista un desarrollo regional eficaz, un desarrollo fuera de las grandes ciudades que alcance satisfactoriamente de una buena vez, a todas las zonas rurales donde también vive “gente”.
Ya no se puede postergar tomar contacto vívido con una realidad humana de pobreza, frustración, alineación, promiscuidad, desesperación, desmoralización, delincuencia, escapismo, tensión, aglomeración, deformidad, drogadicción, contaminación, pensamiento débil y eclipse espiritual.
Sólo reconociendo las necesidades físicas básicas insatisfechas se podrá entonces revertir esta tremenda realidad adoptando los instrumentos adecuados para satisfacerlas gradual y paulatinamente, lo que favorecerá asimismo una sensible reducción genuina de las tensiones que son la causa última de la violencia.
Sólo transformando los derechos en capacidades efectivas, superando las –actualmente ilusorias– legitimas expectativas a que autoriza la “ciudadanía”, será posible “poner a cada mujer y cada hombre de pie”, restituyéndole su dignidad y autoestima, incondicionalmente, que le fuera humana e inadmisiblemente “expropiada”.
Desde nuestro proyecto de investigación para la microempresa -único y referente en Latinoamérica, Ibero América y El Caribe-, nos proponemos dotar a la gente corriente de los medios necesarios para hacer un trabajo provechoso e intrínsecamente significativo, promoviendo a mujeres y hombres, adultos y jóvenes, en su primer trabajo independiente, promoviendo que los subempleados se independicen de sus sub patrones de modo que se trasformen en sus propios patrones o en miembros de micro emprendimientos-microempresas puestos en redes asociativas cooperativas que trabajen para su subsistencia y progreso, en el marco de la democracia y la libertad y para un mercado preferentemente local y regional.
Es que en lo local, en el espacio vecinal, el hombre emprendedor, el hombre con “olfato empresarial”, activo o latente, es bien conocido.
Los planes o programas públicos y privados para microempresas no solo deben priorizar a estos hombres, no solo deben evitarle la cola burocrática excluyente sino que tenemos que ir a buscarlos a su casa, tenemos que cruzar datos con escuelas, terciarios, universidades, con secretarias de industria y comercio (para reciclar verdaderos emprendedores excluidos del sistema por ciegas exigencias fiscales y administrativas) con ... etc. etc., para así entonces detectar micro emprendedores natos, neutralizados por falta de oportunidades pero no por falta de capacidades y fundamentalmente de creatividad, ingenio y espíritu innovador para nuevos productos y servicios.
Cuanto podría ayudar en ello el movilizar a nuestros excelentes trabajadores sociales profesionales –convenios y pasantías con escuelas, facultades, universidades, INTA, INTI, BID, ONG`s, ...-, para que en este asentamiento precario o en aquel barrio o en esta población estudiantil, pueblerina, rural, etc., releven cualidades y aptitudes que yacen anestesiadas e inutilizadas.
Que bueno seria detectar demandas y ofertas comunes de personas comunes, demandas y ofertas vecinales, detectar el poder de una unión de la capacidad de compra, de venta, de unir esfuerzos e intereses para satisfacer necesidades, anhelos y aspiraciones que pueden viabilizarse en microempresas y en la unión de éstas más o menos intensa, pero siempre pedagógicas e imitables.
Buena parte de lo que decimos es porque pensamos que puede suceder –en realidad sucede- que quizá no se está advirtiendo del todo las energías y destrezas humanas ociosas de multitudes de aborígenes, idóneos, baquianos, profesionales de oficio, aprendices, artesanos, –quinteros, albañiles, plomeros, electricistas, gasistas, carpinteros, ebanistas, peluqueros, peones rurales, maquinistas, mecánicos en general y para el mantenimiento de v.g.: tractores, cosechadoras, etc.; idóneos en el control de maquinas de ordeño mecánico, estibadores, trabajadores para el secado, clasificación, consolidado o acopio de cereales, para carga y descarga, para alambradas, desmonte, arado, roturado, siembra y cosecha, para boyeros eléctricos, para excavación de pozos de agua, para conformar patrullas preventivas de seguridad rural pintores, jardineros, panaderos, costureras, herreros, mensajeros, enfermeros; cocineras, lavado y planchado, depilación, mucamas, mozos, meseras desinfectadores, fumigadores, etc. etc.; quizá no se ha advertido aún los aportes que deben brindar los recursos naturales y materiales fiscales ociosos, las nuevas oportunidades de sectores como el agrario y turístico; quizá aún no propiciamos "encuentros micro productivos" de estas ofertas con tantas y tantas demandas colectivas de las mismas.
La sinergia, las tensegridades nutridas de “encuentros productivos y de servicios”, sin intermediarios, no se dude, nos sorprendería a todos ...”
“Los más variados y múltiples poquitos pueden hacer un mucho”!!
Por su parte, cualquier línea de crédito microempresaria (Argentina, articulo 23 y cc. Ley Pymes 24.467, Brasil, Art. 179 y cc. Constitución de Brasil) debería poner cuidado especial en la formulación, evaluación y ejecución del proyecto microempresario de que se trate, ayudando y asesorando para ello cuando las aptitudes y actitudes del solicitante lo justifiquen.
Igualmente se deberá evaluar la viabilidad de gestión, financiera, técnica, bromatológica, institucional, legal y medio ambiental, no solo a los nuevos emprendedores sino a todos aquellos situados en el ámbito de la economía informal –que no es ilegal- implementando educación productiva continua (Art. 23 cit.), de reconversión y complementaria con otras escalas y sectores.
Asimismo, no puede olvidarse que toda microempresa auténtica surge, se consolida y proyecta desde la creatividad humana ilimitada y aportando al cuerpo social menos individualismo y más responsabilidad al mercado, así como un uso mas apropiado de los recursos naturales pero sobre todo, de los humanos.
Este escenario torna propicio y necesario la implementación inmediata de acciones vecinales urbanas y rurales autogestionadas programática y estratégicamente para activos y pasivos (pensionados, jubilados, minusválidos, etc.), autogestión cooperativa y acción comunal e intercomunal que, solidaria y mancomunadamente en complementación con los estados locales podría satisfacer y resolver en buena medida la atención de las demandas más agudas y más focalizadas sin perjuicio de autogestiones intermunicipales afines y complementarias que, en escala creciente y con proyección, logren mejor productividad a la vez que alivien las áreas mas saturadas de las administraciones municipales y comunales.
A modo conclusivo, es tan grande la tarea de educación como la institucional y comunicacional para producir encuentros productivos, es decir, ocupación, bienes y servicios que resuelvan en primera instancia las necesidades más sentidas de los más desposeídos y vulnerables...los pobres....porque los pobres nacen antes, salen antes a trabajar, se casan antes, son padres antes, se enferman antes y se mueren antes!
Por todo eso, hay suficientes motivos como para empeñarnos en la empresa común de sobrevivir, hoy, poco menos, tan primitiva y natural como la primera empresa humana.
Con el respeto, la responsabilidad y la tranquilidad de la perspectiva de Aquél que ordenó someter la tierra no sólo para sobrevivir sino para reproducirnos y multiplicarnos digna y plenamente en el marco de la “destinación universal de todos los bienes”, (S.S. Juan Paulo II).
Acaso aquellos primeros emprendedores humanos –si bien tuvieron una naturaleza cuasi mostrenca, podríamos decir- no tuvieron que inventar desde el fuego, sin recetas ni prospectos, acaso no tuvieron que buscar espacio para su morada, alimento, abrigo ...enfrentándose con `fieras´ más o menos bravas que `los hombres lobos de los hombres´ actuales, semejantes y contemporáneos nuestros...
Aquellos primeros emprendedores han de ser nuestros referentes últimos; ellos deben animarnos para emularlos en proyección, relatividad y proporcionalidad a cada nuevo emprendimiento nuestro de cada día, de cada hora.
Para generar ocupación, consumo, pago de impuestos, es decir, todo aquello menester para reanimar la producción y el trabajo, reactivar la economía desde el pie, en un verdadero y concreto circulo virtuoso, pues bien, para todo ello, antes hay que generar empresas y, vaya, vaya, caramba, caramba paradoja ?...
No es ninguna paradoja que cada una de las más grandes empresas actuales surgieron de micro emprendimientos o famiempresas como no podía ni puede ser de otra manera.
Ya pues, no se titubee, el sendero microempresario es el cauce de la creatividad humana innata y congénita, y, no hay empresa de ningún tamaño que perdure sin ingenio y creatividad, en fin, no hay ninguna empresa que, en cuanto tal pueda prescindir de ella.
Quede claro entonces la virtualidad, la pedagogía, la fecundidad de todo esfuerzo microempresario duradero y auténtico, genuino, pero que sólo debe respetar una condición: “la más prudente atribución a cada persona y a cada cosa de su valor verdadero, según fuera más o menos útil y propia para contribuir a una buena vida”.
Esto es así ya que, el compararse inadecuada e inconvenientemente o fallar en la prudencia y sobriedad insinuadas, está en la raíz más profunda de una parálisis incomprensible de nuestros emprendedores y ello mismo está a la base de tantos fracasos, frustraciones y desencantos microempresarios.
Recordemos siempre también que el emprender nuevas microempresas, en el campo o en la ciudad, tiene que hacerse con los mismos pensamientos, sentimientos y convicciones de nuestros mayores. Finalmente, nosotros mismos somos frutos arduos, sudorosos y perseverantes de sus empresas. Ni más, ni menos.
Y aquella empresa inicial, aquellos emprendedores no son acaso del todo comparables, compatibles y equivalentes con los que hoy pueden descubrir agua en Marte, más aun, aquellos no tenían el favor del contexto cultural, científico, tecnológico, comunicacional...sólo tenían precariedad, nada...sólo sus manos frente al mundo brutal en estado natural.
Si ellos lograron aquello, cada uno su empresa, cada cual en su tiempo, debería embargarnos una profunda vergüenza si no somos capaces de emprender lo que hay que emprender para crecer, progresar y ser felices.
Así, nuestra mirada sobre las microempresas, es mucho más vasta que la de resolver o mitigar la desocupación o la burda cooptación de `incautos´ para fraudulentamente disminuir los índices de desempleo.
Nosotros proponemos dejar de andar `a tientas´ en el asunto microempresario y, ante este desafío, el desafió de la viabilidad humana con sus diversos elementos (sociales, culturales, laborales, económicos, ambientales, financieros, mercados internos, regionales y externos, etc.), sumar a los desocupados, investigadores sólidos e idóneos, profesionales de las ciencias sociales, funcionarios, dirigentes, empresarios, magistrados y profesionales, a una primera aproximación seria e integral, sobre la base de los derechos humanos y constitucionales a la vida, a la salud, a la alimentación, a la educación, al trabajo, al crédito, a la vivienda, a la dignidad y a la paz.
Cada persona que nace confirma nuestra proposición, la vuelve irrefutable e incontrastable: “la viabilidad humana requiere soluciones microempresarias y cooperativas”!
Por derecho natural, por derecho humano, por la supremacía
constitucional, por los tratados internacionales, por sentido común, por
sano criterio y libre convicción, - por derecho divino para los
creyentes en una mirada perfecta- ”el creced, multiplicaos, someted y
dominad la tierra”, supone –inexorablemente- e implica lo propuesto o
algo muy semejante.
Argentino. Director del Proyecto de Investigación para una Ley Nacional y referente en el MERCOSUR, de la Microempresa Urbana y Rural; Investigador por concurso del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba de la Republica Argentina.- TITULOS OBTENIDOS · Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Córdoba · Procurador: 28/8/75 · Abogado: 15/9/75 · Notario: 1978 - Facultad de Derecho y Ciencias Sociales - U. N. C · Investigador por concurso, Cat. JTP. (2/9/1993) del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. U.N.C. · Curso de Post-grado en Derecho Cooperativo. Dpto. Graduados U.N.C Tema: Derecho Obligac. De los Asoc. 9/9/1993. · U.N.C Facultad de Derecho, Escuela de Trabajo Social - Maestría cursada en Ciencias Sociales, con orientación en Formulación y Gestión de Políticas Sociales, · Director del proyecto de investigación para una ley nacional para promover y normalizar los Micro emprendimientos Urbanos y Rurales, 1992/2005.Fac. de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba.
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