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IV. SELECCIÓN Y PLANEACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
Muchos programas nacen sin estudios de alternativas de factibilidad, se
implantan como concertaciones informales con apoyo político o
institucional importante. Es de notar que la mayoría de los proyectos
públicos nacen de este tipo de decisiones, por lo tanto, deben ser
reforzados con diagnósticos que realmente reflejen las necesidades de la
población objetivo.
Otra alternativa posible es la PROGNOSIS, que consiste en proyectar las
tendencias a futuro en la eventualidad de que no se intervenga en el
sistema. La intervención en el sistema implica determinar alternativas
que modifiquen la situación.
Formalmente la formulación de alternativas de intervención debe
contemplar la calificación ponderada de todos los parámetros de
prefactibilidad en dos o más alternativas de proyectos. Dado que los
sectores sociales como tales son heterogéneos, tanto en sus variables
demográficas, sociales y culturales, es relevante dimensionar los
parámetros de prefactibilidad en cada uno para dar cuenta de la
desigualdad, función de producción de la intervención social en cada
sector, que implica distintas combinaciones de recursos humanos,
materiales y financieros que tienen por su parte duraciones y
localizaciones específicas.
Eficacia Ex – ante
Un criterio importante para la selección de alternativas de intervención es la determinación del impacto que las alternativas del programa y/o proyecto podrían producir.
Dentro de ésta línea, un elemento decisivo de carácter económico puede ser el impacto previsible del programa en el empleo sectorial, aumento del producto sectorial y ahorro.
Eficiencia Ex – ante
En un sentido estricto, dentro de la formulación de un proyecto corresponde a esta fase incorporar como decisión de factibilidad las evaluaciones ex ante referidas a la eficiencia, ya sea de costo – efectividad o de costo – beneficio.
Un indicador relevante y simple de eficiencia ex - ante de un proyecto es una buena relación previamente detectada de ingreso/egreso, que minimice la deserción o pérdidas internas del proyecto.
La eficiencia ex – ante, consiste entonces en determinar la relación COSTO – EFECTIVIDAD.
Por ejemplo, se planea que entren 200 personas al proyecto para que terminen 20. Es decir se planea una efectividad de 10%. (Este ejemplo se podría aplicar a campañas contra el alcoholismo, o contra la drogadicción), donde existe posibilidad de deserción.
PLANEACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
La selección de la alternativa más efectiva y eficiente permite pasar a la planeación de esta, como paso previo a su ejecución. Aquí se planean a profundidad los parámetros de la intervención elegida para ser implantada y se llega a una precisión más acabada de metas y objetivos.
Se precisa la demanda del programa, el contexto institucional, los recursos financieros, materiales y humanos, la localización y el ingreso, la duración y el término.
Con esto terminamos la parte de formulación y viabilidad, en nuestra próxima entrega nos ocuparemos del control y el monitoreo de los proyectos.
Es pertinente recordar que estamos hablando de proyectos de carácter social o comunitario, más adelante se hará una serie sobre proyectos de inversión.
Notas, fuentes y recursos
Adaptado de: Diseño de Programas y proyectos: Ministerio de trabajo y
seguridad social, República de Colombia; Santafé de Bogotá, Diciembre de
1996.
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