Básicamente una crisis implica una situación de ruptura con un orden
anterior y una dificultad para dar respuesta a la nueva situación con los
métodos acostumbrados para la resolución de problemas.
El mundo aparentemente ordenado de las empresas se ve fracturado por una
abrupta modificación, se limitan las posibilidades de planificar y de moverse en
un terreno desconocido.
El círculo de la crisis se define en términos de promesa auto cumplida:
Como gano menos, disminuyo mi calidad y por lo tanto vendo la mitad.
La Actitud Pasiva frente a la crisis implica básicamente un resignarse a
los elementos externos, no permite disparar la adaptación y la " crisis
económica" paraliza el campo de la conducta. Cientos de discursos de empresas
giran en este sentido: " La culpa es de... " " Nada puede hacerse en este
contexto... ". Frases como estas nos marcan el arraigo a un marco referencial
anterior y las dificultades de pensar la nueva realidad y sus posibilidades.
A diferencia de otras épocas de mayores seguridades, la planificación
de la crisis se vuelca al corto plazo, se debe avanzar escalón por
escalón con pequeños objetivos y con creatividad, ese es el sello que
debieran marcar todas las estrategias.
Las técnicas de planificación estratégica nos permiten analizar y
cambiar la realidad de nuestra empresa, empezando por el conocimiento de
la situación actual para llegar a la situación deseada. Es un método
disciplinado de relacionarnos con un futuro deseado.
De esta manera, planificar nuestra salida de la crisis implica:
° Analizar nuestra realidad de acuerdo a los impactos internos y
externos de la crisis en nuestra organización
° Fijar objetivos generales alcanzables y verificables que sirvan como
brújulas del proceso
° Determinar estrategias de acción que permitan alcanzar nuestros
objetivos
° Fijar objetivos específicos
° Seleccionar actividades y recursos para cada objetivo específico
° Desarrollar planes de trabajo
° Concretar acciones de seguimiento y evaluación
Cada uno de estos pasos nos permite orientar nuestros recursos a una
misma dirección a partir de un conocimiento sobre los nuevos escenarios.
Y finalmente es importante reconocer el potencial sinérgico de los equipos en las organizaciones como una herramienta poderosa en un plan de salida a la crisis.
La noción de equipo implica el aprovechamiento del talento colectivo,
producido por cada persona en su interacción con las demás. Y aquí
radica la importancia del concepto de sinergia: la suma de energías
individuales que se multiplica progresivamente, reflejándose sobre la
totalidad del grupo.
La sinergia nos dice que uno más uno es más que dos y este es el
concepto que las organizaciones deben comprender y apropiar como una
herramienta indispensable en la constitución de una plan de salida a la
crisis.
La constitución de equipos efectivos es un camino hacia la
excelencia, un camino que reviste urgencia cuando las organizaciones se
hallan en crisis y deben potenciar sus recursos y habilidades en busca
de alternativas diferentes que den respuestas a nuevos escenarios.
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