En el campo de la CTS se puede analizar el mismo fenómeno desde dos perspectivas diferentes, por tanto, el trabajo que se desarrolla intenta demostrar cómo en la UBPC Organopónico Vivero Alamar la aplicación de la ciencia y la tecnología mediante métodos de innovación ha contribuido a la obtención de resultados socio-económicos satisfactorios en la entidad, teniendo en cuenta que la misma surge en medio de los años 90 y ha sido capaz de superar los tradicionales problemas que subyacen en el sector agropecuario cubano. Esto se defiende teóricamente mediante la perspectiva marxista.
Al mismo tiempo el escenario en que esta se desenvuelve nos presenta que el marco regulatorio en el que se encuentra inmersa la UBPC, constituye un freno para su desarrollo, impidiéndole su despliegue según sus potencialidades. Lo anterior es consecuente con los elementos teóricos que nos brinda la Perspectiva 2.
En este sentido la búsqueda de nuevas integraciones institucionales, representa un elemento fundamental para la consecución de objetivos de desarrollo tan necesarios para las condiciones actuales.
Tomando en cuenta estos elementos se recomiendan algunas acciones, tanto en el plano empresarial como institucional, que permitan articular el conocimiento y la innovación y las nuevas estrategias que se diseñen de forma tal que esto se traduzca en un verdadero desarrollo social.
2.- Una introducción necesaria
La UBPC “Organopónico Vivero de Alamar” fue fundada, en 1997, en la Ciudad de la Habana, con un área de 800 m² y 5 cooperativistas. Esta unidad, adscripta al Ministerio de la Agricultura, se inserta en el Programa Nacional de Agricultura Urbana, uno de los programas priorizados para la recuperación del sector agrícola ante la coyuntura surgida en los 90 que se sustenta en los principios tecnológicos de la agricultura orgánica, con el apoyo de las instituciones de ciencia y técnica del MINAG.
La estructura organizativa de la UBPC en estos momentos es la siguiente:
Un administrador
Cuatro frentes con un jefe:
1. Economía
2. Producción
3. Mantenimiento y Servicios
4. Protección Física
Siete áreas de producción que son Centros de Costos que responden directamente al administrador:
1. Huertos y Casas de Cultivo
2. Rotonda de Cojímar
3. Casa de Postura
4. Frutales y Ornamentales
5. Centro de Materia Orgánica
6. Pequeña industria
7. Comercial
Hoy cuenta con 10.7 ha (6 ha en desarrollo) y al cierre de julio del 2007 tenía 133 trabajadores, de los cuales 36 mujeres representando un 27 % del total y 42 poseen calificación técnica (ingenieros y técnicos medios) para un 32 % del total de la fuerza de trabajo.
La estructura entre trabajadores directos en las labores agrícolas más los de servicios comerciales y productivos (mantenimiento) y el resto de las áreas es del 74 y 26 % respectivamente.
La evolución de la fuerza de trabajo de la cooperativa desde su creación hasta finales del 2006 se ofrece en la tabla 1.

Por tanto nuestro objeto de investigación será el conocimiento y la innovación para el desarrollo en la UBPC Organopónico Vivero de Alamar.
Así, el objetivo del estudio de caso podemos identificarlo de la siguiente manera:
Identificar la contribución del conocimiento y la innovación al desarrollo de la UBPC Organopónico Vivero de Alamar.
Métodos utilizados:
Entrevistas: a cooperativistas, a la Junta Directiva de la cooperativa en cuestión y a funcionarios del MINAG.
Visitas a la Cooperativa: para constatar las informaciones obtenidas.
Criterio de Expertos: intercambios con especialistas en el tema.
Análisis y Síntesis: se analizó, tanto la bibliografía recomendada
durante el curso, como bibliografía relacionada con el objeto de estudio
para complementar el marco teórico a tratar.
3.- Acercándonos al conocimiento y la innovación para el desarrollo
En la época contemporánea, se vienen dando un conjunto de procesos relacionados con el conocimiento y la innovación que repercuten sobre la vida social. Estos se pueden resumir en los siguientes puntos (Nuñez y Castro, 2009):
Crece la importancia económica del conocimiento.
Se observa una gran aceleración de los procesos innovativos.
Hay un estrecho vínculo entre la importancia que adquiere el
conocimiento y la aceleración de la innovación y el crecimiento de la
desigualdad entre países, grupos y sociedades.
Se observa un notable acercamiento de la investigación científica y la
innovación.
En este sentido, nuestro país, lejos de los tradicionalismos neoliberales, ha puesto el conocimiento y el desarrollo científico- tecnológico al servicio de los individuos. Por tanto, cuando el fetiche capitalista indica que el conocimiento es algo dado para todos los individuos de la sociedad -siendo esto falso pues para algunos es un recurso prohibido- para los cubanos es un hecho cierto y demostrado, tanto la posibilidad de acceso a la educación superior, como la posibilidad de ubicación laboral en centros relacionados con el perfil de formación profesional elegido por el individuo.
En consecuencia con las tendencias anteriormente señaladas, los diferentes países han concebido los Sistemas Nacionales de Innovación desde diferentes ópticas (Nuñez y Castro, 2009). Una primera, que focaliza la atención en los procesos innovativos estratégicos y el papel de las instituciones que la generan y una segunda que es, a nuestro juicio, la más acertada – al menos para el caso de nuestro país- que destaca la relevancia socioeconómica de la innovación asociada a los procesos de aprendizaje, ó sea, esta encaminada a potenciar el “aprender haciendo”.
Como bien plantea la bibliografía consultada “el campo CTS es de una extraordinaria heterogeneidad teórica, metodológica e ideológica. Digamos que el elemento que los enlaza es la preocupación teórica por los nexos ciencia - tecnología - sociedad. Pero esas preocupaciones se asumen desde muy diferentes posiciones teórico - metodológicas y con muy variados propósitos.
El sentido que se le concede a estos estudios también es diverso: unos autores parecen atribuirles sólo interés académico, otros le ven un lado práctico y tratan de utilizarlos con fines variados: como recursos de crítica social, como vehículo de renovación de los sistemas educativos, como fundamentos de políticas en ciencia y tecnología.” (Núñez y Figaredo, s/f).
Para este caso, asumimos estos estudios en su sentido práctico, ya que en la agricultura cubana es de vital importancia que todo el conocimiento y la innovación resultantes de 50 años de experiencias se viertan definitivamente en función del desarrollo de la sociedad con el fin de garantizar la soberanía alimentaria.
A tono con las consideraciones referidas en la declaración de Budapest, la enseñanza de la ciencia deviene en fundamental para la realización plena del ser humano, en el contexto actual; asimismo posibilita crear una capacidad científica endógena que permite contar con ciudadanos activos en la necesaria transformación de la sociedad dado que, la investigación científica y sus aplicaciones pueden tener repercusiones considerables con vistas al crecimiento económico y al desarrollo humano sostenible.
Claramente, este resulta un punto de partida pero se impone buscar un recorrido adecuado – con nuevas relaciones entre la ciencia y el desarrollo social- que nos permita llegar al destino final que no es otro que la resolución de los problemas apremiantes de la sociedad, como la seguridad alimentaria.
Para los países en desarrollo resulta de vital importancia reforzar la contribución de la investigación científica a la consecución de los objetivos de desarrollo nacional y en particular para Cuba que cuenta con un potencial científico que se viene fomentando desde el triunfo revolucionario. Podría generarse una sinergia desde la cooperación entre las universidades, organismos de investigación y el entramado institucional; sin embargo, la evidencia empírica demuestra que se debe lograr una mejor articulación de los sujetos implicados que permita aprovechar al máximo el potencial científico con que se cuenta.
En este sentido nos hemos planteado para el desarrollo de este trabajo, la utilización de las dos perspectivas estudiadas.
La perspectiva 1, a la cuál esta vinculada lo mejor de la tradición marxista y en la que, el conocimiento, la ciencia y la tecnología son examinados como procesos sociales, es decir, en sus vínculos con la economía, la política, la cultura, la educación, los valores, las ideologías, las tradiciones históricas, las trayectorias académicas y un largo etcétera. (Núñez, Figaredo y Blanco, 2009).
Y la perspectiva 2 que los autores asumen, dimana de las teorías contemporáneas sobre la producción social de conocimientos y la innovación, e insisten en que los procesos de innovación exigen la concertación de un conjunto de actores (empresas, sistema educativo, proyectos económicos, sistema financiero, sistemas de acceso a información, sistemas de estímulo y muchos más) cuyas interacciones permitan que el conocimiento logre las metas sociales deseables. En ella se le atribuye mucha importancia a la perspectiva institucional, es decir, aunque se reconozca la importancia de los individuos, se les analiza en los contextos institucionales donde actúan; contextos que definen roles, pautas de comportamiento, etc. (Núñez, Figaredo y Blanco, 2009).
En referencia a la perspectiva 1 para el caso que nos ocupa, podremos constatar cómo, esta unidad de producción en medio de un marco hostil, condicionado por los actuales problemas que presenta el sector agropecuario cubano, donde a la mayoría de las UBPC han tenido que innovar para lograr su eficiencia, esta que nos ocupa ha venido en ascenso desde su surgimiento, tributando no solo a reportar resultados económicos positivos para la cooperativa, sino a garantizar determinadas condiciones que tributan a la comunidad.
Mientras desde la perspectiva 2 podremos observar como el marco regulatorio en que se encuentra inmersa esta UBPC no le permite desarrollarse al nivel que su potencial interno podría, evidenciándose como la interacción entre los diferentes actores es imprescindible para el logro de los resultados deseados.
Según plantea la bibliografía consultada “La formación de profesionales vincula el estudio con el trabajo e incorpora la formación en investigación. Los procesos de creación de carreras, modificación de planes de estudio, realización de prácticas laborales, realización de investigaciones estudiantiles, creación de espacios de formación en las empresas y otras organizaciones, e incluso la creación de universidades, se relacionan muy directamente con la solución de demandas sociales, económicas, culturales, ambientales. De esta manera, el conocimiento involucrado en la formación de profesionales, guarda una estrecha relación con el desarrollo del país.” (Núñez y Figaredo, s/f).
Sin embargo, en nuestra sociedad no siempre se actúa en consecuencia con este principio, pues aún cuando todo el complejo mecanismo de interacciones entre los centros educacionales y la sociedad en su conjunto, esté engranado con el objetivo de garantizar que la formación de personal calificado contribuya al desarrollo social, no siempre se cumple el objetivo. Así podemos ver como un país, donde los graduados de nivel superior representan el 6 % de su población y el 14,7% de su PEA, esta cifra no se refleja en los niveles de desarrollo alcanzados, especialmente en la agricultura que es el caso que nos ocupa. Evidentemente existen reservas en cuanto a I+D que no están siendo aprovechadas, y que podrían estar en función del desarrollo de nuestro país.
4.- La UBPC por dentro
Para nuestro análisis utilizaremos las perspectivas 1 y 2 en calidad
de marcos conceptuales. Analizando el fenómeno desde la perspectiva 1 se
evidencia a continuación como en esta UBPC se ha hecho una utilización
adecuada del potencial humano disponible.
Uno de los programas priorizados para la recuperación del sector
agrícola ante la coyuntura surgida en los 90, sería el desarrollo del
Programa Nacional de Agricultura Urbana, sustentado en los principios
tecnológicos de la agricultura orgánica con el apoyo de las
instituciones de ciencia y técnica del MINAG. En este contexto fue
fundada, en 1997, la UBPC¨ Organopónico Vivero Alamar ¨, en la Ciudad de
la Habana, con un área de 800 m² y 5 cooperativistas.
La primera introducción tecnológica vital para el desarrollo de la
cooperativa fue la Casa de Posturas en cepellón, lo que constituyó una
revolución en la propagación de vegetales y hortalizas; la construcción
de pozos propios fue el segundo paso para garantizar el crecimiento,
permitiendo contar con fuentes de abasto de agua independientes, a
partir de las cuales se instalaron los sistemas de riego; también se
comenzó a desarrollar la tecnología de cultivos protegidos y
semiprotegidos, así como la diversificación de la producción.
La actividad productiva comercial de la cooperativa tuvo y ha tenido un
gran impacto social en la población que la rodea, creando fuentes de
empleo, alimentos sanos con precios solidarios, transformación del
entorno, convirtiendo áreas improductivas en un jardín de vegetales y un
contacto más directo de las nuevas generaciones con las producciones
agrícolas.
Su administrador es técnico medio en agronomía, pero además es una
persona muy creativa y con amplia visión, lo que ha tributado
positivamente al desarrollo de la cooperativa. En los 12 años
transcurridos desde su creación se han operado un gran número de
transformaciones que han convertido la cooperativa en un próspero
negocio. Dentro de este proceso es destacable la diversificación
productiva lograda, lo cual le ha permitido ampliar el volumen de
negocios y fuentes de ingreso. Algunos resultados permiten corroborar
este aspecto (Fernández, 2008):
En la producción de hortalizas y vegetales, principal rubro de la
actividad de la UBPC, de unas 20 t obtenidas en 1997 se llega a 239 t al
cierre del 2006, más de 10 veces;
Las producciones de posturas de frutales y plantas ornamentales igualmente reflejan una evolución significativa. Para el caso de los frutales de 1100 posturas en 1997 a 10346 en el 2006; y las plantas ornamentales aumentan de 300 en el 1997 a 19517 en el 2006.
Las posturas en cepellón de unas 473 mil producidas en 1997 se lograron 3440 miles en el 2006.
Los condimentos secos, de gran demanda por la población, cuya producción se inició en el 2000 con apenas 40 Kg, hoy es del orden de 1,4 t.
4.1- Conocimiento para el desarrollo
Todo esto ha sido logrado mediante el manejo orgánico de los
cultivos, a cuyos efectos se ha trabajado de manera sistemática en la
creación de una base productiva propia a fin de garantizar la
estabilidad de los insumos asociados a esta tecnología, tales como el
compost, el humus de lombriz y el ácido húmico, a partir del
aprovechamiento de los desechos de cosecha de la propia cooperativa y la
incorporación de estiércol vacuno.
También en el manejo integrado de plagas y enfermedades se han ido
consolidando determinadas prácticas agronómicas, posibilitando un
eficiente control fitosanitario. Entre estas prácticas están:
Una adecuada nutrición de los cultivos
La rotación de cultivos
La utilización de barreras vivas, de plantas repelentes y atrayentes
Cría de insectos entomófagos y entomopatógenos
La aplicación de la biodiversidad
Aplicación preventiva y focal de biopesticidas naturales y de
laboratorio
Trampas de colores
Protección y control de acceso a las áreas de producción.
Observación diaria de los cultivos.
Esta UBPC está inserta en el Programa de la Agricultura Urbana,
siendo atendida por la Empresa Hortícola de Ciudad de La Habana, aunque
en este caso cuenta con un elevado grado de independencia en su gestión,
lo cual ha posibilitado el despliegue de sus relaciones con proveedores
y otras entidades, a la vez de implementar múltiples iniciativas, aunque
se han estudiado otras actividades en las cuales la UBPC tiene capacidad
y posibilidades de llevar a cabo, asociadas a la prestación de
servicios, la posibilidades gastronomía y otras, que podrían potenciar
aún más la competitividad de la cooperativa, contribuyendo a incrementar
los ingresos y aportar beneficios a la comunidad, pero su introducción
se ha visto limitada por el objeto social.
Por los resultados productivos y económicos registrados, se ha
convertido en una unidad de referencia, no tan sólo a nivel nacional,
sino también a escala internacional. Múltiples agencias internacionales
han prestado su contribución al desarrollo de diferentes actividades
dentro de la cooperativa y constituye un objeto de visita permanente de
delegaciones, turistas y otros visitantes extranjeros, además de
dirigentes y funcionarios de las instituciones cubanas.
Como se aprecia en la tabla 1, la creciente incorporación de fuerza de
trabajo, y en especial, de personal calificado, constituye una expresión
de la potencialidad de este modelo empresarial, cuando, como es el caso
de esta UBPC, ofrece atractivos en el orden económico y material capaces
de incentivar al hombre y propiciar la satisfacción creciente de sus
expectativas. Obviamente este logro no es un resultado inercial ni
pasivo, sino que deriva de una eficiente gestión de la cooperativa, en
tal sentido se han desplegado múltiples iniciativas y enfrentado no
pocos obstáculos y problemas.
En cualquier caso, esta estrategia ha servido para apuntalar el
desarrollo de la cooperativa, pues el desarrollo de todas las
iniciativas anteriormente mencionadas, solo es posible mediante el uso
de FW calificada
También en relación con la fuerza de trabajo calificada se observa una
elevada proporción de esta categoría de trabajador desde su fundación,
una de cuyas posibles lecturas es el cumplimiento en forma espontánea de
una de las premisas generales que se consideran para el surgimiento de
las cooperativas que es, la existencia de un grupo de personas de
acuerdo en asumir el desafío cooperativo. La otra premisa es que las
cooperativas surgen como resultado de las crisis en las restantes formas
de propiedad: capitalista privada o estatal.
En este ámbito resulta igualmente singular la presencia de un elevado
grado de sostenibilidad institucional, sustentado entre otros factores,
en una clara visión de su estrategia y misión, un relevante capacidad
gerencial y técnica, además de una alta valoración de su desempeño por
parte de los órganos locales, el propio Ministerio de la Agricultura e
incluso por agencias internacionales, todo lo cual le otorga una notable
credibilidad como entidad socio económica. Sin dudas lo señalado
respecto a la fuerza de trabajo calificada resulta una particularidad de
esta cooperativa que le ha permitido contar con una fortaleza
institucional no presente en otras cooperativas con igual impacto.
En el plano económico la evolución de los ingresos, los costos y la
ganancia denotan una eficiencia ascendente en la gestión de la
cooperativa, lo cual ha devenido en un factor determinante en el éxito
obtenido y a la vez expresión de la aplicación consecuente y sostenida
de un conjunto de principios básicos en los que se sustenta la
concepción cooperativa, especialmente en lo que concierne a la
democracia participativa, el interés económico del colectivo y sobre
todo al ejercicio de una verdadera autonomía de gestión.
Tabla 2.- Dinámica del ingreso

Como se aprecia, la dinámica del ingreso es notoria tomando como referencia el año inicial, duplicándose al año siguiente y desde entonces ha crecido de manera continuada, siendo en el presente 8 veces superior a lo registrado en 1997. Obviamente un resultado de esta magnitud, además de excepcional, constituye un indicador determinante en la apreciación de la gestión empresarial y aplicación de métodos innovativos, cuyo logro ha sido posible mediante una creciente diversificación productiva, un adecuado manejo de la comercialización a través del propio mercado de la UBPC y otros destinos complementarios, con precios competitivos y bajos costos.
Tabla 3.- Ingreso medio por cooperativista (en pesos).

Este incremento del ingreso persigue la estabilidad de la fuerza
laboral, así como hacer el empleo atractivo a jóvenes y a graduados de
niveles medio y superior con lo cuáles avanzar en el desarrollo de la
cooperativa.
También vemos como se garantiza, a través de la participación en las
decisiones, que exista sentido de pertenencia por sus integrantes, que
garantice una clara visión de la misión encomendada, así como de la
estrategia de la cooperativa, su competitividad como entidad económica y
sus relaciones con el entorno.
El alto nivel de calificación que posee su fuerza de trabajo, permite la
innovación tecnológica y la puesta en práctica de ideas novedosas que
permitan un mejor desempeño económico.
Claro, que hasta el momento, este nivel de calificación de la fuerza de
trabajo ha permitido la diversificación productiva, la cual se ha
constituido como un elemento fundamental, sobre todo en un país como el
nuestro constantemente asediado por condiciones climatológicas adversas,
donde el hecho de tener varias producciones los hace menos vulnerables a
los shocks externos.
Este proceso de diversificación emprendido por las UBPC ha permitido
ampliar su nomenclatura productiva y ganar en competitividad, sin
embargo, de continuar como hasta ahora la tendencia ascendente en los
niveles de actividad, se generaran excedentes que pudieran confrontar
dificultades en su realización.
Una alternativa para atenuar estos riesgos y al mismo tiempo potenciar
la economía de la cooperativa se presenta con el desarrollo del
procesamiento agro industrial en pequeña escala, experiencia que ya ha
puesta en práctica la unidad productiva que nos ocupa.
Esta iniciativa se puede desarrollar tanto en el ámbito de la propia
cooperativa como en instalaciones existentes o de nueva creación en los
municipios y regiones geográficamente cercanas que procesen materias
primas agropecuarias procedentes de las UBPC, otras cooperativas,
granjas y productores individuales.
Además la obtención de ingresos por diferentes conceptos, sobre todo en
producciones de alto valor agregado (condimentos secos, pulpa de tomate,
dulces de frutas, etc.), tributa a elevar los ingresos de la cooperativa
con su consecuente incidencia en el ingreso de los cooperativistas.
También ha permitido la aplicación de diferentes mecanismos de Manejo
Integrado de Plagas y Enfermedades, sobre todo mediante la utilización
de controladores biológicos, elemento de vital importancia para
garantizar producciones de calidad.
Se impone entonces destacar que todos los logros anteriormente
planteados, han sido posibles en gran medida, por contar con la fuerza
de trabajo adecuada para poner en prácticas ideas novedosas. Recurso
este que han logrado estabilizar gracias a las políticas de estimulación
de la propiedad que ha llevado a la práctica una junta directiva que
también muestra conocimientos sólidos y capacidad creativa para poner en
marcha proyectos de desarrollo empresarial exitosos.
4.2- Marco Institucional. ¿Incentivo o freno al desarrollo?
Si bien es cierto que los logros alcanzados por esta cooperativa son
impresionantes en relación a los resultados que muestran sus similares,
cabe destacar que ese camino no ha estado exento de obstáculos. Si
hacemos un análisis del caso desde la perspectiva 2 estudiada, este caso
viene a demostrar como el entramado institucional puede potenciar o
frenar el desarrollo, pues incide en la puesta en práctica de las nuevas
ideas que se generen.
Con el estudio realizado, se evidenció que, en lo concerniente al marco
regulatorio, no siempre las relaciones entre la empresa estatal
responsabilizada con la atención a la base productiva y la propia UBPC
fluyen de manera armónica, ora por las conocidas limitaciones materiales
que condicionan de manera general la logística de la producción
agropecuaria, ora por la prevalencia de mecanismos y restricciones de
índole administrativa que entorpecen el normal desempeño de las
relaciones de producción.
Lo primero se manifiesta de manera más visible en el caso de la oferta
de insumos asociados a la producción, donde está establecida la
capacidad de compra en CUC en proporción a las ventas al Estado. Sin
embargo, según testimonios de los administradores y miembros de las
UBPC, nunca se llega a tal oferta, reduciéndose tan sólo a 2 ó 3
renglones en la mayor parte de los casos, incluso con muy mala calidad.
Como ejemplo de lo segundo, pueden citarse los vínculos entre la UBPC y
los suministradores o proveedores de recursos para la producción fuera
del sistema del MINAG, para lo cual se impone la intermediación de la
empresa que la atiende, ya que a la UBPC no le es dable acceder
directamente a estos, aun disponiendo de fondos financieros suficientes.
Este mecanismo en no pocas ocasiones dificulta el acceso a los recursos,
por cuanto la gestión de intermediación de la empresa, que a veces sólo
se limita a endosar cheques, por las que percibe un 5% del valor de la
transacción, tiene el inconveniente de que si la empresa tiene adeudos
con el proveedor no imputables a la UBPC, este no ejecuta la entrega del
recurso demandado hasta que esta no sea saldada.
Las relaciones con Acopio también presentan en ocasiones dificultades,
reflejándose incumplimientos por parte de las empresas comercializadoras
en la recepción de las producciones contratadas debido a problemas de
transportación, envases, saturación de los mercados, etc., las cuales
ocasionan perdidas de productos y financieras a las UBPC, al carecer
estas últimas del grado de libertad necesario para realizar estas
producciones en otros destinos comerciales.
Estas situaciones derivan en un problema estructural que precisa de una
definición organizacional. Aunque el Reglamento General vigente para las
UBPC del sistema del MINAG les otorga facultades y prerrogativas
legales, que las equiparan en autonomía con las empresas en
perfeccionamiento, su reconocimiento por las instituciones y entidades,
aún le sitúan en una dualidad estructural que oscila entre la empresa
agropecuaria estatal de la cual emergieron o fueron adscritas
posteriormente, y la cooperativa como entidad empresarial de nuevo tipo.
El reconocimiento de la UBPC como un nuevo tipo de empresa social de
propiedad cooperativa podría constituir un paso importante en la
consecución de la autonomía que se le adjudica por los cuatro principios
básicos del Buró Político y ratifica en el Reglamento aprobado.
También es necesario propiciar la estructuración de sinergias a
escala local entre las diferentes entidades productoras, que no sólo den
solución a la absorción de los excedentes, sino que posibiliten una
mayor agregación de valor a las producciones, permitan aumentar la
oferta de empleo, tanto al interior de las UBPC como en el territorio y
muy en especial contribuyan al incremento del autoabastecimiento
alimentario municipal, esto último como una vía para lograr ir
independizando aquellos territorios con mas potencial productivo del
sistema de abastecimiento nacional, en gran medida dependiente de las
importaciones.
Ello supone el fortalecimiento de los nexos institucionales entre las
delegaciones municipales de la agricultura de reciente creación con los
gobiernos de los territorios, los cuales deberán asumir nuevos roles con
relación al sector agropecuario. La integración de cadenas productivas
agro-industriales a escala local se presenta como una vía compatible con
el nuevo escenario del sector agropecuario y más asequible a las
condiciones operacionales de la economía nacional en el presente.
Este problema estructural vinculado al creciente envejecimiento de la
población, que no sólo se circunscribe al segmento de las UBPC, sino que
se manifiesta a escala nacional, reclama una especial atención en el
caso específico del sector agropecuario, donde se hace imprescindible
implementar políticas de incentivación económica y material, incluyendo
los aspectos sociales, que reduzcan las brechas entre la agricultura y
otros sectores económicos, permitiendo alcanzar el objetivo estratégico
de “ sembrar al hombre y a la mujer” como premisa para el ulterior
crecimiento de la producción.
El sentido de pertenencia no puede concebirse como una consigna, sino
como el resultado de una mejora creciente del nivel de vida de los
cooperativistas y trabajadores agropecuarios, sólo alcanzable mediante
políticas efectivas que promuevan la elevación de la autoestima y la
satisfacción creciente de las necesidades económicas, sociales y
espirituales de los trabajadores.
Importante también resultan las relaciones con la comunidad que tributan
en primer lugar al desarrollo de la UBPC, a través de aportes
voluntarios que realiza la comunidad a las producciones y a su vez la
UBPC tributa al desarrollo de la comunidad.
Recibir apoyo de Institutos de Investigaciones para la introducción de
nuevas técnicas, así como el apoyo de ONG para la obtención de insumos
productivos, no cabe dudas que es un factor de peso a considerar.
Mantener buenas relaciones con la empresa constituye un elemento de suma
importancia. En este sentido es importante que la empresa se limite al
papel que le ha sido asignado en la legislación de las UBPC y respete su
autonomía, sin tratar de incidir sobre las decisiones de la misma.
El apoyo de los organismos externos, también es importante sobre todo en
el sentido de la capacitación, aquí juegan un papel determinante, el
Banco para la gestión de los créditos, la Empresa de Seguro para
asegurar las producciones contra desastres, Bufetes Colectivos para la
asesoría legal, etc.
La aplicación práctica del control estatal sobre las UBPC ha tenido
carácter controversial y complejo. Esas atribuciones de la empresa deben
ser similares a las que tiene la Dirección de Atención al Sector
Campesino (DASC) del Ministerio de la Agricultura con respecto a los
pequeños agricultores y CPA..
Entre las funciones de las DASC han estado las de planificar la
producción de los pequeños agricultores y CPA así como nominalizar los
recursos requeridos. Los suministros de insumos, prestación de servicios
técnicos y otros apoyos productivos quedaban en manos de empresas
especializadazas para el sector no estatal.
La práctica ha revelado que la noción de control estatal ha sido
interpretada y aplicada deformadamente, porque los viejos métodos de
dirección y organización de la agricultura prevalecientes en los noventa
se fijaron durante treinta años en la mente de los hombres como las
ideas dominantes; ni los trabajadores de base en las UBPC podrían actuar
de inmediato como dueños colectivos ni los dirigentes de diferentes
niveles de toda la agricultura se desprenderían de sus viciados estilos
de mando. Control estatal no es “ordeno y mando “ni indiferencia con
respecto a la UBPC, es ayudar a encauzar la actividad de esta
organización en función de los intereses sociales y de ese colectivo por
los derroteros y principios trazados por el Buró Político.
Sin embargo, en las nuevas condiciones, la empresa, organización
mercantil, que es objeto de control estatal, asumía esto último como
función con respecto a las UBPC. Es indudable que existen
contradicciones en el hecho de que la empresa actúe como vendedora de
insumos, otros medios materiales y servicios y que a la vez actúe como
institución de control estatal. No puede actuar como empresa y como
estado a la vez, y no puede competir con la UBPC por la obtención de los
recursos. En esa confusa dualidad de funciones ha estado presente una
parte de los frenos al desarrollo de la UBPC, ha estado escamoteada su
autonomía. Incluso, algunas UBPC aún no han tenido en sus asambleas
mensuales de trabajadores la presencia de un alto ejecutivo de las
empresas.
En la actualidad, la descapitalización de todas las instituciones del
sector agropecuario, empresariales y no empresariales y la pérdida de
muchos de sus cuadros altamente calificados habrían de obstaculizar la
ejecución de todas estas funciones a favor de las UBPC. Algunos cuadros
empresariales y ministeriales de nivel medio y superior de calificación
han estado carentes de experiencia en la nueva gerencia que se
introduciría en la agricultura, no sabían como vincular el hombre al
área ni como asociar el ingreso al resultado final de la producción, por
lo tanto no estaban en condiciones de enseñar algo en esa materia a las
nuevas cooperativas obreras.
El Reglamento General de las UBPC del ministerio de la agricultura
establece que “La Asamblea General de es el órgano superior de dirección
de la UBP Cooperativa, se integra con todos los miembros de ésta y
elegirá a su administrador y Junta de Administración por un término de
cinco años”.
Ella tiene las siguientes atribuciones.
Aprueba el reglamento interno de la organización; aprueba el ingreso o separación definitiva de los miembros; elige a los miembros que participaran en diferentes programas de superación; aprueba las diferentes modalidades de vinculación del hombre al área. sus ingresos y la reglamentación de los estímulos.
Establece la cuantía de los anticipos en correspondencia con su situación económico-productiva; conoce y aprueba el balance financiero y los programas de reducción de costos; conoce los resultados de las inspecciones y auditorias realizados a las UBPC y los planes de medidas para erradicar las deficiencias y violaciones encontradas.
Aprobar la utilización del fondo de reserva, cuidando establecer una cuantía mínima para las contingencias.
La UBPC, puede, entre otras facultades:
Vender en el Mercado Agropecuario Estatal los volúmenes y surtidos de las producciones de su línea fundamental, no comprometidas con las entidades acopiadoras y las otras entidades.
Intercambiar mediante compraventa con otras UBPC productos de su línea fundamental no contratados u otras producciones, necesarias para el autoabastecimiento.
Exigir el cumplimiento de los contratos firmados con las entidades acopiadoras, suministradores y de prestación de servicios, reclamando y demandando las afectaciones económicas sufridas.
Desarrollar otras producciones secundarias.
Las UBPC tienen muchas más atribuciones y prerrogativas que las
empresas en perfeccionamiento empresarial y su reglamento es comparable
con el de las CPA. Ellas son autenticas cooperativas obreras, deciden su
plan productivo, y sus miembros, al aportar su trabajo en colectivo se
apropian de igual forma del producto y de los ingresos obtenidos.
La Declaración Final del XI Encuentro Nacional de UBPC celebrado en
septiembre del 2006 en Bayamo reconoció sobre estos problemas lo
siguiente:
”.... Se sub-utiliza la estimulación moral y es muy débil el trabajo
político–ideológico.
Todos estos elementos explican en gran medida, más allá de los factores
materiales deficitarios existentes, la aún débil posición
económico-financiera de muchas UBPC y son las razones claves por las
cuales se utilizan mal los recursos materiales, financieros y laborales
disponibles.
La reestructuración de las UBPC y la remodelación de su funcionamiento
emergen como parte del necesario perfeccionamiento de esta organización,
a tono con el proceso de perfeccionamiento del sistema empresarial y a
los fines de que exprese lo más exactamente posible su contenido como
nuevo ente económico-social socialista bajo los principios del
cooperativismo.
Trátese a la UBPC como una verdadera empresa cooperativa, sitúese al
ubepecista en el lugar que le corresponde como sujeto de la producción y
de la dirección, ábrasele campo a la expresión plena de la
participación, elimínense todas las trabas existentes al funcionamiento
de estas entidades y se verá como se aprovecharán al máximo los
recursos, crecerá ininterrumpidamente la eficiencia económico-social, y
la UBPC se convertirá en lo que es por naturaleza: una gran fuerza
productiva y social en la construcción del socialismo.”
Por tanto, el solo hecho de crear las UBPC no habría de ser suficiente
para remontar la crisis en el sector agrícola.
4.3- Aprendizajes institucionales que se derivan del caso.
1. Contar con fuerza de trabajo calificada es una fortaleza innegable de eta cooperativa, y que eso se revierta en desarrollo para la unidad, ha sido la principal apuesta de este grupo de agricultores.
2. La capacitación continua de los individuos ha sido otro factor importante en el desarrollo de nuevas estrategias.
3. Los grados de libertad con que cuenta esta UBPC a diferencia de sus similares, han sido un factor importantísimo para el éxito a lograr.
4. La introducción de tecnologías contribuye indudablemente a la obtención de resultados económicos favorables, que en nuestro caso, significan a la vez contribuir al desarrollo social de la comunidad en la que se encuentra enmarcada, por ser fuente fundamental de productos alimenticios.
5. No poder operar cuenta bancaria ha constituido un freno tanto para invertir en nuevas tecnologías como para recibir financiamiento de organismos internacionales.
6. La mala interpretación del papel que debe jugar la empresa estatal en el control a la cooperativa ha provocado intromisiones innecesarias, que en definitiva, han interferido en la adecuada implementación de nuevas iniciativas.
7. La intervención directa del MINAG no es necesaria, salvo que la capacidad gerencial e innovativa de los cooperativistas así lo requiera.
8. Con el respaldo de políticas institucionales, se pueden desarrollar numerosas iniciativas que contribuyan, tanto al buen desempeño de la cooperativa como a la influencia directa de estos resultados sobre la comunidad.
9. De ahí que mantener estrechos vínculos con la comunidad es un elemento a desarrollar por todas las entidades cooperativas.
4.4- Recomendaciones
Después de realizado el estudio pudimos determinar algunos elementos que deben ser tomados en cuenta para la puesta en práctica de iniciativas en otras cooperativas.
1. En primera instancia, se debe contar con políticas de captación de fuerza de trabajo calificada para el trabajo en las cooperativas, que para el contexto actual de la economía cubana deben estar marcadas por fuertes incentivos económicos.
2. Mantener una capacitación constante de esta fuerza de trabajo, de forma teórico-práctica, siendo este el eslabón fundamental para llevar a cabo prácticas innovativas que generen eficientes resultados económicos.
3. La estabilidad de la fuerza de la fuerza de trabajo -y de sus cuadros- es imprescindible para mantener una planificación adecuada dentro de la entidad que se revierta en sus resultados finales.
4. Entender las UBPC, como verdaderas cooperativas y permitirles desarrollar iniciativas que fomenten el sentido de pertenencia de sus socios, se convierte en un elemento esencial para el buen desempeño de estas unidades de producción.
5. Desarrollar a lo interno de estas unidades, estrategias de desarrollo coherentes con los niveles de conocimiento y de desarrollo tecnológico de que disponen.
5.- Bibliografía
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Fernández, P, Cruz, J y Arteaga, C. (2007): Cuatro experiencias exitosas en UBPC. Formato Digital.
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Núñez, J y F. Figaredo (s/f): CTS en contexto: la construcción social de una tradición académica. Formato Digital.
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UNESCO-ICSU (1999): “Declaración sobre la Ciencia y el Uso del saber científico.” En Declaración de Budapest. Conferencia Mundial sobre la ciencia para el siglo XXI: Un nuevo compromiso. Julio 1999. Formato Digital.