La dinámica comercial y competitiva de las empresas en la actualidad es tan exigente que se requiere de nuevas y mejores herramientas que permitan optimizar la toma de decisiones de los gerentes.
El Balanced Scorecard (BSC) o Cuadro de Mando Integral (CMI) ofrece
la posibilidad de darle seguimiento a las estrategias formuladas en los
planes empresariales de tal forma que exista una lógica entre las
actividades y los resultados esperados por los directivos de las
organizaciones.
El BSC se soporta en Tecnologías de la Información (TI) para monitorear
de manera efectiva las funciones empresariales correspondientes a la
operatividad particular según el giro de negocio, estas funciones
empresariales se dividen en el BSC en Perspectiva Aprendizaje (orientada
al personal a cargo de la empresa), Perspectiva de Procesos (orientada a
las operaciones de la organización), Perspectiva Cliente (orientada al
marketing de la empresa) y Perspectiva Financiera (orientada a la
optimización de beneficios económicos para los accionistas).
La modalidad para comprobar y controlar el logro de los diversos
objetivos propuestos en las perspectivas empresariales consiste en
diseñar una serie de Indicadores Clave de Desempeño o KPI (Key
Performance Indicadors) programados en plataformas virtuales que alerten
automáticamente al gerente estratégico de la situación actual de su
empresa versus lo planificado. Los soportes tecnológicos utilizados para
hacer más versátil al BSC son por ejemplo el Visual Basic, PowerBuilder,
Java entre otros lenguajes de programación, asimismo el Access, SQL
Server, Analyses Services, entre otros dispositivos de almacenamiento de
datos, pero uno de los más utilizados en nuestro medio por profesionales
informáticos y de empresas es el MS Excel 2003 y 2007, con la ventaja de
que el Excel 2007 viene diseñado para ser utilizado como plataforma
analítica de Inteligencia de Negocios o Business Intelligence y alertas
BSC en sus formatos condicionales.
La combinación de indicadores financieros como no financieros permite al
gestor del negocio adelantarse a las contingencias del entorno
empresarial desarrollando políticas proactivas más eficientes. El BSC
integra la Visión de la organización con las estrategias, objetivos y
actividades propuestas por las gerencias y los recursos que posee la
misma generando relaciones causa – efecto que le den lógica a todo este
proceso.
Al sistematizar el BSC comprometemos a todo el personal a unir esfuerzos
para lograr los resultados esperados, el control de cada una de las
áreas funcionales sería más intensivo y motivador por las metas
previamente establecidas. La interacción con nuestros clientes sería más
estrecha debido a la aplicación del concepto Administración de
Relaciones con Clientes o CRM (Customer Relationship Management) que
consiste en tener un conocimiento más exacto de nuestros clientes al
analizar constantemente su comportamiento de compras, gustos y
preferencias, tendencias de la oferta y demanda, sensibilidad ante las
variaciones de los precios, etc.
Al aplicar la metodología estratégica del BSC se busca optimizar el
rendimiento de la empresa expresado en el Valor Económico Agregado o EVA
(Economic Value Added), factor de productividad total que cuantifica la
creación de riqueza alcanzada por la organización debido a la acción
conjunta de todos sus miembros y recursos. Peter Drucker formuló en su
artículo “The information executives truly need” que “las empresas están
hechas para crear riqueza, no para controlar costos” . Los negocios que
tengan mayor rapidez y efectividad de respuesta en sus mercados son los
que prevalecerán en el tiempo, por lo tanto es conveniente profundizar
en este tipo de conceptos gerenciales y empresariales para desarrollar
ventajas competitivas en los diversos sectores industriales en los que
enfocamos nuestra atención y acción.