Quizá, está al frente de un equipo interfuncional, cuyos miembros no
dependen directamente de usted, o tal vez sea responsable de un conjunto
de proveedores externos. O posiblemente tenga autoridad nominal, pero
sus empleados -apasionados vendedores muy jóvenes, por ejemplo-
respondan a sus directivas del mismo modo en que un gato responde a la
orden de "Acuéstate". En estos casos, impartir órdenes directas es parte
del problema, no de la solución.
Como dice Peter Drucker: "Hay que aprender a manejar situaciones en las
que no tenemos la autoridad total, en las que no somos controlados ni
controlamos". ¿Es posible? Varios estudiantes de liderazgo bosquejaron
algunos enfoques diseñados para manejar situaciones de este tipo. El
especialista en negociación de Harvard, Roger Fisher, y su colega Alan
Sharp, denominaron a este modelo "liderazgo lateral", o "liderar desde
el costado". Jay A. Conger, director del Instituto de Liderazgo de la
Escuela de Liderazgo de la Universidad de California del Sur, es
partidario del término "management mediante la persuasión", y señala que
la mayoría de los gerentes eficaces que observó durante la tareas de
investigación y consultoría, en realidad "preferían no impartir
directivas".
Estos son enfoques muy útiles para cualquiera, sea jefe o no:
Quién es usted
Todos estamos familiarizados con el líder innato, o carismático. Pero
quien aspira a convertirse en líder no necesita carisma, sino virtudes
como la dedicación al trabajo y la integridad. Según la percepción de
sus colegas, pregunta Conger, ¿usted siempre hizo lo que dijo que haría?
¿Piensan en usted como en "alguien que siempre dice la verdad y admite
sus errores"?. Estas características no lo convertirán en líder, pero,
si le faltan, seguramente lo eliminarán de la contienda.
Lo que usted sabe
Usted conoce bien la escena: la reunión llegó a un punto muerto, el
resultado es incierto y, de pronto, uno de los participantes presenta
hechos o perspectivas nuevas y significativas. ¡Bingo! Su intervención
se lleva los honores del día. A veces, quien aportó la información es
más inteligente o experimentado que los demás participantes. Pero, con
mucha frecuencia, sucede que ha "hecho los deberes" y sabe cosas que los
demás ignoran. Es raro que una persona que constantemente carece de
información sea reconocida como líder por un grupo.
Cómo interactúa con la gente
¿Suele decirle a la gente qué hacer? En este caso, si usted no está
realmente a cargo, las posibilidades de que consiga cooperación son
mínimas: sus colegas pueden rechazar sus instrucciones precisamente
porque no les gusta que alguien que no es su jefe les diga qué hacer.
Fisher y Sharp sugieren, en cambio, que usted formule preguntas para
recibir las opiniones de los demás, que ofrezca sus ideas como parte de
la solución y que haga algo que proporcione un modelo o indique qué le
gustaría que ocurriera. Si usted defiende una iniciativa de reducción de
costos, por ejemplo, investigue durante algún tiempo un ítem en
particular, y después proponga formas para reducirlo.
Aplicar las habilidades de liderazgo
Por supuesto, hay mucho más que decir sobre liderazgo, incluso sobre el
liderazgo lateral, que lo que encontramos en estos tres puntos
relacionados con los hábitos de conducta. Fisher y Sharp desarrollaron
un método muy útil, de cinco pasos, para aprender a ser un líder
lateral. Puede aplicarse a cualquier proyecto, equipo o reunión en la
cual usted participe.
1. Fijar metas
Las personas logran más cuando tienen un conjunto claro de objetivos.
Por lo tanto, como primera medida, un grupo debe poner por escrito
exactamente qué espera alcanzar. La persona que formula la pregunta
"¿Podemos comenzar aclarando cuáles son nuestras metas?", y que luego
asume el liderazgo en el debate y escribe esas metas es,
automáticamente, EL LIDER, cualquiera sea su posición.
2. Pensar sistemáticamente
En su próxima reunión, observe lo que sucede: habitualmente, los
participantes se sumergen en el tema que se está tratando y empiezan a
debatir sobre lo que debe hacerse. Los líderes eficaces, por el
contrario, aprenden a pensar sistemáticamente; es decir, se reúnen y
despliegan los datos necesarios, analizan las causas de la situación y
proponen acciones basadas en ese análisis. En un grupo, los líderes
ayudan a mantener a los participantes en foco, formulando las preguntas
adecuadas. ¿Contamos con la información necesaria para analizar esta
situación? ¿Podemos centrarnos en descifrar las causas del problema que
estamos tratando de solucionar?
3. Aprender de la experiencia sobre la marcha
A menudo, los equipos llevan adelante un proyecto y, a su término,
realizan una evaluación para saber qué aprendieron. Es más eficaz
aprender a medida que se avanza, lo que significa que parte del trabajo
diario de un grupo es realizar breves revisiones de lo hecho hasta
entonces, para hacer las correcciones necesarias sobre la marcha. ¿Por
qué este proceso continuo es más eficaz que una revisión posterior?
Porque los datos están aún frescos en la mente de cada uno. Las
revisiones atraerán la atención de todos porque el grupo puede utilizar
las conclusiones para realizar los ajustes necesarios. También en este
caso, quien logre dirigir la atención del grupo hacia la revisión y el
aprendizaje desempeñará, de hecho, el papel de un líder.
4. Involucrar a otros
Un grupo de alto desempeño compromete el esfuerzo de cada integrante, y
los líderes eficaces encuentran la mayor adecuación entre los intereses
de los participantes y las actividades a realizar. Sugiera preparar una
lista de tareas y confrontarla con la opinión de los individuos o los
subgrupos. Si nadie quiere una tarea determinada, un ejercicio de "brainstorming"
puede hacer que resulte más interesante o desafiante. Ayude a que los
integrantes más tímidos del grupo participen, a fin de que todos se
sientan parte del proyecto.
5. Proporcionar feedback
Si usted no es el jefe, ¿qué tipo de realimentación puede brindar? El
reconocimiento siempre es valorado: "Me parece que has hecho un buen
trabajo". A veces, usted puede ayudar a mejorar el desempeño de alguien
a través del "coaching". Un coach eficaz hace muchas preguntas ("¿Cómo
siente que le fue en esta etapa del proyecto?") y reconoce que alguien
puede trabajar muy duro y, sin embargo, fracasar ("¿Qué fue lo que le
impidió llegar al éxito en su parte de la tarea?"). Un coach ofrece
pocas sugerencias para implementar mejoras, y es cauteloso al explicar
la observación y la lógica que hay detrás de cada una. Ha pasado mucho
tiempo desde aquellos días en que los gerentes ascendían a líderes
solamente porque ocupaban un cargo y no "hacían olas".
Actualmente, el liderazgo comienza desde el lugar que ocupamos. Tanto
usted, como su empresa, se beneficiarán.
Cedido por: Estr@tegia Magazine
Consultoría en Marketing, Recursos Humanos y Servicios en Informática - Capacitación Laboral y Empresarial
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