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Monitoreo de programas y proyectos
VI. EVALUACIÓN REAL
EVALUACIÓN DEL RECORRIDO
La evaluación, es la necesidad de valorar técnicas para determinar lo
que está sucediendo y como ha ocurrido y apuntar hacia lo que encierra
el futuro si no se interviene.
En este sentido se puede afirmar que evaluación significa:
Analizar el proceso de transformación, de cambio o de mudanza y valorar
su significado. En este análisis es necesario obtener y comparar
magnitudes, someterlas a juicio y conseguir resultados concretos que
señalen cómo se debe proseguir en la transformación de una situación y a
costa de qué esfuerzo.
Existen valoraciones cualitativas y cuantitativas, es decir valoraciones
sobre resultados y cifras y valoraciones sobre objetivos y mecanismos.
Objetivos de la Evaluación:
Examinar los programas y proyectos vigentes y definir con precisión lo
que se pretende con la evaluación y lo que es susceptible de corrección
o ajuste a una nueva situación (las prioridades, los objetivos, las
estrategias, las asignaciones de recursos y los costos
Medir con indicadores los resultados (progresos o retrocesos) de los
programas y proyectos, a base de los objetivos inicialmente formulados,
controlando su ejecución y ajustando acciones para corregir el
desarrollo del programa.
Determinar la eficacia de las actividades utilizadas, y eficiencia de los recursos, en función de los indicadores, de la cantidad de recursos empleados y de sus costos.
La evaluación es un proceso que transcurre en forma paralela y complementaria al proceso de planificación, desde el momento que se enjuicia la situación inicial objeto del programa o proyecto. Los frutos o elementos principales que la evaluación aporta se describen a continuación.
Averiguar: descubrir y determinar con precisión lo que debe conocerse, medirse, enjuiciarse y corregirse.
Medir: utilizar instrumentos de medida (indicadores), para determinar las magnitudes que han de evaluarse.
Enjuiciar: comparar con modelos y extraer el significado cualitativo del hecho comparado. Establecer su valor favorable o desfavorable, aceptable o no aceptable.
Asegurar: con certeza y resolución lo que se ha logrado con la
evaluación: acreditar la calidad; introducir cambios en una situación.
Aplicación
De la evaluación se pueden obtener los siguientes resultados:
Su pertinencia o incumbencia respecto del fin al cual se aplica en
los cual se destaca la coherencia y la factibilidad de la relación entre
los fines y los medios comprometidos en ese uso.
La suficiencia y amplitud de los medios empleados para lograr el fin
propuesto cuando éste ha sido debidamente valorado.
El progreso de acción de acuerdo con la medición de los recursos
empleados.
La eficiencia o medida y análisis crítico de los recursos empleados en
función de los resultados obtenidos.
La eficacia o análisis crítico del resultado obtenido en función de los
objetivos propuestos.
El efecto o impacto que ha producido la acción emprendida en función del
desarrollo de la población interesada.
Evaluación de Fases:
Las fases de un programa o proyecto (diseño, ejecución y término) están
sujetas a evaluación.
En el diseño, esta tarea consiste en evaluar alternativas de programas
para la selección más adecuada.
La evaluación durante la ejecución (evaluación de procesos) consiste en
el seguimiento de la marcha del programa tanto en el aspecto financiero,
administrativo como en lo referente a los sistemas de entrega, con la
finalidad de determinar las modificaciones que deben hacerse para que la
marcha del proyecto se adecue a los objetivos.
Finalmente, al término del programa la valuación final (ex – post), que
consiste en determinar la eficacia y la eficiencia del proyecto. Cabe
señalar que el esfuerzo en desarrollar estrategias evaluativas se ha
concentrado en esta etapa.
Para terminar:
En la evaluación, al término de un programa o proyecto predominan dos
estrategias.
La primera es la que tiene que ver con la detección y cuantificación de
impactos (eficacia), de programas o proyectos, y proponer diseños que
usan indicadores de bienes físicos, entrega de servicios, en que se
busca evaluar el cambio establecido en una o más variables
independientes como variable de intervención y actuando con refuerzos
positivos o negativos en la población beneficiaria.
La segunda estrategia tiene que ver con la medición de la eficiencia de
los programas o proyectos con base en modelos de costo – beneficio y
costo – efectividad.
Con esto terminamos esta breve serie sobre programas y proyectos de
carácter social, nuestra próxima serie tratará de proyectos de
inversión, en donde los parámetros de rentabilidad y utilidades juegan
un papel diferente.
Notas, fuentes y recursos
Adaptado de: Diseño de Programas y proyectos: Ministerio de trabajo y seguridad social, República de Colombia; Santafé de Bogotá, Diciembre de 1996.
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