El pensamiento estratégico, es una de las principales competencias que se debe desarrollar no solo a nivel profesional, sino también en lo personal. El saber dónde estoy hoy, para dónde quiero ir mañana, cómo visualizo ese mañana, cuáles son mis fortalezas y mis oportunidades, es lo que se denomina pensamiento estratégico, la forma cómo voy a hacer realidad ese mañana, los caminos que voy a tomar, es lo que se denomina planificación.
Una estrategia es una declaración de intenciones que define dónde
desea ubicarse en el largo plazo. Entender los procesos que implica y la
manera de evitar dificultades, es la competencia de pensamiento
estratégico que se debe desarrollar.
Alguna vez se definió la estrategia como “el arte de planificar y
dirigir grandes movimientos militares y las operaciones bélicas”. En los
negocios, una estrategia establece qué productos y servicios se llevarán
a qué mercados… y de qué manera; sin embargo primero hay que tener una
visión clara de hacia dónde quiero ir y en dónde estoy en estos
momentos.
¿Por qué es importante tener una Estrategia? Contar con una
estrategia le permitirá asegurarse de que las decisiones cotidianas
corresponden a los intereses a largo plazo de la empresa. Sin una
estrategia, las decisiones tomadas hoy podrían tener un impacto negativo
en los resultados futuros. La mayoría de las organizaciones cuentan con
un plan estratégico a nivel superior, pero a veces no se comunica a los
niveles inferiores. Una estrategia cobra igual importancia cuando sirve
a los clientes externos o internos, o incluso en la vida personal.
El pensamiento estratégico es el sueño de hacia dónde quiero ir, la
planificación estratégica es la cómo voy a lograr ese sueño.