Para Elviro, jefe de servicio al cliente, de una reconocida empresa
de distribución por tele mercadeo , recibir a Florentina, Surama y
Nadira para que formen parte de su grupo de 30 operadoras, resulta una
actividad más para su ocupada agenda.
No obstante, para Elviro significa una oportunidad para revisar los
procesos diarios de trabajo y estar en contacto con los clientes, siendo
esta una ocasión, en la cual acompañará por una semana a sus nuevas
colaboradoras.
Como cuenta con un plan para desarrollar esta actividad, se siente muy
tranquilo de que como resultado, la calidad de sus llamadas y atención a
sus clientes está garantizado con el apoyo de este nuevo grupo de
personas.
El caso de Elviro, refleja una acción importante dentro de los procesos
formativos y de desarrollo de las personas dentro de la empresa.
En tal sentido, cuando las empresas han invertido una gran cantidad de
esfuerzos y recursos en la captación de nuevo personal, los programas de
inducción e identificación de los empleados son el primer paso para su
mantenimiento.
No obstante, la acción para que los empleados logren permanecer durante
periodos de tiempo largo requieren esfuerzos de otro tipo.
Es aquí en donde la habilidad de los responsables de la gestión humana,
tienen que desarrollar programas, que se relacionen con la formación de
las personas para desarrollar desempeño superior o incrementar su
aprendizaje en nuevas áreas o tareas.
De esa cuenta, dentro de los programas de capacitación se contemplan los
estilos tradicionales de ella: cursos, seminarios, talleres, etc.
Como también, aprendizaje por experiencia y tecnología aplicada al
aprendizaje.
Dentro de esta modalidad, el acompañamiento se perfila como un elemento
que puede en muchos casos, mejorar la calidad de los sistemas de
capacitación.
El acompañamiento es una modalidad de apoyo que el empleado recibe de su
jefe inmediato en la ejecución de su nuevo puesto. Como su nombre lo
indica, consiste en el desarrollo de las tareas normales por parte del
empleado en presencia del jefe.
En este tipo de proceso, es importante como primer elemento que el jefe
adopte el papel de instructor practico de las distintas tareas, así como
de elemento activo que respalde técnica y humanamente al nuevo
trabajador.
El acompañamiento es una forma de tutoría que como método ha sido
conocido desde la antigüedad, actualmente se utiliza para enseñar al
empleado conductas útiles y respuesta predeterminadas dentro del puesto
de trabajo.
Desde el punto de vista técnico el acompañamiento es un elemento
indirecto de control sobre las acciones de trabajo de las personas, como
también una herramienta, para conocer las necesidades de capacitación de
los nuevos empleados.
Entra en juego la detección de los errores en la ejecución de la tarea,
no para reprender a los mismos, sino para que el empleado aprenda a
detectar estos y no cometerlos.
En lo referente a actitudes y procesos de relación interpersonal este
sistema, hace énfasis en el desarrollo de seguridad, confianza y
mejoramiento de la autoestima del empleado.
Aquí se pone en practica, la enseñanza de los métodos de empatía y
comunicación, para que tanto los jefes como los subalternos, aprendan a
conocer con mayor precisión, las interacciones personales más adecuadas
para desarrollar su trabajo.
Integrando los dos elementos mencionados, implica que el jefe enseñe al
empleado la forma correcta de hacer el trabajo, para que luego este
tenga la oportunidad de hacerlo por si mismo.
Aún cuando no existe un tiempo estipulado para desarrollar un programa
de acompañamiento, la practica nos indica que la duración de este se
encuentra en función de la complejidad de la tarea.
De esa cuenta, un sistema en marcha puede requerir de los jefes uno o
dos días de trabajo, como una semana completa en el seguimiento y
dirección de un nuevo empleado.
Este tipo de aprendizaje facilita la capacitación de los empleados y
logra construir relaciones interpersonales más positivas entre jefes y
subalternos.
De la misma forma, hace mas factible la retroalimentación positiva o
negativa de las conductas de trabajo en lo referente a tiempo y esfuerzo
resulta beneficioso tanto para ellos como para los nuevos contratados.
Desde otro punto de vista puede resultar una excelente escuela para los
jefes que se quieran perfeccionar en el liderazgo y dirección de su
personal.
Para los recién ingresados al puesto esta acción elimina la etapa de
interacción dolorosa, en donde el rechazo de las personas antiguas o la
ignorancia del desempeño de las tareas los inviten a desertar del
trabajo. También provee de la experiencia temprana en las habilidades
del puesto y da una visión más real de los problemas que se pudieran
generar en el futuro.
Vinculado esto con el área de servicio, las personas recién ingresadas
pueden aprender en forma inmediata el manejo de las relaciones con el
cliente, tanto como el estilo que prevalece en la relación con este.
Para los jefes constituye una ayuda por cuanto hace más fácil el proceso
de incorporación e interacción de las personas a los puestos de trabajo,
evitando con esto los inconvenientes de rotación y desperdicios de
recursos. El desarrollo de adecuados planes de acompañamiento puede
brindar nuevas opciones en la búsqueda de acertada dirección de las
personas que componen las empresas.
Consultor en Desarrollo Organizacional
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