Serie sobre evaluación de proyectos de carácter social - evaluación real

Autor: Alejandro Jáuregui G

EVALUACIÓN DE PROYECTOS Y ECONOMÍA MATEMÁTICA

06 / 2001  

Anterior: Monitoreo de programas y proyectos

VI. EVALUACIÓN REAL
EVALUACIÓN DEL RECORRIDO

La evaluación, es la necesidad de valorar técnicas para determinar lo que está sucediendo y como ha ocurrido y apuntar hacia lo que encierra el futuro si no se interviene.

En este sentido se puede afirmar que evaluación significa:

Analizar el proceso de transformación, de cambio o de mudanza y valorar su significado. En este análisis es necesario obtener y comparar magnitudes, someterlas a juicio y conseguir resultados concretos que señalen cómo se debe proseguir en la transformación de una situación y a costa de qué esfuerzo.

Existen valoraciones cualitativas y cuantitativas, es decir valoraciones sobre resultados y cifras y valoraciones sobre objetivos y mecanismos.

Objetivos de la Evaluación:
Examinar los programas y proyectos vigentes y definir con precisión lo que se pretende con la evaluación y lo que es susceptible de corrección o ajuste a una nueva situación (las prioridades, los objetivos, las estrategias, las asignaciones de recursos y los costos
Medir con indicadores los resultados (progresos o retrocesos) de los programas y proyectos, a base de los objetivos inicialmente formulados, controlando su ejecución y ajustando acciones para corregir el desarrollo del programa.

Determinar la eficacia de las actividades utilizadas, y eficiencia de los recursos, en función de los indicadores, de la cantidad de recursos empleados y de sus costos.

La evaluación es un proceso que transcurre en forma paralela y complementaria al proceso de planificación, desde el momento que se enjuicia la situación inicial objeto del programa o proyecto. Los frutos o elementos principales que la evaluación aporta se describen a continuación.

Averiguar: descubrir y determinar con precisión lo que debe conocerse, medirse, enjuiciarse y corregirse.

Medir: utilizar instrumentos de medida (indicadores), para determinar las magnitudes que han de evaluarse.

Enjuiciar: comparar con modelos y extraer el significado cualitativo del hecho comparado. Establecer su valor favorable o desfavorable, aceptable o no aceptable.

Asegurar: con certeza y resolución lo que se ha logrado con la evaluación: acreditar la calidad; introducir cambios en una situación.
Aplicación

De la evaluación se pueden obtener los siguientes resultados:

Su pertinencia o incumbencia respecto del fin al cual se aplica en los cual se destaca la coherencia y la factibilidad de la relación entre los fines y los medios comprometidos en ese uso.
La suficiencia y amplitud de los medios empleados para lograr el fin propuesto cuando éste ha sido debidamente valorado.
El progreso de acción de acuerdo con la medición de los recursos empleados.
La eficiencia o medida y análisis crítico de los recursos empleados en función de los resultados obtenidos.
La eficacia o análisis crítico del resultado obtenido en función de los objetivos propuestos.
El efecto o impacto que ha producido la acción emprendida en función del desarrollo de la población interesada.

Evaluación de Fases:

Las fases de un programa o proyecto (diseño, ejecución y término) están sujetas a evaluación.

En el diseño, esta tarea consiste en evaluar alternativas de programas para la selección más adecuada.

La evaluación durante la ejecución (evaluación de procesos) consiste en el seguimiento de la marcha del programa tanto en el aspecto financiero, administrativo como en lo referente a los sistemas de entrega, con la finalidad de determinar las modificaciones que deben hacerse para que la marcha del proyecto se adecue a los objetivos.

Finalmente, al término del programa la valuación final (ex – post), que consiste en determinar la eficacia y la eficiencia del proyecto. Cabe señalar que el esfuerzo en desarrollar estrategias evaluativas se ha concentrado en esta etapa.

Para terminar:

En la evaluación, al término de un programa o proyecto predominan dos estrategias.

La primera es la que tiene que ver con la detección y cuantificación de impactos (eficacia), de programas o proyectos, y proponer diseños que usan indicadores de bienes físicos, entrega de servicios, en que se busca evaluar el cambio establecido en una o más variables independientes como variable de intervención y actuando con refuerzos positivos o negativos en la población beneficiaria.

La segunda estrategia tiene que ver con la medición de la eficiencia de los programas o proyectos con base en modelos de costo – beneficio y costo – efectividad.

Con esto terminamos esta breve serie sobre programas y proyectos de carácter social, nuestra próxima serie tratará de proyectos de inversión, en donde los parámetros de rentabilidad y utilidades juegan un papel diferente.

Notas, fuentes y recursos

Adaptado de: Diseño de Programas y proyectos: Ministerio de trabajo y seguridad social, República de Colombia; Santafé de Bogotá, Diciembre de 1996.

 

Alejandro Jáuregui G

aljagoarrobagestiopolis.com

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.