¿Puede una persona ser la diferencia en el desempeño de una organización?

Autor: Mónica Raquél Márquez Pérez

GESTIÓN DEL TALENTO

06 / 2002  

Podemos definir liderazgo básicamente como la capacidad de influir en los demás, en el grupo, para el logro de sus metas. La fuente de esta influencia puede ser formal, cuando el líder posee un rango gerencial en la organización o no formal, cuando emergen dentro de un grupo. 

La respuesta a esta pregunta es una de la que inspira menos acuerdo entre los entendidos en la materia y los profesionales de RR.HH., y está referida al liderazgo.

Este es un término tan esquivo para su conceptualización, que ha generado y sigue generando numerosas investigaciones y actualizaciones teóricas. No pretendo pues definirlo de una manera estricta ni realizar una presentación teórica sobre el tema, la cual dicho sea de paso presenta abundante literatura, sino simplemente esbozar algunas ideas que actualmente se manejan respecto al tema.

Podemos definir liderazgo básicamente como la capacidad de influir en los demás, en el grupo, para el logro de sus metas. La fuente de esta influencia puede ser formal, cuando el líder posee un rango gerencial en la organización o no formal, cuando emergen dentro de un grupo. 

Ahora bien, cual es la importancia del liderazgo dentro de una organización. Podemos decir que el tener un liderazgo eficaz permite a la organización la dirección y logro de las metas establecidas, así como la articulación de una visión realista que inyecte energía y sea comprendida por todos los trabajadores.

Asimismo, le permite integrar y fomentar la participación, mantener motivados a los trabajadores, articular una mejor comunicación y negociación.


A través del tiempo hemos tenido diversas teorías sobre liderazgo, desde el líder directivo, participativo, orientado al logro, de apoyo, situacional, pasando por las teorías del camino a la meta, la atribución del liderazgo, y el liderazgo carismático hasta llegar a los enfoques de liderazgo transaccional, transformacional y el liderazgo visionario. Los lideres transaccionales son aquellos que guían y motivan a sus seguidores en la dirección de las metas establecidas, aclaran los papeles y los requerimientos de las tareas.

El líder transformacional posee carisma, proporciona visión y sentido de la misión, brinda estimulación intelectual y consideración individualizada, instruye y aconseja. Finalmente el líder visionario articula una visión realista y atractiva del futuro para una organización. Todos con puntos muy rescatables así como bibliografía e investigaciones sustentando sus preceptos básicos.

Sin embargo, si nos ponemos analizar las diversas situaciones que enfrentamos en una organización y que muchas veces el líder debe reducir la tensión y facilitar y guiar las acciones para la consecución del objetivo y el desempeño superior, es muy difícil que un solo enfoque pueda cubrir todas las contingencias a las que tiene que hacer frente un líder. Con los nuevos enfoques teóricos, y las demandas de un mercado altamente competitivo y globalizado, una de las características principales que debe valorarse es la flexibilidad y adaptabilidad al entorno, así como la capacidad de comunicación, gestión de de información, aprendizaje y efectividad.

Si reflexionamos sobre la pregunta que sirve de título a esta sección, podríamos decir que una persona no es -o no hace- la diferencia en el desempeño de una organización por sí sola. Genera la diferencia en la medida en que influye y desencadena comportamientos innovadores y sobresalientes acordes con la visión y el objetivo planteado por la organización. En otras palabras, en la medida en que dirige, lidera, y gestiona al grupo involucrando a todos los trabajadores logrando un compromiso en cada uno de los procesos críticos y fomentando la innovación y la reflexión a lo largo de todo el proceso. En otras palabras, mediante un liderazgo efectivo y eficaz.

Pero cómo lograr un liderazgo eficaz en la organización. Los lideres eficaces son descritos como instructores más que como jefes. Se espera que brinden asesoría para ayudar a un mejor desempeño. Según Robbins, se espera que demuestren las siguientes habilidades:

Capacidad de analizar formas para mejorar el desempeño y las capacidades de un empleado. Demostrando capacidad de observación y análisis, escucha activa y política de puertas abiertas

Capacidad de crear un clima de apoyo. Generando un clima de intercambio libre y abierto de ideas e información, ofreciendo asistencia, aprendiendo de los errores y reduciendo los obstáculos

Capacidad de influir en los empleados para cambiar su comportamiento. Alentando el mejoramiento continuo, utilizando un estilo de colaboración, dividendo las tareas difíciles en tareas más simples, demostrando compromiso y responsabilidad. 

Hoy en día la flexibilidad, el trabajo en equipo, el fomento de la confianza y el libre flujo de información son herramientas claves para la supervivencia y desarrollo de la organización, unidas al aprendizaje, mejoramiento continuo, la innovación y la ruptura de paradigmas a todos los niveles. La reflexión a lo largo de todos nuestros procesos es fundamental para aprender de nuestros errores y mejorar nuestro desempeño. Así el estilo de liderazgo que deseemos fomentar en la organización deberá contemplar estos aspectos.

¿Te gustó? Compártelo con tu mundo

 

Mónica Raquél Márquez Pérez

Licenciada en Psicología Organizacional y diplomada en RR.HH., distribuye un boletín gratuito de RR.HH. al cual te puedes suscribir enviando un Email indicando nombre, empresa y cargo a:  

moramarparrobaec-red.com 

Compartir ideas impulsa el desarrollo

Difunde las tuyas entre miles de latinoamericanos

¿Qué hay de nuevo?

Lo que se está compartiendo

Otros artículos que te van a interesar

Explora todas las publicaciones por tema

Presupuestos Empleo, contratación y despido Liderazgo Costos Tecnología e internet Responsabilidad Social Empresarial Economía pública Formación y capacitación Estrategia y dirección estratégica Inteligencia emocional Compensación y salarios Gestión del talento Auditoria y control interno Autoayuda y superación personal Evaluación de proyectos y economía matemática Herramientas para emprendedores Gestión por competencias Economía política Pensamiento económico Ventas y administración de ventas Posicionamiento y marcas Contabilidad Negociación Canales de distribución y administración logística Gestión de la calidad Motivación e incentivación Estados financieros Microeconomía Comunicación organizacional Gestión financiera Producción, procesos y operaciones Competitividad Marketing estratégico SIM e Investigación de mercados Marketing directo y en línea Análisis, descripción y diseño de puestos Teoría de la organización Análisis financiero Entorno financiero y los mercados Comercio internacional Gestión del conocimiento Publicidad, promoción y Relaciones Públicas Estrategia de productos y servicios Pequeñas y Medianas Empresas PyMEs Tipos de mercado y su comportamiento Plan de negocios Macroeconomía Gestión del cambio Espíritu emprendedor Globalización e integración internacional Fundamentos de economía Innovación y creatividad Instrumentos, inversiones, riesgo y financiamiento Clima laboral Mejores prácticas Gestión ambiental y sostenibilidad Satisfacción y servicio al cliente Trabajo en equipo Reclutamiento y selección Matemáticas financieras Política económica

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas" George Bernard Shaw

Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.