La palabra nos gusta. Evoca solidaridad, empuje, no sentirse solo.
Como la Reingeniería evocaba "ser serio y técnicamente revolucionario".
Como Liderazgo suele evocar a la persona enorme que puede con todo y que
fija la dirección, inspira y da resultados.
COACHING
Se ha hecho intuitivamente desde hace muchos años. Y se ha puesto de
moda ahora. Y probablemente, en algún tiempo, cederá su lugar a otra
tendencia gerencial valiosa. Como ha ocurrido con tantas otras. Y todas,
dejan algo, para los que saben ver.
LA FASCINACIÓN CON EL TEMA
¿Por qué la súbita fascinación con el tema?
Quizás porque el coaching se perfila cada vez más en nuestros días como
un enfoque de gestión del talento humano, que adecuadamente incorporado
a nuestros estilos de liderazgo personal, contribuye de manera contante
y sonante a los resultados del negocio y porque además ayuda a generar
esa lealtad tan apetecida dentro de los esquemas de retención de talento
sobre los que tanto escuchamos hoy.
En voz baja, agregaría yo , porque los Directores necesitan –como dice
una buena amiga- "un espacio y una buena oreja, para "pensar en voz
alta". Porque son gente, y necesitan decir lo que piensan sin tapujos a
alguien que escuche de manera experta, y que pueda además guíarlos hacia
una mayor autoconciencia, autocontrol y en definitiva a un mejor
performance para que su Desarrollo de Carrera no se estanque.
Y además, aceptémoslo, porque usted y yo como simples mortales, no
siempre podemos decirle cara a cara, y de manera productiva, a aquellos
que "están más allá del bien y del mal" (Directores, Gerentes, y demás)
, todo lo que realmente pensamos sobre lo que hemos visto que no hacen
bien. Si….ya se…hay excepciones. Pero francamente, son muy pocas.
LOS EJEMPLOS
Un gerente desea alcanzar un mejor nivel de desempeño, incrementar
revenue o market share.
Otro quiere mejorar la calidad de su relación con sus reportes directos,
porque ve que éstos se mantienen alejados de él y no sabe por qué.
Otra más está preocupado porque el puntaje de sus reportes directos en
la última evaluación de 360, en el área de "desarrollo del talento
humano" resultó bajo para ella, y la gente de los Headquarters le ha
preguntado qué cree elle que está ocurriendo. Y ella no lo sabe y no se
atreve a preguntar.
El de más allá desea "comportarse más corporativamente en ambientes
multi-culturales" y alcanzar un nivel de "broader leadership", porque
sabe que esto conviene a su desarrollo de carrera y no quiere
estancarse. Pero al mismo tiempo teme dejar mucho tiempo sola a su
familia que ya le reclama que vive más en aviones, Hoteles, y Salas de
Conferencias, que en casa. Y no sabe cómo resolver la encrucijada.
¿Algo de esto le suena familiar? Si no, considérese dichoso (O
alármese). O, revise qué tan honesto está siendo consigo mismo.
EL PECADO
Todos estos Gerentes o Directores tienen un problema en común.
Necesitan ayuda.
Pero como todos sabemos, los Gerentes no deben pedir ayuda.
Y menos a alguien de dentro de su propia organización.
Eso sería señal de debilidad y todo buen, y buena, Gerente sabe y ha
incorporado, de múltiples fuentes –lastimosa y absurdamente sesgadas por
el síndrome del "macho manager" tan prevalente en nuestro tiempo- que
admitir debilidad es un suicidio para el desarrollo de carrera.
¿Qué hacer entonces? Algunos hacen más de lo mismo, otros se enojan más
con su gente, otros más van decayendo y se ven superados por los que
antes les reportaban, y los hay también –entre otros- que cambian de
compañía cada 3 meses. El coaching ofrece al Gerente una mejor opción
para aceptar que necesita ayuda, sin que tenga que perder su dignidad
gerencial.
EL COACHING COMO OPCIÓN
Piense por un momento en los 3 puntos siguientes:
1. ¿Que pasaría si alguien externo a la organización, de manera objetiva
y con la experiencia, perspicacia y sensibilidad suficientes, entendiera
el vínculo entre el problema personal o punto en que el Gerente necesita
desarrollo o mejora, y el logro de los objetivos del negocio.
¿Y si esta persona pudiese confrontar a estos gerentes con información
basada en hechos (encuestas, entrevistas con los reportes directos,
clientes, etc) acerca de lo que deben cambiar, y pudiese hacer este
proceso de confrontación en una forma provocativa, pero además cuidando
la autoestima del Gerente?
¿Acaso no sería esto un buen inicio?
2. ¿Y si además, esta persona, lograse a través de preguntas
inteligentes y enfocadas, hacer que estos Gerentes definiesen con
claridad y realismo sus metas de cambio, se comprometieran a
establecerlas por escrito (como uno se compromete con un contrato) y
ayudasen además al Gerente a definir acciones concretas para alcanzar
dichas metas?
¿Acaso no sería esto ya un avance?
3. ¿Y si, aparte, se programasen sesiones espaciadas convenientemente
para dar feedback al Gerente, acerca de lo que se va alcanzando o no, y
como producto de ello empezáramos a observar progresos en el estilo de
gestión humana del Gerente que impactan positivamente los resultados del
negocio?
Bueno….esto ya suena tentador. "¿Demasiado bueno para ser cierto?".
Quizás a algunos les parezca así. Pero, siga leyendo, por favor.
LA TRAMPA
Lo expuesto en los párrafos anteriores resume de manera muy gruesa,
algunos de los pasos cruciales de lo que es el coaching ejecutivo.
Suena lógico, entendible y simplista. Usted puede haber pensado: "Eso ya
lo se".
Piense otra vez.
Porque allí, en lo "simplista" está la trampa.
Porque el proceso de coaching, requiere del coach, experiencia, buen
juicio, alta inteligencia emocional y disciplina para seguir el proceso
de coaching en sí, entre otras cualidades.
Y de parte del cliente, el Gerente en este caso, una apertura mínima,
una actitud no pasiva y cierta dosis de paciencia.
Y no es ningún misterio que muchos de nosotros no tendemos a ser ni
disciplinados, ni a darle oportunidad a los procesos continuos que vayan
más allá del plazo cortísimo. Ni en Latinoamérica, ni en USA, ni en
muchos lugares. Y, ciertamente no siempre somos abiertos. Aparte nos
gusta dar consejos. Que usualmente no sirven de mucho.
EL "SELLO" DEL COACHING Y LA EVIDENCIA DE QUE FUNCIONA
Dicho sea de paso, el coaching no es dar consejos, ni proveer
soluciones. El cliente ha de encontrar las propias.
El arte del coaching consiste en generar el clima y el espacio para que
el otro piense en voz alta.
Formular las preguntas correctas, para que el cliente descubra que sabe
mucho más de lo que creía que sabía. Y esto requiere limitar la propia
vanidad de: "Yo te voy a mostrar como es el mundo".
El maestro de quién más aprendí se limitaba a decir durante casi todas
sus clases una sola frase: "¿Qué más se te ocurre?"
El coaching es un enfoque que ha tomado -y sigue tomando- gran auge en
los últimos años. Pero, ¿Qué evidencia hay de que realmente funciona?
La evidencia empírica avala su impacto en los resultados de negocio.
En Abril del 2,000, Daniel Goleman –conocido por sus estudios y escritos
sobre la Inteligencia Emocional- en un artículo titulado "Leadership
that gets results" publicado en la edición de Harvard Business Review de
Marzo-Abril de ese año, tomando una base de 3,871 ejecutivos, extraídos
de una base de Hay/Mc Ber, de 20,000 encontró que hay 6 estilos de
liderazgo bien diferenciados.
Uno de ellos es el coaching. Goleman encontró una correlación cercana al
0.4 entre los Ejecutivos que usaban el coaching como uno de sus estilos
para liderar, y 3 dimensiones cruciales de clima organizacional
(Estándares, Recompensas y Claridad) que impactan fuertemente el "botom
line" de las organizaciones. Es decir que los ejecutivos que usaban el
coaching como uno de sus estilos de liderazgo usuales, obtenían mejores
resultados de negocio que los que no lo utilizaban. (Para más detalles
consúltese el artículo citado).
Esto puede deberse, entre otros factores, a que el coaching usa el
trabajo real como vehículo para facilitar el aprendizaje y no un curso
en un aula. Además el feedback se da de manera inmediata sobre el
desempeño real. Y sabemos que las personas aprenden mejor haciendo
tareas reales, con fechas límite, que simulando situaciones.
Otro aspecto interesante, es que el coaching no es necesariamente un
proceso remedial para corregir una falla en el desempeño, sino que es un
proceso que ayuda al individuo a gestionar su propio desarrollo. La
palabra clave acá es "desarrollo".
LOS PASOS DE LAS SESIONES EN EL PROCESO DE COACHING
Ahora bien:
¿Significa esto que el coaching es una opción solo para Gerentes
abiertos a solicitar ayuda afuera de sus organizaciones, a consultores
especializados en coaching?
De ninguna manera.
Los Gerentes Divisionales y Supervisores, pueden aprender los Pasos del
Proceso de Coaching, y adquirir las habilidades necesarias para
llevarlos a cabo- para hacer coaching - con sus reportes directos, o
incluso con sus "peers".
Los pasos básicos del proceso son los siguientes:
1. Establezca el tema de interés para el cliente (su reporte directo en
este caso) y ayúdelo a identificar sus objetivos de manera realista,
alcanzable, específica y medible
2. Promueva que el cliente descubra las acciones que la llevarán a ella
a alcanzar las primeras metas que ella misma ha propuesto
3. Establezcan entre ambos los parámetros alrededor del proyecto de
coaching (Qué, quién, cómo, recurso que necesitará, nivel de compromiso
del cliente, etc)
4. Autorice y Faculte al cliente (reporte directo en este caso) para que
tenga la autoridad para realizar las acciones acordadas hasta la próxima
vez que se reúnan
5. Resuma: Asegure que hay consistencia de expectativas entre usted y el
cliente, y recapitule qué hará ella hasta la próxima sesión. (NOTA: Y
mientras llega esa segunda sesión déjela en paz y no se meta. Respirar
sobre el cuello de alguien no es la mejor manera de desarrollarlo)
LAS HABILIDADES NECESARIAS PARA EL COACHING
Si usted es capaz de escuchar activamente (Y, por favor, no diga en este
momento: "Ah si, por supuesto". La mayoría de Gerentes, no puede
hacerlo, aunque haya recibido 1,000 cursos sobre esto).
Si usted logra formular preguntas inteligentes, enfocadas y relevantes y
además sondear con tacto las consecuencias de las acciones propuestas
por el cliente para re-dimensionar el alcance de estas acciones (y de
esta manera, limitar a un nivel aceptable los daños potenciales que su
cliente pueda causar)
Si logra tener la humildad de compartir sus propias experiencias en las
que tuvo problemas, o éxito, sin abrumar su cliente, y si además usted
es capaz de usar efectivamente el silencio de manera selectiva para
tranquilizar, estimular, o presionar….entonces usted está en mejor
posición para aprender a hacer coaching.
Si no es diestro en alguna de estas habilidades, entonces usted puede
ser el cliente de un coach experto , antes de coachear a otros.
Usted y yo podemos sobrevivir gerencialmente sin el coaching. Usted y yo
hemos logrado hasta ahora, resultados de negocio más que razonables. Su
competidor y el mío también.
Ella y él están aprendiendo en algún lugar en este momento a hacer
coaching.
Usted, ….¿Va a esperar a ver que pasa?
El
Dr. Ramiro Ponce es Consultor Internacional en Desarrollo Gerencial. Su
experiencia de 18 años, abarca los campos del Coaching, Change
Management -Manejo del Cambio- , Construcción e Integración de Equipos
de Alto Desempeño, Construcción de Valor para Ventas y Liderazgo
Estratégico, en diversos países de Latinoamérica, en los que ha
trabajado con organizaciones multinacionales, nacionales, universidades
y ONG's. Ha sido Speaker en diversas Conferencias Internacionales sobre
Desarrollo Humano. Su firma Ponce & Asociados maneja procesos de
Evaluación Psicométrica Online con diversos países y Encuestas de
Cultura y Clima Organizacional. Sus grados académicos son de la
Universidad de Stanford California USA, en las áreas de Matemática
Aplicada y Psicología Organizacional. El Dr. Ponce, demás, es Profesor
Titular de CDR International , con sede en Portland, Oregon USA.
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