Las perspectivas y paradigmas desde los cuales puede abordarse el
análisis de esta situación son muchos y quien escribe estas líneas desea
plantear la casi imposibilidad de análisis totalizantes o integradores
de lo ocurrido doce años después de haberse implantado el modelo
Neoliberal en el país, si por ello aceptamos la adopción del Consenso de
Washington y sus principios la apertura y la importancia del mercado, la
mínima intervención posible del Estado en la Economía y la máxima
libertad para los agentes económicos. Habiendo tenido como fuente de
inspiración las teorías antiintervencionistas de Ludwig Von Hayeck y el
Monetarismo de Milton Friedman y la Escuela de Chicago, sus partidarios
implantaron su reinado coincidiendo en la idea que el Keynesianismo es
el generador de buena parte de los males que aquejan la economías
capitalistas.
Los Neoliberales estiman que el principal defecto del Estado es el
estrangulamiento de la actividad privada por la fuerte intervención en
la Economía que genera una pésima asignación de los recursos escasos del
país, un enorme despilfarro y un burocratismo que genera más
desequilibrios de los que corrige.
Parece haber consenso en que el 7 de Agosto 1990 cuando asumió la
presidencia Cesar Gaviria Trujillo se dio lugar a una de las mas
profundas reformas del siglo XX en Colombia. Con la famosa frase
“Bienvenidos al Futuro” se dio inicio al entierro del modelo
proteccionista de la economía para darle paso a otro modelo que en el
gobierno anterior había hecho sus primeros pinitos: la
Internacionalización de la Economía. Se continuó el proceso de reducción
y eliminación de aranceles con la oposición de muchos empresarios que
por largo tiempo habían gozado del proteccionismo. Gaviria embarca a
Colombia en el Modelo de la Apertura bajo el esquema gradual y se fijo
un plazo de cuatro años para la abolición de todas las barreras al
comercio internacional. Pero bajo la sombra de la gradualidad los
empresarios le hicieron una jugada al nuevo modelo frenando sus
importaciones a la espera de que los aranceles llegaran a cero. Por ello
Gaviria aceleró el proceso y el 27 de Agosto de 1991 se abrieron todas
las puertas que cerraban el Comercio Exterior. Los hábitos de los
consumidores cambiaron ante la variada oferta de bienes de todas las
marcas y precios. La competencia a la producción colombiana dejo muchos
damnificados . Muchas empresas que no pudieron competir en calidad y
precio cerraron y otras despidieron personal para reemplazarlo por
maquinaria importada gracias a la apertura.
La creciente tasa de desempleo es definitivamente el principal lunar del
modelo en sus doce años de vigencia a fin de 1990 se lo estimó en el
10.6% y a fin del 2001 casi se duplicó al alcanzar una tasa del 20.3%.
En lo que se puede anotar un hit es en la lucha contra la inflación pues
en 1990 ascendía a 32.3% y 11 años después a fin de 2001 registro un
histórico 7.65%. Otra cosa será revisar el precio pagado por la sociedad
colombiana. Las cifras anteriores inducen a pensar en una especie de
relación inversa entre la tasa de desempleo y la de inflación, al estilo
de una curva de Phillips. En relación con el comercio exterior se
presentaron problemas como la revaluación de la moneda colombiana, pero
definitivamente se le imprimió dinamismo a las transacciones
internacionales.
Al parecer el neoliberalismo no existe de manera pura en Colombia.
Rudolf Hommes afirma que es una corriente de pensamiento tan extrema que
solo algunos intelectuales de derecha la aprueban. Plantea un ejemplo
que diferencia a un Neoliberal, un socialdemócrata, un tercerviista y un
corrupto disfrazado de socialista. “Al ver un pobre en la calle el
Neoliberal dirá que el problema es de el, porque no aprovecha las
oportunidades que a todos nos brinda el mercado. Para el de la tercera
vía se debe crear empleo y generar condiciones para que no exista
pobreza, condiciones que da el mercado. El socialista propondría que el
Estado controle los medios de producción para combatir la desigualdad,
con instituciones que atiendan esas personas. El corrupto disfrazado de
socialista lo llamará aparte y le dirá que el hizo nombrar al Presidente
del Seguro Social, que le va a dar comida a cambio de que vote por él. 1
Hommes plantea en este mismo sentido: “En Colombia puede ser muy
violenta, pero es muy moderada en sus planteamientos económicos. A nadie
se le ha ocurrido en el país proponer en serio el capitalismo salvaje
como modelo porque no es una opción de política económica. Ni siquiera
Álvaro Gómez cuando era considerado de extrema derecha planteó o propuso
algo así. 2
Determinar el impacto concreto de la aplicación del modelo Neoliberal o
más bien de algunas de sus recetas, diría yo, es tarea casi imposible
por razones que se pueden extraer de los principios básicos de la
Política Económica como disciplina social: a) sus resultados no pueden
ser medidos con facilidad, estas mediciones cuando se logran son de
dudosa reputación y en muchas ocasiones sus resultados son extemporáneos
o inoportunos para los usuarios. Basta solicitar el dato del valor del
P.I.B del año anterior a precios corrientes y constantes. O los datos de
oferta y demanda y agregadas. b) La Política Económica es siempre motivo
de controversias o discusiones pues la relación causa – efecto de los
fenómenos económicos es muy debatible. Cito el ejemplo que sobre esto se
plantea profusamente en la literatura económica: ¿El bajo crecimiento
económico colombiano de la última década fue causado por la Apertura
Económica o por el elevado Déficit Fiscal?. Unos opinan que la apertura
colocó en desventaja a la industria y la agricultura colombianas lo que
creó pobreza en el país y riqueza en los países que nos venden bienes.
Otros opinan que el financiamiento del déficit fiscal por la vía del
endeudamiento externo causó una apreciación de la tasa de cambio, que a
su vez, hizo perder dinamismo y competitividad a la producción. c) El
dilema de cuándo debe intervenir el Estado y cuándo no, es de grandes
connotaciones técnicas pero también políticas. No siempre el mercado
produce resultados equitativos para los colombianos. El precio del agua
no puede ser determinado por el libre juego de oferta y demanda pero si
lo puede ser para fijar el de los zapatos y las corbatas. d) Los efectos
de la implantación de una Política Económica se dan con retardos a veces
muy largos, lo cual dificulta su evaluación por la cantidad de factores
de perturbación adicionales al tiempo transcurrido. e) La representación
desigual de los sectores de la sociedad ante el Estado explica que
quienes tienen mayor influencia tienen mayor posibilidad de ser oídos o
atendidos en sus exigencias. Las exenciones tributarias, por ejemplo,
tienen detrás un poderoso lobby ante los entes legislativos.
Cifrar los resultados del desarrollo por la sola adopción de algunas
políticas macroeconómicas me parece desacertado. Atribuirle al
Neoliberalismo toda la responsabilidad de los desaciertos tampoco es
objetivo. Luce más a apasionamiento que a raciocinio. No puede olvidarse
que otra causa fundamental del desarrollo económico de una sociedad es
su herencia religiosa, cultural y política. Su actitud frente al tiempo,
su grado de responsabilidad y racionalidad, sus actitudes fatalísticas,
los conceptos de equidad, igualdad y autoridad, su identificación con
otros, el rigor de su sistema ético y la actitud hacia el trabajo, son
elementos que no pueden dejarse de lado, so pena de caer en enfoques
economicistas.
Los problemas de índole cuantitativo – estadístico están a la orden del
día atentando contra la posibilidad de adelantar análisis serios. Los
economistas, en gran número, somos totalmente acríticos con la
información estadística que se publica. Rara vez nos cuestionamos la
validez, confiabilidad y oportunidad de los datos sobre los indicadores
básicos de la economía como P.I.B, P.N.B., tasa de desempleo, índice de
inflación, déficit fiscal, población total, P.E.A., entre muchos. Los
investigadores en su gran mayoría callan las vicisitudes, las
inconsistencias, la insatisfactoria aplicación entre teoría y práctica,
los errores humanos, los acuerdos manipuladores contra los usuarios y
los maquillajes de verdades en los procesos de recolección,
organización, tabulación y análisis de la información estadística. Dado
que estas fallas se dan cotidianamente en lo macroeconómico o sectorial
¿Qué puede esperarse de los datos macroeconómicos?
Como hacer entonces análisis confiables de índole cuantitativo, cuando
sumado a lo anterior encontramos por ejemplo, que los niveles de
desagregación de las estadísticas no son suficientes, para permitir
análisis con un aceptable grado de precisión. Si las dificultades de
acceso a la información por la dispersión de las fuentes atentan contra
cualquier análisis bien intencionado y generan serios inconvenientes al
carecer el país de un sistema de información unificado. Si la carencia
de relaciones consistentes entre las entidades productoras de
información y los usuarios hace que su difusión no satisfaga las
necesidades en forma aceptable. Así mismo, buena parte de las series o
indicadores carecen de explicaciones acerca de sus métodos de obtención
o elaboración.
Fundamentado en los argumentos anteriores emplearemos cifras
estadísticas macroeconómicas el menor número de veces posible y
tenderemos a analizar más lo cualitativo que lo cuantitativo.
Como lo ha explicado reiteradamente Eduardo Sarmiento Palacio “Las
teorías clásicas que sirvieron para justificar la Apertura predicen que
la liberación del comercio conduce a un equilibrio en la balanza de
pagos. Así mismo, la Teoría del Banco Central Autónomo considera que las
políticas restrictivas aseguran la estabilidad financiera y cambiaria
sin alterar la actividad productiva y el empleo”3
Sarmiento argumenta que ambos principios fueron controvertidos en los
últimos 10 años a lo largo y ancho de Latinoamérica y su incumplimiento
dejó sin base el modelo único. En consecuencia el denominador común ha
sido: a) El deterioro de la distribución del ingreso. b) El aumento de
la pobreza, y c) El agravamiento del desempleo.
El incumplimiento de la Teoría de la Neutralidad del Dinero y de la
Teoría de la Ventaja Comparativa tienen especial significación para
aclarar responsabilidades:
a) La Teoría de la Neutralidad del Dinero es la base de la organización
macroeconómica que gira alrededor del Banco Central Autónomo.
Este es un error conceptual que resulta de derivar las relaciones
monetarias, independientemente del conjunto de la economía. Sólo en
pleno empleo existen razones serias para afirmar que el dinero no tiene
efectos reales y que necesariamente una emisión ocasiona inflación.
Sarmiento afirma “por el contrario, la acción directa sobre los recursos
de créditos y emisión para crear ingresos y empleo aparece como una de
las pocas formas de elevar la demanda efectiva (capacidad de compra) e
impulsar la producción.
b) El incumplimiento de la Teoría de la Ventaja Comparativa deja sin
piso la apertura y la prioridad única de las exportaciones. La
producción de los bienes y servicios que el país está en mejores
condiciones de elaborar no garantiza su colocación en los mercados
internacionales, ni el equilibrio en la Balanza de Pagos. Como los
superávits de unos países tienen como contraparte los déficits de otros,
la Balanza de Pagos del país corresponde a un residuo que no depende de
sus condiciones especiales sino del resto del mundo. Sugiere Sarmiento
“para empezar, convendría echar al cesto de la basura las teorías de la
neutralidad del dinero y de las ventajas comparativas y empezar lo mas
pronto posible a transformar el Banco de la República y la Apertura
Económica”.
A propósito de la prioridad única de las exportaciones, a un artículo
que el profesor Juan Tokaltlian escribió en El Tiempo pidiendo el cambio
de modelo económico, Rudolf Hommes le responde el 15 de septiembre e
2002, entre varias cosas: “alguien decía sabiamente que a los que no les
gusta que los pobres consuman son los ricos de los países pobres y los
socialistas de los países ricos”, “en el siglo XXI no se puede decidir
cerrar la economía autónomamente cuando dependemos del comercio
internacional par crecer y literalmente para sobrevivir”, “a estas
alturas debería ser claro para todos que sin comercio internacional,
integración andina, y acceso libre a los mercados de Estados Unidos,
México y Canadá, no hay la menor probabilidad de que Colombia se
desarrolle”.
Para Sarmiento los resultados del cuatrienio 1998-2002 marcan una
explosión del modelo Neoliberal. El P.I.B. sólo creció al 5% anual (?).
Los colombianos tenemos un ingreso per cápita inferior al observado al
principio del gobierno Pastrana y la pobreza pasó del 50% al 62% de la
población. El describe el descalabro así: “En 1999 a) el P.I.B cayo el
4.5%, b) el desempleo subió al 20%, c) las empresas industriales
perdieron la mitad de su patrimonio, d) un amplio sector de ingresos
medios y bajos tuvo que entregar las viviendas a los acreedores, e) el
sector financiero se volvió insolvente. Luego del colapso, la economía
quedó expuesta a: a) un elevado desempleo, b) una reducción de ingresos
laborales que deprimían el consumo y c) una trampa de la liquidez que
interfería la movilización del crédito y al inversión.
Se configuró la clásica deficiencia de demanda efectiva que impide la
producción y el empleo. Se acudió a una combinación de política
monetaria de reducción de la tasa de interés de redescuento y reducción
del déficit fiscal.
Se presumía que estas medidas propiciarían una expansión de la inversión
que compensaría con creces el aumento de impuestos. No se advirtió que
este tipo de ajustes no se da en condiciones de recesión y desempleo.
Como resultados a) la política monetaria resultó infructuosa, la baja de
la tasa de interés de redescuento no afectó mayormente la tasa de
interés activa y coincidió con la caída del crédito. b) la política
fiscal fue totalmente contractiva: la reforma tributaria provocó una
fuerte reducción de la capacidad de compra que borro cualquier vestigio
de reactivación y consolidó el estancamiento.4
Del lado de la política laboral sucedió algo similar: se despilfarraron
cuatro años en negociaciones inútiles para flexibilizar la legislación
laboral y se rechazaron las propuestas del mismo Eduardo Sarmiento
Palacio de emitir para crear empleos en forma directa.
Según Sarmiento el manejo más desacertado se dio en el sector externo:
el gobierno confió el crecimiento económico al modelo aperturista de
exportación de productos básicos y de ensamble. El fiasco está a la
vista: a) en el cuatrienio las exportaciones descendieron, b) el déficit
en cuenta corriente fluctúo alrededor del 3% el P.I.B., c) el saldo de
la deuda externa pasó del 32% al 50% del P.I.B., d) se presentó un
descenso en los índices de inversión.
Lo más grave es que e entró en el umbral en donde los elevados índices
de endeudamiento reducen el acceso a los mercados internacionales. La
economía colombiana quedó entre grandes devaluaciones que encarecen la
deuda y elevadas tasas de interés que devastan la economía.
Otra perspectiva de lo ocurrido en Colombia en la década de los 90 la
tiene la CEPAL. Sus datos acerca del desempeño económico y social son
alarmantes:
a) En Colombia a una tasa de desempleo del 20% debe sumársele una tasa
de subempleo del 30%, el índice más alto en América Latina. Una infame
medalla de oro como lo dice el columnista de El Espectador, Carlos
Orduz.
b) La mitad del 20% más pobre de los colombianos que están en el mercado
laboral es desempleado.
c) De 3.1 millones de personas que se incorporaron a la fuerza de
trabajo en el periodo 1988-2000, 1.1 millones no hallaron empleo o lo
perdieron.
d) El 65% de los 2 millones de empleos creados en el período 1988-2000,
correspondieron al sector informal.
e) Las mujeres empleadas ganaron menos que los hombres y las tasas de
desempleo fueron mayores para ellas en cualquier rango de edad.
f) La concentración del ingreso es mayor que hace 10 años.
g) La suma de pobres e indigentes representa el 50% de la población
colombiana, 6 puntos por encima del promedio Latinoamericano.
El columnista Rafael Orduz se plantea irónicamente que habiendo hecho
Colombia su tarea en forma diligente se hallan obtenido resultados tan
negativos. Se han hecho o adelantado:
a) Profundos cambios institucionales, como la elección popular de
alcaldes y gobernadores.
b) La descentralización administrativa.
c) La apertura económica
d) La autonomía del Banco de la República
e) Las privatizaciones
f) El incremento del gasto público social
g) La reforma al régimen de salud
h) La reforma a la justicia
i) Nueva legislación laboral
¿Explicaciones? Orduz dice que son abundantes y con denominador común:
alguien externo a quien ha diseñado y ejecutado políticas públicas tuvo
la culpa. El repertorio incluye: Pablo Escobar, el Mono Jojoy, Carlos
Castaño, el Proceso 8.000, la inseguridad, la crisis asiática de 1997,
el Niño y la Niña, la recesión de Estados Unidos en el 2001, el Congreso
de la República, la vicameralidad, la socialdemocracia, la Corte
Constitucional, Pastrana y el Caguán, el Neoliberalismo, el F.M.I.
El debate sobre el modelo ha dado toda clase de opiniones. A raíz de la
venida a Colombia del profesor Jeffrey Sachs, Eduardo Sarmiento plantea
de irreal el diagnóstico que sobre la economía colombiana hace Sachs, y
afirma: “el irrealismo del diagnóstico de Sachs se pone de presente
cuando intenta trasladarlo al caso colombiano. Su propuesta central
para solucionar la crisis es promover las exportaciones, que es lo mismo
que han planteado los tres últimos planes de desarrollo con resultados
claramente insatisfactorios”5
Sarmiento argumenta además que “la globalización ha colocado a los
países de menor desarrollo en desventaja en los mercados de bienes, la
que se manifiesta en la balanza de pagos y los ha dejado expuestos a
movimientos especulativos que succionan sus ahorros e introducen grandes
fluctuaciones cambiarias. Como consecuencia, se conformaron sistemas
estructuralmente inestables que son la causa real de las crisis
recurrentes, las devaluaciones y las recesiones.
Sarmiento sostuvo también que los resultados de la economía colombiana
en la década de los 90 son una clara evidencia del incumplimiento de los
axiomas de las teorías que inspiraron las reformas del consenso de
Washington.
En este mismo debate Rudolf Hommes llega a calificar de “peligrosas” las
propuestas de Sarmiento, pero reconoce parcialmente fracasos en el
modelo económico. Otro participante Carlos Caballero Argaez, luego de
haber sido uno de los grandes gestores de la apertura y de presentarla
como un gran éxito, dice que en Colombia no ha habido apertura. Para él,
la causa del mal desempeño de la economía no está en el modelo
Neoliberal, sino en no haberlo aplicado.
Según criterio de algunos observadores de este debate, en lugar de
aceptar las pruebas que se ofrecieron y proceder a modificar el modelo
en sus fallas fundamentales, se acudió al juego de palabras diciendo que
el modelo no se había aplicado, que se había administrado mal, que su
discusión e bizantina.
Otro ente que ha tomado partido en el debate económico Neoliberal es la
Corte Constitucional cuando admitió la constitucionalidad de la
emergencia económica dictada mediante el Decreto 2330 de 1999 por Andrés
Pastrana para hacerle frente a una supuesta crisis financiera. Con el
fallo que se emitió esta Corte planteó un gran debate al modelo
establecido en Colombia en el que “por encima de cualquier implicación
social está la rentabilidad financiera incluso en tratándose de los
temas del Estado”. En un contundente escrito la Corte argumenta que
desde comienzos de los años 90 se instaló la idea de que el desarrollo
económico está ligado en proporción extrema a lo que hagan los
particulares, y lo que haga en este sentido el Estado es marginal. En
ese orden de ideas lo que debe hacer el gobierno es favorecer al máximo
que la iniciativa privada se desarrolle. Como los particulares son mas
eficientes que el Estado, los bienes y activos públicos hay que
venderlos a los particulares y lo que no se enajene hay que liquidarlo.
Bajo esas opiniones, es mejor que los servicios públicos los presten los
particulares, la banca pública sobra, hay que marchitar la educación
pública y fortalecer la educación privada, al igual que la salud. Los
partidarios de esta manera de pensar se hacen preguntas como: ¿tiene
sentido que exista una petrolera estatal cuando eso lo hace mejor el
sector privado?.
La Corte hace un llamado de atención a quienes han tenido la
responsabilidad de manejar la economía nacional cuando declara: “el
Estado no puede privilegiar a unos pocos, y más si estos son los más
pudientes. El Estado debe dirigirse a hacer ingentes esfuerzos
tendientes a mejorar la calidad de vida de los sectores menos
favorecidos, lo cual obliga a las autoridades a emplear los instrumentos
de dirección de la política económica para corregir las distorsiones
que, (en economías cuyo mercado sólo se ha desarrollado de manera
incipiente), producen la oferta y la demanda y la acentuada
concentración y monopolio de la economía.
Añade la Corte Constitucional: “La economía colombiana es dependiente y
vulnerable a las fluctuaciones y a la política de las economías
dominantes. Esto es una constante histórica de nuestro devenir y por lo
tanto tiene carácter estructural. Y se supone que para eso hay una gama
de instituciones del Estado cuya principal responsabilidad es monitorear
el entorno internacional para prevenir las crisis.
Exactamente un año después de posesionado Andrés Pastrana, el 7 de
Agosto de 1999 las centrales obreras CUT, CTC, CGTD, CPC, publicaron en
el diario El Tiempo un manifiesto en contra del Neoliberalismo que
titularon “El Neoliberalismo Profundiza la Crisis” e invitan a un paro
general el 31 de Agosto del mismo año. En sus declaraciones rechazan:
a) La bancarrota del campo y de la industria ocasionada por el modelo.
b) El deterioro social agudizado a extremos nunca imaginados.
c) Un desempleo del 20% en ese momento.
d) Los despidos masivos de trabajadores.
e) El crecimiento de nuevos tributos.
f) El pago de la inaguantable deuda pública externa.
Por afectar gravemente, por supuesto, a las clases más vulnerables:
Obreros, campesinos, trabajadores informales, desempleados, pensionados,
transportadores, viviendistas, intelectuales, profesionales, sindicatos,
gremios, asociaciones comunales y cívicas y movimientos políticos.
Notas, fuentes y recursos
1 Entrevista publicada en el Magazín del Periódico El Espectador, el
31 de Octubre 1999, realizada por José Andelfo Lizcano Caro y Juan
Manuel Méndez Matiz.
2 De su columna REGISTRO, publicada el 6 de Febrero de 2002 en el diario
El País de Cali, con el nombre de Modelitis.
3 La tercera década perdida de América Latina, El Espectador, 30 de
Septiembre de 2001
4 El Cuatrienio Perdido, El Espectador, Agosto 4 de 2002
5 El Foro sobre el Nuevo Modelo Económico, Febrero 8 de 2000, El
Espectador
Economista.
Decano de la Facultad de Administración de la Escuela de Administración y Mercadotecnia del Quindío (Colombia).
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