Brian Arthur no es una figura conocida en los medios de emprendedores europeos de la cuarta ola. Como se sabe, el megáfono de la ‘nueva economía’ ha estado en manos de Kevin Kelly, el célebre editor de la revista "Wired", primera en levantar este estandarte.
Kelly realizó con éxito la 'agit-prop' del concepto, cuyos ecos
llegaron al Viejo Continente, pero el ideólogo es un reputado
investigador del área de economía a quien descubrimos casi de incógnito
en California.
Sus 'papers', publicados en revistas tan diferentes como "Scientific
American", "The Economic Journal" y "Harvard Business Review", dieron a
la realidad emergente la argumentación teórica que le faltaba, a pesar
del riesgo que W. Brian Arthur, el personaje en cuestión, corría al
desafiar abiertamente a la ortodoxia economista de finales de los 80.
Principales «papers» publicados por Brian Arthur
Competing Technologies, Increasing Returns and Lock-In by Historical Events, publicado en "The Economic Journal", 1989, volumen 99, n¼ 394 (no disponible en el "site" del editor en www.res.org.uk/econ.html)
Positive Feedbacks in the Economy, publicado en la revista
"Scientific American", en la edición de febrero de 1990 (no disponible
en el "site" del editor en www.sciam.com, pero puede ser adquirido en
formato Pdf en el "site" del autor en
www.santafe.edu/arthur/Papers/Pdf_files/SciAm_Article.pdf)
Increasing Returns and the New World of Business, publicado en la
revista Harvard Business Review, en la edición de Julio/Agosto de 1996
(www.hbsp.harvard.edu/)
Es una persona modesta. No reclama ser el ‘padre’ de la nueva economía,
pero a él le debemos haber tenido la osadía de desafiar las teorías
convencionales en los medios académicos sobre la dinámica del
capitalismo, basadas en la ley de los rendimientos decrecientes de los
factores y en la teoría del equilibrio.
Las dudas de Marshall
Los que estudiaron economía aprendieron que, a partir de cierto punto,
un aumento en los factores no aumenta el resultado. Más de un lado no da
más del otro. Las productividades marginal y media decrecen a partir de
un punto de inflexión y los rendimientos pasan a ser decrecientes. Por
otro lado, habría siempre un punto óptimo de equilibrio que significaría
el uso más eficientes de los recursos disponibles en circunstancias
dadas.
"Debemos estas verdades a Alfred Marshall, pero el célebre economista
inglés, ya en 1890, en sus Principios de Economía Política, manifestaba
algunas dudas sobre algunas anomalías, pero no siguió el hilo sus
preguntas, pues la realidad no lo exigía", nos dijo W. Brian Arthur, 53
años, que vive hoy en día en Palo Alto y tiene una oficina ‘prestada’ en
Xerox PARC.
La anomalía fue denominada como mecanismo de "feedback" positivo, o sea
que, un resultado dado tiene un efecto de megáfono sobre los ‘imputs’,
generando un círculo virtuoso. Más da más, y cada vez más. De allí nace
una dinámica de rendimientos crecientes de los factores, al contrario de
lo que se observaba en el capitalismo industrial.
Lo que Brian hizo, desde fines de los 70, confiesa, fue seguir
meticulosamente los viejos interrogantes de Marshall y lo que, al
principio, parecían ‘anomalías’, fue la realidad emergente "donde la
teoría convencional no se aplica más". Subraya que se sentía, ya
entonces, bien acompañado, pues, antes que él, aún en los 40 y 50, el
Nobel sueco Gunnar Myrdal y el keynesiano Nicholas Kaldortinham habían
identificado tal mecanismo.
Las investigaciones más sistemáticas que hizo a lo largo de los años 80
produjeron varios ‘papers’ científicos que naturalmente sólo una elite
leyó. Brian Arthur los compiló en un libro editado en 1994, con el
título de Increasing Returns and Path Dependence in the Economy (ISBN
0472064967). El argumento de base era este: la nueva economía asentada
en el factor crítico conocimiento, ya no opera en base a las viejas
leyes.
El va, ahora nuevamente, a volcarse a la escritura, para el próximo año
se espera su nuevo libro titulado, como no podía ser de otro modo, The
New Economy.
"La gente que está desde hace muchos años en el hi-tech o en Silicon
Valley, percibe perfectamente lo que digo. Lo saben intuitivamente. El
propio Bill Gates toma partido de eso.
La Sun usó recientemente mis teorías en la estrategia de lanzamiento del
‘Java’, nos explica Brian, que fue profesor de economía en la
Universidad de Stanford hasta 1996 y que ahora está en la dirección del
Santa Fé Institute, en Nuevo México.
El azar histórico
El otro pilar derrumbado por Brian Arthur fue la sacrosanta teoría
del equilibrio. La batalla no era fácil. Incluso una mente abierta a la
"destrucción creativa" como Joseph Schumpeter consideraba que una
hipótesis de múltiples equilibrios era, desde el punto de vista
científico, una aberración. La consideraba, recuerda Brian, como
"conduciendo a un caos fuera de cualquier control analítico".
Ahora, la posibilidad de varios equilibrios está en la realidad, aunque
no quede bajo el control de los dogmas de los economistas. No se puede
predecir un equilibrio óptimo. No dice Brian Arthur: "Hay varias
hipóteis planteadas y, en general, son acontecimientos fruto del azar
histórico que seleccionan una solución determinada que, a veces, ni
siquiera es la mejor desde el punto de vista tecnológico. Esa ventaja
selectiva inicial permite el desarrollo de una red de partidarios y de
dependientes que refuerzan positivamente el posicionamiento de
liderazgo, del que el ejemplo más fuerte es la red liderada por
Microsoft e Intel".
Sucedió lo mismo con el nacimiento de Silicon Valley, fruto de un acto
casual, aparentemente insignificante, de un rector de ingeniería,
visionario, que en los años 30 resolvió prestar de su bolsillo un poco
más de 500 dólares a dos alumnos que terminaron creando HP en un garage.
Más recientemente lo imprevisto golpeó en 1993 la puerta de dos jóvenes
de Illinois que obstinadamente querían hacer una interface amigable para
la World Wide Web, en contra de la propia opinión del creador de la Web.
Fue así que Marc Andreessen y Eric Bina crearon el primer 'browser', y
no les pasaba por la cabeza provocar un nuevo furor económico.
"Hay aquí un paralelismo con la moderna teoría física de no linealidad.
Pequeños cambios, en los que no reparamos a primera vista, pero que
suceden en momentos críticos, generan nuevas situaciones inesperadas",
prosigue Brian Arthur, que busca después en el filósofo Jacques Monod la
imagen de un encuentro feliz entre el azar y lo necesario.
La dualidad actual
Lo que resulta de esto es que hoy conviven dos realidades económicas distintas. A veces, incluso dentro de la misma empresa, que tiene actividades operando en la vieja economía y otras en la nueva.
" Para mi, esta dualidad no es ningún monstruo de siete cabezas. La
realidad está llena de ejemplos de eso", subraya nuestro interlocutor. Y
prosigue: "A grosso modo, podemos decir que la ley de los rendimientos
decrecientes vive en la parte tradicional de nuestra economía, y que la
ley de los rendimientos crecientes es típica de las áreas basadas en el
conocimiento. La economía de nuestros días se bifurcó en dos mundos
interconectados – son dos mundos con lógicas económicas diferentes».
Donde nos deja un consejo: no mezcle ajos con ojos. Son dos economías
diferentes en el estilo, en el comportamiento, en la cultura. Exigen
técnicas de gestión diferentes, estrategia y códigos de reglamentación
distintos. Es un error insistir en que, lo que funciona en una,
funcionará en la otra", concluye W. Brian Arthur para convencernos de
que, en este caso, no hay otra solución que la bigamia.