El trabajo de un ejecutivo es, ante todo, tomar decisiones. Sin
embargo, aunque los ejecutivos en todos los niveles deben desempeñar el
papel de tomadores de decisiones, la forma en que un ejecutivo aborda
este proceso cambia a medida que escala posiciones en la organización.
En los niveles más bajos, el trabajo es sacar los productos al mercado
o, en el caso de los servicios, solucionar fallas en el momento. La
capacidad de acción cobra un alto valor.
En los niveles superiores, el trabajo involucra tomar decisiones sobre
qué productos o servicios ofrecer y cómo desarrollarlos. Para ascender
por la escalera corporativa y desempeñarse con eficiencia en nuevas
funciones, los ejecutivos deben aprender nuevas habilidades y
comportamientos; es decir, deben cambiar la forma en que utilizan la
información y la forma en que crean y evalúan alternativas.
Examinamos una base de datos de más de 120.000 personas para identificar
las cualidades y conductas de toma de decisiones asociadas al éxito
ejecutivo, y descubrimos que los estilos de decisión de los buenos
ejecutivos evolucionan según un patrón predecible.
Definiendo los estilos de decisión
Hemos observado que los estilos de decisión difieren de dos maneras
fundamentales: cómo se utiliza la información y cómo se crean
alternativas. Cuando se trata del uso de la información, algunas
personas prefieren ponderar grandes cantidades de datos antes de tomar
cualquier decisión. En la literatura de gestión, se denomina a estas
personas "maximizadores". Los maximizadores no descansan hasta estar
seguros de que han encontrado la mejor respuesta posible. El resultado
es una decisión bien informada, pero podría tener un costo en términos
de tiempo y eficiencia.
Otros ejecutivos sólo buscan los datos clave; son capaces de formular
hipótesis rápidamente y de ponerlas a prueba sobre la marcha. En este
caso, la literatura toma prestado un término del economista del
comportamiento Herbert Simon: los "satisfactores" están listos para
actuar tan pronto como poseen la información suficiente para satisfacer
sus requerimientos.
En cuanto a la creación de alternativas, quienes toman decisiones con un
"foco único" creen firmemente en seguir un solo curso de acción,
mientras que sus contrapartes con un "foco múltiple" generan listas de
alternativas posibles y podrían emprender varios cursos de acción a la
vez. Las personas con un foco único concentran su energía en hacer que
las cosas resulten como ellos creen que deberían ser; las con un foco
múltiple, en adaptarse a las circunstancias.
“Resulta que las personas no necesariamente lideran de la misma forma en
que piensan; deciden de manera distinta frente a una multitud que frente
al espejo.
Utilizando las dos dimensiones de uso de la información y foco, hemos
creado una matriz que identifica cuatro estilos de toma de decisiones:
el decisivo (poca información, un curso de acción), el flexible (poca
información, muchas alternativas), el jerárquico (mucha información, un
curso de acción) y el integrador (mucha información, muchas
alternativas).
Desde luego, las personas no caen tan nítidamente en una casilla u otra.
Las circunstancias también influyen en el estilo de decisión apropiado,
de modo que un ejecutivo debe ser capaz de recurrir a cada uno de los
cuatro estilos. Por ejemplo, en un entorno de emprendimiento podrían no
existir una historia o tiempo suficientes para permitir análisis y
deliberaciones extensas. Y si bien en períodos de relativa incertidumbre
podrían requerirse estilos de foco múltiple, en entornos estables suelen
prevalecer los estilos de foco único.
Más aún, nuestra investigación revela que los ejecutivos tornan
decisiones de manera diferente cuando están en un entorno público, donde
saben que están siendo observados, que cuando están en uno privado,
donde no tienen necesidad de explicar ni de justificar su proceso.
Al hablar de ejecutivos, llamamos a la modalidad pública "estilo de
liderazgo" y a la modalidad privada "estilo de pensamiento". Resulta que
las personas no necesariamente lideran de la misma forma en que piensan.
El proceso de toma de decisiones es distinto frente a una multitud que
frente al espejo. Esta distinción vale para todos los aspectos de la
torna de decisiones, ya sea que la persona esté recopilando información,
evaluando o presentando alternativas, o haciendo una elección final.
4 Estilos de toma de decisiones

Cómo evoluciona el estilo de los ejecutivos
Descubrimos que los perfiles de toma de decisiones dan un completo
giro en el transcurso de una carrera: es decir, el estilo de toma de
decisiones de un CEO exitoso es el opuesto al estilo de un exitoso
supervisor de la primera línea.
En la modalidad de liderazgo (o pública), observamos una progresión
continua hacia la apertura, la diversidad de opinión y la toma de
decisiones participativa a medida que los ejecutivos ascienden de rango,
acompañada de una disminución gradual de los estilos más directivos y
orientados al mando.
En la modalidad de pensamiento (o privada), observamos una progresión
hacia los estilos maximizadores -en los que un ejecutivo prefiere reunir
una gran cantidad de información y analizar las cosas detenidamente- y,
en los niveles ejecutivos más altos, un incremento de los estilos que
favorecen un solo curso de acción.
¿En qué momento ocurre el gran cambio en los estilos de decisión?
Nuestros datos muestran que, tanto en la modalidad pública como en la
privada, los estilos tienden a agruparse tempranamente en la jerarquía
ejecutiva. En algún punto entre los niveles de gerente medio y de
director, los ejecutivos descubren que los enfoques que solían funcionar
ya no son tan eficaces.
En este punto, observamos que los estilos de los ejecutivos caen en una
"zona de convergencia", donde ninguno de ellos sobresale como más o
menos utilizado que los demás. A partir de ahí, los estilos de decisión
vuelven a bifurcarse, aunque en la dirección opuesta, siendo otros los
estilos que prevalecen.
Nuestra investigación revela que los ejecutivos más exitosos llegan a la
zona de convergencia más rápidamente que los menos exitosos, y continúan
ajustando sus estilos a medida que avanzan en sus carreras. Los menos
exitosos parecen estancarse al alcanzar la zona de convergencia; sus
estilos permanecen agrupados en lugar de evolucionar en nuevas
direcciones.
Pareciera ser que los ejecutivos menos exitosos, aun cuando se dan
cuenta -cerca del nivel de director- de que algo ha cambiado, no pueden
identificar qué es lo que deberían hacer de manera diferente. Así,
intentan un poco de todo: sus estilos son directivos, pero a la vez
participativos; orientados a la acción, pero abiertos a las
alternativas. El 20% menos exitoso de los ejecutivos se queda estancado
en esta "zona de incertidumbre", en la que suelen permanecer durante el
resto de sus carreras.
El segundo nivel gerencial es un punto de transición clave en la carrera
de los ejecutivos en ascenso. En los niveles inferiores, la prioridad es
mantener a todo el mundo concentrado en las tareas inmediatas y en
completar el trabajo. En los niveles superiores, esto ya no funciona.
Los estilos de decisión comienzan a ser más un asunto de escuchar que de
decir, de comprender más que de dirigir.
Los ejecutivos deben abandonar su apego a los modos más duros de
liderazgo -el decisivo y el jerárquico- en favor de los estilos más
inclusivos, el flexible y el integrador. Se trata de un período
peligroso, en el que muchos ejecutivos talentosos fracasan, ya que es
natural seguir haciendo las cosas de la manera que ha funcionado bien en
el pasado.
A medida que un individuo asciende desde supervisor de primera línea a
gerente de otros ejecutivos, director, vicepresidente y, finalmente,
máximo ejecutivo, su enfoque de toma de decisiones evoluciona según un
patrón predecible.
Analizamos los perfiles de decisión de más de 120.000 gerentes y
ejecutivos y trazamos la preponderancia de cada estilo en cinco niveles
ejecutivos (los gráficos reflejan distintas personas en diferentes
niveles, no las mismas personas a lo largo de sus carreras).
Estilos de liderazgo

Cuando se trata de tomar decisiones en público, los estilos de los
altos ejecutivos son el opuesto exacto de los estilos de los ejecutivos
en niveles inferiores. El estilo decisivo, que combina el usó de mínima
información con una única alternativa, predomina entre los supervisores
de primer nivel pero es casi inexistente entre los altos ejecutivos. De
manera similar, el estilo flexible, dinámico de foco múltiple es
adoptado por muchos altos ejecutivos, pero es el menos frecuente entre
los supervisores.
El estilo jerárquico (mucha información, una alternativa) es el segundo
más utilizado entre los supervisores de la primera línea; su uso decae a
lo largo de la carrera de un ejecutivo y reaparece ligeramente en los
niveles ejecutivos más altos. Y el estilo integrador, al que tanto
recurren los altos ejecutivos, casi no existe entre los ejecutivos de
rango más bajo (vea el gráfico 1).
En el segundo nivel ejecutivo, los estilos están estrechamente
agrupados, sin que ninguno de ellos domine al resto, antes de bifurcarse
nuevamente en la dirección opuesta. Denominamos a esto zona de
convergencia, el punto en el cual los ejecutivos comienzan a comprender
que los enfoques de toma de decisiones que antes les funcionaron bien
están volviéndose cada vez menos eficaces.
Este patrón se vuelve aún más marcado al observar los estilos de los
ejecutivos de más alto desempeño (empleamos el salario como variable
representativa del éxito; un indicador imperfecto, pero las
organizaciones sí tienden a pagar más a los mejores ejecutivos).
Una vez más observamos un momento de cruce, que los ejecutivos más
exitosos alcanzan un poco más temprano que el promedio. Esto podría ser
un indicador de que son más rápidos en percibir la necesidad de nuevos
comportamientos en sus nuevos puestos (gráfico 2).
Los ejecutivos menos exitosos,-el 20% inferior de nuestra base de datos
en términos de ingresos- comienzan de manera muy similar a los demás,
pero no continúan evolucionando y sus estilos de liderazgo permanecen
agrupados en una "zona de incertidumbre" (vea el gráfico 3).
Los estilos de pensamiento
Al analizar la faceta privada de la toma de decisiones, observamos
que las características que prevalecen en cada nivel son muy diferentes
de aquellas en la modalidad de liderazgo.
Los dos estilos analíticos y maximazadores –el integrador y el
jerárquico- aumentan progresivamente y luego se fusionan en el nivel de
altos ejecutivos (vea el grafico 4).
El estilo decisivo, orientado a la acción, comienza con un promedio bajo
y básicamente se mantiene ahí con un ligero aumento en el nivel
ejecutivo más alto. Es estilo flexible, que en los gráficos de liderazgo
exhibo un drástico incremento, aquí cale notablemente
Entre los ejecutivos de mejor desempeño, el patrón cambia (vea el
gráfico 5). AI nivel de director, los opuestos polares, el estilo
decisivo (poca información, una alternativa) y el estilo integrador
(mucha información, muchas alternativas) alcanzan su máxima distancia
entre sí.
Pareciera ser que los directores tienen la mayor necesidad de un
pensamiento exploratorio y creativo y ponen el menor énfasis en el
pensamiento enfocado y en la elección de un solo curso de acción
Los estilos de pensamiento del 20% menos exitoso, expresados en el
gráfico 6, siguen la misma clase de patrón tipo embudo que se observa en
los gráficos de liderazgo. En los niveles de entrada los cuatro estilos
se diferencian ampliamente entre sí y luego se condensan en los niveles
ejecutivos superiores.
Una vez más, pareciera que los gerentes y ejecutivos menos exitosos se
percatan tardíamente de la naturaleza distinta de los requerimientos de
sus nuevos puestos y, al tomar conciencia de que sus métodos antiguos ya
no dan buenos resultados, caen en una cierta confusión.
¿Una cultura ejecutiva global?
Cuando comparamos a Europa, Asia y América Latina, esperábamos observar
algún impacto cultural en los estilos de liderazgo y pensamiento.
Y sí apreciamos diferencias en cuanto a qué estilos predominaban en los
diferentes niveles ejecutivos (por ejemplo, los ejecutivos asiáticos del
nivel de entrada mostraron una mayor inclinación por el estilo de
liderazgo decisivo que sus colegas de otras regiones; los
latinoamericanos se distinguieron por aplicar un estilo cada vez más
flexible a medida que avanzaban en sus carreras).
Sin embargo, cuando analizamos cada región por dentro, comparando sólo
entre personas de la misma región, nos sorprendió encontrar la misma
progresión básica en los estilos tanto de liderazgo como de pensamiento.
Observamos una vez más el punto de transición en que los perfiles de
estilo dan un vuelco en torno a los niveles ejecutivos intermedios. A
pesar de las diferencias de grado, los estilos en amplia medida
siguieron la misma trayectoria en los cuatro continentes.
Kennth Brousseau, Michael Dirver, Gary Hourihan y Rickard Larsson
Horacio O. Cairo y Asosc. DESA. Desarrollo Empresario. Mantienen un Boletín electrónico denominado Potencial Humano. Publicado en Mujeres de Empresa bajo el título: Los estilos de tomas de decisiones 13.Abril.07 y distribuído bajo una Licencia Creative Commons.
http://www.mujeresdeempresa.com/management/070401-estilos-de-tomas-de-decisiones.asp
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