El líder no es la persona que dice lo que se tiene que hacer. Alguien
que te dice que hacer es un jefe. El líder es la persona a quien quieres
seguir, no a quien debes seguir. En la actualidad la autoridad es
necesaria como parte vital y del trabajo, pero para formar un líder la
misma no es suficiente.
El significado inicial de la palabra liderazgo es hacer un viaje en
compañía de otros. Por lo tanto cuando un líder se dirige hacia algún
lugar, ya ha establecido su objetivo y visión. Ellos atraen, agradan e
influencian a otros. Quienes se unen a ellos en el viaje, confían en que
conocen el camino.
Por lo que, ser líder proviene de la lucha humana y natural para poder
reinventarse a uno mismo. Significa desarrollarse e inspirar a otros en
el camino, y para esto se necesita la habilidad de ver más allá, como
así también de prestar atención al lugar en el cual uno se encuentra. La
autoridad nace por si sola, pero el liderazgo necesita ser ganado.
El líder se interesa por su gente, los conoce como individuos y respeta
lo que es importante para ellos, pero a su vez sabe que no todos sus
empleados responden de la misma forma ante el mismo incentivo, es por
esto, que no trata de imponérselo a todos. El controla a sus empleados,
tanto a aquellos que están trabajando bien como a los que no. La gente
siente que está contribuyendo con la organización y respetan a este. El
trabajo se hace, pero no solo porque él confía en su autoridad sino
también porque sabe que su gente quiere hacer bien el trabajo. El los
inspira para que den lo mejor. Este es un líder. No todos son así, pero
cada uno puede optar por prestar atención y liderar basándose en los
valores de respeto y justicia, motivando e inspirando a otros, teniendo
como prioridad lo que es importante para sus empleados y no lo que es
importante para él.
Un jefe tiene poder, un líder tiene influencia. Un jefe depende de su
autoridad, un líder gana autoridad al ser respetado por su gente. Un
jefe obliga a la gente para que se realicen las cosas, un líder
incentiva a la gente para que quieran hacer cosas.
Existen dos contradicciones acerca del liderazgo basado en valores. La
primera consiste, en que el liderazgo puede ser dado pero no tomado. Una
persona puede tener poder y autoridad, pero esto no es lo mismo que
liderar. La gente sigue a un líder porque quiere, no porque debe. Un
líder sin gente que lo siga. La segunda paradoja consiste en que la
persona que es líder debe inspirar a otros, si es que no pueden
inspirarse a si mismos.
Los líderes tienen una visión de cómo podría ser el mundo, todos tenemos
nuestra visión individual, pero los líderes se enfrentan, además, con
una visión en común. Ellos están en un viaje que es importante para
ellos. Cuando hablamos acerca de lo importante, hablamos de valores. Los
valores son simplemente aquello que es importante para nosotros. Los
valores te proveen de energía para levantarte de la cama a la mañana y
el combustible para el viaje que debemos emprender para alcanzar tu
objetivo. Sin valores, el viaje no puede llevarse a cabo.
Los buenos gerentes tratan los comportamientos problemáticos basándose
en los valores. No desafían la conducta, sino que dejan en claro que la
misma es inaceptable. A su vez marcan y reconocen los valores que se
encuentran detrás. La conducta tiene un propósito. Siempre actuamos para
lograr algo que valoramos y que, al mismo tiempo, es muy importante para
nosotros. Desafortunadamente, las acciones o comportamientos que a veces
utilizamos para alcanzar nuestros objetivos no siempre son las mejores y
pueden ocasionar inconvenientes con un miembro de su equipo.
Mantén tus valores, la gente lo nota y es importante. El liderazgo
basado en valores puede provenir de cualquier nivel de la organización.
Lo que podemos asegurar es que si la gente que se encuentra en los
cargos más altos no lo demuestra, sus empleados perderán respeto. La
gente se volverá esceptica ante los valores y se burlará de ellos. Luego
empezarán a trabajar solo por dinero, y toda encuesta ha demostrado que
si bien es fundamental pagar un sueldo justo, existen otros valores
tales como el desafío, el respeto y el progreso que son valores más
importantes que el dinero. A menos que un gerente lidere a su gente
haciendo su trabajo de modo desafiante, respetando y haciéndose
respetar, sus empleados dejarán su trabajo y llevarán su conocimiento,
esfuerzo y especialidad a la competencia. De esta forma, es fácil ver
que el liderazgo basado en valores, no es un ideal, sino un interés
propio.
Ing. Rodolfo Martinez López
Xalapa, Veracruz, Mexico.
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