Las áreas naturales protegidas satisfacen funciones básicas de importancia para el desarrollo sostenible, al brindarle a la sociedad materia prima, alimento, agua, oportunidades para la recreación e investigación, realización espiritual, control de microclima, entre otros (UICN, 1993).
1. Introducción
La estabilidad de las áreas naturales protegidas en El Salvador se ha
visto amenazada en las últimas décadas por el crecimiento acelerado de
la población que demanda cada vez más de bienes y servicios. Además, por
la falta de alternativas y oportunidades de empleo en las áreas rurales,
la pobreza de la población rural y el uso inadecuado de los recursos
naturales
La necesidad de generar investigación científica e investigación
aplicada en el campo biológico y social es importante para poder contar
con información que ayude a la toma de decisiones; por ejemplo, la
viabilidad de poblaciones de flora y fauna silvestre debido a la
fragmentación de hábitat, los efectos de las actividades antropogénicas,
la dinámica de los bosques manejados, la evaluación de la transferencia
de tecnología ecológicamente amigable hacia las comunidades rurales que
residen dentro y/o en las zonas de influencia de las áreas naturales
protegidas, entre otras, son interrogantes que se tienen y que, como se
mencionó anteriormente, requieren para su comprobación de investigación
científica e investigación aplicada.
El proyecto de “Formulación de Planes de Manejo del Área Natural San
Diego-La Barra y Parque Nacional Montecristo”, ha establecido como una
necesidad inmediata la generación de estudios biológicos que permitan
colectar y validar información proveniente de estudios previos.
Los estudios previstos a desarrollar por área se presentan a
continuación:
Área Natural San Diego-La Barra
1. Evaluación Ecológica Rápida (EER)
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores
biológicos
Parque Nacional Montecristo
1. Evaluación Ecológica Rápida (EER)
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores
biológicos
Los estudios se desarrollarán en el período del mes de agosto a
diciembre del año 2002.
2.1. Objetivo General
• Establecer el marco de planificación dentro del cual se desarrollarán
los diferentes estudios biológicos, que contribuyan a la formulación de
los Planes de Manejo del Área Natural Protegida San Diego-La Barra y
Parque Nacional Montecristo.
2.2. Objetivos Específicos
• Generar el contexto en el cual serán desarrollados los estudios
propuestos: 1. Evaluación Ecológica Rápida (ERR); 2. Evaluación de aguas
interiores; 3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de
indicadores biológicos.
• Presentar los diferentes marcos metodológicos que se utilizarán para
el desarrollo de los estudios.
• Ordenar cronológicamente la secuencia de desarrollo de los diferentes
estudios biológicos, como las necesidades técnicas, logísticas y
financieras de los mismos.
• Homogenizar los criterios utilizados en el desarrollo de los
protocolos de investigación con el desarrollo de un marco general.
3. Justificación
La historia de la formación del istmo centroamericano y sus efectos
sobre la biodiversidad actual de la región son un ejemplo de cómo la
diversidad biológica cambia a través del espacio y tiempo. La formación
de nuevas especies y la extinción de otras son, procesos que ocurren
desde tiempos geológicos y que no han dejado de ocurrir.
Son varias las amenazas que la biodiversidad afronta hoy en día entre
las principales se encuentran:
1. La caza y sobre explotación;
2. La pérdida, degradación y fragmentación de los hábitats;
3. La invasión de especies no nativas;
4. Efecto dominó;
5. La Contaminación;
6. El cambio climático; y
7. La agricultura y aprovechamiento forestal.
En consecuencia la biodiversidad presente en las Áreas Naturales
Protegidas San Diego-La Barra y Montecristo, no escapan de las amenazas.
Evaluar el estado actual de los ecosistemas y de la fauna silvestre
presente en ellas, brindará al equipo de planificación un horizonte
amplio para la toma de decisiones y propuesta de acciones dentro del
marco de formulación de los Planes de Manejo. Los estudios biológicos no
se pueden considerar hoy en día como un simple capricho de
investigadores o de biólogos; es más, como una necesidad de establecer
el estado de “salud” de las áreas naturales protegidas y establecer
modelos de monitoreo que nos permitan evaluar periódicamente el
resultado de las acciones propuestas de los planes de manejo y sus
respectivos planes operativos.
4. Marco referencial general
4.1 Investigación
4.1.1 Características de una planificación de investigación eficaz
La planificación de la investigación debe ser vista como una ayuda en el
proceso de implementación de los estudios, no simplemente como un
ejercicio formal que debe ser elaborado con el propósito de cumplir con
algunas directivas administrativas. Un buen trabajo de planificación
puede ayudar en gran medida a la generación, identificación e
implementación de protocolos de investigación que contienen problemas
críticos, tanto para la ciencia como para la sociedad, y que son
atractivos para todos aquellos que financían y apoyan la investigación.
Sin embargo, la planificación requiere considerables recursos,
particularmente en términos de las demandas que hace sobre gerencia de
la investigación, asesores y científicos.
Invertir grandes cantidades de tiempo y otros recursos en los proyectos
y protocolos potenciales de planificación de la investigación, para los
cuales hay poca probabilidad de obtener el necesario financiamiento,
pone los recursos de los protocolos de investigación en marcha y reduce
el producto de los resultados de la investigación. Los protocolos que
nunca son implementados, por cualquier razón que fuera, pueden
significar un costo real para una organización. Para que la
planificación sea eficaz, deben hacerse cuidadosas consideraciones que
apunten a un apropiado balance entre la planificación y la realización
de la investigación.
Al realizarse el proceso de planificación dentro de un marco
protocolario, deben tenerse en mente diversas características de
planificación eficaz. Para esto la planificación debe:
a. Dirigirse a temas y problemas críticos
Al desarrollar protocolos para una investigación específica o un
programa general, debe prestarse particular atención a la investigación
que se dirige a resolver algunos de los problemas críticos e importantes
que enfrenta la investigación científica o aplicada. Es fácil ser
distraído por la enorme cantidad de problemas menores y relativamente
poco importantes que pueden rápidamente ser resueltos durante la
investigación. Quienes resuelven exitosamente una serie de problemas
menores en ciencia o sociedad, a menudo logran la aprobación de sus
colegas. Quienes tratan de resolver importantes y grandes problemas,
pero fallan y tienen éxito sólo parcialmente, seguramente no ganarán
tanto la aprobación de sus colegas. Los problemas importantes a menudo
son difíciles de resolver y no existe seguridad de éxito. Requieren a
menudo enfoques interdisciplinarios complejos, difíciles de planificar y
organizar. La investigación necesaria podrá requerir talentos especiales
y experiencia de la cual no se dispone. A pesar de esas dificultades, se
debe prestar considerable atención a la forma en que la organización de
investigación suele contribuir a resolver esos problemas importantes. Al
hacer una tentativa de resolver los problemas, la organización de
investigación indica a los formuladores de política en investigación,
financistas y usuarios que están trabajando en problemas que resultan
importantes para ellos. Esto generalmente logrará mayor aporte para
cualquier protocolo de investigación.
b. Ser dinámica
Los objetivos, metas e incluso la misión de una organización de
investigación deben responder a cambios sociales, económicos, legales,
ambientales y otros. Para ser relevante, la misión de investigación y
las metas deben ser reevaluadas periódicamente y ajustadas a la luz de
los cambios. En realidad, uno de los propósitos fundamentales de la
planificación estratégica es examinar tendencias en el ambiente externo
y evaluar las implicaciones de cambio para la organización de
investigación, de ese modo, la planificación estratégica a menudo falla;
incluso en la organización de investigación bien establecida.
c. Ser realista
La planificación de la investigación o el proyecto de investigación deben ser preparados de acuerdo al tamaño y a los recursos de la organización; deben ser susceptibles de ser llevados a cabo con los recursos humanos, financieros y físicos que se espera conseguir.
Algunas veces, los planes de investigación están más allá de la
capacidad que tiene la organización; por más deseable que sea esa
investigación, resultarán contraproducentes; tales planes proyectan
expectativas inalcanzables para la productividad de los científicos
individuales, de los proyectos, programas y de toda la organización. El
fracaso en cumplir con las metas o contribuir a los objetivos
especificados en los documentos de planificación (protocolos) es a causa
de una formulación poco realista.
Es importante establecer un balance entre planificación insuficiente y
sobre-planificación, o dedicar excesivo tiempo de gerencia y otros
recursos escasos a planificar actividades, dado el tamaño y los recursos
del estudio. Si el esfuerzo de planificación es insuficiente, una
organización fallará en su dirección y propósito y, en última instancia,
su contribución a la sociedad será menos eficaz.
Si la planificación es excesiva se corre el riesgo de que se convierta
en un fin improductivo en sí mismo; con la consecuencia de un
congelamiento de productos que al final no lograrán satisfacer las
necesidades del investigador.
4.1.2 El enfoque de planificación por objetivos en la formulación de protocolos de investigación
A menudo la planificación es vista como una función separada de la
investigación, y en muchos casos, se lleva a cabo de esa manera; sin
embargo, la planificación debe ser considerada como una función
progresiva dentro del proceso general de gestión.
En la mayoría de los casos existe una estructura de gerencia de
investigación, y es dentro de esa estructura que la planificación se
materializa, ubicándose, no como una actividad temporal, sino como una
función contínua de gerencia.
En este enfoque de la gerencia de investigación, el proceso básico
incluye:
a. Señalar metas y objetivos
En esta etapa se establecen las metas y objetivos, los que deberán ser cumplidos en determinados períodos y desarrollar tareas específicas que incluyen:
• Desarrollar o mantener relaciones externas con instituciones que hayan
generado investigación en el área;
• Determinar metas y objetivos que estén claramente articulados de
manera operativa y que sean consistentes con las leyes y regulaciones
existentes;
• Determinar políticas internas para guiar el funcionamiento de la
organización y sus empleados en el logro de las metas.
b. Planificación de cómo realizar los objetivos señalados
Esto significa:
• Evaluar la capacidad de investigación con que se cuenta, monitorear y
evaluar el desempeño;
• Determinar las brechas entre la capacidad existente y la necesaria
para lograr las metas;
• Diseñar un programa de actividades para lograr las metas, incluidas la
elección de opciones organizacionales, prioridades de investigación y
decisiones relacionadas con el personal, tamaño del área de
investigación y tiempo;
• Desarrollar un programa-presupuesto.
c. Socializar el protocolo dentro del equipo de investigadores
Significa:
• Discusión del protocolo de investigación, con énfasis en objetivos
y metas planteados;
• Capacitación y educación del personal;
• Trabajo con grupos externos para validación de metodologías propuestas
d. Difusión de los resultados de la investigación
Esta etapa se refiere a:
• Documentación, publicación y distribución de los resultados de la
investigación;
• Coordinación de la difusión de actividades con instituciones de
extensión, educación, capacitación y manejo de información.
La planificación es un proceso contínuo, en el cual las necesidades, la
capacidad y el desempeño son monitoreados y evaluados formal e
informalmente de una manera regular; los ajustes en los planes y en las
actividades tiene lugar a medida que se conocen los resultados de las
evaluaciones. Al discutir el proceso de planificación, estos elementos
dinámicos se deben tener en cuenta, con el objeto que los propósitos
para los cuales se definió la planificación se cumplan.
Para implementar este proceso de administración por objetivos, los
investigadores cuentan con recursos y enfrentan también restricciones.
Específicamente, en cualquier momento dado que ellos disponen de:
• Científicos, técnicos, personal de apoyo;
• Fondos operativos;
• Instalaciones, equipo y demás infraestructura;
• Limitaciones institucionales que deben enfrentarse; leyes, mandatos y
políticas, estatales y otras.
Con respecto a esos recursos y limitaciones, la tarea del investigador
líder consiste en:
• Utilizar los recursos disponibles de una manera eficiente y eficaz,
dentro de las limitaciones existentes para alcanzar las metas y
objetivos de la organización;
• Controlar y contabilizar los gastos de los fondos y recursos
disponibles para quienes proveen el financiamiento;
• Incrementar la calidad de los recursos existentes, por ejemplo,
mediante capacitación de personal, desarrollo de contactos
internacionales, mejoramiento del mantenimiento de equipos e
instalaciones, entre otros.
• Perfeccionar la disponibilidad de recurso y superar las limitaciones
que dificulten particularmente el logro de objetivos. Esta gestión puede
asegurar mayores relaciones con los objetivos y necesidades del cliente,
elaboración de apoyo político para la investigación.
4.1.3 Desarrollo del protocolo de investigación
El protocolo de investigación diseña como trabajará una unidad de
investigación o los planes individuales a tomar durante el desarrollo de
la investigación. El protocolo puede llegar a considerables detalles
sobre los estudios que serán iniciados, cuáles serán las experiencias a
ser medidas, cuáles serán los viajes a realizar, qué resultados serán
sometidos a publicación, qué otras actividades de difusión serán
realizadas, y otras. Tales actividades utilizan escasos recursos (fondos
operativos, equipamiento, laboratorio y otras facilidades, tiempo del
personal clave, entre otros.); por lo que deben ser cronometradas para
asegurar que esos recursos estén disponibles cuando sean necesarios.
4.1.3.1 Coordinación de actividades y uso de recursos
Con el fin de ejecutar sus programás de investigación, los
investigadores necesitan infraestructura, personal, equipos, provisiones
y otros recursos. Nada destruye más rápidamente la moral del
investigador que una interrupción en su investigación debida a que los
recursos no estén disponibles cuando se los necesita; es por eso que, la
coordinación ayuda a integrar los recursos humanos, materiales, técnicos
y financieros de una manera eficaz para el buen desempeño de la
investigación.
a. El desafío que implica la coordinación de actividades y uso de los
recursos
Uno de los desafíos que enfrentan los gerentes de investigación es
manejar los flujos de recursos (personal, instalaciones, equipamiento,
fondos, otros) disponibles, de tal manera que se logren los objetivos y
metas propuestas en el protocolo de investigación.
Una parte considerable de la jornada de trabajo de un gerente se debe
orientar a planear la asignación y los calendarios de utilización de los
recursos disponibles, coordinar actividades y enfrentar los problemas y
crisis que surgen debido a la falta de los recursos necesarios en un
momento crítico.
En una pequeña organización o en un proyecto de investigación, que
cuenta con poca gente, recursos limitados y unas pocas tareas centrales
para ser desarrolladas; las acciones de coordinar actividades y el uso
de los recursos pueden resultar frustrante, algunas veces encarar la
carencia y pérdidas de equipos, la falta de provisiones necesarias y la
no disponibilidad de la información necesaria y de habilidades
especiales; la coordinación y mantenimiento en orden de los recursos no
requiere métodos especiales.
b. Listado de tareas secuenciales
Esta técnica es fácil de utilizar, y resulta especialmente útil para
establecer el calendario de actividades de investigación cuando la
actividad envuelve una simple secuencia de tareas consecutivas, y cada
una de ellas debe ser completada antes de que la siguiente comience, y
cuando hay una fecha o tope definidos para todo trabajo. Implica que se
cumpla el siguiente procedimiento general:
• Listar las tareas en la secuencia en la cual deben ser realizadas, con
el fin de completar el trabajo;
• Estimar el plazo referido para completar cada tarea, teniendo
conciencia de las posibles postergaciones inesperadas y otras
contingencias;
• Sumar la cantidad total del tiempo requerido para todas las tareas,
con el fin de tener una estimación del tiempo total que llevará todo el
trabajo;
• Restar el tiempo total de la fecha de terminación, con el propósito de
tener una estimación de la última fecha en que el proyecto puede
comenzar y cumplir en el tiempo de finalización especificada, y
establecer las fechas de comienzo y fin de cada tarea en la secuencia.
4.2 Estudios de biología de la conservación
4.2.1 Biodiversidad
La biología de la conservación es una ciencia aplicada, enfocada al
mantenimiento de la diversidad biológica o “biodiversidad”.
La “biodiversidad” es la variedad y variabilidad de los organismos
vivientes (diversidad genética y diversidad de poblaciones y especies),
los complejos ecológicos en donde viven (diversidad de ecosistemas) y
los procesos ecológicos y evolutivos que los mantienen (interacciones,
perturbaciones, migraciones, ciclos de nutrientes, otros.).
El término “biodiversidad”, acuñado recientemente ha sido muy útil
conceptualmente para incluir la problemática de organismos y variaciones
que no se consideraban importantes, de variaciones en su composición
genética (subespecies, etc.,) y principalmente de los procesos que
mantienen la diversidad. Sin embargo, el concepto no es operativo. No es
posible medir o evaluar la biodiversidad de una localidad. Generalmente
medimos una pequeña fracción de ella, por ejemplo, el número de especies
de cierto grupo, lo cual dista mucho del concepto de biodiversidad.
El enfoque sobre la diversidad ha dado lugar a gran cantidad de
inventarios y de análisis a nivel de comunidad (índices de diversidad y
similitud). Sin embargo, los cambios en la diversidad de especies en una
localidad son el resultado de procesos poblacionales a nivel de especie.
La ausencia o presencia de una especie más en una lista se debe a
procesos de extinción o colonización y a la estabilidad demográfica de
la población. Por estas razones algunos autores han subrayado el nivel
poblacional en el mantenimiento de la biodiversidad (Caughley and Jun,
1996). En este sentido la biología de la conservación se enfocaría al
mantenimiento de las poblaciones, las cuáles son las unidades ecológicas
y evolutivas.
Los niveles de organización que nos interesan en conservación se pueden
dividir en cuatro: paisaje, ecosistema-comunidad, especie-población y
genético. A su vez tres atributos describen cada nivel de composición,
estructura y función.
4.2.2 Niveles del paisaje regional
Las poblaciones no son entidades estáticas ni en el tiempo ni en el
espacio. Existe gran variabilidad en los factores ambientales y en los
procesos poblacionales. Para los propósitos de conservación y de manejo,
es necesario distinguir entre fluctuaciones naturales y aquellas
inducidas por las actividades humanas. Recientemente, los ecólogos han
recalcado la importancia de examinar los procesos ecológicos a la escala
espacial y temporal apropiadas, tanto para los organismos como para los
procesos (Dunning et al, 1992).
4.2.2.1 Escala espacial
El paisaje es “un área heterogénea de tierra compuesta de un mosaico de
parches que interactúan entre sí, a cualquier escala relevante al
fenómeno (o la especie) bajo consideración” (McGraigal and McComb,
1995). El tamaño y forma del paisaje puede estar definido por límites
ecológicos (Ej. Cuencas o tipos de bosques), límites arbitrarios (zonas
de manejo o uso de la tierra) o combinación de ambos.
El paisaje está constituido por un mosaico de hábitat que ocupa una
escala espacial intermedia entre el área de habitación de un organismo y
su distribución regional (50, 10,000 kilómetros cuadrados; Dunning et
al.; 1992).
4.2.2.2 Composición y estructura
La composición incluye las superficies relativas de cada hábitat
contenido dentro del paisaje (Dominancia de los hábitat, riqueza
relativa, diversidad). La fisonomía incluye las características
asociadas con el arreglo físico (espacial) de elementos dentro del
paisaje (aislamiento de hábitat, agrupación de hábitat, bordes).
En los estudios de fauna y hábitat, los parches de hábitat se defienden
con relación a atributos de hábitat que son importantes para unas
especies o para una comunidad (Pearson, 1993; McGarigal and McComb,
1995). Un parche de hábitat es un área continua que es relativamente
homogénea con respecto al tipo de bosque, estado sucesional, y cobertura
del dosel (Forman and Gordón, 1986). Los parches no necesariamente son
de bosque, también puede clasificarse como parche un área contínua de
tierra o agua que es homogénea como un pastizal o un humedal.
Los parches de hábitat se presentan como parches, corredores y matriz
(Forman and Gordón, 1986). La matriz es el tipo de parche más contínuo y
extenso en un paisaje y domina la dinámica y el funcionamiento del
paisaje. Los corredores son parches lineales que conectan o integran
funcionalmente dos o más parches. Los parches, especialmente aquellos de
las etapas sucesionales tardías se caracterizan por estar compuestos de
hábitat interior y de bordes. El hábitat interior o núcleo se refiere a
la porción de un parche o de la matriz que no es afectada por parches
vecinos. El hábitat de borde es aquella región de la periferia de un
parche o de la matriz que difiere del núcleo con respecto a la luz,
viento humedad y la composición de especies.
Los efectos de las escalas espaciales y temporales son de gran
importancia para los análisis de paisaje (Turner, 1989). La
caracterización de la estructura del paisaje requiere la cuantificación
de la geometría, composición y arreglo espacial de los parches en mapas
con tipos de vegetación (Li and Reynolds, 1993). Se han propuesto muchos
índices para caracterizar varios aspectos de la estructura del paisaje
(Forman and Gordón, 1986; Oneill et al.; 1988; Turner 1989; Li and
Reynolds 1993; Olsen et al.; 1993; Loehle and Wein 1994), la mayoría de
estos índices se han descrito en revisiones recientes (Mcgarigal and
Marks 1993, Baskent 1995).
Cuadro No. 1. Algunos índices utilizados en la descripción de la composición y estructura del paisaje. (Tomado de Vernier, 1995)

Los índices de geometría del paisaje miden las dimensiones físicas
(generalmente tamaño y forma) de un parche individual, un tipo de parche
o de todo el paisaje (Rogers, 1993). Los índices de composición del
paisaje miden el número, proporción y diversidad de los parches de
hábitat. Los índices de configuración del paisaje miden el arreglo
espacial de los parches, el contraste entre parches adyacentes y la
conectividad entre parcelas del mismo tipo. Los índices que cuantifican
la cantidad y densidad de bordes miden el arreglo espacial de los
parches, el contraste entre parches adyacentes y la conectividad entre
parches del mismo tipo. Los índices que cuantifican la cantidad y
densidad de bordes miden la composición del paisaje pero también pueden
ser utilizados para calcular medidas de configuración como son los
índices del vecino más cercano.
Algunos índices, como la proporción y distribución de las etapas
sucesionales pueden ser interpretados como indicadores de procesos de
perturbación (Noss, 1990).
La mayoría de las medidas a nivel de parche pueden ser interpretadas
como medidas de la fragmentación de hábitat mientras que las medidas a
nivel de paisaje pueden ser interpretadas como medidas de la
heterogeneidad del paisaje (McGarigal and Marks, 1993). Finalmente, las
medidas sobre la forma de parche y tipo de parche para proporcionar
información acerca del número, proporción, conectividad y arreglo
espacial de los parches de bosque interior.
¿Cuáles son los procesos ecológicos que operan a la escala del paisaje?
originalmente, la composición y estructura del paisaje estaba
determinada por las condiciones locales de geología, topografía, suelo,
clima e interacciones biológicas.
Cuadro No. 2 Características de las perturbaciones en sistemas ecológicos (Tomado de Wiens, 1989).

4.2.2.3 Procesos
Las especies responden en forma diferente a las perturbaciones. Todos
los ambientes están sujetos a un tipo de perturbación convirtiéndolos en
un mosaico dinámico cambiante en el tiempo y en el espacio (Wiens,
1989). Uno de los resultados de las perturbaciones inducidas por el
hombre (agricultura, pastoreo, construcción de presas, manejo de
bosques, fragmentación), es la pérdida de especies que viven en el
interior del bosque, el aumento en la densidad o presencia de especies
de borde y el desplazamiento de las rutas migratorias. Las
perturbaciones aumentan la heterogeneidad de los ambientes y con ello
aumentan tanto la diversidad alfa como la diversidad beta. La relación
entre perturbaciones y diversidad no es necesariamente lineal. La baja o
alta frecuencia de intensidad de la perturbación puede resultar en baja
diversidad. Una hipótesis sugiere que la diversidad más alta se
encuentra en los sitios con niveles intermedios de perturbación.
El régimen de perturbación de una región está dado por las
características particulares entre el ambiente físico y el biológico.
Por ejemplo, ciertas selvas tropicales están sujetas al impacto
periódico de los huracanes (cada 100 años).
La gran cantidad de probabilidad de incendios y la apertura de áreas de
gran superficie. En otros bosques la perturbación más frecuente es la
caída de árboles individuales o en pequeños grupos que forman un claro
en el dosel dando oportunidad de colonización o crecimiento a otras
especies.
Las especies se adaptan a las perturbaciones regionales y por lo tanto
se ha sugerido que el mantenimiento de la biodiversidad debe tener en
cuenta los regímenes de perturbaciones regionales y sus consecuencias en
la estructura y composición a nivel de paisaje y a nivel de sitio
(rodal).
Las variaciones en la frecuencia, magnitud, y extensión de las
perturbaciones producen patrones complejos en la composición, estructura
de edades, y distribución de tamaños de los hábitats en estos mosaicos.
Los ecólogos deben de investigar las diferencias de la dinámica
poblacional en distintos hábitat. Los procesos a nivel de paisaje han
sido clasificados en cuatro grupos (Dunning et al.; 1992)
a. Complementariedad
Este proceso se presenta cuando una sóla especie requiere de recursos en
diferentes hábitat en algún punto de su ciclo de vida (ejemplo, hábitat
de forrajeo, sitios invernales, sitios de reproducción). Los paisajes
que contengan dichos hábitat en proximidad mantendrán poblaciones más
altas que aquellos con hábitat más alejados.
Los hábitat complementarios; el caso más extremo, lo representan las
migraciones latitudinales. Como ejemplo están las migraciones de aves
neotropicales, ballenas, tortugas, mariposas monarcas, y otros. Sin
embargo, a escala local, algunos ejemplos son los pericos con áreas de
alimentación y anidación muy alejadas unas de otras.
b. Suplementación
Mediante este proceso la población de una especie puede aumentar en
cierto hábitat si dicho ecosistema se encuentra próximo a recursos
adicionales. Varias especies que requieren de áreas de gran tamaño
pueden ser residentes en hábitat de reducido tamaño, siempre y cuando
puedan alimentarse en áreas vecinas.
En los hábitats suplementarios, las poblaciones de algunas especies
aumentan en las zonas adyacentes a las áreas agrícolas por la
suplementación de alimento. Las gaviotas y otras especies oportunistas
aumentan considerablemente en las cercanías de basureros.
c. Efectos de vecindad
Estos efectos también conocidos como “efectos de pequeños paisajes”
ocurren cuando la abundancia de una población está más influenciada por
hábitats adyacentes que por hábitats distantes. Los efectos de vecindad
siempre dependen de la fisonomía del paisaje. Los efectos de borde
representan un ejemplo en este proceso.
d. Relación de hábitat donador y receptor
Los hábitats relativamente productivos pueden funcionar como donadores
de individuos que se dispersan a hábitat menos productivos conocidos
como receptores. Las subpoblaciones en hábitat receptores no pueden
persistir sin la inmigración. Este fenómeno se conoce como el “efecto de
rescate” en las islas. La reproducción en los hábitats receptores es
insuficiente para balancear a la mortalidad. En estos hábitats las
poblaciones persisten debido a la inmigración continua de hábitat y
donadores cercanos más productivos. La composición (tipos de hábitat) y
la fisonomía (distancia entre hábitat) en el paisaje tiene influencia
sobre las relaciones de los hábitats donadores y receptores. Pocos
estudios han descrito las relaciones entre estos hábitat, ya que es
difícil documentar tanto la reproducción como la dispersión en diversos
tipos de hábitat durante varios años. Sin embargo, es fácil imaginar
situaciones en donde esta dinámica es creada por la intervención humana.
Por ejemplo, la cacería cerca de zonas protegidas puede crear una
situación de hábitat donador y receptor. Se han identificado varias
consecuencias de la relación entre hábitat donadores y receptores
(Pulliam, 1988):
Conservación de especies: Cuando el tamaño poblacional en el hábitat
receptor está determinado por el tamaño y proximidad de los hábitat
donadores, los estudios auto ecológicos en un hábitat receptor pueden
ser irrelevantes. Las decisiones sobre el manejo basadas en el estudio
de poblaciones en hábitat receptores pueden tener consecuencias no
deseadas.
La destrucción de hábitat donadores puede resultar en la extinción de
poblaciones en los hábitats receptores.
Utilización de hábitat versus persistencia poblacional: Una práctica
común en los estudios de fauna silvestre es realizar censos
poblacionales en diferentes hábitats. La suposición que a menudo se hace
es que aquellos hábitats con poblaciones abundantes son preferidos por
los animales y por lo tanto son óptimos o tienen mejor calidad. Sin
embargo, varios autores han enfatizado que la densidad poblacional puede
ser un mal indicador de la calidad del hábitat. Las relaciones entre
hábitat donadores y receptores tienen que ser investigadas para
determinar la calidad de hábitat (Pulliam, 1988).
Estructura de comunidades: Un hábitat puede ser donador para una especie
y receptor para otra especie. Los intentos para entender fenómenos como
la coexistencia local de varias especies deberían iniciarse con la
determinación del grado en que la persistencia de una población depende
de la inmigración continua.
Las tasas demográficas específicas a cada hábitat pueden ser
ecológicamente más importantes que las tasas demográficas específicas a
la edad que han recibido tanta atención en la literatura ecológica y
evolutiva. Tendencias poblacionales similares pueden deberse a
mecanismos distintos. Dos poblaciones pueden aumentar similarmente, pero
el incremento se puede deber a la inmigración o a la reproducción.
¿Cómo se diferencian los hábitats donadores de los receptores? En los
hábitats receptores la modalidad sobrepasa a la reproducción. Por lo
tanto es necesario distinguir entre los dos componentes que integran el
reclutamiento reproducción e inmigración.
Escala temporal: La abundancia de las poblaciones cambia de un año a
otro. En algunas poblaciones la variación es pequeña y se mantiene una
abundancia relativamente estable.
Otras poblaciones fluctúan tanto que casi están completamente ausentes
durante algunos años. Existen cuatro puntos de vista sobre el equilibrio
en las comunidades (Wiens, 1989): 1. Las poblaciones están en equilibrio con su ambiente y mantienen
poblaciones estables; 2. Los cambios en las poblaciones son el resultado
del seguimiento de recursos mediante ajustes de comportamiento, de la
demografía o de la distribución; 3. Las poblaciones no siguen los
cambios ambientales muy de cerca sino que son fuertemente afectadas por
los “estrangulamientos ambientales” los cuáles son períodos de clima
severo o de limitaciones de recursos entremezclados con períodos cuando
los recursos son superabundantes; 4. La abundancia de las poblaciones
casi nunca es influenciada por los niveles de los recursos si las
comunidades no se encuentran en equilibrio.
Es difícil predecir los patrones temporales de largo plazo en las
poblaciones y comunidades ya que la mayoría de los estudios no duran
mucho tiempo. Sin embargo, es bien conocido que la dinámica poblacional
difiere entre especie. Unas especies tienen ciclos, multianuales (ciclo
de 10 años en liebres y linces) mientras que otras especies tienen
ciclos con menor frecuencia o fluctuaciones anuales. Algunas especies
tienen poblaciones relativamente estables mientras que otras tienen
poblaciones erráticas e impredecibles. Si queremos interpretar las
tendencias poblacionales es importante distinguir entre las
disminuciones que son parte de un ciclo natural y aquellas que se deben
a la influencia humana.
Los individuos no responden inmediatamente a los cambios ambientales.
Puede haber una alteración del comportamiento sin reflejarse
inmediatamente en cambios demográficos. En algunos casos las poblaciones
pueden tener un retraso en su respuesta a las alteraciones de hábitat.
Los cambios pueden aparecer después de dos o tres años. Muchos animales
tienen fuerte tenacidad de sitio (filopatría) y regresan a sus sitios
aun cuando estos han sido alterados.
Las fluctuaciones de las poblaciones pueden variar de forma diferente
en localidades distintas. Las poblaciones en los bordes del área de
distribución de unas especies fluctúan entre la extinción y el
reestablecimiento a través de olas de inmigración de localidades
centrales (Wiens, 1989).
Metapoblaciones: La mayoría de las especies no existen en poblaciones
estables y contínuas, sino que están subdivididas en una red de
poblaciones localmente inestables y discontinuas que interactúan entre
ellas (Seitz, 1991). Las Metapoblaciones, o población de poblaciones,
han sido definidas como un conjunto de poblaciones con patrones
dinámicos de extinciones locales, recolonizaciones, flujo genético y
migración entre subunidades que proporcionan rasgos evolutivos y
ecológicos característicos, que ayudan a evitar la extinción de toda la
metapoblacion. Una metapoblacion típica esta caracterizada por una o más
poblaciones núcleo con abundancia relativamente estable y varias áreas
satélites con poblaciones fluctuantes. La destrucción del hábitat de una
población núcleo puede resultar con la extinción de varias poblaciones
pequeñas. Las perturbaciones humanas que interfieren con la migración
tales como cercas, carreteras, zonas agrícolas, y urbanas pueden reducir
la tasa de migración entre hábitat reduciendo la probabilidad de
recolonización después de una extinción local (Primack, 1993).
Fragmentación: La fragmentación es la división de hábitat contínuo en
pedazos más pequeños y aislados. La fragmentación comprende la reducción
del área total de hábitat; la reducción del tamaño de los hábitats, y el
aumento en el aislamiento. La fragmentación puede ocurrir sin gran
pérdida de hábitat como en el caso de las carreteras, vías de tren,
torres de alta tensión, cercas, otros. Estos nuevos hábitats se vuelven
barreras para unas especies y corredores para otras especies.
El proceso de fragmentación no es al azar (Usher, 1987). Las áreas
accesibles, de topografía poco accidentada, con alta productividad son
desmontadas primero, para utilizar la tierra en agricultura o para
utilizar los bosques más productivos.
Los fragmentos difieren del hábitat continuo original en cuatro aspectos
importantes (Primarc, 1993; Usher 1987) menor tamaño; mayor superficie
de borde; el centro de los fragmentos está más cercano a un borde; y los
fragmentos no se forman al azar.
4.3 Conformación de equipo de investigadores
El presente protocolo tiene como fin obtener el aval técnico y legal del
Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales (MARN), para la
realización de los estudios biológicos siguientes en las áreas naturales
protegidas de San Diego – La Barra y Parque Nacional Montecristo:
Área Natural San Diego-La Barra
1. Evaluación Ecológica Rápida
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores
biológicos
Parque Nacional Montecristo
1. Evaluación Ecológica Rápida
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores
biológicos
El desarrollo de la investigación se enmarca dentro del proceso del
proyecto “Formulación del Plan de Manejo del Área Natural Protegida San
Diego-La Barra y Parque Nacional Montecristo”, las actividades se han
contemplado realizarlas en las tres macro-zonas de manejo de las áreas:
1. Zona Núcleo (ZN)
2. Zona de Amortiguamiento (ZAM )
3. Zona de Influencia (ZI)
En cada una de las macro-zonas de manejo se desarrollarán metodologías
específicas en pro de validar, colectar, complementar, aglutinar y
sistematizar la información existente en el ámbito de la biología de
conservación de ambas áreas.
El equipo de investigadores que tendrán a cargo la ejecución de los
protocolos de investigación se presenta a continuación, en el Anexo No.
4, se adjunta el resumen de la hoja de vida profesional de cada uno de
los investigadores:
1. Equipo principal de investigadores

2. Equipo de apoyo en planificación, técnico y logístico
2.1 Equipo de apoyo en planificación

2.2 Equipo de apoyo técnico y logístico

El equipo estará acompañado por un grupo de especialistas del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), los cuáles fortalecerán a través de asesoría y consultorías de corto plazo, la ejecución de trabajos puntuales de campo y gabinete.
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