Hablando de comercio electrónico, los adalides de la industria lo
definen como la utilización de medios electrónicos para comprar y vender
productos y servicios. Yo creo que esta definición es básicamente
correcta, en el mismo sentido en el que para definir un teléfono les
dijera que es un aparato de plástico lleno de cables y circuitos
integrados, esta definición es correcta pero no toma en cuenta el punto
más importante que es, en el caso del comercio electrónico, que este nos
permite y nos dá la capacidad de enlazar a nuestra empresa y a nosotros
como personas con la nueva economía de red.
Vamos entonces a hablar un poco sobre lo que significa la economía de
red. Actualmente nosotros ya somos parte de una red, podemos visualizar
a nuestros clientes, colegas, empleados, proveedores, socios de
negocios, a nuestros amigos y familiares, como elementos con los que
interactuamos, para intercambiar información, para hacer transacciones,
etc y podemos vernos como una red.
Si analizamos el concepto de red podemos ver que su valor y el potencial
de crecimiento se incrementa de mamera exponencial de acuerdo a la
velocidad y a la calidad de sus enlaces. Tenemos la capacidad de
comunicarnos más facilmente y entonces esta red se ha enriquecido.
Para ejemplificar esto más facilmente podemos imaginemos algunos cientos
de años atrás cuando no teníamos computadoras, ni email, ni teléfonos ni
siquiera correo en el sentido moderno, en esas condiciones ¿qué tan
grande podía ser nuestra empresa? No muy grande, ¿verdad? Porque no
podríamos transmitir información sobre productos, cambios de precios,
variaciones, etc. Nuestra empresa se vería condenada a restringir su
actividad a unos pocos kilómetros a la redonda.
De hecho lo que posibilita la gran expansión de la revolución industrial
ha sido el advenimiento de las comunicaciones, tanto físicas, como las
vías férreas, las carreteras los aviones; como de información, primero
el telégrafo y luego el teléfono. Sin embargo hoy en día estamos a punto
de pegar un salto que creo que es de un orden de magnitud superior, y
esto se debe a que, por primera vez, Internet está cambiando la forma
como nos comunicarnos, al permitir la comunicación hombre-máquina, y
máquina a máquina, de manera masiva, barata y estadarizada. Esto permite
nuevas cosas.
El tema, en este momento, ya no es la velocidad; porque ustedes hoy
pueden levantar el teléfono y llamar a Francia y lo están haciendo en
tiempo real, o sea ¿qué tanto más rápido me puedo comunicar? No, en
realidad el tema hoy en día no pasa por la velocidad.
Si yo soy el gerente de adquisiciones de una compañía que fabrica, por
ejemplo, plásticos, y tengo que comprar materias primas, ¿Cómo hago
ahora mi trabajo? Selecciono 3 o 4 proveedores, pido cotización, la
recibo algunos días después, los evalúo, selecciono un proveedor y
vuelvo a repetir el proceso tal vez seis meses después. Con las nuevas
tecnologías, si necesito, como en este caso poliestireno, voy en
Internet a http://www.plasticsnet.com (empresa ficticia) y tengo entre
200 y 300 proveedores, puedo entonces escoger instantáneamente por
precio, calidad, tiempo de entrega, etc, en unos pocos minutos.
Además, el trabajo no lo tiene que hacer usted personalmente, sino su
computadora y además no lo tiene que hacer cada 6 meses como antes, ni
siquiera cada semana, sino que uno puede indicarle a la computadora que,
por cada órden de compra que ponga, revise esa lista para ver cual
proveedor tiene, en ese momento, las mejores condiciones de entrega,
precios, calidad, en fin, la combinación que uno elija y a ese proveedor
le hacemos la orden de compra. Esto cambia completamente la dinámica del
mercado, porque no estamos acostumbrados a que nos comparen todos los
días contra 300 competidores en todo momento.
Es por esto que ahora debemos pensar en la economía de la red y toda la
actividad económica tenemos que verla como la red. Y cuando hablamos de
la revolución de la Internet estamos hablando de una revolución que está
entrando en todos los segmentos de nuestra interacción, de la economía y
es por eso que la Intenet no es algo que sucede en el ámbito
tecnológico, sino que nos afecta a todos muy profundamente como
personas.
Internet es algo que está creciendo muy rápidamente, ¿Por qué está
creciendo tan rápidamente?
Existe una propiedad de las redes que dice que los que tienen, tendrán
más. O sea que una red, conforme tiene más participantes toma más valor
y, como la red tiene más valor, atrae más participantes.
Un buen ejemplo de esto es el fax, cuando por primera vez oimos hablar
del fax hace ya varios años y alguien nos ofrecía uno en U$S 1000 para
mandar documentos (sí recuerde, al menos en Argentina, un fax costaba
eso), uno pensaba que era mucha plata para mandar documentos y, además
mandar documentos ¿a quién?, no conocíamos a nadie que tuviera uno. O
sea que, en principio, la propuesta no era muy atractiva pero, conforme
más y más gente tenía uno, se volvía más y más atractivo tener fax,
hasta que, hoy en día, por sólo U$S 500 o menos, podemos mandar
documentos a millones y millones de empresas repartidas en todo el
mundo.
Es por eso que cuantos más faxes había se volvía más atractivo tener uno
y esto conduce a un círculo vicioso. Además recuerden que el número de
faxes no fue creciendo lentamente a lo largo de nuestras vidas sino que
al comienzo nadie tenía uno y de pronto había por todos lados.
Hoy en día está pasando lo mismo con Internet, sólo que en una forma
todavía más acelerada. Para poder visualizar un poco este tipo de
crecimientos me gusta compararlos con una plantita acuática que vive en
un lago, esa plantita tiene la propiedad de duplicarse diariamente. Si
yo la dejo llena todo el lago de plantitas, ahora yo les pregunto ¿qué
porcentaje del lago está cubierto el día antes de estar totalmente
lleno? Pués el 50%, la mitad ¿verdad?. Y ¿dos días antes? La cuarta
parte, y ¿tres días antes? La octava parte ¿no?
O sea que si yo tengo una casa de campo al borde de un lago y veo unas
inocentes plantitas, no me puedo ir de vacaciones y regresar tres
semanas después! Porque esa cosa tomó ya totalmente el lago. En cuanto
empiezo a ver que esa cosa crece tengo que quitar las plantitas del
lago. Y esto es muy importante, porque sino, uno estaba muy tranquilo en
su mercado y de pronto le pasa por encima la revolución de la Internet.
Lo malo es que a veces uno descuida sus defensas y es que en este tipo
de crecimiento geométricos hay un punto, que llamamos el punto de
inflexión, pasado el cual ya son practicamente indetenibles este tipo de
fenómenos, porque crecen tan rápido que ya no importa lo que uno haga, a
la velocidad a la que vienen creciendo, van a tomar el resto del
mercado.
En la economía conectada cualquier tipo de cambio, nuevo producto o
servicio, es inmediatamente detectato en Internet, ya no hay que esperar
meses para que un producto que aparece en EE.UU sea conocido en
Santiago, Buenos Aires, Caracas o cualquier otra ciudad del mundo. Por
eso Internet cambió la forma de ver el mundo, tenemos que cambiar la
forma como vemos el volúmen y la importancia. Antes el volúmen no
significaba la importancia, cuando nosotros hacíamos una reunión de
planeación trimestral o anual, buscábamos a nuestros tres competidores
más grandes, los ordenábamos y decíamos, bueno esta es nuestra
competencia y descartábamos el resto.
Es mucho más peligroso un competidor que tiene un 1 o 2 % del mercado
pero está creciendo a una tasa de 300 o 400% anual que uno que tiene el
10 o 12% del mercado y está creciendo a una tasa del 10% anual y contra
la cual ustedes han competido los últimos 10 años; a esa competencia
ustedes la conocen, saben como se comporta, va creciendo, pero el otro
puede ser un nuevo fenómeno.
Hoy en día hay que detectar estos nuevos entornos competitivos aún antes
de que tomen volumen. Yo les pregunto cuándo fue la última vez que
ordenaron su competencia por velocidad de crecimiento para ver quien
está creciendo más rápido y actuar en consecuencia. Una vez que esos
cambios alcanzaron masa crítica se vuelve muy difícil reaccionar.
Déjenme contarles una pequeña historia para ilustrar la importancia del
tiempo. En 1995 Microsoft no estaba subido a la revolución de la
Internet, por eso Nescape había crecido en forma explosiva, en ese
momento Bill Gates se plantea que esto de la Internet va a funcionar y
comienza a buscar la forma de subirse rápidamente. Simultaneamente la
empresa Verrier Technologies de 6 meses de antiguedad, con 25 empleados,
15 de ellos programadores había estado desarrollando durante todo este
tiempo un producto para hacer páginas web en una forma muy sencilla. Si
ustedes fueran Bill Gates ¿qué hubieran hecho? Les recuerdo que
Microssoft no tiene 15 programadores sino 15.000. ¿Hubieran puesto un
equipo de 50 o 60 programadores para hacer ese producto en 2 o 3 meses?
O, alternativa B ¿Comprarían esa companía en U$S150.000.000 y mudarían a
todos los empleados a Vermont, Washington (sede de Microsoft)? Bueno
ellos hicieron esto último, y este es el origen del producto conocido
como FrontPage.
¿Qué estaba comprando realmente Microsoft? ¿Estaba comprando 15
programadores, estaba comprando un producto? No, la respuesta correcta
es: estaba comprando tiempo. Porque cuando estamos en presencia de
crecimientos geométricos, 4 o 5 meses pueden ser decisivos.
Al detectar importancia hay que cambiar inmediatamente de rumbo.
Hemos presentado hasta aquí los cambios que ya están llegando ahora ¿qué
está provocando este cambio? El primer generador del cambio que nos vá a
afectar y por el cual su entorno personal y empresarial va a cambiar
dramátimente en los próximos 2 o 3 años es la caída de las barreras de
la información, que existen y que no nos damos cuenta que están cayendo.
Esas barreras de información hoy en día protegen a todas las empresas y
las protegen como personas. Si yo quiero comprar algo, con Internet es
mucho más rápido poder comparar los precios de los distintos
proveedores. Con Internet hay acceso a muchos nuevos mercados, pero a la
vez hay mucha competencia. Como no hay mucha diferenciación, uno tiene
que especializarse para poder diferenciarse de su competidor. Este es el
principio de una serie de cambios.
En la próxima entrega veremos los diferentes tipos de competencia y como
enfrentarlas.
Roberto Moctezuma es Ingeniero en Computación de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se desempeña en Compaq como Director de E-Commerce para América Latina. También mantiene una lista de distribución con artículos sobre tecnología. Pueden suscribirse a la misma en su Site: http://www.moctezuma.net Publicada en Mujeres de Empresa bajo el título La economía es la red 01.Diciembre.99 y distribuído bajo una Licencia Creative Commons.
http://www.mujeresdeempresa.com/ebusiness/ebusiness000403.shtml
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema