El administrador financiero

Existen muchas denominaciones para nombrar este cargo en las diferentes y distintas organizaciones empresariales, bien sean comerciales, industriales, agropecuarias o de servicios entre otras; como por ejemplo Gerente Financiero, Director Administrativo y Financiero, Contralor, Tesorero, etc.; pero más que un cargo en una empresa es una posición de mentalidad y de actitud.

Aún se conserva la idea equivocada de que el Administrador Financiero es la persona dedicada única y exclusivamente al control del gasto y a la vigilancia de que se cumplan ciertos políticas y normas de carácter financiero en una organización; y qué decir de los principios y procedimientos contables que resultan en algunos casos rígidos e inflexibles.

Nos imaginamos al Administrador Financiero como aquella persona completamente aislada de la producción de una empresa y que nada tiene que ver con el momento de verdad en una compañía en lo que respecta a la atención a clientes, participación de las promociones y porque no decirlo, iniciador de ideas nuevas para el progreso de la organización.

Hoy día esa tendencia ha dado un viraje de 180 grados, dadas las condiciones actuales de la competencia, los niveles cada vez más exigentes de productividad y la importancia que hay en el talento humano que conforma una organización, hacen que el Administrador Financiero sea el que deba conocer mucho de negociaciones, participar activamente en las decisiones de mercadeo, apoyar a toda su fuerza productiva y mantener estimulado todos sus frentes de trabajo.

Sin importar el tipo de empresa, existen cuatro sectores básicos, los cuales son: Producción, Mercadeo, Personal y Finanzas; es entonces donde el papel del Administrador Financiero juega su principal desempeño, el cual consiste en mantener directamente correlacionada cada una de estas áreas de modo que se pretenda conseguir el propósito fundamental de todo negocio: “El Objetivo Básico Financiero”; el cual consiste en la maximización del valor de una empresa.

Es muy importante destacar que el buen Administrador Financiero es un líder y que como todo líder debe cumplir con tres aspectos fundamentales; como son: “Tener iniciativa propia para el desarrollo y ejecución de nuevos proyectos e ideas, el apoyo incondicional a sus colaboradores en la orientación de actividades y el ser reconocido por su labor”.

La competitividad también juega un papel trascendental, pues como se dijo en el comienzo de este artículo más que un cargo es un enfoque de actitud y por ser esta una de las variables fundamentales para el logro de los objetivos, se apoya en los conocimientos y habilidades, para así comprender el conjunto de factores necesarios para el desarrollo de una labor con éxito.

Cambiar la tendencia tradicional de que el Administrador Financiero solo está para manejar dígitos es el principio fundamental del renacimiento Empresarial y de la Gerencia Moderna y en la actualidad escuelas de nuevas tendencias administrativas como el Coaching muestran los excelentes resultados que se han dado con este tipo de renovaciones. Así que es hora de replantear lo convencional y empecemos a visualizar los cambios que muestra el mundo empresarial y de este modo poder estar en la vanguardia y ofrecer empresas competitivas y de alto nivel

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Sosa Gómez Rodolfo Enrique. (2005, mayo 17). El administrador financiero. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/administrador-financiero/
Sosa Gómez Rodolfo Enrique. "El administrador financiero". gestiopolis. 17 mayo 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/administrador-financiero/>.
Sosa Gómez Rodolfo Enrique. "El administrador financiero". gestiopolis. mayo 17, 2005. Consultado el . https://www.gestiopolis.com/administrador-financiero/.
Sosa Gómez Rodolfo Enrique. El administrador financiero [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/administrador-financiero/> [Citado el ].
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