Los consultores, los libros sobre management, los especialistas en
Recursos Humanos en general, en los últimos años destacan la importancia
de la actitud en el momento de seleccionar personal. De hecho, han
aparecido nuevas herramientas para seleccionar sobre la base de
competencias personales que están más allá de la experiencia laboral y
específica adquirida.
Así es que al momento de evaluar a los postulantes, desplegamos una
batería de preguntas que apuntan a investigar sobre cómo es esa persona,
cuáles son sus actitudes, su forma de relacionarse, su flexibilidad
frente a los cambios que, como es de suponer, no se puede conocer en el
curriculum, simple papel escrito que indica dónde trabajó y que tareas
realizó.
Aún frente a textos que indican los logros obtenidos es muy difícil
reconocer por ese escrito quién es y, fundamentalmente, cómo es. Ni
siquiera, el tan de moda: "enviar foto", ayuda a saber los detalles de
la conducta.
Porque, además, puede ser una persona con características tales como
creatividad y trabajo en equipo, que pueda brindar aportes. Por otra
parte, el tiempo que se demora en encontrar alguien tan exacto en
experiencia puede ser el mismo que esa persona tarda en aprender las
nuevas tecnologías. Y eso preguntamos muchas veces: ¿Cuánto tarda, una
persona con alto coeficiente intelectual que ha demostrado éxito en lo
que ya hizo, en aprenderlo?
Hace poco, en una búsqueda donde el perfil especificaba muchos
conocimientos técnicos, hasta difíciles de combinar, un Gerente descartó
sin entrevistar a cuatro postulantes porque no poseían la experiencia
completa que solicitaba. Finalmente, el área de Recursos Humanos y la
Consultora lo convenció para que los entrevistara.
El resultado: Dos de los candidatos estaban en condiciones de ocupar
ese puesto. A saber, después de profundizar en sus características
personales a través de una Evaluación Psicotécnica, ingresaron ambos en
distintos puestos, similares pero no idénticos.
Entendamos que en el curriculum no se puede escribir absolutamente todo
lo hecho porque volveríamos a hablar de páginas y más páginas cuando
estamos pregonando que un CV no debe tener más de dos.
Descartar sí, pero debemos darnos y darle al postulante, la oportunidad
de mostrar su comportamiento, sus competencias personales que le
facilitarán ingresar a una nueva Empresa, a una posición diferente,
adaptándose con rapidez, aprendiendo en poco tiempo y aportando ideas
innovadoras por traer experiencia distintas.
Seleccionar por un simple papel escrito es no haber entendido el mensaje
que lo que diferencia a las personas es la conducta.
Este contenido fue aportado por Marketing , de gran ayuda para quien busca ofertas de trabajo en España y Europa y arearh.com
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