Quinta entrega de la serie: Los 8 Hábitos del Modelo Circular de Liderazgo
Primeras 4 entregas:
- 5 supuestos del hábito de la
información
- La misión empresarial: fundamento
de la estrategia de marketing
- Cómo centrarse en
las oportunidades para alcanzar resultados
- LA
DELEGACIÓN ¡La mejor forma de desarrollar a los colaboradores!
Es el hábito de estar influenciando cara a cara constantemente a
los demás, dejándose influir también por ellos para crear una
visión común; sin ella no es posible la comunicación. Supone una
acción interpersonal.
Es el canal por el que fluye la motivación, y hace falta mucha
comunicación porque hace falta mucho cambio. Requiere contacto
personal, originando pensamientos, sentimientos, buenos estados
de ánimo, gran sensibilidad interpersonal y relaciones
armoniosas. Quizá la mejor definición de comunicación sea tener
una visión común, con la cual todos los elementos de la empresa
se pueden someter a un proceso de enriquecimiento.
Ejemplo de comportamientos que origina este hábito en un
empleado de la línea de contacto directo con Clientes:
-
Su actitud es de “bienvenida”.
-
Muestra consideración y
respeto.
-
Escucha atentamente.
-
Habla amistosamente.
-
Intenta comprender los
sentimientos.
-
Le explica al Cliente la
situación.
-
Le ofrece su ayuda en cualquier
momento.
-
Le da gracias amablemente.
-
Utiliza frecuentemente el
nombre del Cliente.
-
Se responsabiliza de cualquier
queja.
-
Jamás piensa “yo estoy aquí
para esto”.
-
Sonríe con frecuencia.
-
Su presencia es impecable.
-
Utiliza a menudo expresiones
como “encantado”, “con mucho gusto”, “buenos días”.
-
Se despide cortésmente. Incluso
cordialmente.
Hoy en día, la mayor fuente
de competitividad ya no se encuentra en la técnica, ni en la
tecnología, sino en las personas, y de manera más global, en la
red de comunicación que haya tejida entre ellas. Por esto
algunas organizaciones se han puesto en movimiento para llegar a
una cultura más moderna, motivante y flexible, que hemos
denominado Cultura de Confianza, y en la que la característica
principal es una Comunicación Interna muy desarrollada.
La Comunicación Interna es una herramienta de gestión muy
potente, y por ello el impulso de la misma forma parte de las
responsabilidades más importantes de la función Directiva. Para
que la Comunicación funcione, es fundamental la implicación de
todo el equipo directivo, ya que la cultura y mentalidad en las
empresas baja en cascada, y es precisamente la cultura y la
mentalidad lo primero que hay que modificar para potenciar la
comunicación.
Las cinco herramientas fundamentales para el manejo de la
comunicación son:
-
Buenas relaciones humanas,
amabilidad.
-
Ser asertivo y tener un
comportamiento positivo.
-
Negociar desde la posición de
ganar – ganar.
-
Ser capaz de hablar en público
y hacer presentaciones.
-
Manejar bien las presentaciones
escritas y los memorando.
La mentalidad que se esconde
detrás, válida o no, es:
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Supuestos
Erróneos
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Supuestos
Adecuados
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No me lo cuente, no
quiero saberlo.
¡Venga sólo con soluciones! |
Estoy dispuesto
a escuchar y modificar mi propio comportamiento, que
es lo que exige la comunicación. |
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¡Lo dije con toda
claridad!
¡Le hablaré más despacio! |
La comunicación
es un fenómeno imperfecto. Comprenderé antes de ser
comprendido, para no construir una Torre de Babel. |
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Este tipo es un
intruso. ¡No lo ve como yo!. No crea equipo.
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Donde todos
piensan igual, nadie piensa mucho. ¿Qué ve él que yo
no veo y por qué? |
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Hablo a mi
colaborador y él me escucha. Es importante que haga
bien las cosas. Le exijo responsabilidad. |
Me habla mi
colaborador y yo le escucho. Creo una profunda
comprensión común. Nos exigimos responsabilidad
mutuamente. |
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Soy muy sincero,
no engaño a nadie y digo la verdad. |
Soy siempre
positivo. Una comunicación absolutamente sincera
destruye la relación. Soy sincero y diplomático a la
vez. |
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