Si contesta afirmativamente a estas preguntas, entonces tiene usted
una idea clara de qué es una visión y cuenta con experiencia en su
formación. También sabe cuán poderosa es la visión para motivar su
conducta y modelar su destino.
Los mismos conceptos son válidos para su papel como líder de individuos
unidos para un objetivo común. La visión de un líder inspira acción y
contribuye a modelar el futuro. La visión siempre se ocupa del futuro.
De hecho, es el punto donde comienza el futuro, ya que expresa aquello
que usted y los que comparten la visión se esforzarán por crear. Dado
que la mayoría de las personas no dedica el debido tiempo para pensar
sistemáticamente sobre el futuro, aquellos que si lo hacen tienen un
poder inusual para modelarlo.
Basta un breve recorrido por la historia para ver el comportamiento de
algunos visionarios, como:
Donde no hay visión, el pueblo sucumbe. (del Antiguo Testamento)
Si usted no sabe hacia donde va, ningún camino podrá llevarlo. (David
Campbell)
¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de seguir desde aquí?
Eso depende en buena medida del lugar a dónde quiera ir, dijo el gato.
No me importa mucho adonde, dijo Alicia.
Entonces no importa por dónde vayas, dijo el gato.
(Lewis Carrol, Alicia en el País de las Maravillas)
La visión sin acción es una fantasía inalcanzable. La acción sin visión
es una actividad azarosa. La visión y la acción juntas pueden cambiar el
mundo. (Joel Barker)
Si usted no sabe hacia donde va, está obligado a terminar en alguna otra
parte. (Yogi Berra)
Una visión es sólo una idea o una imagen de un futuro más deseable para
la organización, pero la visión óptima es una idea con tanta energía que
pone en movimiento los talentos y recursos de la organización.
En otras palabras, la visión es la señal del progreso, indica la
dirección y el sentido a todo aquel que necesite entender qué es la
organización y hacia dónde se encamina, con un futuro deseable, realista
y atractivo para los integrantes de la organización.
En general, la visión resulta de equilibrar dos grupos de fuerzas que
pujan por definir el destino de la empresa. Por un lado tenemos la
búsqueda de resultados tangibles (beneficios, participación de mercado,
etc.), propios del corto plazo y que básicamente resumen la ecuación de
sueldos bajos y precios altos como manera simplificada de maximizar la
ganancia, siendo este un objetivo excluyente. Obviamente esta visión
deja mal posicionada a la empresa ante los clientes y el propio
personal. Por el otro lado tenemos la visión que se vincula con el largo
plazo y que privilegia la calidad de las relaciones con la gente
(clientes, personal, etc.) y hacia ellos van dirigidas todas las
acciones.
Entonces, resulta claro entender que la visión es un macro-objetivo. La
visión trata de definir dónde quiero ver a mi organización en el futuro
cercano. La visión es la capacidad de ver más allá en el tiempo y en el
espacio, se formula para ser comunicada a toda la organización e
integrar a la gente en pensamiento y acción, de manera que su contenido
forme parte de la cultura organizacional.
Kennedy dijo: en 10 años hay que poner un hombre en la luna, faltando
tres meses se logró el objetivo. Se dice que después de este
acontecimiento, la productividad de la NASA bajó considerablemente.
ALGUNAS DEFINICIONES
Existen muchas definiciones sobre la Visión, a continuación se
explicitan algunas que facilitarán la comprensión del concepto:
Es la visualización de una situación futura y deseable, que se aspira a
lograr en un horizonte más bien lejano, aunque no necesariamente esté
claro el camino para ello.
Es lo que quisiéramos que fuera la empresa en el futuro.
Es una expresión de optimismo.
Es una orientación y una dirección, más que un lugar a dónde llegar.
Es una expresión de deseo y de idealismo.
Ejemplos de declaración de visión:
Nuestro negocio es la felicidad. (Club Med)
Damas y caballeros que atienden a damas y caballeros. (Ritz Carlton)
Crear un lugar en el que todos podamos ser chicos. (Disney)
Clientes para toda la vida. (British Airways)
Crear aviones que nos permitirían sentirnos orgullosos de que nuestras
familias viajen en ellos. (Boeing)
El optimismo es fundamental, no sólo para crear la visión, sino para
desarrollarla en la organización. La visión implica elegir un futuro que
no es conocido ni medible. Es una elección vulnerable porque si nos
preguntan cómo llegaremos al futuro, es muy probable que no tengamos una
respuesta sólida y elaborada. Por ello, formular y explicitar la visión
requiere de valor y fuertes convicciones, porque estamos poniendo la
supervivencia de la organización en nuestras manos.
RASGOS FUNDAMENTALES DE LA VISIÓN
Expresa, de manera implícita, nuestro desacuerdo o disconformidad con el
presente, con lo que hoy existe.
Expone el futuro que queremos para nosotros, abriendo la posibilidad de
que surjan visiones diferentes a la nuestra.
No exige actuar en forma coherente con ella, porque una vez articulada y
comunicada, es un punto de referencia para que nuestras acciones sean
evaluadas, lo que no siempre es fácil.
CARÁCTER DE LA VISIÓN
La visión debe desenvolverse dentro de un mercado específico, y por esta
razón debe ser exigente y fundamentalmente “estratégica”. El elemento
estratégico de la visión significa que la misma debe estar enfocada
hacia el cliente. Debe expresar como contribuimos con la MISIÓN de la
empresa u organización. La exigencia guarda relación con el objetivo de
empresa excelente que plantea la visión, a fin de que resulte desafiante
y motivante. Tener en cuenta que la visión nos pone en funcionamiento y
nos da algo por lo cual estamos dispuestos a arriesgarnos, porque
expresa nuestros valores e intereses.
DESARROLLO DE LA VISIÓN
Las empresas que disfrutan del éxito duradero, tienen valores centrales
y un propósito que se mantienen fijos mientras que las estrategias y las
prácticas comerciales se van adaptando indefinidamente a un mundo en
permanente cambio. Existen diferencias sustanciales entre lo que nunca
debe cambiarse y lo que está sujeto a modificaciones y adecuaciones
permanentes. Estas diferencias guardan relación con la capacidad
necesaria para el desarrollo de la visión de la empresa.
La visión nos brinda una guía sobre cuál es el núcleo central que debe
preservarse y cuáles son los aspectos expuestos al cambio. En tal
sentido, la visión se sustenta en dos pilares fundamentales: la
ideología central y un futuro imaginado.
La ideología central define todo aquello que defendemos y la razón de
nuestra existencia. Le da a la organización una identidad coherente que
va más allá de los ciclos de vida de los productos o del mercado, de los
avances tecnológicos, las modas del management o de los líderes
individuales. Las empresas deben comprender que aún más importante que
responder hacia dónde vamos es saber quiénes somos.
Esta idea central estará sustentada en los valores centrales, definidos
como el sistema de doctrinas o principios rectores en los que se
sustenta luego la razón de ser de la empresa.
Los valores centrales son los principios esenciales y perdurables de la
organización, de naturaleza atemporal y sin necesidad de una
justificación externa a la empresa, ya que tienen un valor y una
importancia intrínsecos para quienes forman parte de la organización.
Responden a las íntimas convicciones de los líderes. Se definen como
principios casi religiosos que guían a los integrantes de la
organización, al punto que deseen permanecer en la organización más allá
de sus conveniencias personales.
Los valores deberán ser compartidos por todos los miembros de la
organización, y es deseable y conveniente que se obligue a abandonarla a
quienes no los compartan. En general, las empresas visionarias poseen
pocos valores centrales, normalmente alrededor de cinco.
Para encontrar los valores centrales de la organización es necesaria la
más absoluta sinceridad de quienes participan en la formulación de la
visión. Una vez preparado el listado de los valores fundamentales, es
necesario preguntarse para cada uno de ellos: ¿si las circunstancias
cambiaran y nos perjudicáramos por defender ese valor central,
seguiríamos sustentándolo?. Si no se puede responder a esta cuestión con
absoluta sinceridad, entonces no se trata de un valor central y se
deberá dejar de considerarlo. Es bueno que estas preguntas sean
respondidas por aquellas personas de la organización que se destaquen
por su desempeño, dedicación y sean considerados como fieles
representantes de la misma.
Ahora bien, la ideología central de la empresa no se crea ni se
determina, se descubre mirando la organización hacia adentro. Es
necesario explorar y descubrir aquellos valores que defendemos con
pasión y autenticidad.
Los valores centrales deben ser expuestos y comunicados a todos los
integrantes de la organización, ya que son la fuente de inspiración de
nuestros actos.
La ideología central se complementa con el futuro imaginado que queremos
lograr y crear, para lo cual necesitamos cambios y progresos
significativos. Este segundo pilar de la visión, considerado esencial
por muchos autores, está integrado por una meta audaz para un horizonte
que va de los 10 a los 30 años. Es en este concepto que la definición de
la visión se entrelaza fuertemente con la misión. El futuro imaginado de
la organización sirve en este caso como punto focal unificador del
esfuerzo y actúa como catalizador del espíritu de equipo.
La descripción vívida, atrapante y específica de cómo se alcanzará el
futuro imaginado, logra traducir la visión de palabras a imágenes.
ALGUNAS SUGERENCIAS PARA CREAR LA VISIÓN
- Olvídese de ser el primero: el deseo de ser el primero, la fama o el
reconocimiento no pertenecen al concepto de visión. La visión es lo que
queremos ofrecerle a nuestros clientes y a cada persona que se relaciona
con nosotros. Nos comprometemos con eso porque creemos que vale la pena:
es ese el motivo por el cual lo hacemos.
- No sea práctico: vivimos en una cultura definitivamente práctica,
donde nos han enseñado a fijar objetivos específicos y medibles y a
establecer un plan de trabajo concreto. Esta necesidad de ser práctico
atenta contra la creación de la visión. Porque la visión expresa la
parte idealista de nuestra naturaleza, es un futuro deseable que no
viene solamente de la razón.
- Si su visión parece utópica o empalagosa, usted está en el camino
correcto: una visión es la expresión de deseo y de idealismo:
sobresimplifica la realidad y partede la base de que cualquier propósito
es posible. Ocurre que nos cuesta tomar una posición inocente en un
mundo duro, complicado y pragmático. La vulnerabilidad que sentimos ante
esta situación es porque nos estamos moviendo contra una cultura
intentando crear otra, y esto es lo que hace de una visión, un acto
positivo y político.
Cedido por: Estr@tegia Magazine
Consultoría en Marketing, Recursos Humanos y Servicios en Informática - Capacitación Laboral y Empresarial
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |