Los bienes no transables, son aquellos que solo pueden consumirse en
la economía en que se producen; no pueden importarse ni exportarse. Su
presencia afecta a cada una de las características de la economía, desde
la determinación de los precios hasta la estructura de la producción.
El concepto parece obvio, trivial, pero hay que tener en cuenta varias
consideraciones:
Sin posibilidades de importaciones o exportaciones netas, la oferta y la demanda locales tienden a equilibrarse.
Sin intercambio internacional, una caída en la demanda interna no puede compensarse con un incremento en las exportaciones netas, y los precios internos pueden ser distintos de los precios externos sin que esto provoque un desplazamiento de la demanda internacional.
Esto nos recuerda la importancia de tener un mercado interno sólido,
pero no cerrado ya que la combinación de factores de producción internos
y externos, a largo plazo determinarán en gran medida el bienestar, la
competitividad y la capacidad económica de las naciones.
En general, la presencia de bienes no transables en una economía hace
que el proceso de ajuste a las recesiones sea más complejo y a menudo
más penoso de lo que es en una economía con mayor capacidad de
transacción, esto se hace evidente cuando el mercado interno de las
naciones, no puede responder adecuadamente con las necesidades internas
y externas (endeudamiento) de las naciones.
Volviendo al tema del presente artículo, a continuación los
determinantes de la transabilidad de los bienes:
En principio hay dos factores que determinan la naturaleza transable o
no transable de un producto:
Los costos de transporte: Cuando los costos de transporte son mayores al beneficio de exportar o comercializar el bien, simplemente no se puede hacer una exportación.
Grado de proteccionismo comercial: Si está prohibido, no se pueden
exportar bienes o servicios legalmente, lo que crea barreras al
intercambio comercial, y hace que algunos bienes tengan que considerarse
como no transables.
¿Cerrados o Abiertos?
Tener una economía protegida o una economía abierta es un debate muy de
moda tras los acontecimientos económicos recientes en América latina.
La clasificación internacional estándar, nos muestra las siguientes
categorías de bienes:
Agricultura, caza, pesca y silvicultura.
Minería.
Manufacturas.
Electricidad, gas y agua.
Construcción.
Comercio mayorista al detalle, hoteles y restaurantes.
Transporte, almacenamiento y comunicaciones.
Servicios financieros, de seguros, de corretaje de propiedades y
comerciales.
Servicios comunitarios, sociales y personales.
Dada la clasificación podemos afirmar que en un sentido amplio:
Las tres primeras categorías son típicamente transables (agricultura,
minería y manufacturas).
Las demás categorías son típicamente no transables.
Hay que hacer una salvedad con los servicios financieros, debido a que
el libre flujo de capitales en las economías hace de los servicios
financieros un sector especial dentro de las clasificaciones.
Para terminar una breve reflexión:
"A mayor capacidad de transacción en una economía, menores
posibilidades de estancamiento en la misma".
Notas, fuentes y recursos
Macroeconomía en la Economía Global: Jeffrey D. Sachs
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema