Gestión ambiental en empresas

Autor: Sixto AROTOMA

Gestión ambiental y sostenibilidad

21-07-2008

Descargar Original

La dilapidación de los recursos naturales y creciente deterioro del medio ambiente, el cambio climático, la destrucción de la capa de ozono, las lluvias ácidas, la contaminación atmosférica transfronteriza, la pérdida de la biodiversidad y la pérdida de la diversidad cultural son los temas de mayor relevancia en la gestión medioambiental de las empresas y de los gobiernos.

Las lluvias ácidas (NOx y SOx), el cambio climático (CO2, CFC, CH4, O3 y NO2) y la destrucción de la capa de ozono (CFC, clorofluorocarbonados) generan el cambio ambiental global que amenaza con destruir el planeta tierra; hogar de la humanidad: el hombre estaría destruyendo su propio hogar.

Perú es uno de los países con mayor diversidad ecológica en el mundo, ecología que estamos contaminando con los gases contaminantes. Los gases contaminantes y de efecto invernadero más comunes son el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O ), perfluoro carbonados (CxFx), hidrofluorocarbonados (HFCs) y el hexafluoruro de azufre (SF6).

Obviamente, la contaminación afecta el suelo, el agua y el aire.
Perú; país dotado de un extenso y variado territorio con una enorme cantidad de recursos naturales es rico en diversidad ecológica además de su diversidad cultural; activos valiosos de la nación peruana que estamos obligados a preservarla y desarrollarla. Sin embargo, estos recursos no han sido usados para desarrollar una economía sostenible y diversa. Históricamente, siempre tuvimos un patrón según el cual un determinado recurso desencadena un auge económico que es rápidamente seguido por la reducción de los recursos y el colapso: guano de las islas (1850-1870); salitre (1860-1870); el caucho (1980-1910); la anchoveta (1960-1970); el sector agroindustrial (1890-1969), hasta la reforma agraria de 1969 que redistribuyó la propiedad de la tierra que destruyó la agroindustria. Las actividades mineras permanecieron como el pilar de la economía nacional desde la colonia hasta la fecha no exenta de problemas como el caso de la reducción de la producción a fines del siglo dieciocho o la caída de los precios en otros casos.

Los retos ambientales para Perú son reducir la frecuencia de males transmitidos por el agua, enfermedades causadas por la contaminación atmosférica urbana y minimizar la vulnerabilidad a los desastres naturales. Estas categorías de daños al medio ambiente tienen un costo económico del 3,9% del PBI.

Los impactos en la salud ambiental a menudo tienen repercusiones más severas para los más pobres que para los que no los son; así como que los impactos y desastres naturales pueden generar pérdidas de ingresos o de bienes más perjudicial para los más pobres. Así; la degradación ambiental constituye una barrera creciente para reducir la desigualdad en la sociedad; a mayor degradación, mayor desigualdad social en la nación.

La contaminación atmosférica urbana tiene severos y negativos impactos en los ingresos de los más pobres; alcanzan el 75% y 300% de impacto negativo en los pobres que en los que no lo son; al igual que las enfermedades transmitidas por el agua no tratada o contaminada son más altos para los más pobres.

SOSTENENIBILIDAD Y RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

El desarrollo regional y lucha contra la pobreza dependen del grado de competitividad de las empresas regionales. La sostenibilidad o precariedad de las acciones de gerencia así como la gestión y dirección empresarial, sea en el ámbito público o privado, dependen de la eficiencia y eficacia de de las prácticas de un buen gobierno corporativo y de las responsabilidades sociales empresariales desarrolladas en la organización (empresa o burocracia). Es decir; el desarrollo de una visión de la sostenibilidad empresarial depende de las prácticas de un buen gobierno corporativo y de la responsabilidad social empresarial.

Allende, en décadas pasadas; la responsabilidad social de la empresa podía medirse en el nivel de su rentabilidad así como en la generación del empleo. Hoy y, mucho más en el futuro, la responsabilidad social de la empresa se miden y medirá en sus prácticas de buen gobierno corporativo y en la sostenibilidad, ambos aspectos ligados a la lucha contra la pobreza.

Que una empresa tenga garantizada una sostenibilidad en el tiempo supone: 1) contar con personas competentes, hábiles y eficientes en sus responsabilidades y puestos (desterrando el departamentalismo y funcionalismo); 2) logística eficaz e inteligente; 3) procesos operativos simples, ágiles y flexibles (eliminando reglamentos y manuales formales, rígidos, ampulosos y obsoletos); 4) marketing estratégico y operativo innovadoras y creativas (máxima atención y satisfacción a las demandas y necesidades del usuario y público); 5) gestión ágil, responsable e innovador de las finanzas corporativas (el desarrollo del mercado de capitales y alta volatilidad exigen mayor agilidad); 6) estructuras y modelos organizacionales flexibles, inteligentes y ágiles (comportamiento y desarrollo organizacional innovadores); 7) inversión en capital humano privilegiando el desarrollo del personal por competencias y por resultados; 8) inversión en educación competitiva; entre otros. No obstante, esto no basta para garantizar la sostenibilidad de la empresa. Aquello es importante desde la perspectiva endógena pero aún falta incorporar variables exógenas que permitan integrar el contexto micro y macro ambiental a la dirección y gestión. Es decir; incorporar las prácticas del buen gobierno corporativo y la responsabilidad social empresarial en nuestras empresas así como en nuestras organizaciones. ¿Cuáles son aquellas prácticas del buen gobierno corporativo? ¿Cuál la responsabilidad social? ¿Cómo aportan o pueden aportar a la lucha contra la pobreza?

Prácticas del buen gobierno corporativo. Sistema por el cual las empresas son dirigidas y controladas además de armonizar diversos intereses que en ella confluyen que a su vez sean capaces de generar valor.

Por un lado están la confianza de los inversionistas y/o accionistas (shareholders) y sus expectativas en el capital invertido y; por otro lado están los intereses y expectativas de cada uno de los distintos grupos de interés (stakeholders) entre los que destacan: los trabajadores, los proveedores, acreedores, bonistas, clientes, la sociedad, el Estado, entre otros.

Un buen gobierno corporativo no sólo cubre las expectativas de tales (shareholders y stakeholders) grupos de interés y las armoniza sino que crea valor a partir del aporte e interés de cada uno de ellos lo que supone diseñar estructuras, políticas y practicas que velen por el respeto de los derechos de todos los accionistas sin distinción, sean estos grandes o pequeños, nacionales o extranjeros, contralores o no contralores, informados o no informados; además de velar por la transparencia, veracidad y oportunidad de la información de la empresa que garantizan el desarrollo de una imagen corporativa positiva.

Responsabilidad social empresarial. Cultura empresarial que incorpore las expectativas e intereses de los stakeholders además de incluir los aspectos de ecología y de medio ambiente.
Si una empresa no practica un buen gobierno corporativo y de responsabilidad social expone su reputación y pone en grave riesgo la confianza de sus accionistas, trabajadores, clientes y de la sociedad en general que en nada aportan a la imagen corporativa positiva.

Antes que una redistribución desde el Estado, en nuestros pueblos, hace falta desarrollar la distribución primaria, esto es, la que ocurre como resultado directo de la actividad productiva privada a partir del logro de las expectativas e intereses de los shareholders y stakeholders.

Obviamente; para ello necesitamos incrementar la productividad y competitividad de nuestras empresas y que ésta sea reflejada, por buen gobierno y responsabilidad social, en mayores remuneraciones para los propietarios de los factores y en impactos positivos para los demás grupos de interés; fenómeno que ahora aún no ocurre de ahí el malestar en la población expresada en reclamos y protestas.

La lucha contra la pobreza pasa por generar riqueza para el que necesitamos poner en valor todos nuestros recursos y activos: suelos, tierras, aguas, bosques, praderas, camélidos, productos alto andinos y nativos, productos exóticos de la selva, arte, cultura, monumentos arqueológicos, entre otros activos a partir de una gestión empresarial individual, asociativa o de gestión empresarial comunal. Es decir, mayor inversión; pequeña o grande, pública o privada, nacional o extranjera. Comercio, inversión y desarrollo, basada en una competitividad sistémica, son la rueda y el círculo virtuoso para la lucha contra la pobreza; para el que son activos importantes la paz y la seguridad ciudadanas, sin ellas no será posible la inversión y el desarrollo. No existe otro camino. No son el mercantilismo de derecha o de izquierda la alternativa.

Mientras sindicatos y otros sectores de la población tengan cifradas sus expectativas en un Estado sobredimensionado, ineficiente, endeudado, oneroso y sometido a presiones poderosas poco o nada podrá lograrse en el camino redistributivo. No se trata de redistribuir pobreza. No obstante; es legítima una exigencia por mayor inversión pública en infraestructura, educación y en salud; así como exigir mayor voluntad política pro agro y a favor de la pequeña y microempresa que promuevan mayor competitividad microeconómica y desarrollo regional, pero sin violencia.

Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento.  Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior

¿Te gustó? Compártelo con tu mundo

Sixto AROTOMA

Compartir ideas impulsa el desarrollo

Difunde las tuyas entre miles de latinoamericanos que visitan GestioPolis a diario

¿Qué hay de nuevo?

Lo que se está compartiendo

Otros artículos que te van a interesar

Explora todas las publicaciones por tema

Presupuestos Empleo, contratación y despido Liderazgo Costos Tecnología e internet Responsabilidad Social Empresarial Economía pública Formación y capacitación Estrategia y dirección estratégica Inteligencia emocional Compensación y salarios Gestión del talento Auditoria y control interno Autoayuda y superación personal Evaluación de proyectos y economía matemática Herramientas para emprendedores Gestión por competencias Economía política Pensamiento económico Ventas y administración de ventas Posicionamiento y marcas Contabilidad Negociación Canales de distribución y administración logística Gestión de la calidad Motivación e incentivación Estados financieros Microeconomía Comunicación organizacional Gestión financiera Producción, procesos y operaciones Competitividad Marketing estratégico SIM e Investigación de mercados Marketing directo y en línea Análisis, descripción y diseño de puestos Teoría de la organización Análisis financiero Entorno financiero y los mercados Comercio internacional Gestión del conocimiento Publicidad, promoción y Relaciones Públicas Estrategia de productos y servicios Pequeñas y Medianas Empresas PyMEs Tipos de mercado y su comportamiento Plan de negocios Macroeconomía Gestión del cambio Espíritu emprendedor Globalización e integración internacional Fundamentos de economía Innovación y creatividad Instrumentos, inversiones, riesgo y financiamiento Clima laboral Mejores prácticas Gestión ambiental y sostenibilidad Satisfacción y servicio al cliente Trabajo en equipo Reclutamiento y selección Matemáticas financieras Política económica

"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas" George Bernard Shaw

Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.