¿Por qué algunas personas brillantes en su estudio y de grandes
habilidades no funcionan cuando de liderar un grupo se trata? o ¿por qué
algunas otras sin ser tan brillantes logran ser reconocidas como
personas líderes y de grandes aptitudes para ejercer posiciones de
mando? La respuesta a estas preguntas quedará plasmada en el siguiente
artículo, ya que hablaremos de un tema de gran impacto en la gerencia
presente y futura: la Inteligencia Emocional.
QUE ES?
Se va a definir la Inteligencia Emocional como la capacidad para captar
las emociones de un grupo y conducirlas hacia un resultado positivo.
También cabe aclarar que este talento se puede aprender y cultivar en
las organizaciones y es tarea de cualquier persona, determinar si posee
dichas aptitudes.
COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Autoconciencia: a veces nos cuesta ser honestos con nosotros mismos, en
aspectos que sabemos debemos mejorar y no lo reconocemos. Este punto por
lo tanto, hace referencia a la habilidad de reconocer y entender
nuestros estados de ánimo, nuestras emociones, y su efecto en las
personas que nos rodean. Así mismo la autoconciencia nos sirve para
determinar hacia dónde vamos y qué metas podemos cumplir siendo
realistas. Además reconoceremos nuestros errores y seremos más cautos al
realizar determinada labor.
Autorregulación: como su nombre lo indica, esta habilidad nos permite
controlar nuestros impulsos y emociones y lógicamente a pensar antes de
realizar cualquier cosa. Este punto es de suma importancia ya que si en
determinado momento nos encontramos ante una situación desagradable
donde la primera reacción sería gritar o golpear cosas, la
autorregulación hace que pensemos antes de actuar, determinemos por qué
se falló en esa situación, qué factores pudieron incidir para el fracaso
y cómo se podría solucionar de la mejor manera. Aquí es importante
reseñar que un líder con esta habilidad le daría más confianza a sus
subalternos y las riñas dentro de un grupo tenderían a desaparecer. El
miedo al cambio no estaría presente en un líder con esta habilidad y la
reflexión y el pensamiento siempre estarán en primer lugar.
Motivación: aquí lo importante es trabajar y sentir satisfacción ante
una meta finalizada, y no sólo buscar recompensas en dinero o status.
Los líderes con esta habilidad se apasionan por su trabajo, les gusta
aprender siempre, son creativos y muestran una energía y unos deseos
impresionantes para culminar de la mejor manera una actividad y llevan
un registro del desempeño realizado.
Así mismo ante el fracaso, no ven nubes negras, sino una oportunidad
para ser mejores y su compromiso con la organización es cada día más
fuerte y así reciban ofertas monetarias altas para cambiar de empresa y
de trabajo, lo más importante para ellos es realizarse como personas y
crecer en el ambiente al cual están acostumbrados.
Empatía: esta habilidad hace que un líder considere los sentimientos de
los subalternos y sepa tratar a las personas, según las reacciones que
estas puedan tener en determinado momento, es saber cómo decir las cosas
y cómo actuar al percibir y entender el punto de vista de cada uno de
los miembros de determinado grupo de trabajo, ante situaciones
problemáticas.
Es muy importante añadir también que la empatía es muy necesaria al
tratar negocios internacionales dentro del marco de una globalización
cada vez más grande, ya que aquí lo importante es tratar bien a los
clientes, entender sus puntos de vista y descubrir qué deseos pueden ser
satisfechos de la mejor forma.
Habilidades sociales: junto con la empatía, este componente hace
referencia a la capacidad de las personas para manejar las relaciones
con los demás y conducirlos hacia la dirección que se desee ya sea
buscando un acuerdo o un entusiasmo frente a un producto o servicio.
Al dirigir un grupo, deben combinarse de la mejor manera los cinco
elementos de la Inteligencia Emocional. Sólo así el que comanda al grupo
será un líder sobresaliente
Además, no es casualidad que este sea el último componente de la
Inteligencia Emocional, ya que los demás elementos combinados dan como
resultado unas mayores Habilidades Sociales, ya sea, por ejemplo, que
alguien posea una buena empatía o una excelente motivación, lo que
genera que su "brillo" se transmita y se refleje en las personas con las
que está tratando y relacionando.
Como una conclusión final, puede decirse que el obtener o manejar una
buena Inteligencia Emocional no es fácil, pero si existe la intención
firme de adaptarla, esto redundará en extraordinarios beneficios tanto
personales como organizacionales. La tarea es entonces, buscar en cada
uno de nosotros a ese líder que está escondido y a esas habilidades que
debemos explotar al máximo.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |