Rayaba las postrimerías de la década de los años 80 y comienzos de los 90 cuando ya era vox pupuli “la destrucción del ozono”, las dramáticas revelaciones de la NASA tenían en vilo no sólo al mundo ”científico”, sino a toda la humanidad, pero había algo que no podíamos entender y que fue motivo para entrar a revisar esos argumentos.
La destrucción de la capa de ozono (?) según la NASA, estaba calentando al planeta, pues los rayos ultravioleta incidían directamente sobre la biosfera – ambiguamente la NASA – no sabía ni comprendía la contradicción de sus argumentos, pues; la “destrucción de la capa de ozono” (en el supuesto caso que se diera), no traería un calentamiento atmosférico, sino un enfriamiento, pues no se formarían la radiación infrarroja (calorífica), producto de su absorción pero algo más confuso es interpretar en qué forma un rayo ultravioleta (antes que el violeta en la descomposición de un rayo de luz) calentaba la superficie atmosférica, si se trata de un rayo electromagnético (transmisión de energía sin forma aparente de materia) y dicho rayo no posee átomos (núcleos, electrones y protones) de dónde iba a sacar calor un rayo ultravioleta – la NASA ignoraba que a través de un rayo ultravioleta el oxígeno se convierte en ozono. Tampoco la NASA se pronunció a este cuestionamiento efectuado por mi persona, sin embargo sólo acudió a transposición de situaciones, hizo caso omiso y se dedicó a hablar de los polos árticos y antárticos, mostrando imágenes de desprendimientos (los cuales son normales), para afirmar que se estaban derritiendo, confundiendo a la comunidad internacional, ignorando que aún en la época más calurosa del año la temperatura en los polos oscila entre los 20 y los 30 grados centígrados bajo cero, imposible que se deshielen los polos ya que la temperatura de los polos en la época más calurosa del año no alcanza el punto de fusión del agua en estado sólido. (Cero grados centígrados), por ello no habría por qué preocuparse, eso no sucederá.
Efectuando mi llamado a la comunidad “Científica Internacional “, el
silencio se ha mantenido, se presentó cambio de estrategia, se formaron
las “Coaliciones Científicas Diplomáticas”, aparecen tratados o acuerdos
como los protocolos de Montreal (para proteger la capa de ozono), y el
Kioto ( para prevenir el cambio climático), aparece el termino efecto
invernadero en terminología confusa, aparecen las ONGs alertando a la
comunidad mundial, la ONU, La Asociación Meteorológica Mundial, el
complot contra las industrias de energéticos como son el petróleo y el
carbón, ya que según ellos es el CO2 es el responsable de toda esta
catástrofe, como nunca, acuden a los países de África, a Centroamérica a
solicitarles a sus habitantes que los apoyan en su lucha por “preservar
el entorno ecológico”, la ONU aprueba el uso de la energía nuclear
(desconocen la ética y sugerencia de los pioneros de no utilizar la
energía nuclear bajo ninguna circunstancia), se nota a simple vista que
estos señores tienen como mercado potencial a países que carecen de
alternativas de generación eléctrica y suministro de combustible, para
ellos imponer sus industrias generadoras nucleares y así manipular más a
estos países.
Todos los argumentos de los organismos “Científicos” contemporáneos
hubieran tenido validez si sus famosos “ Gases de Invernadero” se
aplicaran a un sistema estático, a una atmósfera sin movimiento, a ellos
les funcionan sus modelos computarizados en hipótesis, pero en la
realidad tenemos una atmósfera dinámica, que se mueve, que se ajusta a
las leyes, a principios, en donde cada compuesto y elemento cumple
ciclos biológicos, ¿ Y ahora con qué nos irán a salir ? a nombre de la
ciencia exijo explicaciones!