Protocolo de investigación para investigación biológica en las áreas protegidas Parque Nacional Montecristo

Autor: Marvin Melgar Ceballos

Gestión ambiental

12-12-2007

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Las áreas naturales protegidas satisfacen funciones básicas de importancia para el desarrollo sostenible, al brindarle a la sociedad materia prima, alimento, agua, oportunidades para la recreación e investigación, realización espiritual, control de microclima, entre otros (UICN, 1993).

1. Introducción

La estabilidad de las áreas naturales protegidas en El Salvador se ha visto amenazada en las últimas décadas por el crecimiento acelerado de la población que demanda cada vez más de bienes y servicios. Además, por la falta de alternativas y oportunidades de empleo en las áreas rurales, la pobreza de la población rural y el uso inadecuado de los recursos naturales

La necesidad de generar investigación científica e investigación aplicada en el campo biológico y social es importante para poder contar con información que ayude a la toma de decisiones; por ejemplo, la viabilidad de poblaciones de flora y fauna silvestre debido a la fragmentación de hábitat, los efectos de las actividades antropogénicas, la dinámica de los bosques manejados, la evaluación de la transferencia de tecnología ecológicamente amigable hacia las comunidades rurales que residen dentro y/o en las zonas de influencia de las áreas naturales protegidas, entre otras, son interrogantes que se tienen y que, como se mencionó anteriormente, requieren para su comprobación de investigación científica e investigación aplicada.

El proyecto de “Formulación de Planes de Manejo del Área Natural San Diego-La Barra y Parque Nacional Montecristo”, ha establecido como una necesidad inmediata la generación de estudios biológicos que permitan colectar y validar información proveniente de estudios previos.

Los estudios previstos a desarrollar por área se presentan a continuación:

Área Natural San Diego-La Barra

1. Evaluación Ecológica Rápida (EER)
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores biológicos

Parque Nacional Montecristo

1. Evaluación Ecológica Rápida (EER)
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores biológicos

Los estudios se desarrollarán en el período del mes de agosto a diciembre del año 2002.

2.1. Objetivo General

• Establecer el marco de planificación dentro del cual se desarrollarán los diferentes estudios biológicos, que contribuyan a la formulación de los Planes de Manejo del Área Natural Protegida San Diego-La Barra y Parque Nacional Montecristo.

2.2. Objetivos Específicos

• Generar el contexto en el cual serán desarrollados los estudios propuestos: 1. Evaluación Ecológica Rápida (ERR); 2. Evaluación de aguas interiores; 3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores biológicos.

• Presentar los diferentes marcos metodológicos que se utilizarán para el desarrollo de los estudios.

• Ordenar cronológicamente la secuencia de desarrollo de los diferentes estudios biológicos, como las necesidades técnicas, logísticas y financieras de los mismos.

• Homogenizar los criterios utilizados en el desarrollo de los protocolos de investigación con el desarrollo de un marco general.

3. Justificación

La historia de la formación del istmo centroamericano y sus efectos sobre la biodiversidad actual de la región son un ejemplo de cómo la diversidad biológica cambia a través del espacio y tiempo. La formación de nuevas especies y la extinción de otras son, procesos que ocurren desde tiempos geológicos y que no han dejado de ocurrir.

Son varias las amenazas que la biodiversidad afronta hoy en día entre las principales se encuentran:

1. La caza y sobre explotación;
2. La pérdida, degradación y fragmentación de los hábitats;
3. La invasión de especies no nativas;
4. Efecto dominó;
5. La Contaminación;
6. El cambio climático; y
7. La agricultura y aprovechamiento forestal.

En consecuencia la biodiversidad presente en las Áreas Naturales Protegidas San Diego-La Barra y Montecristo, no escapan de las amenazas. Evaluar el estado actual de los ecosistemas y de la fauna silvestre presente en ellas, brindará al equipo de planificación un horizonte amplio para la toma de decisiones y propuesta de acciones dentro del marco de formulación de los Planes de Manejo. Los estudios biológicos no se pueden considerar hoy en día como un simple capricho de investigadores o de biólogos; es más, como una necesidad de establecer el estado de “salud” de las áreas naturales protegidas y establecer modelos de monitoreo que nos permitan evaluar periódicamente el resultado de las acciones propuestas de los planes de manejo y sus respectivos planes operativos.

4. Marco referencial general

4.1 Investigación

4.1.1 Características de una planificación de investigación eficaz

La planificación de la investigación debe ser vista como una ayuda en el proceso de implementación de los estudios, no simplemente como un ejercicio formal que debe ser elaborado con el propósito de cumplir con algunas directivas administrativas. Un buen trabajo de planificación puede ayudar en gran medida a la generación, identificación e implementación de protocolos de investigación que contienen problemas críticos, tanto para la ciencia como para la sociedad, y que son atractivos para todos aquellos que financían y apoyan la investigación. Sin embargo, la planificación requiere considerables recursos, particularmente en términos de las demandas que hace sobre gerencia de la investigación, asesores y científicos.

Invertir grandes cantidades de tiempo y otros recursos en los proyectos y protocolos potenciales de planificación de la investigación, para los cuales hay poca probabilidad de obtener el necesario financiamiento, pone los recursos de los protocolos de investigación en marcha y reduce el producto de los resultados de la investigación. Los protocolos que nunca son implementados, por cualquier razón que fuera, pueden significar un costo real para una organización. Para que la planificación sea eficaz, deben hacerse cuidadosas consideraciones que apunten a un apropiado balance entre la planificación y la realización de la investigación.

Al realizarse el proceso de planificación dentro de un marco protocolario, deben tenerse en mente diversas características de planificación eficaz. Para esto la planificación debe:

a. Dirigirse a temas y problemas críticos

Al desarrollar protocolos para una investigación específica o un programa general, debe prestarse particular atención a la investigación que se dirige a resolver algunos de los problemas críticos e importantes que enfrenta la investigación científica o aplicada. Es fácil ser distraído por la enorme cantidad de problemas menores y relativamente poco importantes que pueden rápidamente ser resueltos durante la investigación. Quienes resuelven exitosamente una serie de problemas menores en ciencia o sociedad, a menudo logran la aprobación de sus colegas. Quienes tratan de resolver importantes y grandes problemas, pero fallan y tienen éxito sólo parcialmente, seguramente no ganarán tanto la aprobación de sus colegas. Los problemas importantes a menudo son difíciles de resolver y no existe seguridad de éxito. Requieren a menudo enfoques interdisciplinarios complejos, difíciles de planificar y organizar. La investigación necesaria podrá requerir talentos especiales y experiencia de la cual no se dispone. A pesar de esas dificultades, se debe prestar considerable atención a la forma en que la organización de investigación suele contribuir a resolver esos problemas importantes. Al hacer una tentativa de resolver los problemas, la organización de investigación indica a los formuladores de política en investigación, financistas y usuarios que están trabajando en problemas que resultan importantes para ellos. Esto generalmente logrará mayor aporte para cualquier protocolo de investigación.

b. Ser dinámica

Los objetivos, metas e incluso la misión de una organización de investigación deben responder a cambios sociales, económicos, legales, ambientales y otros. Para ser relevante, la misión de investigación y las metas deben ser reevaluadas periódicamente y ajustadas a la luz de los cambios. En realidad, uno de los propósitos fundamentales de la planificación estratégica es examinar tendencias en el ambiente externo y evaluar las implicaciones de cambio para la organización de investigación, de ese modo, la planificación estratégica a menudo falla; incluso en la organización de investigación bien establecida.

c. Ser realista

La planificación de la investigación o el proyecto de investigación deben ser preparados de acuerdo al tamaño y a los recursos de la organización; deben ser susceptibles de ser llevados a cabo con los recursos humanos, financieros y físicos que se espera conseguir.

Algunas veces, los planes de investigación están más allá de la capacidad que tiene la organización; por más deseable que sea esa investigación, resultarán contraproducentes; tales planes proyectan expectativas inalcanzables para la productividad de los científicos individuales, de los proyectos, programas y de toda la organización. El fracaso en cumplir con las metas o contribuir a los objetivos especificados en los documentos de planificación (protocolos) es a causa de una formulación poco realista.

Es importante establecer un balance entre planificación insuficiente y sobre-planificación, o dedicar excesivo tiempo de gerencia y otros recursos escasos a planificar actividades, dado el tamaño y los recursos del estudio. Si el esfuerzo de planificación es insuficiente, una organización fallará en su dirección y propósito y, en última instancia, su contribución a la sociedad será menos eficaz.

Si la planificación es excesiva se corre el riesgo de que se convierta en un fin improductivo en sí mismo; con la consecuencia de un congelamiento de productos que al final no lograrán satisfacer las necesidades del investigador.

4.1.2 El enfoque de planificación por objetivos en la formulación de protocolos de investigación

A menudo la planificación es vista como una función separada de la investigación, y en muchos casos, se lleva a cabo de esa manera; sin embargo, la planificación debe ser considerada como una función progresiva dentro del proceso general de gestión.

En la mayoría de los casos existe una estructura de gerencia de investigación, y es dentro de esa estructura que la planificación se materializa, ubicándose, no como una actividad temporal, sino como una función contínua de gerencia.

En este enfoque de la gerencia de investigación, el proceso básico incluye:

a. Señalar metas y objetivos

En esta etapa se establecen las metas y objetivos, los que deberán ser cumplidos en determinados períodos y desarrollar tareas específicas que incluyen:

• Desarrollar o mantener relaciones externas con instituciones que hayan generado investigación en el área;
• Determinar metas y objetivos que estén claramente articulados de manera operativa y que sean consistentes con las leyes y regulaciones existentes;
• Determinar políticas internas para guiar el funcionamiento de la organización y sus empleados en el logro de las metas.

b. Planificación de cómo realizar los objetivos señalados

Esto significa:

• Evaluar la capacidad de investigación con que se cuenta, monitorear y evaluar el desempeño;
• Determinar las brechas entre la capacidad existente y la necesaria para lograr las metas;
• Diseñar un programa de actividades para lograr las metas, incluidas la elección de opciones organizacionales, prioridades de investigación y decisiones relacionadas con el personal, tamaño del área de investigación y tiempo;
• Desarrollar un programa-presupuesto.

c. Socializar el protocolo dentro del equipo de investigadores

Significa:

• Discusión del protocolo de investigación, con énfasis en objetivos y metas planteados;
• Capacitación y educación del personal;
• Trabajo con grupos externos para validación de metodologías propuestas

d. Difusión de los resultados de la investigación

Esta etapa se refiere a:

• Documentación, publicación y distribución de los resultados de la investigación;
• Coordinación de la difusión de actividades con instituciones de extensión, educación, capacitación y manejo de información.

La planificación es un proceso contínuo, en el cual las necesidades, la capacidad y el desempeño son monitoreados y evaluados formal e informalmente de una manera regular; los ajustes en los planes y en las actividades tiene lugar a medida que se conocen los resultados de las evaluaciones. Al discutir el proceso de planificación, estos elementos dinámicos se deben tener en cuenta, con el objeto que los propósitos para los cuales se definió la planificación se cumplan.

Para implementar este proceso de administración por objetivos, los investigadores cuentan con recursos y enfrentan también restricciones. Específicamente, en cualquier momento dado que ellos disponen de:

• Científicos, técnicos, personal de apoyo;
• Fondos operativos;
• Instalaciones, equipo y demás infraestructura;
• Limitaciones institucionales que deben enfrentarse; leyes, mandatos y políticas, estatales y otras.

Con respecto a esos recursos y limitaciones, la tarea del investigador líder consiste en:

• Utilizar los recursos disponibles de una manera eficiente y eficaz, dentro de las limitaciones existentes para alcanzar las metas y objetivos de la organización;
• Controlar y contabilizar los gastos de los fondos y recursos disponibles para quienes proveen el financiamiento;
• Incrementar la calidad de los recursos existentes, por ejemplo, mediante capacitación de personal, desarrollo de contactos internacionales, mejoramiento del mantenimiento de equipos e instalaciones, entre otros.
• Perfeccionar la disponibilidad de recurso y superar las limitaciones que dificulten particularmente el logro de objetivos. Esta gestión puede asegurar mayores relaciones con los objetivos y necesidades del cliente, elaboración de apoyo político para la investigación.

4.1.3 Desarrollo del protocolo de investigación

El protocolo de investigación diseña como trabajará una unidad de investigación o los planes individuales a tomar durante el desarrollo de la investigación. El protocolo puede llegar a considerables detalles sobre los estudios que serán iniciados, cuáles serán las experiencias a ser medidas, cuáles serán los viajes a realizar, qué resultados serán sometidos a publicación, qué otras actividades de difusión serán realizadas, y otras. Tales actividades utilizan escasos recursos (fondos operativos, equipamiento, laboratorio y otras facilidades, tiempo del personal clave, entre otros.); por lo que deben ser cronometradas para asegurar que esos recursos estén disponibles cuando sean necesarios.

4.1.3.1 Coordinación de actividades y uso de recursos

Con el fin de ejecutar sus programás de investigación, los investigadores necesitan infraestructura, personal, equipos, provisiones y otros recursos. Nada destruye más rápidamente la moral del investigador que una interrupción en su investigación debida a que los recursos no estén disponibles cuando se los necesita; es por eso que, la coordinación ayuda a integrar los recursos humanos, materiales, técnicos y financieros de una manera eficaz para el buen desempeño de la investigación.

a. El desafío que implica la coordinación de actividades y uso de los recursos

Uno de los desafíos que enfrentan los gerentes de investigación es manejar los flujos de recursos (personal, instalaciones, equipamiento, fondos, otros) disponibles, de tal manera que se logren los objetivos y metas propuestas en el protocolo de investigación.

Una parte considerable de la jornada de trabajo de un gerente se debe orientar a planear la asignación y los calendarios de utilización de los recursos disponibles, coordinar actividades y enfrentar los problemas y crisis que surgen debido a la falta de los recursos necesarios en un momento crítico.

En una pequeña organización o en un proyecto de investigación, que cuenta con poca gente, recursos limitados y unas pocas tareas centrales para ser desarrolladas; las acciones de coordinar actividades y el uso de los recursos pueden resultar frustrante, algunas veces encarar la carencia y pérdidas de equipos, la falta de provisiones necesarias y la no disponibilidad de la información necesaria y de habilidades especiales; la coordinación y mantenimiento en orden de los recursos no requiere métodos especiales.

b. Listado de tareas secuenciales

Esta técnica es fácil de utilizar, y resulta especialmente útil para establecer el calendario de actividades de investigación cuando la actividad envuelve una simple secuencia de tareas consecutivas, y cada una de ellas debe ser completada antes de que la siguiente comience, y cuando hay una fecha o tope definidos para todo trabajo. Implica que se cumpla el siguiente procedimiento general:

• Listar las tareas en la secuencia en la cual deben ser realizadas, con el fin de completar el trabajo;
• Estimar el plazo referido para completar cada tarea, teniendo conciencia de las posibles postergaciones inesperadas y otras contingencias;
• Sumar la cantidad total del tiempo requerido para todas las tareas, con el fin de tener una estimación del tiempo total que llevará todo el trabajo;
• Restar el tiempo total de la fecha de terminación, con el propósito de tener una estimación de la última fecha en que el proyecto puede comenzar y cumplir en el tiempo de finalización especificada, y establecer las fechas de comienzo y fin de cada tarea en la secuencia.

4.2 Estudios de biología de la conservación

4.2.1 Biodiversidad

La biología de la conservación es una ciencia aplicada, enfocada al mantenimiento de la diversidad biológica o “biodiversidad”.

La “biodiversidad” es la variedad y variabilidad de los organismos vivientes (diversidad genética y diversidad de poblaciones y especies), los complejos ecológicos en donde viven (diversidad de ecosistemas) y los procesos ecológicos y evolutivos que los mantienen (interacciones, perturbaciones, migraciones, ciclos de nutrientes, otros.).

El término “biodiversidad”, acuñado recientemente ha sido muy útil conceptualmente para incluir la problemática de organismos y variaciones que no se consideraban importantes, de variaciones en su composición genética (subespecies, etc.,) y principalmente de los procesos que mantienen la diversidad. Sin embargo, el concepto no es operativo. No es posible medir o evaluar la biodiversidad de una localidad. Generalmente medimos una pequeña fracción de ella, por ejemplo, el número de especies de cierto grupo, lo cual dista mucho del concepto de biodiversidad.

El enfoque sobre la diversidad ha dado lugar a gran cantidad de inventarios y de análisis a nivel de comunidad (índices de diversidad y similitud). Sin embargo, los cambios en la diversidad de especies en una localidad son el resultado de procesos poblacionales a nivel de especie. La ausencia o presencia de una especie más en una lista se debe a procesos de extinción o colonización y a la estabilidad demográfica de la población. Por estas razones algunos autores han subrayado el nivel poblacional en el mantenimiento de la biodiversidad (Caughley and Jun, 1996). En este sentido la biología de la conservación se enfocaría al mantenimiento de las poblaciones, las cuáles son las unidades ecológicas y evolutivas.

Los niveles de organización que nos interesan en conservación se pueden dividir en cuatro: paisaje, ecosistema-comunidad, especie-población y genético. A su vez tres atributos describen cada nivel de composición, estructura y función.

4.2.2 Niveles del paisaje regional

Las poblaciones no son entidades estáticas ni en el tiempo ni en el espacio. Existe gran variabilidad en los factores ambientales y en los procesos poblacionales. Para los propósitos de conservación y de manejo, es necesario distinguir entre fluctuaciones naturales y aquellas inducidas por las actividades humanas. Recientemente, los ecólogos han recalcado la importancia de examinar los procesos ecológicos a la escala espacial y temporal apropiadas, tanto para los organismos como para los procesos (Dunning et al, 1992).

4.2.2.1 Escala espacial

El paisaje es “un área heterogénea de tierra compuesta de un mosaico de parches que interactúan entre sí, a cualquier escala relevante al fenómeno (o la especie) bajo consideración” (McGraigal and McComb, 1995). El tamaño y forma del paisaje puede estar definido por límites ecológicos (Ej. Cuencas o tipos de bosques), límites arbitrarios (zonas de manejo o uso de la tierra) o combinación de ambos.

El paisaje está constituido por un mosaico de hábitat que ocupa una escala espacial intermedia entre el área de habitación de un organismo y su distribución regional (50, 10,000 kilómetros cuadrados; Dunning et al.; 1992).

4.2.2.2 Composición y estructura

La composición incluye las superficies relativas de cada hábitat contenido dentro del paisaje (Dominancia de los hábitat, riqueza relativa, diversidad). La fisonomía incluye las características asociadas con el arreglo físico (espacial) de elementos dentro del paisaje (aislamiento de hábitat, agrupación de hábitat, bordes).

En los estudios de fauna y hábitat, los parches de hábitat se defienden con relación a atributos de hábitat que son importantes para unas especies o para una comunidad (Pearson, 1993; McGarigal and McComb, 1995). Un parche de hábitat es un área continua que es relativamente homogénea con respecto al tipo de bosque, estado sucesional, y cobertura del dosel (Forman and Gordón, 1986). Los parches no necesariamente son de bosque, también puede clasificarse como parche un área contínua de tierra o agua que es homogénea como un pastizal o un humedal.

Los parches de hábitat se presentan como parches, corredores y matriz (Forman and Gordón, 1986). La matriz es el tipo de parche más contínuo y extenso en un paisaje y domina la dinámica y el funcionamiento del paisaje. Los corredores son parches lineales que conectan o integran funcionalmente dos o más parches. Los parches, especialmente aquellos de las etapas sucesionales tardías se caracterizan por estar compuestos de hábitat interior y de bordes. El hábitat interior o núcleo se refiere a la porción de un parche o de la matriz que no es afectada por parches vecinos. El hábitat de borde es aquella región de la periferia de un parche o de la matriz que difiere del núcleo con respecto a la luz, viento humedad y la composición de especies.

Los efectos de las escalas espaciales y temporales son de gran importancia para los análisis de paisaje (Turner, 1989). La caracterización de la estructura del paisaje requiere la cuantificación de la geometría, composición y arreglo espacial de los parches en mapas con tipos de vegetación (Li and Reynolds, 1993). Se han propuesto muchos índices para caracterizar varios aspectos de la estructura del paisaje (Forman and Gordón, 1986; Oneill et al.; 1988; Turner 1989; Li and Reynolds 1993; Olsen et al.; 1993; Loehle and Wein 1994), la mayoría de estos índices se han descrito en revisiones recientes (Mcgarigal and Marks 1993, Baskent 1995).

Cuadro No. 1. Algunos índices utilizados en la descripción de la composición y estructura del paisaje. (Tomado de Vernier, 1995)

Los índices de geometría del paisaje miden las dimensiones físicas (generalmente tamaño y forma) de un parche individual, un tipo de parche o de todo el paisaje (Rogers, 1993). Los índices de composición del paisaje miden el número, proporción y diversidad de los parches de hábitat. Los índices de configuración del paisaje miden el arreglo espacial de los parches, el contraste entre parches adyacentes y la conectividad entre parcelas del mismo tipo. Los índices que cuantifican la cantidad y densidad de bordes miden el arreglo espacial de los parches, el contraste entre parches adyacentes y la conectividad entre parches del mismo tipo. Los índices que cuantifican la cantidad y densidad de bordes miden la composición del paisaje pero también pueden ser utilizados para calcular medidas de configuración como son los índices del vecino más cercano.

Algunos índices, como la proporción y distribución de las etapas sucesionales pueden ser interpretados como indicadores de procesos de perturbación (Noss, 1990).

La mayoría de las medidas a nivel de parche pueden ser interpretadas como medidas de la fragmentación de hábitat mientras que las medidas a nivel de paisaje pueden ser interpretadas como medidas de la heterogeneidad del paisaje (McGarigal and Marks, 1993). Finalmente, las medidas sobre la forma de parche y tipo de parche para proporcionar información acerca del número, proporción, conectividad y arreglo espacial de los parches de bosque interior.

¿Cuáles son los procesos ecológicos que operan a la escala del paisaje? originalmente, la composición y estructura del paisaje estaba determinada por las condiciones locales de geología, topografía, suelo, clima e interacciones biológicas.

Cuadro No. 2 Características de las perturbaciones en sistemas ecológicos (Tomado de Wiens, 1989).

4.2.2.3 Procesos

Las especies responden en forma diferente a las perturbaciones. Todos los ambientes están sujetos a un tipo de perturbación convirtiéndolos en un mosaico dinámico cambiante en el tiempo y en el espacio (Wiens, 1989). Uno de los resultados de las perturbaciones inducidas por el hombre (agricultura, pastoreo, construcción de presas, manejo de bosques, fragmentación), es la pérdida de especies que viven en el interior del bosque, el aumento en la densidad o presencia de especies de borde y el desplazamiento de las rutas migratorias. Las perturbaciones aumentan la heterogeneidad de los ambientes y con ello aumentan tanto la diversidad alfa como la diversidad beta. La relación entre perturbaciones y diversidad no es necesariamente lineal. La baja o alta frecuencia de intensidad de la perturbación puede resultar en baja diversidad. Una hipótesis sugiere que la diversidad más alta se encuentra en los sitios con niveles intermedios de perturbación.

El régimen de perturbación de una región está dado por las características particulares entre el ambiente físico y el biológico. Por ejemplo, ciertas selvas tropicales están sujetas al impacto periódico de los huracanes (cada 100 años).

La gran cantidad de probabilidad de incendios y la apertura de áreas de gran superficie. En otros bosques la perturbación más frecuente es la caída de árboles individuales o en pequeños grupos que forman un claro en el dosel dando oportunidad de colonización o crecimiento a otras especies.

Las especies se adaptan a las perturbaciones regionales y por lo tanto se ha sugerido que el mantenimiento de la biodiversidad debe tener en cuenta los regímenes de perturbaciones regionales y sus consecuencias en la estructura y composición a nivel de paisaje y a nivel de sitio (rodal).

Las variaciones en la frecuencia, magnitud, y extensión de las perturbaciones producen patrones complejos en la composición, estructura de edades, y distribución de tamaños de los hábitats en estos mosaicos. Los ecólogos deben de investigar las diferencias de la dinámica poblacional en distintos hábitat. Los procesos a nivel de paisaje han sido clasificados en cuatro grupos (Dunning et al.; 1992)

a. Complementariedad

Este proceso se presenta cuando una sóla especie requiere de recursos en diferentes hábitat en algún punto de su ciclo de vida (ejemplo, hábitat de forrajeo, sitios invernales, sitios de reproducción). Los paisajes que contengan dichos hábitat en proximidad mantendrán poblaciones más altas que aquellos con hábitat más alejados.

Los hábitat complementarios; el caso más extremo, lo representan las migraciones latitudinales. Como ejemplo están las migraciones de aves neotropicales, ballenas, tortugas, mariposas monarcas, y otros. Sin embargo, a escala local, algunos ejemplos son los pericos con áreas de alimentación y anidación muy alejadas unas de otras.

b. Suplementación

Mediante este proceso la población de una especie puede aumentar en cierto hábitat si dicho ecosistema se encuentra próximo a recursos adicionales. Varias especies que requieren de áreas de gran tamaño pueden ser residentes en hábitat de reducido tamaño, siempre y cuando puedan alimentarse en áreas vecinas.

En los hábitats suplementarios, las poblaciones de algunas especies aumentan en las zonas adyacentes a las áreas agrícolas por la suplementación de alimento. Las gaviotas y otras especies oportunistas aumentan considerablemente en las cercanías de basureros.

c. Efectos de vecindad

Estos efectos también conocidos como “efectos de pequeños paisajes” ocurren cuando la abundancia de una población está más influenciada por hábitats adyacentes que por hábitats distantes. Los efectos de vecindad siempre dependen de la fisonomía del paisaje. Los efectos de borde representan un ejemplo en este proceso.

d. Relación de hábitat donador y receptor

Los hábitats relativamente productivos pueden funcionar como donadores de individuos que se dispersan a hábitat menos productivos conocidos como receptores. Las subpoblaciones en hábitat receptores no pueden persistir sin la inmigración. Este fenómeno se conoce como el “efecto de rescate” en las islas. La reproducción en los hábitats receptores es insuficiente para balancear a la mortalidad. En estos hábitats las poblaciones persisten debido a la inmigración continua de hábitat y donadores cercanos más productivos. La composición (tipos de hábitat) y la fisonomía (distancia entre hábitat) en el paisaje tiene influencia sobre las relaciones de los hábitats donadores y receptores. Pocos estudios han descrito las relaciones entre estos hábitat, ya que es difícil documentar tanto la reproducción como la dispersión en diversos tipos de hábitat durante varios años. Sin embargo, es fácil imaginar situaciones en donde esta dinámica es creada por la intervención humana. Por ejemplo, la cacería cerca de zonas protegidas puede crear una situación de hábitat donador y receptor. Se han identificado varias consecuencias de la relación entre hábitat donadores y receptores (Pulliam, 1988):

Conservación de especies: Cuando el tamaño poblacional en el hábitat receptor está determinado por el tamaño y proximidad de los hábitat donadores, los estudios auto ecológicos en un hábitat receptor pueden ser irrelevantes. Las decisiones sobre el manejo basadas en el estudio de poblaciones en hábitat receptores pueden tener consecuencias no deseadas.

La destrucción de hábitat donadores puede resultar en la extinción de poblaciones en los hábitats receptores.

Utilización de hábitat versus persistencia poblacional: Una práctica común en los estudios de fauna silvestre es realizar censos poblacionales en diferentes hábitats. La suposición que a menudo se hace es que aquellos hábitats con poblaciones abundantes son preferidos por los animales y por lo tanto son óptimos o tienen mejor calidad. Sin embargo, varios autores han enfatizado que la densidad poblacional puede ser un mal indicador de la calidad del hábitat. Las relaciones entre hábitat donadores y receptores tienen que ser investigadas para determinar la calidad de hábitat (Pulliam, 1988).

Estructura de comunidades: Un hábitat puede ser donador para una especie y receptor para otra especie. Los intentos para entender fenómenos como la coexistencia local de varias especies deberían iniciarse con la determinación del grado en que la persistencia de una población depende de la inmigración continua.

Las tasas demográficas específicas a cada hábitat pueden ser ecológicamente más importantes que las tasas demográficas específicas a la edad que han recibido tanta atención en la literatura ecológica y evolutiva. Tendencias poblacionales similares pueden deberse a mecanismos distintos. Dos poblaciones pueden aumentar similarmente, pero el incremento se puede deber a la inmigración o a la reproducción.

¿Cómo se diferencian los hábitats donadores de los receptores? En los hábitats receptores la modalidad sobrepasa a la reproducción. Por lo tanto es necesario distinguir entre los dos componentes que integran el reclutamiento reproducción e inmigración.

Escala temporal: La abundancia de las poblaciones cambia de un año a otro. En algunas poblaciones la variación es pequeña y se mantiene una abundancia relativamente estable.

Otras poblaciones fluctúan tanto que casi están completamente ausentes durante algunos años. Existen cuatro puntos de vista sobre el equilibrio en las comunidades (Wiens, 1989): 1. Las poblaciones están en equilibrio con su ambiente y mantienen poblaciones estables; 2. Los cambios en las poblaciones son el resultado del seguimiento de recursos mediante ajustes de comportamiento, de la demografía o de la distribución; 3. Las poblaciones no siguen los cambios ambientales muy de cerca sino que son fuertemente afectadas por los “estrangulamientos ambientales” los cuáles son períodos de clima severo o de limitaciones de recursos entremezclados con períodos cuando los recursos son superabundantes; 4. La abundancia de las poblaciones casi nunca es influenciada por los niveles de los recursos si las comunidades no se encuentran en equilibrio.

Es difícil predecir los patrones temporales de largo plazo en las poblaciones y comunidades ya que la mayoría de los estudios no duran mucho tiempo. Sin embargo, es bien conocido que la dinámica poblacional difiere entre especie. Unas especies tienen ciclos, multianuales (ciclo de 10 años en liebres y linces) mientras que otras especies tienen ciclos con menor frecuencia o fluctuaciones anuales. Algunas especies tienen poblaciones relativamente estables mientras que otras tienen poblaciones erráticas e impredecibles. Si queremos interpretar las tendencias poblacionales es importante distinguir entre las disminuciones que son parte de un ciclo natural y aquellas que se deben a la influencia humana.

Los individuos no responden inmediatamente a los cambios ambientales. Puede haber una alteración del comportamiento sin reflejarse inmediatamente en cambios demográficos. En algunos casos las poblaciones pueden tener un retraso en su respuesta a las alteraciones de hábitat. Los cambios pueden aparecer después de dos o tres años. Muchos animales tienen fuerte tenacidad de sitio (filopatría) y regresan a sus sitios aun cuando estos han sido alterados.

Las fluctuaciones de las poblaciones pueden variar de forma diferente en localidades distintas. Las poblaciones en los bordes del área de distribución de unas especies fluctúan entre la extinción y el reestablecimiento a través de olas de inmigración de localidades centrales (Wiens, 1989).

Metapoblaciones: La mayoría de las especies no existen en poblaciones estables y contínuas, sino que están subdivididas en una red de poblaciones localmente inestables y discontinuas que interactúan entre ellas (Seitz, 1991). Las Metapoblaciones, o población de poblaciones, han sido definidas como un conjunto de poblaciones con patrones dinámicos de extinciones locales, recolonizaciones, flujo genético y migración entre subunidades que proporcionan rasgos evolutivos y ecológicos característicos, que ayudan a evitar la extinción de toda la metapoblacion. Una metapoblacion típica esta caracterizada por una o más poblaciones núcleo con abundancia relativamente estable y varias áreas satélites con poblaciones fluctuantes. La destrucción del hábitat de una población núcleo puede resultar con la extinción de varias poblaciones pequeñas. Las perturbaciones humanas que interfieren con la migración tales como cercas, carreteras, zonas agrícolas, y urbanas pueden reducir la tasa de migración entre hábitat reduciendo la probabilidad de recolonización después de una extinción local (Primack, 1993).

Fragmentación: La fragmentación es la división de hábitat contínuo en pedazos más pequeños y aislados. La fragmentación comprende la reducción del área total de hábitat; la reducción del tamaño de los hábitats, y el aumento en el aislamiento. La fragmentación puede ocurrir sin gran pérdida de hábitat como en el caso de las carreteras, vías de tren, torres de alta tensión, cercas, otros. Estos nuevos hábitats se vuelven barreras para unas especies y corredores para otras especies.

El proceso de fragmentación no es al azar (Usher, 1987). Las áreas accesibles, de topografía poco accidentada, con alta productividad son desmontadas primero, para utilizar la tierra en agricultura o para utilizar los bosques más productivos.

Los fragmentos difieren del hábitat continuo original en cuatro aspectos importantes (Primarc, 1993; Usher 1987) menor tamaño; mayor superficie de borde; el centro de los fragmentos está más cercano a un borde; y los fragmentos no se forman al azar.

4.3 Conformación de equipo de investigadores

El presente protocolo tiene como fin obtener el aval técnico y legal del Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales (MARN), para la realización de los estudios biológicos siguientes en las áreas naturales protegidas de San Diego – La Barra y Parque Nacional Montecristo:

Área Natural San Diego-La Barra

1. Evaluación Ecológica Rápida
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores biológicos

Parque Nacional Montecristo

1. Evaluación Ecológica Rápida
2. Evaluación de aguas interiores (AQUA-RAP)
3. Diseño del sistema de monitoreo y evaluación de indicadores biológicos

El desarrollo de la investigación se enmarca dentro del proceso del proyecto “Formulación del Plan de Manejo del Área Natural Protegida San Diego-La Barra y Parque Nacional Montecristo”, las actividades se han contemplado realizarlas en las tres macro-zonas de manejo de las áreas:

1. Zona Núcleo (ZN)
2. Zona de Amortiguamiento (ZAM )
3. Zona de Influencia (ZI)

En cada una de las macro-zonas de manejo se desarrollarán metodologías específicas en pro de validar, colectar, complementar, aglutinar y sistematizar la información existente en el ámbito de la biología de conservación de ambas áreas.

El equipo de investigadores que tendrán a cargo la ejecución de los protocolos de investigación se presenta a continuación, en el Anexo No. 4, se adjunta el resumen de la hoja de vida profesional de cada uno de los investigadores:

1. Equipo principal de investigadores

2. Equipo de apoyo en planificación, técnico y logístico

2.1 Equipo de apoyo en planificación

2.2 Equipo de apoyo técnico y logístico

El equipo estará acompañado por un grupo de especialistas del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), los cuáles fortalecerán a través de asesoría y consultorías de corto plazo, la ejecución de trabajos puntuales de campo y gabinete.

Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento.  Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior

Marvin Melgar Ceballos

Consultor / Asesor Planificación.

Estratégica Territorial Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva.

lomax.visionarrobagmail.com

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"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
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