El ABC de RFID, las etiquetas del futuro

Autor: División Consultoría de Evaluando ERP.

Tecnología e internet

13-07-2009

La tecnología de Identificación por Radio Frecuencia (RFID) es un método de identificación automática sin contacto. Es la tecnología más nueva y de más rápido crecimiento que están adoptando las industrias. Permite la localización y el monitoreo de personas, mercaderías, insumos, objetos y animales, en una infinidad de aplicaciones.

En la actualidad resulta imprescindible poder identificar productos. Precisamente para eso sirven los códigos de barras que ya estamos acostumbrados a ver en todas partes. Pero existe una tecnología que perfecciona estos códigos; se trata de las etiquetas RFID (Radio Frequency Identification).

La RFID es un sistema que se utiliza para identificar objetos mediante ondas de radio. Consiste en una etiqueta, también denominada chip o transponedor, la cual contiene una pequeña antena emisora que recibe las ondas de radio.

A diferencia de un código de barras, este sistema no necesita del contacto visual para obtener una lectura. Los datos se intercambian de manera automática, por lo que las velocidades son mucho mayores y en variadas ocasiones no interviene el ser humano.

La identificación por radiofrecuencia trabaja enviando datos de forma inalámbrica desde un objeto etiquetado a un lector. Los datos se cargan y se leen en un chip, conectado a una antena que recibe las señales del lector (la información que éstos albergan debe ser leída con un receptor adecuado).

Los lectores funcionan como unidades independientes conectados a una computadora o equipo móvil. El lector envía una señal de radio que es decodificada y transmitida al sistema informático de manera inalámbrica.

Hay distintos tipos de tarjetas, dependiendo del lugar donde son empleadas y del uso necesario. Pueden ser tan pequeñas como un grano de arroz y lo suficientemente delgadas y flexibles para ser utilizadas sobre una etiqueta adhesiva. Pueden soportar elevadas temperaturas, humedad, ácidos, pinturas, aceites, etc. y colocarse en zonas restringidas a veces para el ser humano. En “Usos del RFID” se pueden ver más detalles.

Las tarjetas se clasifican en:

Activas
Pasivas
Semipasivas

Las etiquetas RFID pasivas no tienen fuente de alimentación propia. Debido a las preocupaciones por la energía y al costo, la respuesta de una etiqueta pasiva RFID es necesariamente breve, normalmente apenas un número de identificación.

Las etiquetas RFID semi-pasivas son muy similares a las pasivas, salvo que incorporan además una pequeña batería. Esta batería permite al circuito integrado de la etiqueta estar constantemente alimentado. Las etiquetas RFID semi-pasivas responden más rápidamente, por lo que son más fuertes en el radio de lectura comparadas con las etiquetas pasivas.

Las etiquetas RFID activas, por otra parte, deben tener una fuente de energía, y pueden tener rangos mayores y memorias más grandes que las etiquetas pasivas, así como la capacidad para almacenar información adicional enviada por el transmisor-receptor.

Como las etiquetas pasivas son mucho más baratas de fabricar y no necesitan batería, la gran mayoría de las etiquetas RFID existentes son del tipo pasivo.

La utilidad del sistema RFID

El rendimiento de los sistemas de RFID varía de acuerdo al alcance y a la frecuencia utilizada, a la capacidad de memoria que albergan los chips, el grado de seguridad, la clase de datos recogidos, etc. Comprender estas variables es la clave para entender su desempeño y su correcta aplicación.

Los usos más frecuentes en los que se aplica este beneficioso sistema son:

Autenticidad de productos, seguimiento de mercaderías, control de acceso, inmovilizador de vehículos, peajes, manejo de envíos, control de flotillas de vehículos, control de llantas, control de elevadores, seguridad, etc.

Recomendamos solicitar el documento “Usos del RFID”

También se lo utiliza para desbloquear puertas de autos a distancia, controlar la entrada y salida de libros de las bibliotecas, rastrear y asegurar informes y artículos de inventarios, transacciones, identificación de personal, tarjeta de identificación, logística, y muchas otras operaciones.

Las ventajas de utilizar RFID

Los chips del sistema de RFID son extremadamente difíciles de falsificar. Un hacker necesitaría de conocimientos especializados de ingeniería inalámbrica, codificación de algoritmos, etc. Además, existen distintos niveles de seguridad que pueden ser aplicados a las etiquetas. Pero esta característica de seguridad es propia del sistema, por lo que se lo utiliza, por ejemplo, para impedir la falsificación de productos farmacéuticos. La RFID está respaldada por las normas ISO de seguridad que le dan prestigio y protección a nivel mundial.

Otra de sus grandes ventajas es que puede ser aplicada en zonas restringidas para el acceso humano, o para el uso de otras tecnologías similares. En Usos del RFID se pueden leer más detalles.

RFID VS. CÓDIGO DE BARRAS

La tecnología RFID supera muchas de las limitaciones del código de barras. A diferencia de éste, las etiquetas electrónicas:

• No necesitan contacto visual con el módulo lector para que éste pueda leerlas. La lectura se puede hacer a una distancia de hasta 10 metros.
• Mientras el código de barras identifica un tipo de producto, las etiquetas electrónicas identifican cada producto individual.
• La tecnología RFID permite leer múltiples etiquetas electrónicas simultáneamente. Los códigos de barras, por lo contrario, tienen que ser leídos secuencialmente.
• Las etiquetas electrónicas pueden almacenar mucha más información sobre un producto que el código de barras, que solo puede contener un código y, en algunos casos, un precio o cantidad.
• Mientras que sobre el código de barras se puede escribir solo una vez, sobre las etiquetas electrónicas se puede escribir todas las veces que haga falta.
• La tecnología RFID evita falsificaciones. Con una simple fotocopia se puede reproducir un código de barras. Las etiquetas electrónicas, en cambio, no se pueden copiar. Un tag sobre un artículo de marca garantiza su autenticidad.
• Un código de barras se estropea o se rompe fácilmente, mientras que una etiqueta electrónica es más resistente porque, normalmente, forma parte del producto o se coloca bajo una superficie protectora y soporta mejor la humedad y la temperatura.

División Consultoría de Evaluando ERP.

Evaluando ERP

Aportado por: Lic. Laura Prochnik

lprochnikarrobaimplanex.com

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