Tenemos una infinidad de frases y una serie de excusas con las que
damos explicación a tanto incumplimiento, ya no sabemos que más inventar
para cubrir nuestra irresponsabilidad, no se si será, la incapacidad
para asumir responsabilidades, la imposibilidad de realizar una
actividad, la misma ineptitud o simplemente la pereza física y mental.
Este proceder ha elevado en el ámbito social una gran controversia, los
estudiosos del área de la psicología y los especialistas en relaciones
humanas, hablan de un mal endémico que esta atacando al hombre moderno:
“LA EXCUSITIS”.
Esta característica de comportamiento circunda cada día el entorno
social y empresarial latinoamericano, la naturaleza del individuo latino
esta íntimamente ligada con la expiación de las culpas, con la evasión
de las responsabilidades y con la formulación de infinidad de pretextos
para justificar errores, es un poco lo que los Ingleses denominan
“PROCRASTINATION”, Que significa “dejar todo para después”, involucrando
dos aspectos generales muy importantes, el primero se fundamenta en el
aplazamiento de las responsabilidades lo máximo posible y el segundo el
blanqueo mental.
En muchos casos los individuos creen que los fracasos a los que se
enfrentan permanentemente y los éxitos de los que gozan ajenos no tienen
otra explicación que la suerte, el dinero que poseen u otra
circunstancia que los ayuda a estar en esta situación, Pero en realidad
no se dan cuenta, que el problema esta dentro de su ser y las excusas
como el cansancio, las enfermedades, los alegatos, el sufrimiento, los
achaques, las mentiras piadosas y otras mas que todos conocemos son las
causantes de su realidad.
En realidad, las personas inventan una excusa cuando existe un gran
temor y muchas ansiedades. La persona no asume su responsabilidad, no se
hace cargo de sus defectos, fallas y errores, no es capaz de decir la
verdad, existe una falta de confianza en sí mismo y un temor inmenso al
fracaso, todas estas actitudes son el producto de una mezcla de causas
como:
Desde de niños no se les enseña a resolver problemas.
No se les enseña a asumir responsabilidades.
Son indecisos.
Son depresivos.
Tienen un temperamento evasivo.
Y la cuestión cultural.
Para las empresas este fenómeno puede convertirse en un problema muy
serio, ya que al ser portadores de una enfermedad tan contagiosa, se
puede perder la confiabilidad que los terceros tienen en la
organización. El incumplimiento en la entrega de los pedidos, la mala
calidad de los productos, la omisión en los pagos, el cambio de las
reglas de juego en las negociaciones y todas aquellas circunstancias que
afecten el curso normal de las operaciones, son síntomas de este mal.
Para evitar ser contagiado por esta dolencia, las entidades deben
mantener un ambiente sano de trabajo, un sistema de evaluación
continuado del capital humano, establecer un vinculo de pertenencia
entre la empresa y el trabajador, mantener la comunicación entre todos
los estamentos organizacionales, sin olvidar al más mínimo de sus
integrantes y todas las herramientas que le den a la organización
garantías que le permitan mantener su puesto en el mercado.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |