La cadena de valor en las organizaciones I
10 / 2002
La capacidad de gestión ó corporate capabilities matriz - CCM - de una
empresa, tiene una necesaria correspondencia biunívoca con la calidad de
la Gerencia, y ésta a su vez depende no solo del know how y competencia
que posea, sino principalmente de sus Valores Humanos Clave. Esta es la
variable fundamental, la que hace la diferencia.
El VHC de la Dirección
Toda empresa es una entidad viva que nace deliberadamente para crecer,
desarrollarse y cumplir los fines para los cuales fue creada. El
crecimiento por lo tanto es lo normal en toda organización sana, como
resultado de la interacción de los componentes de su cadena de valor.
Sin embargo tener éxito no es cuestión de todos los días , vivimos en un
medio donde a falta de una cultura en este sentido, aprendemos casi
siempre más de nuestros fracasos que de nuestros propios aciertos. No
hace falta investigar porque lo apreciamos todos los días en la prensa,
la radio, la televisión, etc., en donde más cm/col, ó más tiempo en el
aire son dedicados a este tipo de eventos. Los mensajes de fracasos nos
llegan en forma de noticia destacada. Lo primero que tenemos que regular
entonces es la influencia de nuestro propio entorno.
¿Pero qué es lo que hace que la gente tenga éxito?.
El primer punto es considerar que esta condición no viene por
casualidad, ni se dá por generación espontánea; por el contrario es casi
siempre resultado de actos deliberados, de un conjunto coherente de
actividades que debemos realizar voluntariamente. Podemos tener todas
las posibilidades, pero éstas debemos acompañarlas de la actitud
adecuada. El segundo punto es tener en cuenta las transformaciones en la
forma de operar y hacer negocios que ha traído consigo tanto la
globalización como el avance de las tecnologías de información y la
informática, lo cual ha permitido disminuir la complejidad de las
organizaciones haciéndolas más gerenciables; y que por tanto constituyen
herramientas con las que debemos de contar sí ó sí en razón a que en los
nuevos escenarios de negocios, ya no es suficiente solo trabajar juntos
bajo una visión compartida, tener clara la misión y adicionalmente el
capital necesario.
Hoy se requiere de soluciones tecnológicas apropiadas, además de una
infraestructura básica de información con datos confiables y relaciones
de variables adecuadamente definidas que apoyen los procesos y
estrategias del negocio. El tercer punto es que no debemos retrazar el
cambio en nuestras organizaciones, por el contrario debemos liderarlo.
No olvidar que de la actitud y la inteligencia emocional que pongamos en
práctica frente a los problemas y retos que se nos presenten en el
camino, dependerá en mucho el futuro deseado.
Nuestra responsabilidad como organización es estar preparados para
responder eficazmente a los sucesos tecnológicos de los mercados; pero
teniendo siempre presente que el hombre sigue siendo el factor más
importante, el “agente de cambio” sin cuyo concurso todavía “nada es
posible”. La idea fuerza de este primer artículo es precisamente
postular los Valores Humanos Claves de la Dirección como la variable
fundamental, que permite moldear el tipo de organización que se quiere y
las líneas maestras de la cultura de la organización, más allá de las
tecnologías que elijamos como soporte. Es ella la que crea las
condiciones básicas para el desarrollo de las personas que trabajan en
una organización, así como de los procesos clave del negocio.
Todos hemos conocido de éxitos clamorosos de personas y organizaciones
brillantes que al cabo de unos años dejaron de serlo. Todos somos
testigos de casos de otras empresas, y la carrera profesional también lo
es, que en sus inicios tuvieron menor lucimiento pero que con el tiempo
se han hecho más sólidas y han crecido corporativamente, haciéndose de
los socios adecuados y aprovechando las oportunidades de la
globalización. No bastan entonces la creatividad, el genio y figura, la
competencia y las estrategias, para llegar y sostener una posición de
éxito; tampoco basta acertar con el socio adecuado que convocamos a
nuestras organizaciones, como de la pareja que elegimos para compartir
nuestro hogar; sino que necesitamos además de lo que en mi concepto
constituye la ventaja competitiva sostenible: los Valores Humanos
Clave.
¿Cuales son estos valores?, ¿En qué consisten?, es lo que
desarrollaremos en nuestras próximas entregas. Mientras tanto amables
lectores, les dejo una pequeño caso para que juntos analicemos y podamos
compartir reflexiones, éste es el siguiente: Cual es el mensaje, por
ejemplo, que le daríamos a un empleado al cual ordenamos contestar, ante
una llamada telefónica, que hemos salido ó estamos en una reunión y que
además pida al interlocutor que deje su teléfono que “le devolveremos la
llamada”; precisamente cuando hemos determinado que no vamos a hacerlas.
Peor aún, imaginamos cual es la lectura que el empleado va a darle a
esta experiencia. ¿ Es tan difícil aceptar que la transparencia de los
actos administrativos y el desarrollo de las buenas comunicaciones son
el punto de partida de una gerencia competente y no la causa de ella?.
¿Que pasaría si esta experiencia la repetimos en casa, con nuestros
hijos?. Los invito a compartir, pueden escribirme al correo electrónico
señalado.
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Felipe
Zárate P.
Presidente de la consultora Marketing
Interaction - gestores de negocios.
fzaratearrobainfonegocio.net.pe