La gestión tecnológica en las empresas venezolanas

Autor: Ing. Carlos Mora Vanegas

Otros conceptos de administración

28-08-2009

El mundo físico solo es el espejo de una inteligencia más profunda.

Una de las grandes debilidades que afronta Venezuela en sus relaciones comerciales, es que carece de empresas que han desarrollado su tecnología, aspecto que se le ha dado muy poca importancia, haciendo que el país mantenga una dependencia tecnológica con los países de avanzada que la proporcionan.

Justamente, ante esta realidad, se ha comentado, no hay que olvidar que el espacio tecnológico se revela como un dinámico proceso de marcha irreversible, porque en la medida que va evolucionando la tecnología, pueden cambiarse factores críticos para el éxito propio de cualquier empresa, sin importar su magnitud y su actividad económica principal; el impacto tecnológico puede hasta llegar a alterar la naturaleza de la competencia y las ventajas competitivas ya establecidas.

Hoy por hoy, se debe tomar muy en cuenta lo que representa el alcance, repercusiones de una buena gestión tecnológica, lo que le favorece a aquellos países que se han preocupado por ello.

De ahí, que no debe sorprendernos, que se haga énfasis en definir todos aquellos procesos de producción con sus respectivos índices que garanticen resultados favorables, prestándole mucha atención a la tecnología que se utiliza, su mejora continua, mantenimiento, ciclo de vida, destreza, capacitación, habilidades de los técnicos, operarios, así, como todo lo concerniente a la ergonomía que conlleve a una productividad óptima.

A todo ello se agrega además, el hacer énfasis en proporcionar los conocimientos y su aplicabilidad en todo lo relacionado al aseguramiento de la calidad, las normativas nacionales e internacionales de calidad, capacitando a su personal en función de ello, y garantizando la necesidad de alcanzar una calidad de acuerdo a los requerimientos competitivos que presentan las empresas en los actuales escenarios.

Se debe capacitar al especialista, propiciándoles herramientas, métodos que permitan una mejor integración del individuo con la máquina, conllevando a que los operarios, técnicos, propicien su creatividad, innovación en todo aquello que se manifieste en mejora continua, que genere todas la correcciones necesarias que evitan que la calidad se de, por ejemplo, el logro de la desaparición de cero defectos, cola de espera, costos de operación, es decir, considerar las propuestas que garantice, además de la calidad, productividad.

No se debe descuidar , que ante la realidad dinámica de los mercados, los efectos de la competitividad, el rol de la globalización, las empresas venezolanas deben estar preparadas para enfrentarlos, contar con una buena tecnología, gerentes visionarios que sepan gerenciar el alcance los beneficios que generar el tener una tecnología adecuada de acuerdo a los productos que se ofrecen . Estar atento en el desarrollo tecnológico, en que ello representa y la garantía y alcance de una buena productividad.

Concretamente, es importante que la gestión tecnológica en las pequeñas empresas venezolanas no sólo debería tomar en cuenta la utilización de la capacidad tecnológica existente, sino que debe otorgar la atención al desarrollo de aquellas capacidades focales en las cuales se consideren se tengan fallas, y por ende, se estimen necesarias atenderlas de la forma más adecuada y con los requerimientos tecnológicos correspondientes.

Se puede afirmar, por tanto, como nos los recuerda Gabriela Toro, que la gestión tecnológica constituye una función sustentadora del proceso de aprendizaje para cualquier empresa, sea esta pequeña, mediana o grande; siempre y cuando utilice la información proveniente del entorno para ponderar sus capacidades y alcanzar sus metas.

Considérese, que la tecnología se emplea en aplicaciones en las que no compite con productos existentes, normalmente, se utiliza para que proporcione ventajas sin crear controversias.

Además, la tecnología se maneja en la sustitución de métodos de trabajo para fomentar valor para el cliente; comúnmente esta fase tecnológica ocasiona grandes cambios sociales.

Considerar también, la fase de la tecnología como un modo en verdad innovador, que proporciona bienes y servicios novedosos para resolver problemas que antes no tenían solución para satisfacer las necesidades inatendidas.

Por supuesto las empresas venezolanas, especialmente la pymes ante esta realidad e importancia de la gestión tecnológica, se debe tener en cuenta la debilidad , como el que las empresas no cuentan con los recursos económicos para adquirir tecnología de punta como China, Japón, Estados Unidos.

Las empresas deberían firmar acuerdos de cooperación tecnológica en los cuales participe Venezuela con países como China. Aspecto que afortunadamente el actual gobierno lo ha vislumbrado y ha dado paso a nuevas aperturas de convenios en donde los paquetes tecnológicos son importantes.

Se ha demostrado, que solamente aquellas empresas que se han preparado para competir y le han prestado la atención necesaria al desarrollo tecnológico puede desempeñar un rol significativo en su operatividad, participación en los mercados a conquistar, incursionar.

Definitivamente, disponer de capacidad tecnológica es disponer de conocimientos e informaciones mediante las cuales la empresa puede hacer un uso óptimo de su capacidad de producción, así como transformarla y reemplazarla. Sobre la base de esta distinción puede afirmarse que, por lo general, las empresas venezolanas adquirieron capacidad de producción, pero no capacidad tecnológica.

¿Te gustó? Compártelo con tu mundo

Ing. Carlos Mora Vanegas

El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)

cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve

camv12arrobahotmail.com

Compartir ideas impulsa el desarrollo

Difunde las tuyas entre miles de latinoamericanos que visitan GestioPolis a diario

¿Qué hay de nuevo?

Lo que se está compartiendo

Otros artículos que te van a interesar

Explora todas las publicaciones por tema

Presupuestos Empleo, contratación y despido Liderazgo Costos Tecnología e internet Responsabilidad Social Empresarial Economía pública Formación y capacitación Estrategia y dirección estratégica Inteligencia emocional Compensación y salarios Gestión del talento Auditoria y control interno Autoayuda y superación personal Evaluación de proyectos y economía matemática Herramientas para emprendedores Gestión por competencias Economía política Pensamiento económico Ventas y administración de ventas Posicionamiento y marcas Contabilidad Negociación Canales de distribución y administración logística Gestión de la calidad Motivación e incentivación Estados financieros Microeconomía Comunicación organizacional Gestión financiera Producción, procesos y operaciones Competitividad Marketing estratégico SIM e Investigación de mercados Marketing directo y en línea Análisis, descripción y diseño de puestos Teoría de la organización Análisis financiero Entorno financiero y los mercados Comercio internacional Gestión del conocimiento Publicidad, promoción y Relaciones Públicas Estrategia de productos y servicios Pequeñas y Medianas Empresas PyMEs Tipos de mercado y su comportamiento Plan de negocios Macroeconomía Gestión del cambio Espíritu emprendedor Globalización e integración internacional Fundamentos de economía Innovación y creatividad Instrumentos, inversiones, riesgo y financiamiento Clima laboral Mejores prácticas Gestión ambiental y sostenibilidad Satisfacción y servicio al cliente Trabajo en equipo Reclutamiento y selección Matemáticas financieras Política económica

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas" George Bernard Shaw

Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.