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Pero siempre ha tenido especial énfasis en el ámbito de las empresas e instituciones, es decir en lo que nuestro derecho define como personas jurídicas.
El plan de marketing se ha revelado como un instrumento útil de
planificación para un gran abanico de instituciones privadas, públicas,
... pero, ¿puede aplicarse también a las personas?. Sin duda, la
respuesta es afirmativa. Como vamos a ver, cada una de las fases de un
plan de marketing puede adaptarse a la esfera de lo personal, del
individuo.
Para ello primero hemos de considerar al individuo desde dos
perspectivas:
1- En su calidad de ser humano, con una serie de capacidades físicas y
psicológicas que configuran un conjunto de aptitudes, actitudes y una
escala de valores.
2- En su calidad de “productor de servicios”, en un enfoque
actualizado del concepto clásico del individuo como “fuerza de trabajo”
Parece claro que ambas esferas están íntimamente ligadas y que cada una
de ellas influye en la otra. El marketing individual representa la
aplicación de las técnicas de marketing al individuo con el fin de
ayudarle a conseguir sus metas personales, intentando llegar a un estado
de equilibrio entre su “esfera de valores” y la necesidad de integrarse
en el entorno socio-económico.
En un concepto muy comercial, podríamos decir que el marketing
individual tiene como fin el “saber venderse” para lograr los objetivos
profesionales y/ó económicos.
Se trata de aplicar las 4p’s del marketing a la persona:
El producto (product) es el propio individuo (actitudes, aptitudes,
creatividad, conocimientos, habilidades, etc...)
La promoción/comunicación (promotion) es la manera de darse a conocer: (información personal, currículum, etc..).
La distribución (place) representa el canal mediante el cual el individuo puede hacer llegar la información personal que desea comunicar(mailings, bolsas de trabajo, networking...)
El precio (price). En este caso podemos estimar el "precio" de
nuestros servicios , analizando nuestro valor en el mercado
(profesional-laboral)
El marketing individual puede ayudar a la persona en su proceso
evolutivo, no sólo en la búsqueda del primer empleo, sino en la
consecución de los diferentes retos profesionales/personales que se van
planteando. Cabe destacar en este punto la gran utilidad del “marketing
individual” en su vertiente de “marketing para profesionales”, como
planificación estratégica de las profesiones liberales en el
ofrecimiento y venta de servicios (hemos de tener en cuenta que
actualmente existen más de 1000 Colegios Profesionales en España que
suponen un colectivo de cerca del millón y medio de profesionales).
Para desarrollar el marketing individual hay que aplicar cada una de las
fases del plan de marketing a la esfera del individuo:
1- Análisis del entorno
Análisis externo: : En este punto hemos de realizar una reflexión sobre
todo lo que nos rodea, nuestro entorno. Partimos de lo más externo y
general , como puede ser el estado la coyuntura económica de nuestro
país (crecimiento económico, tasa de desempleo, consumo, etc...) para ir
acotando más el círculo que nos rodea: datos económicos de nuestra
comunidad , provincia ó ciudad.. Parece claro que la situación
socio-económica del entorno puede condicionar la consecución de nuestros
objetivos. Así pues, si nos planteamos un cambio de trabajo, la
situación del mercado laboral influirá en nuestra planificación de cómo
lograr el puesto que deseamos. Concretaremos en el análisis del sector
al que pertenece nuestra actividad. Si la tasa de desempleo es mayor o
menor en el sector en el que trabajamos o queremos trabajar, las
expectativas serán más negativas o más positivas que en el marcado
laboral global. Finalizamos el análisis con el estudio del mercado al
que nos dirigimos, buscando información de las empresas que compiten en
él, evolución y perspectivas de futuro de ese mercado, perfiles
profesionales más demandados, etc.
Análisis interno: Aquí se trata de llevar a cabo un proceso de
auto-reflexión para analizar nuestras propias características
individuales como productores de servicios.
Hay que tratar de ser lo más objetivos posible e incluso conseguir la
valoración de nuestras aptitudes de fuentes externas (personas de
nuestro entorno, compañeros de trabajo, test psicológicos, etc...),
elaborando un “check-list” descriptivo. El propio curriculum es un punto
de partida, en el que hemos de clasificar una serie de información que
nos define en muchos aspectos personales, formativos y profesionales.
2- Análisis DAFO
Una vez realizado el análisis externo e interno, el siguiente paso
fundamental a desarrollar en el plan de marketing individual es el
análisis DAFO. Este análisis es una herramienta que nos permite conocer
e identificar cuatro conceptos que nos permitirán establecer los
objetivos finales:
Dos elementos internos: puntos débiles y puntos fuertes
Dos elementos externos: amenazas y oportunidades
En el primer caso, se trata del resultado del análisis interno y se
configura como uno de los pilares fundamentales para el marketing
individual. En este punto determinamos cuales son nuestras “ventajas
diferenciales” y nuestras carencias.
Se trata de sacar el máximo partido de nuestros puntos fuertes y mitigar
lo más posible nuestras debilidades. En muchos casos, nuestra estrategia
se fundamentará en explotar los puntos fuertes o eliminar los débiles
para conseguir objetivos.
Por lo que respecta a los elementos externos, serán oportunidades
aquellas situaciones que se presentan en nuestro entorno y que pueden
favorecer la consecución de nuestros objetivos. Por el contrario, las
amenazas representan un obstáculo para nuestras metas.
Por ejemplo:
- Queremos cambiar de empleo (objetivo)
- El análisis interno nos demuestra que uno de nuestros puntos fuertes
es el dominio del inglés
- En nuestro entorno el gran desarrollo del comercio exterior hace que
las empresas exijan el dominio de la lengua inglesa dentro del perfil
del puesto en el que deseamos trabajar ( oportunidad)
En el caso de que no tuviéramos conocimientos de ingles, el tercer punto
se convertiría en una amenaza para lograr el objetivo.
1- Objetivos individuales
Los objetivos pueden ser de naturaleza diversa y cambiar a lo largo de
nuestra vida. Lo más habitual es que sean objetivos relacionados con la
actividad profesional, pero el marketing individual puede aplicarse a
cualquier ámbito personal (recuerdo que uno de mis profesores de
marketing en la Universidad nos decía que podíamos utilizar un plan de
marketing para conseguir pareja...!)
Eso sí, los objetivos han de ser claros y bien definidos; incluso
cuantificables y mesurables.
2- Estrategias
Las estrategias han de determinar las líneas de actuación que nos han de
llevar a nuestras metas personales. En el ámbito personal podemos
incluso aplicar algunas de las estrategias que se utilizan en el mundo
de la empresa. Por ejemplo, podemos plantearnos una estrategia de
especialista que nos conduzca a ser un auténtico experto en una
determinada área para conseguir nuestro objetivo laboral.
O aplicar una estrategia de comunicación para que nos conozcan en el
mayor número de empresas posibles (estrategia de gran eficacia en el
ámbito de las profesiones liberales).
3- Planes de acción
En esta fase establecemos un programa o conjunto de actividades que hay
que poner en marcha para conseguir los objetivos planteados. Es
importante tener en cuenta los siguientes puntos:
Cuantificar nuestros objetivos (en la medida de lo posible) para que no sean excesivamente subjetivos.
Valorar del impacto económico que puede representar el plan de acción
(Por ejemplo, si para conseguir nuestro objetivo necesitamos mejorar
nuestra formación, hay que valorar el coste económico que ello
representará)
Establecer el tiempo previsto para realizar el plan. Para conseguir los
objetivos personales es fundamental establecer un calendario que nos
motive a la consecución de objetivos (auto-disciplina).
4- Valoración/autocrítica
Esta fase ha de representar un proceso de seguimiento y auto-reflexión
del desarrollo del plan de marketing individual. Hay que tratar de
analizar si se han conseguido los objetivos pre-establecidos de manera
total, parcial o simplemente no se han alcanzado. Esta valoración
crítica nos permite poder identificar los posibles errores o
desviaciones del plan.
Incluso podemos elaborar un “plan de contingencias” que recoja
alternativas de ejecución frente a los posibles problemas que aparezcan
en el desarrollo del plan.
En resumen hemos visto que el marketing es una disciplina aplicable a la
consecución de los objetivos que se pueda plantear el individuo, desde
el punto de vista personal o profesional. Así mismo, el marketing
individual es directamente aplicable en el ámbito de los profesiones
liberales (marketing profesional), para darse a conocer al mercado
potencial y conseguir incrementar la cartera de clientes.
Jordi es Profesor del International University Study Center (IUSC).
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