No existen dos negociaciones iguales, son tan diversas como la gama de productos, servicios, actividades y acciones que brindan y desarrollan las diferentes instituciones y empresas involucradas en este tipo de función.
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La preparación de la negociación es una actividad interna del grupo negociador que se desarrolla mediante sesiones de trabajo dirigidas a esclarecer la tarea, dominar el tema de negociación, buscar la información necesaria y definir los roles, de manera que cada uno de los integrantes del equipo conozca los aspectos generales de la negociación y las particularidades de su participación, para lograr con ello, una mayor coherencia e integración del grupo.
No existen dos negociaciones iguales, son tan diversas como la gama de productos, servicios, actividades y acciones que brindan y desarrollan las diferentes instituciones y empresas involucradas en este tipo de función.
Para una preparación exitosa de la negociación se deben tener en cuenta los siguientes elementos:
1. Ubicación del grupo en la tarea de negociación:
– Qué se pretende conseguir.
– Por qué se pretende conseguir.
– Intereses en conflicto. Coincidencia de intereses.
2. Objetivos de la negociación:
– Qué se tiene que conseguir.
– Qué se quisiera conseguir.
3. Información sobre la contraparte:
– Integrantes: cargos, nivel cultural, estilo y antecedentes.
– Poder de los negociadores.
– Puntos fuertes y débiles.
– Actitudes en la comunicación sostenida con el grupo negociador.
– Pronóstico de sus objetivos de negociación: orden de prioridad.
– Pronóstico de los resultados que se proponen alcanzar: orden de importancia.
– Definición de la información que se brindará. Estimar cuándo se trabajará la desinformación.
4. Planeamiento:
– Elaboración del plan de acción (estrategia) para alcanzar los objetivos. Así como de las medidas concretas (tácticas).
– Decisión del enfoque general de la negociación: atacar, esperar, apoyarse en el poder, etc.
– Decisión de la posición a mantener y oferta inicial. Nivel de flexibilidad.
– Preparación del escenario: ambiente que favorezca el tono deseado de la negociación; lugar, atenciones, servicios, etc., que ayuden a crear un ambiente acorde a la estrategia seleccionada, el nivel de la negociación y la imagen que se pretende proyectar.
5. Definición de la Agenda de Trabajo:
– Lugar y hora de la reunión, condiciones, contexto.
– Orden del día: asuntos a tratar por orden de importancia.
– Resultados deseados por orden de prioridad.
6. Roles:
– Definición de los roles de los miembros del equipo para el inicio de las negociaciones. Revisión al final de cada sesión de trabajo.
INFORMACIÓN
La preparación de la negociación depende, en buena medida, de la
organización del sistema de información de la entidad. Éste debe basarse
en la estructura, misión y posibilidades propias de la entidad. Entre
las principales actividades de información se destacan: la
captación de información
interna y externa sobre el objeto de la negociación, la contraparte y sus
negociadores, así como la evaluación
y análisis de esta información y su diseminación a los miembros del
Grupo Negociador y otros implicados.
El conocimiento de esta información permite:
·
Evaluar las
fortalezas y debilidades de la contraparte e identificar las propias con
respecto al objeto de la negociación.
·
Conocer opiniones
de la otra parte. Conocer opiniones sobre ella.
·
Disminuir la
incertidumbre y evitar sorpresas.
·
Elaborar propuestas
y sus variantes.
·
Reconocer y
enfrentar cambios en el desarrollo de la negociación.
COMUNICACIÓN
La comunicación en la negociación es importante, porque a través de sus formas se expresa la gestión de la entidad y se proyecta la imagen de su cultura organizacional, de ahí su importancia en la preparación del Grupo Negociador.
De esta manera, negociar es también una forma de comunicación entre dos o más partes con intereses comunes y con intereses opuestos. Durante la negociación se brindan puntos de vista; se reciben otros, que se intercambian, para arribar a soluciones convenientes y alcanzar un compromiso aceptable para todos.
Como el personal de dirección, especialistas, vendedores, promotores y otros de la entidad, con frecuencia participan en negociaciones con clientes, proveedores, distribuidores u otras personas vinculadas con la actividad, la comunicación que se establece en la preparación de la negociación y durante ella, crea, mantiene y desarrolla las relaciones humanas, que en ocasiones, son más importantes que el logro de un acuerdo aislado.
Formas de comunicación
En la negociación, las formas de comunicación pueden ser diversas: escritas, verbales y no verbales.
Mediante la forma escrita se intercambian mensajes que podrían contribuir a la preparación del Grupo Negociador y su información respecto del tema de negociación o su contraparte, también a establecer o mantener, las relaciones y a crear un clima de confianza mutua.
La forma verbal es la primordial en el desarrollo de la negociación y define su curso y culminación exitosa.
La forma no verbal se utiliza durante el desarrollo de la negociación. Está constituida por gestos y acciones que actúan como señales o significantes y pueden ser empleados de forma independiente o en combinación con la forma verbal.
En todas estas formas de comunicación se debe prestar atención a que el mensaje que se quiere transmitir llegue y sea entendido por el receptor.
Es
que negociar es también una forma particular de comunicación semiótica
que por su confluencia de códigos (lenguaje administrativo, legal,
técnico, artístico, etc.) adquiere características específicas pues, en
este proceso comunicativo, cada parte emite mensajes destinados a su
comprensión por la otra. Recuérdese que en
el acto de comunicación intervienen en una especie de cadena: emisor, receptor, mensaje, código, referente:
El emisor es quien
elabora y emite el mensaje.
El receptor es quien
recibe este mensaje. (El conocimiento del receptor y sus códigos
contribuye a que se diseñe mejor el mensaje).
El código, a su vez, es el sistema
de signos convencionales necesarios para la comunicación, cuyo
conocimiento es imprescindible para elaborar y comprender el mensaje. El
conocimiento del código (técnico o artístico, o el conocimiento del
idioma en que se desarrolla) es necesario para el desempeño de una
negociación específica. El negociador debe conocer estos códigos y saber
utilizarlos en la comunicación.
El referente,
por su parte, es el sujeto u objeto al que se hace referencia en el
mensaje.
Elaboración del mensaje
Convencionalmente, la comunicación se explica como un proceso mediante
el cual un emisor, a partir de determinados códigos, elabora un mensaje
que transmite por un canal, que al ser recibido, es descodificado por su
receptor, quien dará una respuesta que puede consistir en un mensaje de
retorno, en una actitud, una decisión o un comportamiento.
Ahora bien, la elaboración del
mensaje es también un proceso, solo que se realiza de forma inversa: Se
comienza por definir cuál es la respuesta deseada del receptor, a partir
del conocimiento de los códigos de este receptor, se define el canal más
conveniente y que mejor se adecue al mensaje que se quiere emitir.
Luego, se elabora el mensaje con los códigos (lenguaje) empleados. De
esta manera, la respuesta que se logra tiene mayores posibilidades de
corresponder con la respuesta prevista.
El mensaje puede tener dos tipos de significados fundamentales: directo
e indirecto.
El significado directo expresa el sentido recto de lo que se expresa. Su
manifestación más frecuente es en forma verbal.
El significado indirecto expresa un sentido entre líneas, a veces,
metafórico.
Toda la variedad de significados que pueden recibirse en un mensaje
apuntan a la complejidad del proceso de comunicación y a la necesidad de
analizar cada uno de estos factores en aras de una mejor comprensión de
los significados de los mensajes recibidos y emitidos durante la
negociación.
Marco de referencia
La
interpretación de un mensaje depende de los códigos que se reconozcan.
Esto es lo que se denomina marco de referencia. En la medida que el
marco de referencia entre emisor y receptor sea diferente o semejante,
así estará favorecida o no la comunicación.
Como la cultura del individuo juega un importante papel pues caracteriza
y define su comportamiento, en el marco de referencia esta condicionante
debe tenerse muy en cuenta para la elaboración del mensaje y para
estimar su comprensión. Cuando se trata de emisores y receptores de
culturas diferentes, el proceso puede ser más complejo.
No debe olvidarse que los individuos que reciben un mensaje
suelen relacionarlo con el imaginario social y con las experiencias de
los grupos sociales a que pertenecen. Juzgarán el mensaje, lo
considerarán negativo o positivo; aceptable o condenable, según éste
ayude o confiera valor a su grupo social. Este marco de referencia
constituye una especie de “filtro” de la información pues diferentes
grupos pueden asimilar el contenido manifiesto como contenido implícito
y viceversa, o pueden también llegar a transformar los contenidos
manifiestos en su opuesto.
Barreras en la comunicación
Muy variadas pueden ser las barreras que se encuentren en la
comunicación durante la negociación. Una de ellas es la percepción
diferente que puedan tener las partes o sus miembros con relación a un
problema o aspecto de la negociación. Esta percepción
depende de la formación
profesional, cultura, vivencias, códigos y
lenguaje del individuo.
Otra
barrera puede ser la falta de
control de las emociones.
La ira, las actitudes defensivas, el miedo o la vergüenza, que pueden
suscitar conflictos innecesarios.
Si bien el lenguaje es medio de comunicación por excelencia, junto a él
la influencia de los movimientos corporales, el modo de vestir, los
gestos y la expresión del rostro comunican significativamente durante
determinadas situaciones de negociación si el observador es atento. El
conocimiento de ello permite advertir cuándo no hay correspondencia
entre la comunicación verbal y no verbal, si es así, es que
evidentemente ha surgido una barrera en la comunicación.
La desconfianza es otra barrera
que existe por el desconocimiento mutuo de las partes, no obstante,
puede ser superada en el desarrollo de la negociación, o mejor aún, en
la etapa de su preparación.
Como ha sido expuesto, todo el trabajo de preparación de la negociación
se pone de manifiesto durante el desarrollo de la negociación y de sus
sesiones de trabajo, estas constituyen una especie de puestas en escena
(sin ensayo), en las que no siempre hay tiempo para consultas y que por lo general, alcanzan resultados que dependen de la
habilidad y de la agilidad de acción y respuesta de los integrantes del
grupo negociador.
Notas, fuentes y recursos
Bibliografía:
Administración Quinta Edición. Capítulo dieciocho. Comunicación y
negociación. pp 563 - 594.
Centro de Servicios al Comercio Exterior. Técnicas de negociación
internacional. México, 1992.
Guiraud, Pierre. La semiología. Ed. Siglo XXI Editores, ed. 23, México,
1997. 133 pp.
Lesiker, Raymond V. “A General Semantics Approach to Communication
Barrers in Organizations” en: Organizational Behavior: A Book of
Reading. NY. Mc Graw Hill. 1977.
Masvidal, Mario. Conferencias en el módulo "Cultura y comunicación" de
la Maestría en Desarrollo Cultural. ISA. Enero del 2000.
Paoli, J. Antonio. Comunicación e información. Perspectivas teóricas.
Ed. Trillas. México, 1989. 138 pp.
Roy Lewicki y Josepth Litterer. Negotiation and Negotiator. reedings,
exercises and cases, Homewood III. Irwin, 1985
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Master
en Desarrollo Desarrollo Cultural. Profesor Auxiliar Adjunto del
Instituto Superior de Arte (Universidad de las Artes de Cuba). Profesor
Adjunto del Centro Nacional de Superación para la Cultura. Investigador
Agregado.