Sin embargo, en el mercado en general se lo ve escépticamente a este
sistema, que se pueda implementar efectivamente o que vaya a crear
realmente un beneficio a largo plazo a la empresa. Se cree que gran
parte de la imagen fatalista que se tiene del mismo es a consecuencia en
gran parte de los medios, con la existencia regular de artículos
relativos al CRM que mencionan precios exorbitantes, retornos a la
inversión ridículos e iniciativas sin éxito. Estadísticas como las de
Gartner Inc. hacen que esta situación sea más escandalosa, indicando que
el índice de fracasos del CRM oscila entre los 50 y 80%, aunque incluso
se menciona por otras fuentes en la prensa que este índice está entre
los 75 y los 85%. Es preciso identificar hasta donde una implementación
puede considerarse un "fracaso", ya que una implementación fallida no
indica necesariamente la pérdida total, por lo que estos índices podrían
incluso calificarse como subjetivos. También es importante destacar los
casos de éxito, que no son tan mencionados, así como las razones de los
fracasos en la mayoría de los casos.
Un estudio de Conning & Company arrojó que los sistemas CRM llegan a
costar hasta 100 millones de dólares, con un alto índice de fracasos,
calificando los resultados "menos que mágicos", dado que una causa mayor
de los fracasos tenía más que ver con la cultura que con la tecnología.
Tenía que ver con la forma como compartían información los departamentos
en las empresas, ya que si ésta no es eficaz el sistema fracasa.
Una gran falla, para empezar, es que la empresa busque a través del
sistema tecnología, una tecnología inteligente que por si misma
identifique la información, la asimile y la vincule, cosa que no puede
hacer el sistema por si mismo. Otra idea errónea es que se vea como una
solución técnica. Además, la mayoría de las implementaciones se hacen
muy de prisa, siendo que en realidad es un proceso que se debe hacer con
calma y por pasos. También se puede destacar la mala planeación, la
demasiada expectativa e incluso la distorsión de la información por
parte del vendedor, hablando incluso de más de las habilidades del
producto, pero perdiendo cuidado en mencionar los detalles con respecto
al cuidado que se tiene que tener con el mismo.
Un programa de este tipo proporciona comunicación, más que tecnología, y
requiere de mucha creatividad para establecer ese vínculo emocional que
tanto se busca con el cliente. Antes los negocios locales trataban de
tener una relación fuerte con sus clientes, sin embargo las grandes
empresas actuales requieren de tecnología para poder lograr ese vínculo
con sus clientes. Es muy importante ese enfoque al mejor cliente,
considerando que el 80% de lo que se obtiene en el negocio proviene de
tan sólo el 20% de la clientela.
A la comunidad tecnológica le parece que el CRM más importante es el de
Microsoft (dirigido a las pequeñas y medianas empresas), el cual en su
versión 1.0 se enfoca a las ventas a través de la automatización. Se
cree que Microsoft cambiará la forma como los negocios emergentes
perciben herramientas que crean valor estratégico en corporaciones de
negocios, como el CRM.
En teoría, los elementos clave de la implementación del CRM son procesos
efectivos de mercadotecnia, ventas y soporte técnico, encontrar la
persona con las habilidades adecuadas en el trabajo correcto, datos
confiables (actualizados, totalmente compartidos intradepartamentalmente
y totalmente identificados por el sistema), el paquete adecuado de CRM
(la escalabilidad y personalización adecuadas) y empleados entrenados
adecuadamente en el manejo del sistema. Todos estos elementos son
igualmente importantes para la implantación exitosa del paquete. Es
importante también encontrar un vendedor que este en continuo contacto
con la empresa a manera de consultor para verificar que las metas se
están efectivamente alcanzando, que ayude a encontrar las personas
adecuadas para los puestos clave en mercadotecnia y ventas y a analizar
la información con respecto a sus clientes para alcanzar mayores
utilidades. Es necesario que en el proceso se les dé el mismo cuidado
tanto a la parte de la estrategia de ventas y la del manejo de la
información, como a la tecnológica, y que todas estas partes se manejen
en forma cohesiva.
La implementación práctica tiene que contemplar e interconectar la
experiencia del cliente, penetración del mercado, oferta y medición y
mejoras, lo cual es muy variable de un negocio a otro. Se puede efectuar
en muchas áreas funcionales en el negocio, pero lo ideal es
implementarlo en el área que ofrezca el mayor retorno en el menor tiempo
primeramente (primero implementarlo a un departamento y después
involucrar a los demás).
La base de la iniciativa de implementación quizás es tener consciente el
modelo operativo del negocio, así como sus procesos, procedimientos,
enfoques al cliente, reglas y políticas. Es necesario revisar,
comprender, modificar (de ser necesario) y utilizar cada uno de ellos
antes de seleccionar el sistema.
Otros aspectos que se deben considerar en la implementación, por nombrar
tan sólo unos cuantos, son una propuesta de integración, las vías de
comunicación (preferentemente efectivas a múltiples), futuras
actualizaciones (sin dejarse sorprender por algunas que no le puedan
servir a la empresa) y posibles complicaciones de las mismas con la
personalización del sistema, estar completamente familiarizado con los
elementos del mercado del CRM, enlistar prioridades que se necesitan en
el sistema, el grado de implementación que se requiere (a mayor grado,
mayor costo, con relación al software en sí puede variar del 50% al 400%
del valor del mismo). Algunos consejos a seguir en la compra del sistema
es nunca tomar la primer oferta, dado que existe mucha variabilidad en
el costo, especialmente con relación al servicio, y de ser posible
tratar de localizar empresas de una implementación vertical similar con
el sistema, para poder aprender de sus errores.
En si, el CRM parece que está sufriendo de errores en etapas iniciales,
pero que está aprendiendo de ellos y es parte de un desarrollo
evolutivo, tal como lo ha vivido el e-commerce. Tampoco es un remedio
mágico, pero sí parte de una estrategia general, que al ser
apropiadamente integrado puede llevar a los mejores resultados. Solo es
cuestión de saber exactamente qué es lo que se quiere antes de empezar a
trabajar en ello y tener en cuenta que la mayoría de los fracasos son
por descuidos propios.
John Goodman, presidente de OgilvyOne, considera que cada una de las
3,500 empresas más grandes del mundo empleará entre 50 y 130 millones de
dólares en los siguientes tres años, la mayoría destinado a software.
Esto quizás no se podrá determinar a ciencia cierta, pero lo que si
parece lógico es que este tipo de sistemas seguirá siendo de interés
mientras que en las industrias siga existiendo un interés por mantener
un enfoque hacia el cliente.
Guadalajara, México
Cedido por: Estr@tegia Magazine
Consultoría en Marketing, Recursos Humanos y Servicios en Informática - Capacitación Laboral y Empresarial
Compartir ideas impulsa el desarrollo
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema