La economía es la red

Autor: Roberto Moctezuma

Tecnología e internet

29-04-2008

Vamos a platicar un poquito de todo lo que es Internet y la nueva economía desde una perspectiva más o menos estratégica y ver las implicaciones que tiene en nuestra vida presente y futura.

Hablando de comercio electrónico, los adalides de la industria lo definen como la utilización de medios electrónicos para comprar y vender productos y servicios. Yo creo que esta definición es básicamente correcta, en el mismo sentido en el que para definir un teléfono les dijera que es un aparato de plástico lleno de cables y circuitos integrados, esta definición es correcta pero no toma en cuenta el punto más importante que es, en el caso del comercio electrónico, que este nos permite y nos dá la capacidad de enlazar a nuestra empresa y a nosotros como personas con la nueva economía de red.

Vamos entonces a hablar un poco sobre lo que significa la economía de red. Actualmente nosotros ya somos parte de una red, podemos visualizar a nuestros clientes, colegas, empleados, proveedores, socios de negocios, a nuestros amigos y familiares, como elementos con los que interactuamos, para intercambiar información, para hacer transacciones, etc y podemos vernos como una red.

Si analizamos el concepto de red podemos ver que su valor y el potencial de crecimiento se incrementa de mamera exponencial de acuerdo a la velocidad y a la calidad de sus enlaces. Tenemos la capacidad de comunicarnos más facilmente y entonces esta red se ha enriquecido.

Para ejemplificar esto más facilmente podemos imaginemos algunos cientos de años atrás cuando no teníamos computadoras, ni email, ni teléfonos ni siquiera correo en el sentido moderno, en esas condiciones ¿qué tan grande podía ser nuestra empresa? No muy grande, ¿verdad? Porque no podríamos transmitir información sobre productos, cambios de precios, variaciones, etc. Nuestra empresa se vería condenada a restringir su actividad a unos pocos kilómetros a la redonda.

De hecho lo que posibilita la gran expansión de la revolución industrial ha sido el advenimiento de las comunicaciones, tanto físicas, como las vías férreas, las carreteras los aviones; como de información, primero el telégrafo y luego el teléfono. Sin embargo hoy en día estamos a punto de pegar un salto que creo que es de un orden de magnitud superior, y esto se debe a que, por primera vez, Internet está cambiando la forma como nos comunicarnos, al permitir la comunicación hombre-máquina, y máquina a máquina, de manera masiva, barata y estadarizada. Esto permite nuevas cosas.

El tema, en este momento, ya no es la velocidad; porque ustedes hoy pueden levantar el teléfono y llamar a Francia y lo están haciendo en tiempo real, o sea ¿qué tanto más rápido me puedo comunicar? No, en realidad el tema hoy en día no pasa por la velocidad.

Si yo soy el gerente de adquisiciones de una compañía que fabrica, por ejemplo, plásticos, y tengo que comprar materias primas, ¿Cómo hago ahora mi trabajo? Selecciono 3 o 4 proveedores, pido cotización, la recibo algunos días después, los evalúo, selecciono un proveedor y vuelvo a repetir el proceso tal vez seis meses después. Con las nuevas tecnologías, si necesito, como en este caso poliestireno, voy en Internet a http://www.plasticsnet.com (empresa ficticia) y tengo entre 200 y 300 proveedores, puedo entonces escoger instantáneamente por precio, calidad, tiempo de entrega, etc, en unos pocos minutos.

Además, el trabajo no lo tiene que hacer usted personalmente, sino su computadora y además no lo tiene que hacer cada 6 meses como antes, ni siquiera cada semana, sino que uno puede indicarle a la computadora que, por cada órden de compra que ponga, revise esa lista para ver cual proveedor tiene, en ese momento, las mejores condiciones de entrega, precios, calidad, en fin, la combinación que uno elija y a ese proveedor le hacemos la orden de compra. Esto cambia completamente la dinámica del mercado, porque no estamos acostumbrados a que nos comparen todos los días contra 300 competidores en todo momento.

Es por esto que ahora debemos pensar en la economía de la red y toda la actividad económica tenemos que verla como la red. Y cuando hablamos de la revolución de la Internet estamos hablando de una revolución que está entrando en todos los segmentos de nuestra interacción, de la economía y es por eso que la Intenet no es algo que sucede en el ámbito tecnológico, sino que nos afecta a todos muy profundamente como personas.

Internet es algo que está creciendo muy rápidamente, ¿Por qué está creciendo tan rápidamente?

Existe una propiedad de las redes que dice que los que tienen, tendrán más. O sea que una red, conforme tiene más participantes toma más valor y, como la red tiene más valor, atrae más participantes.

Un buen ejemplo de esto es el fax, cuando por primera vez oimos hablar del fax hace ya varios años y alguien nos ofrecía uno en U$S 1000 para mandar documentos (sí recuerde, al menos en Argentina, un fax costaba eso), uno pensaba que era mucha plata para mandar documentos y, además mandar documentos ¿a quién?, no conocíamos a nadie que tuviera uno. O sea que, en principio, la propuesta no era muy atractiva pero, conforme más y más gente tenía uno, se volvía más y más atractivo tener fax, hasta que, hoy en día, por sólo U$S 500 o menos, podemos mandar documentos a millones y millones de empresas repartidas en todo el mundo.

Es por eso que cuantos más faxes había se volvía más atractivo tener uno y esto conduce a un círculo vicioso. Además recuerden que el número de faxes no fue creciendo lentamente a lo largo de nuestras vidas sino que al comienzo nadie tenía uno y de pronto había por todos lados.

Hoy en día está pasando lo mismo con Internet, sólo que en una forma todavía más acelerada. Para poder visualizar un poco este tipo de crecimientos me gusta compararlos con una plantita acuática que vive en un lago, esa plantita tiene la propiedad de duplicarse diariamente. Si yo la dejo llena todo el lago de plantitas, ahora yo les pregunto ¿qué porcentaje del lago está cubierto el día antes de estar totalmente lleno? Pués el 50%, la mitad ¿verdad?. Y ¿dos días antes? La cuarta parte, y ¿tres días antes? La octava parte ¿no?

O sea que si yo tengo una casa de campo al borde de un lago y veo unas inocentes plantitas, no me puedo ir de vacaciones y regresar tres semanas después! Porque esa cosa tomó ya totalmente el lago. En cuanto empiezo a ver que esa cosa crece tengo que quitar las plantitas del lago. Y esto es muy importante, porque sino, uno estaba muy tranquilo en su mercado y de pronto le pasa por encima la revolución de la Internet. Lo malo es que a veces uno descuida sus defensas y es que en este tipo de crecimiento geométricos hay un punto, que llamamos el punto de inflexión, pasado el cual ya son practicamente indetenibles este tipo de fenómenos, porque crecen tan rápido que ya no importa lo que uno haga, a la velocidad a la que vienen creciendo, van a tomar el resto del mercado.

En la economía conectada cualquier tipo de cambio, nuevo producto o servicio, es inmediatamente detectato en Internet, ya no hay que esperar meses para que un producto que aparece en EE.UU sea conocido en Santiago, Buenos Aires, Caracas o cualquier otra ciudad del mundo. Por eso Internet cambió la forma de ver el mundo, tenemos que cambiar la forma como vemos el volúmen y la importancia. Antes el volúmen no significaba la importancia, cuando nosotros hacíamos una reunión de planeación trimestral o anual, buscábamos a nuestros tres competidores más grandes, los ordenábamos y decíamos, bueno esta es nuestra competencia y descartábamos el resto.

Es mucho más peligroso un competidor que tiene un 1 o 2 % del mercado pero está creciendo a una tasa de 300 o 400% anual que uno que tiene el 10 o 12% del mercado y está creciendo a una tasa del 10% anual y contra la cual ustedes han competido los últimos 10 años; a esa competencia ustedes la conocen, saben como se comporta, va creciendo, pero el otro puede ser un nuevo fenómeno.

Hoy en día hay que detectar estos nuevos entornos competitivos aún antes de que tomen volumen. Yo les pregunto cuándo fue la última vez que ordenaron su competencia por velocidad de crecimiento para ver quien está creciendo más rápido y actuar en consecuencia. Una vez que esos cambios alcanzaron masa crítica se vuelve muy difícil reaccionar.

Déjenme contarles una pequeña historia para ilustrar la importancia del tiempo. En 1995 Microsoft no estaba subido a la revolución de la Internet, por eso Nescape había crecido en forma explosiva, en ese momento Bill Gates se plantea que esto de la Internet va a funcionar y comienza a buscar la forma de subirse rápidamente. Simultaneamente la empresa Verrier Technologies de 6 meses de antiguedad, con 25 empleados, 15 de ellos programadores había estado desarrollando durante todo este tiempo un producto para hacer páginas web en una forma muy sencilla. Si ustedes fueran Bill Gates ¿qué hubieran hecho? Les recuerdo que Microssoft no tiene 15 programadores sino 15.000. ¿Hubieran puesto un equipo de 50 o 60 programadores para hacer ese producto en 2 o 3 meses? O, alternativa B ¿Comprarían esa companía en U$S150.000.000 y mudarían a todos los empleados a Vermont, Washington (sede de Microsoft)? Bueno ellos hicieron esto último, y este es el origen del producto conocido como FrontPage.

¿Qué estaba comprando realmente Microsoft? ¿Estaba comprando 15 programadores, estaba comprando un producto? No, la respuesta correcta es: estaba comprando tiempo. Porque cuando estamos en presencia de crecimientos geométricos, 4 o 5 meses pueden ser decisivos.

Al detectar importancia hay que cambiar inmediatamente de rumbo.

Hemos presentado hasta aquí los cambios que ya están llegando ahora ¿qué está provocando este cambio? El primer generador del cambio que nos vá a afectar y por el cual su entorno personal y empresarial va a cambiar dramátimente en los próximos 2 o 3 años es la caída de las barreras de la información, que existen y que no nos damos cuenta que están cayendo.

Esas barreras de información hoy en día protegen a todas las empresas y las protegen como personas. Si yo quiero comprar algo, con Internet es mucho más rápido poder comparar los precios de los distintos proveedores. Con Internet hay acceso a muchos nuevos mercados, pero a la vez hay mucha competencia. Como no hay mucha diferenciación, uno tiene que especializarse para poder diferenciarse de su competidor. Este es el principio de una serie de cambios.

En la próxima entrega veremos los diferentes tipos de competencia y como enfrentarlas.

Roberto Moctezuma

Roberto Moctezuma es Ingeniero en Computación de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se desempeña en Compaq como Director de E-Commerce para América Latina. También mantiene una lista de distribución con artículos sobre tecnología. Pueden suscribirse a la misma en su Site: http://www.moctezuma.net Publicada en Mujeres de Empresa bajo el título La economía es la red 01.Diciembre.99 y distribuído bajo una Licencia Creative Commons.

http://www.mujeresdeempresa.com/ebusiness/ebusiness000403.shtml

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