Existen muchas organizaciones y directivos llamados por algunos dinosaurios no por su antigüedad sino por su estilo y forma de manejar las organizaciones, buscando el no gasto e inversión en su Capital Humano, quieren crecer a costa de invertir miles en equipos y activos diversos sin tener en cuenta que esa inversión deberá ser manejada por su Capital Humano, por lo que la misma inversión debe ser también en ella, los grandes gurús del management, escuelas de negocios y muchos libros especializados demuestran que las Empresas u organizaciones competitivas y de éxito llegaron a ella gracias a su Capital Humano.
Por lo que la capacitación no debe ser concebida como un gasto sino como una inversión, deberá por lo tanto dejar de estar en relación con los vaivenes periódicos de la economía y ser gestionada como cualquier otra inversión en función al nivel de rentabilidad producida por el futuro flujo de fondos.
Una organización u empresa que disminuye sus inversiones en capacitación
en pos de una mayor distribución de utilidades en el corto plazo está
“comiendo su futuro”. La capacitación debe ser fundamentalmente
concebida dentro de un marco estratégico pues los conocimientos que
actualmente adquieren sus empleados y directivos no sólo serán de
fundamental importancia para utilizar las actuales y futuras técnicas y
herramientas de gestión y producción, sino además para poder concebir
los futuros diseños de productos, servicios y procesos que le garanticen
su desarrollo en el mundo.
Dentro de éste nuevo marco de los conocimientos como inversión debemos
aprender a gestionar eficaz y eficientemente el “capital intelectual”.
Debe monitorearse por lo tanto de manera continua cuáles son las
necesidades actuales y futuras en materia de conocimientos y
experiencias, gestionando de tal forma los recursos para cubrir las
mismas tanto en el corto como en el largo plazo. Así por ejemplo si
nuestro análisis estratégico nos dice que tenemos ciertas debilidades en
determinados aspectos vinculados con los conocimientos y por otro lado
se ve en determinadas actividades un importante oportunidad, deberemos
cubrir dichos faltantes tanto con la capacitación interna como con la
contratación de personal que posea estos conocimientos y experiencias
(tenemos acá una clara interrelación entre el análisis FODA y el
monitoreo de capacidades en materia de conocimientos y experiencias).
Una empresa no puede esperar a que se requiera de un determinado
conocimiento para actuar en consecuencia, máxime considerando lo que se
tarda en adquirir tales conocimientos y experiencias. Sería ésta una
forma de actuar de manera reactiva, cuando lo aconsejable y más
apropiado es hacerlo en forma proactiva, con lo cual la empresa logrará
una ventaja competitiva en relación a sus competidores.
Entre los conocimientos a desarrollar están no sólo el incremento de los
conceptos propios de cada especialidad, sino además aquellos que
comprendidos en otras áreas ayudan al personal a comprender mejor el
todo, esto se enmarca en lo que el mercado actual requiere un ejecutivo
4x4.
También es de carácter fundamental la capacitación en temas tales como
la creatividad e innovación, el trabajo en equipo, las herramientas de
gestión, mejora continua, calidad total, productividad, mantenimiento
productivo, resolución de problemas, toma de decisiones, gestión del
cambio, comunicación e inteligencia emocional.
Ahora bien, no sólo es importante la capacitación sino además el
entrenamiento continuo en el mejor uso de las herramientas,
instrumentos, software, métodos, procesos, máquinas y equipos entre
muchos otros, destinados a poder acelerar el desplazamiento por la
“curva de aprendizaje”.
Una forma especial de capacitación y entrenamiento está dada por la
rotación en los puestos de trabajo, lo cual contribuye a incrementar la
tasa de polivalencia del personal.
La capacitación y el entrenamiento deben no sólo estar enfocados dentro
de un marco estratégico, sino también ser concebidas dentro de una
capacitación continua destinada, vaya la redundancia a la mejora
continua de los individuos que sustentan y sirven de base a la
competitividad de los procesos y sistemas de la organización.
La capacitación debe estar no sólo enfocada en las necesidades presentes
y futuras de la empresa, sino también debe formar parte del plan de
desarrollo personal y trayectoria de los individuos en su ciclo de vida
dentro de la organización. Con ello no sólo se apunta a que la empresa
posea las capacidades intelectuales y de conocimientos necesarios para
su desarrollo, sino también cubrir las expectativas y necesidades de
autorrealización y crecimiento del personal en la organización generando
con ello una sinergia de productividad dado por un ambiente y clima
laboral fecundo.
Pero un grave error de las organizaciones es la falta por un lado de
planificación en materia de capacitación, lo cual puede observarse en la
ausencia de una continuidad en el desarrollo de los conocimientos
personales y grupales, sino también en brindar determinadas
capacitaciones a las personas que menos necesitan de tales, no dándole
éstas al personal que realmente requiere de ellas. El otro aspecto está
vinculado con la falta de oportunidades en que el empleado pueda poner
en práctica los conocimientos adquiridos, en ese aspecto muchas
organizaciones actúan como barreras y no como impulsadores de la
iniciativa y creatividad ya que poseen un Capital Humano competitivo,
conformado por profesionales con muchas veces estudios de maestría y
postgrados, además de un valor agregado valioso, la cual es su
experiencia y a los cuales no solo se les niega oportunidades de aportar
y contribuir a la organización en puestos directivos y en temas de gran
importancia, sino que además se les desalienta y se les mezquina
oportunidades y además se le califica como menos competentes con
relación a sus similares profesionales que se encuentran fuera de la
organización muchas veces de dudosa competitividad, cuestionable ética y
carentes de experiencia, como de conocimiento de la organización,
subestimándolos cayendo por ello en una trampa organizativa de
inoperancia y manejada por ejemplo por aquellos llamados Yuppies, que en
muchas organizaciones a nivel internacional y en el mediano plazo
estuvieron a punto hacerlas colapsar o otro ejemplo es la de los
directivos llamados golondrinas que bajo el lema de mejorar y cambiar
imponen experimentos y nuevas formas organizativas generando
desconcierto, inestabilidad y un clima laboral hostil, ya que no solo
ignoran sino que enfrentan la cultura de la organización, no son
proactivos sino reaccionarios y críticos del status quo.
Por ello, seamos proactivos, razonables y asertivos y generemos valor,
ya sea capacitando o entrenando a nuestro capital Humano, como además
promovamos la inteligencia competitiva la que debe tomar en
consideración los siguientes elementos (Vibert, 2000):
"Compartir, de forma efectiva, los conocimientos entre todos los
estamentos y miembros que componen la organización.
Estructurar la empresa para que la recogida de información sea eficiente
y se haga un uso óptimo de la misma.
Ofrecer la mejor información posible a los agentes decisores de la
organización.
Enfocar la inteligencia competitiva de acuerdo a los ejes estratégicos
definidos por la dirección de la empresa".
Ralph Waldo Emerson dijo:
"Una vez que tomamos una decisión, el Universo conspira para hacerla
realidad".
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