Aspectos a tener en cuenta para alcanzar tus metas

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¿Tienes dificultades para lograr tus objetivos? Las 5 cosas que no tienes que pasar por alto si verdaderamente quieres alcanzar tus metas.

Todos los días de nuestras vidas en una gerencia (y me animo a decir en el 99% de los empleos actuales), luchamos por cumplir objetivos. Incrementar el número de clientes, reducir las bajas, optimizar los costos, incrementar los ingresos, mejorar la utilización de recursos, mejorar la comunicación del equipo, motivar a nuestros colaboradores, finalizar con éxito tal proyecto, obtener un ascenso, obtener un reconocimiento por nuestro trabajo, obtener mejores beneficios, lograr resultados extraordinarios. Pero casi tan frecuentemente como pensamos en ellos, nos quedamos a mitad de camino y no logramos cumplirlos. ¿Qué sucede cuando no alcanzas tus metas XX? ¿Te sientes frustrado, decepcionado, enojado?.¿Y qué pasa después? Encaras nuevamente el camino y vas por un nuevo objetivo con las mismas herramientas con las que tuviste dificultades en alcanzar el anterior. Qué tal si te preguntas…¿qué debería hacer diferente esta vez para obtener resultados diferentes? ¿Cuáles son los factores que me llevaron a no lograr mis metas en el pasado?

Tanto si necesitas cumplir un objetivo en el trabajo o en tu proyecto, o si estás pensando en tu carrera profesional, aquí te recomiendo un esquema simple para que puedas ponerte en marcha con algo concreto y logres lo que te propongas. Estas son las 5 cosas que no tienes que pasar por alto si quieres alcanzar tus metas.

¿Qué es lo que quieres lograr? Lo primero que debes saber es exactamente qué anhelas alcanzar. ¿Cuál es el objetivo que perseguirás? Reflexiona y pregúntate, ¿qué es lo que quiero lograr? Utiliza tus palabras pero busca concretamente explicar cuál es tu meta. Deja el piloto automático y piensa en cuál es tu deseo. Una meta no es una tarea, una meta es un fin. Un estado deseado al que quieres llegar. “Quiero lograr el ascenso al puesto de gerente de área”, “quiero conseguir ese trabajo de líder de proyecto en la multinacional X”, “quiero lograr una mejor comunicación con mi jefe”, “quiero motivar a mi equipo de trabajo para cumplir el objetivo del proyecto”.  Un principio para definir tu meta: dilo en positivo, di lo que quieras lograr no lo que quieras evitar. Si quieres dejar de estresarte y disfrutar más de tu profesión y tu tiempo libre, puedes definir tu meta como “tener una relación más saludable con tu profesión y equilibrar las obligaciones laborales con la vida personal”. Definir tu meta con este principio te hace pensar en lo que quieres lograr y te confirma que tienes el control de tu vida y que no eres víctima de lo que sucede a tu alrededor.

¿Cuál es el sentido/propósito de esto que quieres lograr? Piensa en cómo te sentirás cuándo logres este objetivo. Piensa en cuál es el impacto que tendrá en tu vida este fin deseado una vez que se concrete. ¿Tiene impacto en otras personas? ¿Cómo modificará tu vida o tu carrera esta meta cumplida? Comprender cuál es el sentido y el propósito de tu meta, tiene dos fines: primero, entender qué es lo que te motiva. Algunas veces te enfocas en un objetivo y cuando lo logras, te das cuenta que no es lo que te llena o no era exactamente lo que necesitabas o lo que querías. Esto es porque definiste incorrectamente tu meta. Buscabas un resultado, cuando lo que debías haber buscado era un estado. Es el típico caso del gerente que decía que su meta principal en la vida era su familia y es por eso que anhelaba ese puesto regional. Pero cuando lo consiguió, se encontró en un avión lejos de su casa 3 semanas al mes. Por supuesto que su salario era importante y el bienestar económico de su familia estaba más que asegurado, pero sus hijos casi no compartían tiempo con él y se sintió frustrado al poco tiempo de conseguir su objetivo. ¿Qué habría pasado si él hubiese pensado en el impacto de su objetivo?, ¿o en cómo éste modificaría su vida?. La segunda razón por la cual definir el sentido o propósito de una meta es muy valioso es para asegurarte de que este motivador esté en el camino a tu objetivo. Es cierto que puedes hacer algunos sacrificios para llegar a la meta, pero ¿cuánto tiempo podrás sostener un camino que se aleja de tu sentido/propósito deseado?

¿Qué pasos tienes que seguir para cumplir tu objetivo? El siguiente paso es hacer un plan de acción. Esto no es ni más ni menos que una secuencia de pasos hasta llegar al estado deseado. Las preguntas que aquí deberías hacerte son ¿en qué tiempo quieres lograr este objetivo? No es lo mismo querer mejorar el trabajo en equipo con tus colaboradores durante los próximos meses, que aspirar a un ascenso el próximo año. ¿Qué opciones tienes? Conocer los distintos caminos con los cuales llegarías a cumplir tu meta es una información muy valiosa. ¿De cuántas formas distintas puedes alcanzar tu objetivo? ¿Qué cosas ya hiciste en el pasado que te funcionaron y cuáles no te funcionaron? Armar un esquema de tareas y actividades y, con metas a largo plazo, un conjunto de metas intermedias, te ayudan a partir tu objetivo en piezas más “digeribles” y fácilmente logrables. Tal vez mejorar la colaboración entre dos áreas de una empresa pueda parecer un objetivo muy ambicioso, pero ¿qué tal comenzar con una reunión quincenal y una declaración de objetivos conjuntos? ¿y luego planificar para el próximo mes una actividad de integración fuera de la oficina?. Puedes hacer un primer plan de acción y luego lo ajustarás a medida que avances y te acerques (o te alejes) de tu meta. Y recuerda, con cada decisión que tengas que tomar, pregúntate si el resultado de esa decisión te dejará más cerca o más lejos del objetivo que quieres cumplir. De esta forma la respuesta te ayudará a clarificar el próximo paso.

¿Con qué cuentas para cumplir tu objetivo? Además de los famosos recursos humanos y materiales, ¿qué otros recursos pueden ayudarte a cumplir tus metas? Estos son algunos ejemplos:

  • Información: libros, sitios web expertos, material de entrenamientos, etc. Puedes acceder a ellos casi instantáneamente y éstos pueden ayudarte a cumplir tus objetivos brindándote información para que puedas tomar decisiones y avanzar.
  • Apoyo y asesoramiento: a través de un coach o consultor especializado en desarrollo profesional y/o carrera. Te brindan motivación y guía para resolver situaciones complejas y destrabar algún aspecto laboral con el que tengas dificultades.
  • Referentes y mentores: muchas veces es un colega con más antigüedad, un ex-jefe o una persona en quien confíes dentro o fuera de tu propia organización. Él o ella pueden guiarte en base a su experiencia y darte consejo para lograr tus metas.
  • Tus propias habilidades: seguramente poco te has puesto a pensar en cuáles de tus habilidades o aptitudes pueden ayudarte a resolver una situación. Pues estos recursos están dentro de ti siempre, y puedes acceder a ellos haciendo las preguntas correctas (un coach puede facilitarte el proceso de reflexión y ayudarte a potenciar tus habilidades).
  • Tus experiencias anteriores: similares o no tanto, muchas veces lo que has vivido en otro aspecto de tu vida y lo que has aprendido al respecto (independientemente del resultado obtenido) puede ser una guía para definir tus pasos a seguir.

¿Cómo vas a medir tu progreso? Si te embarcas en un plan de acción y luego de varios meses te das cuenta que no te llevó al estado deseado sino que terminaste en cualquier otro lado, te darás cuenta de que tal vez seguiste el método correcto pero no evaluaste los resultados obtenidos en cada paso y te sentirás frustrado y decepcionado. Al igual que un jugador de tiro al blanco apunta, dispara, evalúa, y corrige para su próximo tiro, en el mundo gerencial debes actuar de la misma forma. ¿Quieres lograr mejorar el clima en tu organización? ¿Tienes una serie de pasos a seguir, que incluyen mejoras de beneficios, comunicación, reuniones de integración? Evalúa los resultados luego de una o dos acciones e identifica cuál es la transformación que deberías haber logrado luego de esas acciones. Si la percepción no cambió, es que esos pasos no te han dado el resultado que esperabas. Deberás tomar un camino diferente y volver a medir. Y así sucesivamente, hasta alcanzar tu objetivo. Nadie dijo que tienes que hacerlo bien a la primera, pero es importante que aprendas de cada error para hacerlo mejor la próxima vez.

Si sigues estos consejos no hay duda de que podrás cumplir los objetivos que deseas. Pruébalo hoy mismo. No esperes a llegar a la situación ideal. Piensa hoy mismo en un objetivo que deseas lograr y pon en marcha este esquema práctico. Recuerda que la perfección llega con la práctica. ¿Qué es lo que quieres lograr hoy?

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Turiano Gabriela. (2013, octubre 3). Aspectos a tener en cuenta para alcanzar tus metas. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/aspectos-tener-en-cuenta-para-alcanzar-tus-metas/
Turiano, Gabriela. "Aspectos a tener en cuenta para alcanzar tus metas". GestioPolis. 3 octubre 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/aspectos-tener-en-cuenta-para-alcanzar-tus-metas/>.
Turiano, Gabriela. "Aspectos a tener en cuenta para alcanzar tus metas". GestioPolis. octubre 3, 2013. Consultado el 8 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/aspectos-tener-en-cuenta-para-alcanzar-tus-metas/.
Turiano, Gabriela. Aspectos a tener en cuenta para alcanzar tus metas [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/aspectos-tener-en-cuenta-para-alcanzar-tus-metas/> [Citado el 8 de Diciembre de 2016].
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