Este ejemplo, aunque suene muy antiguo nos permite observar que, si
bien, los conflictos se presentan frecuentemente y hasta en las mejores
empresas, este puede actuar como catalizador para mejorar los desempeños
de las organizaciones. La administración, debe enfocarse en lograr que
los conflictos se conviertan en fuerzas positivas, es decir, el objetivo
no es desaparecerlos sino saber manejarlos.
CLASES DE CONFLICTO
Básicamente hay dos tipos de conflicto en las organizaciones, los que
afectan el rendimiento negativamente y los que lo hacen de manera
positiva.
Conflicto funcional.
Es una confrontación entre grupos que resulta positiva para el
rendimiento de la organización. Por, ejemplo, el que se produce entre
departamentos con respecto a la forma más eficaz de prestar un servicio.
Si en las organizaciones no se produjeran conflictos de este tipo,
habría pocos motivos para introducir cambios. De allí que podamos
considerar al conflicto como "tensión creativa".
Conflicto disfuncional
Es cualquier confrontación o interacción entre grupos que perjudica a la
organización o impide que ésta alcance sus objetivos. La dirección debe
tratar de eliminar conflictos de este tipo. Un conflicto beneficioso se
transforma a menudo en perjudicial. En la mayor parte de los casos es
imposible identificar con precisión el momento en que un conflicto
funcional se convierte en disfuncional. Un nivel idéntico de tensiones y
conflictos, que da lugar a a que un grupo avance en forma saludable y
positiva hacia sus objetivos, puede resultar perturbador y disfuncional
en otro grupo (o incluso en el mismo grupo en otro momento). La
tolerancia de un grupo con respecto a las tensiones y conflictos también
puede depender del tipo de organización.
CONFLICTO Y RENDIMIENTO
El conflicto puede producir efectos negativos o positivos sobre el
rendimiento de la organización, según sea el tipo de conflicto y la
forma en que se maneje. En toda organización existe un nivel óptimo de
conflicto que se puede considerar como muy funcional y cuyos efectos son
positivos. Por un lado, cuando el nivel de conflictos es demasiado
escaso, puede afectar negativamente el rendimiento de la organización.
Es difícil realizar cambios e innovaciones y la organización puede tener
problemas a la hora de adaptarse a un cambio en su entorno. Por otra
parte, si el nivel de conflictos es demasiado elevado, el caos
consiguiente puede poner en peligro la supervivencia de la organización.
Ciertos investigadores alegan que los conflictos disfuncionales deberían
eliminarse y que los funcionales habrían de estimularse, lo cual no es
lo que sucede en realidad en la mayoría de las organizaciones. En la
práctica, la mayoría de los dirigentes tratan de eliminar cualquier tipo
de conflicto, ya sea funcional o disfuncional, porque el hogar, la
escuela y la iglesia han defendido a lo largo de la historia valores
contrarios al conflicto. Además, la mayoría de las doctrinas religiosas
consideran positiva la paz, la tranquilidad y la obediencia sin
titubeos. Es frecuente que los dirigentes sean evaluados y premiados por
la ausencia de conflictos en las áreas de que son responsables.
CAUSAS DE CONFLICTO
Interdependencia laboral
La interdependencia laboral se produce cuando dos o más grupos de una
organización dependen unos de otros para realizar su trabajo. En estos
casos, las posibilidades de que surjan conflictos son muy elevadas:
Interdependencia combinada: no requiere interacción alguna entre grupos,
ya que cada uno actúa independientemente. No obstante, el rendimiento
combinado de todos es lo que decide el éxito de la organización. La
posibilidad de conflictos es relativamente escasa. Interdependencia
secuencial: exige que un grupo finalice un trabajo para que otro pueda
hacer lo mismo. En estas circunstancias, cuando el producto final de un
grupo es el insumo de otro, hay mayores posibilidades de que surja un
conflicto. Interdependencia recíproca: requiere que el producto final de
cada grupo sirva de insumo para otros grupos de la misma organización.
Las posibilidades e que surjan conflictos son elevadas.
Cuanto más compleja sea la organización, mayores serán las posibilidades
de conflicto y más difícil será la tarea que debe realizar la dirección.
Diferentes objetivos
A medida que las diferentes unidades de una organización van
especializándose, sus objetivos se van distanciando. Esta diferencia de
objetivos se puede traducir en una diferencia de expectativas entre los
miembros de cada unidad. Dada la diferencia entre objetivos y
expectativas, cabría la posibilidad de que se presenten conflictos:
Recursos limitados: a la hora de asignar recursos limitados, la
dependencia mutua aumenta y cualquier diferencia de objetivos se hace
más clara. Todos los grupos pretenden reducir las presiones a que estás
sometidos logrando controlar el suministro de recursos básicos y
recudiendo la incertidumbre en cuanto a su obtención. Cuando los
recursos son limitados, se establece una competencia que puede
traducirse en un conflicto disfuncional si los grupos se niegan a
colaborar.
Estructuras retributivas: cuando el sistema retributivo está vinculado
al rendimiento del grupo más que al de la totalidad de la organización,
las posibilidades de conflictos aumentan, aún más cuando un grupo es el
principal responsable de la asignación de retribuciones.
Diferencias de percepción
Cualquier desacuerdo sobre lo que constituye la realidad puede concluir
en un conflicto: Diferentes objetivos: Las diferencias de objetivos
entre grupos contribuyen claramente a que existan diferencias de
percepción en los mismos. Diferentes horizontes temporales: las fechas
tope influyen sobre las prioridades y la importancia que los grupos
asignan a sus distintas actividades Posiciones incongruentes: los
conflictos suscitados por la posición relativa de los distintos grupos
son habituales e influyen en sus perspectivas. Percepciones inexactas:
lleva a que un grupo cree estereotipos con respecto a los demás. Cuando
se insiste en las diferencias entre grupos, se refuerzan los
estereotipos, se deterioran las relaciones y aparecen los conflictos.
Creciente demanda de especialistas: Los conflictos entre especialistas y
generalistas son, con toda probabilidad, los más frecuentes entre
grupos. Lo cierto es que especialistas y generalistas se ven y ven a sus
respectivos papeles desde perspectivas diferentes. Al aumentar la
necesidad de capacitación técnica en todas las áreas de la organización,
cabe esperar que se incremente el número de especialistas y que este
tipo de conflictos continúe en aumento.
CONSECUENCIAS DEL CONFLICTO DISFUNCIONAL ENTRE GRUPOS
Es probable que se produzcan muchos cambios en el seno de los grupos
involucrados en un conflicto, estos son sólo una pequeña muestra:
Mayor cohesión de grupo: cualquier tipo de amenaza externa suele
traducirse en que los miembros del grupo olviden sus diferencias
personales y cierren filas para defenderse. Mayor liderazgo autocrático:
es muy probable que pierdan popularidad los métodos democráticos de
liderazgo en el momento en que se perciba cualquier amenaza al grupo, ya
que sus miembros reclamarán un liderazgo más fuerte. Mayor valoración de
la actividad: cuando un grupo atraviesa una situación de conflicto, sus
miembros suelen prestar especial atención a hacer lo que hace el grupo,
y a hacerlo muy bien. El grupo se centra más en el trabajo, disminuye la
tolerancia hacia los que holgazanean, así como la preocupación por
satisfacer a cada uno de los miembros que lo integran. Mayor valoración
de la lealtad: aceptar las normas por las que se rige el grupo es algo
que cobra mayor importancia en una situación conflictiva.
Distorsión de las percepciones: se produce una distorsión de las
percepciones de los miembros de cada grupo. Cada uno de los grupos
involucrados en la situación conflictiva se considera superior a los
otros en cuanto a rendimiento y entiende que es más importante para la
supervivencia de la organización que todos los demás.
Estereotipos negativos: a medida que el conflicto va subiendo de tono y
las percepciones continúan distorsionándose, se produce una situación de
refuerzo de todos los estereotipos negativos que pudieran haber
existido. Descenso en la comunicación: lo normal es que se produzca una
interrupción en las comunicaciones entre los grupos en conflicto. Sus
efectos pueden ser marcadamente disfuncionales, en especial si existe
alguna relación de interdependencia secuencial o recíproca entre los
grupos en conflicto. Se puede alterar el proceso de toma de decisiones.
Adaptado de: http://www.southlink.com.ar/vap/CONFLICTO.htm
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